142.-Energia

Recursos humanos

La energía es clave en nuestra vida. No energía estilo ‘buena vibra, man’, ‘estamos re conectados’ o ‘típico de Sagitario’. Energía física, esa que nos permite hacer cosas o hacer que las cosas hagan cosas por nosotros. Energía posta.

A lo largo de la historia fuimos mejorando la capacidad de aprovechar las fuentes naturales de energía para lograr cosas realmente increíbles. Arrancamos hace miles de años contando sólo con la energía química de los alimentos (las calorías que hoy intentás esquivar para llegar al verano). Una de nuestras primeras mejoras fue inventar y manejar las herramientas que nos permitieron cazar. Más tarde, hace unos 700.000 años, pegamos un novedón: el fuego. El hecho de no tener que atrapar la comida con las manos y encima poder cocinarla fue un avance clave para nuestra disponibilidad energética porque era mucho más fácil digerir. Pero igual seguíamos persiguiendo bichos cuando pintaba el hambre, y correr consume un montón de energía (es muy loco que ahora salgamos a correr a propósito para quemar las calorías que comemos de más).

Por eso, el primer gran salto energético se dio hace 17.000 años cuando advertimos que, además de comerlos para tener más energía, podíamos domesticar a los animales. Y ni que hablar cuando, unos miles de años después, aprendimos a cultivar. Esto nos dio un plus de energía que tuvo consecuencias enormes, porque pasamos de andar de acá para allá a vivir en un lugar estable, lo que generó comunidades que fueron la base de la sociedad actual. A partir de la agricultura y la ganadería apareció algo inédito: un grupito de personas que sólo se dedicaba a pensar y a gobernar y que era mantenido por el resto de la población. Claro que esto no habría sido posible sin un excedente de energía por parte de otro grupo menos afortunado, los esclavos. Porque es fantástico lo que puede lograr un ser humano cuando no le preocupa mucho cómo la pasa el otro.

Pero todavía dependíamos de la capacidad de los músculos para manejar herramientas y trabajar la tierra. Eso cambió hacia el 200 d.C., cuando conseguimos pilotear bastante bien el temita de los molinos. Básicamente, pasamos a tener dos fuentes de energía externas a nuestro cuerpo la fuerza del agua y del viento, que eran prácticamente infinitas para las necesidades de la época. El problema es que raramente nos controlamos una vez que le agarramos la mano a un recurso natural. La energía extra que generaban los molinos no se usó sólo para reemplazar directamente la actividad humana; al contrario, la multiplicó y nos dio la posibilidad de moler más granos, viajar más lejos en barco e incluso fabricar máquinas hidráulicas para producir acero, material clave para otro montón de avances tecnológicos subsiguientes.

La fuerza de nuestros brazos ya no era la principal fuente de energía de la sociedad y eso era suficiente para bancar los molinos. Pero el problema del dispositivo fetiche del Quijote era que no nos daba energía donde y cuando quisiéramos. Porque tampoco era que tenías molinos para el bolsillo del caballero y la cartera de la dama. Sólo se podía generar trabajo (recordemos que Energía = Capacidad de realizar trabajo) en el lugar donde estaba el molino y en el momento en el que al agua le pintara fluir o al viento soplar. No podíamos almacenar ni transportar la energía.

Un tiempo después, hace unos 300 años, empezamos a usar seriamente el carbón como combustible (además de la madera), lo cual modificó otra vez el curso de la historia. Porque ahí aparece el gran invento del siglo XVIII: la máquina de vapor de TKM James Watt, quien a todos nos suena por las bombitas, ya que le robamos el apellido para usarlo como unidad de potencia.
¿Cómo funcionaba esta máquina? Se quemaba carbón para calentar agua que se transformaba en vapor y la presión de ese vapor servía para mover la máquina, a través del desplazamiento de un pistón, por ejemplo. Ahora sí, donde tuvieras carbón, tendrías capacidad de hacer cosas.

A mediados del siglo XIX, el carbón superó a la madera como combustible para calentar agua, al tiempo que la máquina de vapor superó a los molinos en capacidad de generar trabajo. Desde ese momento hasta hoy, petróleo mediante, el consumo per cápita de energía creció 4 veces, mientras que la población mundial aumentó otras 7. O sea que el consumo energético global creció 4 x 7 = 28 = UNA BOCHA*

*unidad arbitraria no oficial de cantidad

 

Y se pone todavía más heavy. En menos de cuarenta años para el 2050, el consumo energético del mundo se va a duplicar. Y para fin de siglo es probable que se duplique de nuevo. Parece que el futuro viene intenso.
Decí que todo ese consumo se distribuye de manera homogénea y justa, ¿no? Claro que no, ¿con qué especie te pensás que estás hablando? Hoy, el 18% de la población mundial unas 1300 millones de personas no tiene acceso a servicios energéticos modernos. Entonces, ¿qué onda? ¿Quién se está tomando todo el vino?

La Agencia Internacional de Energía define como ‘servicios energéticos modernos’ a la posibilidad de usar 100 kWh (KiloWatt/hora) por persona por año. Este valor es recontra bajo para nuestros estándares de consumo. Para dar una idea, un ciudadano de EEUU consume esa cantidad de energía en 3 días, un europeo en 5 días y un argentino en 12. Pero un etíope tarda 702 días (casi 2 años) en consumir esa cantidad de kWh. Es decir que un argentino utiliza 52 veces más energía que un etíope, y un yankee, 234 veces más. El etíope no tiene que fumarse el bajón de los cortes de luz en verano, básicamente porque no tiene luz.

Para sorpresa de nadie, hay una relación muy clara entre el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que elabora la ONU basado en la salud, educación y riqueza de cada país, y el consumo energético. Los países con mayor IDH son los que más kWh por persona por año usan. Al fondo de la tabla están las naciones de África Sub-Sahariana, que son las que menos acceso a la energía tienen. Esto muestra que el problema de la desigualdad en el acceso a la energía no se limita únicamente a cómo se genera y reparte la torta energética sino que tiene obvias implicancias sociales, políticas y económicas.
Desde que el mundo es mundo, las distintas sociedades buscaron asegurarse la provisión de la energía necesaria para su subsistencia y desarrollo. Siempre hay uno al que le faltan 5 carbones pa’l peso y otro que tiene la pelota de la oferta, lo cual termina siendo una clara herramienta de poder.

Los combustibles fósiles petróleo, gas natural y carbón son exactamente eso: fósiles. El carbón fue formado por restos de árboles cubiertos por tierra, luego enterrados cada vez a mayor profundidad y presión y sometidos a temperaturas muy altas. Todo esto fue dejando sólo el carbono de la materia orgánica que, mezclado con algunos otros elementos, forma el carbón que quemamos hoy en día. Por su lado, se cree que el gas natural y el petróleo fueron generados por fósiles de algas, bacterias, plantas y organismos marinos primitivos (nop, no fueron dinosarurios) comprimidos por la presión y el calor del subsuelo terrestre en un proceso recontra lento. El problema es que nosotros consumimos esos hidrocarburos unas 100.000 veces más rápido que lo que tardaron en formarse. Además, muchos de los organismos fosilizados compartían una característica clave: se alimentaban a través de la fotosíntesis. O sea que, en realidad, la energía que contienen los combustibles fósiles es energía solar almacenada y concentrada durante millones de años. Así, aprovechar mejor los recursos naturales significa, de forma más o menos directa, aprovechar mejor la energía del Sol. Matar al intermediario.

Pero pará, ¿se va a acabar el petróleo? Probablemente no. Genial, ¿todo piola entonces? Probablemente no, porque el eje de discusión cambió en los últimos años y las reservas de hidrocarburos disponibles ya no son la única variable importante. Nos dimos cuenta, ciencia mediante, de que teníamos en puerta (más tirando al living) un quilombo mucho más urgente: el calentamiento global.
Se estima que, si no hacemos nada en los próximos 50 años, la temperatura global va a aumentar unos 6 °C en el largo plazo. Para tener noción del bardo planetario que esto implicaría, desde la última glaciación (que terminó hace unos 12 mil años) hasta hoy, la temperatura aumentó sólo 3.5 °C. O sea que, por más que nos ganemos el pozo acumulado de petróleo, seguir juntando dióxido de carbono en la atmósfera no es una opción válida; porque para andar en auto o mirar la tele, estar vivo es como un punto re importante.

Hay claros motivos financieros, económicos, políticos y medioambientales que llevan a que China, Estados Unidos, la Unión Europea e India, que consumen el 60% de la energía del mundo, tengan metas muy drásticas de transformación de su matriz energética para los próximos diez años. El resto del mundo también está alineado y, cuando los Estados toman una decisión estratégica a mediano plazo, empiezan a pasar un montón de cosas que en principio no son evidentes, pero están pasando. Y si nosotros somos meros consumidores pasivos, cuando nos demos cuenta de que el paradigma energético cambió ya va a ser tarde para formar parte de las decisiones. ¿Cuánta energía renovable (solar, eólica, geotérmica) hay? Toda, ya que estamos lejos de que el Sol se apague, de que el viento se extinga o de que el interior de la Tierra se enfríe. Si algo de eso pasara tendríamos problemas bastantes más graves, digamos.

Hoy en día, las variables principales del precio de la energía son los costos de extraer el combustible, procesarlo, transportarlo, distribuirlo y, finalmente, usarlo para generar energía. A medida que el recurso se vuelve más escaso por falta de reservas o porque de repente pintó invadir Irak o Afganistán, estos costos aumentan. Cuando, en cambio, el recurso es abundante, la situación cambia completamente, ya que el precio formalmente está basado sólo en la tecnología necesaria para convertir la energía recibida y luego distribuirla. Como cada innovación baja los costos, el límite de la curva de precio en función del tiempo tiende a disminuir. O sea que, a medida que avance la tecnología de las energías renovables, la energía va a ser cada vez más barata.

Peeeeero, como vimos, la desigualdad en el acceso a la energía forma parte de las grandes desigualdades del sistema en el que vivimos y esto no se va a resolver simplemente con paneles solares. Hace falta energía limpia, barata, abundante y fácilmente accesible, sí, pero eso sólo tiene sentido si es una herramienta para mejorar la calidad de las personas. De todas las personas. Si no, estamos en la misma de siempre. Mientras unos están de fiesta, los otros la ven pasar.

 

Este texto es una adaptación del fragmentos del libro “El futuro de la energía” (Editorial Baikal, 2014) y la charla en TEDx UBA 2015.

Nota: Una heladera con freezer estándar consume 65 kWh por mes según la homologación del INTI. 65 x 12 = 780 kWh. Un etíope promedio consume 58 kWH por año según el Banco Mundial. 780 kWh / 58 kWh = 13.44 veces.

Agencia Internacional de Energía, 6DS, http://www.iea.org/publications/scenariosandprojections/
http://www.worldenergyoutlook.org/media/weowebsite/energydevelopment/WEO2013_EnergyForAll.pdf
http://georgemaciunas.com/wp-content/uploads/2012/06/Economic-Possibilities-of-Our-Grandchildren.pdf
John Maynard Keynes, Economic Possibilities of Our Grandchildren, 1930.

 

 

 




Hay 26 comentarios

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  1. Ceci

    Está buenísima la nota… hay link a la charla de TEDx? se me pasó por alto en la nota o nosiste?
    (en este momento no puedo buscar en youtube :P)

    Entiendo que en esta nota el debate va más para el lado de visibilizar la SARPADA (me sigue sonando feo con S, los odio Gatos por hacerme saber que lo estaba escribiendo mal) diferencia de consumo energético y su probablísima correlación con la desigualdad económica. Sin embargo, me gustaría aportar una sugerencia (tal vez un poco pretenciosa): creo que intentar derribar preconceptos sobre energías alternativas también estaría bueno.

    Con el mayor respeto que me merecen los luchadores por el medio ambiente, a veces se pasan de mambo para el lado del #alineameloschakras. Y todo bien pero de los chakras no sacamos la energía para mover los molinos.

    O sea, los paneles solares se hacen con silicio (y otras cosas que también requieren minería, procesos industriales, etc, etc).
    Los molinos eólicos se fabrican con materiales (en muchos casos) derivados del petróleo.
    Y todo, pero todo, termina dependiendo de bancos de baterías (más o menos “verdes, pero baterías al fin) o cosas similares para el almacenamiento de la energía.
    Nota al pie: Una vez tuve una discusión con una persona que pretendía “hacer un panel solar para poner en su casa” (nunca terminé de saber cómo, pero casi seguro implicaba un tutorial de Taringa), no había forma de que entendiera que si no almacenaba la energía para uso posterior la luz la iba a tener prendida de día (y no muy constante, además, según las nubes) y apagada de noche.

    Entonces, esto amplía enormemente la discusión. El concepto de “energía limpia” ya no lo es tanto, un poquito ensucia, no?

    Ahora viene la segunda parte, el mangueo, porque yo busco y algo encuentro y he leído pero si la gente que sabe más que yo tiene para culturizarme mejor me encantaría…
    Hay estudios comparativos en cuanto a la degradación que producen “indirectamente” las energías renovables (o sea, la fabricación de paneles+bancos de almacenamiento, por ejemplo) y su comparación con la que usamos hoy por defecto?

    Gracias, por la nota y por bancarse la manija que me generaron después :P

    Saludos!

    • Alexis Caporale

      Hola, Ceci. La manija es bienvenida.

      Este es un tema que se trata bastante. Por ejemplo podés leer http://spectrum.ieee.org/green-tech/solar/solar-energy-isnt-always-as-green-as-you-think

      Todas las tecnologías tienen su impacto. Lo importante es ir por las que son más optimizables y más oportunidades generan para romper desigualdades.

      Desde ya que no hay que quedarse con la idea de que los chinos que hacen paneles solares son más buenos que Dumbledore. Tampoco hay que salir a decir que los aerogeneradores son malos porque matan pájaros -los números dicen lo contrario-. Por eso ante todo hay que estar bien y seriamente informados.

      Tu inquietud está buenísima. Hay que leer eso que te pasé y también https://www3.epa.gov/climatechange/EPAactivities/economics/scc.html

      Así de a poco entre todxs formamos una opinión informada.

    • Martin Ezequiel Farina

      Apoyo la idea de Ceci sobre los preconceptos sobre las energías renovables (y su pedido sobre algún estudio comparativo al respecto).
      Asi y todo me parece que no deja de ser viable usar paneles solares o molinos eólicos para la producción de energía por mas que la materia prima sea petróleo u otro mineral cuestionable porque estaríamos disminuyendo la explotación. Un burdo ejemplo con el petróleo: Si todos los dias usas un cacho de petróleo para iluminar tu casa, quizás el petróleo que usas en una semana alcanza para hacerte un panel/molino/loquecadorchafuera y te ahorras petróleo el resto de tu vida.
      Yo lo pensaría asi de simple y como todo pensamiento simple, puede que este bastante equivocado. Es mi visión.

      • Ceci

        Si, creo que tenés razón y también lo calculo así. Pero estaría bueno tener data más exacta.
        Claro que no apuntaba a negar los beneficios de las energías renovables, sino a desmitificar un poco el tema de que el petróleo es el demonio y la energía solar es el mesías salvador y nos abraza a todos con amor inocuo (como el porro https://www.elgatoylacaja.com.ar/loco-un-poco ).
        Y ni hablar si metemos a la energía nuclear en la ecuación. Se te arma alto bardo y una catarata de comentarios ignorantes que no suman absolutamente nada al debate serio.

  2. Martin Ezequiel Farina

    Muy buena nota. El punto de vista politico-económico, parece una obviedad pero muchos movimientos ecologistas tienden a minimizar la importancia de factores políticos y productivos incluyéndola en sus reivindicaciones casi de modo anecdótico. En general si bien es políticamente correcto decir “tenemos que reducir el consumo” (es innegable) suena un tanto mas difícil escuchar “hay que cambiar la matriz productiva y energética”. De ahí que el marketing ecológico se haga eco de una cuestión importante (el consumo) pero no fundamental (la producción).
    Yo sumaría como contra que en la actualidad muchas propuestas ecológicas están llevadas adelante por “hippies” que no consideran dentro de su filosofía involucrarse activamente en política. Que lejos de los hippies verdaderos, los combativos de los ’60…
    Finalmente, mientras leía el texto me surgieron algunas preguntas sobre los factores de poder económico. Siempre se escucha de algún nuevo invento, alguna idea copada que puede solucionar el problema energético pero ¿En que medida los benefactores del paradigma energético actual van a permitir un cambio, por mas gradual que sea, en la producción de energía?¿Como se puede llegar a masificar un nuevo concepto energético cuando el actual maneja países y ejércitos a piaccere?
    La ecuación pibta difícil.

    • Alexis Caporale

      Martín, buena pregunta. Entre los principales beneficiados de hoy hay dos corrientes: los “ni en pedo” y los “vamos a acomodarnos porque si no cagamos”. Es decir, tenés estados de Estados Unidos que prohíben todo y estados que ponen impuestos en el carbón. Lo mismo pasa en China que es quizás quien más gravita en el futuro de esto tanto por consumo como por producción de tecnología.

      Acá hay un poco de data al respecto: http://institutobaikal.com/libros/el-futuro-de-la-energia/lo-que-esta-pasando/

  3. Guido

    Henos aquí, un punto insignificante en un barrio periférico de una galaxia recóndita, donde un grupete chiquito de individuos tiene la mayoría de los recursos de todos, otro grupete se opone a éste mientras simultáneamente usa y consume productos que hacen más ricos a los individuos del primer grupete, y otros creyendo que con usar lámparas bajo consumo y cerrar la canilla cuando te cepillás los dientes (con Oral-B pro-salud con baba de caracol y leche de tejón) se soluciona el problema. Pero tranquilo hermano! que existe otro grupete que cree que un día va a bajar de las nubes un carpintero zombie y va a arreglar todo este quilombo.
    La verdad que el Alberto tenía razón cuando dijo que la pelotudes era infinita.

  4. Emanuel Ayala

    Hola Alexis, de esta fantástica nota hay una cuestión que no me queda clara y que pone en jaque lo (poco) que aprendí sobre energía.
    La siguiente notación me llamó mucho la atención (tanto que estoy preguntando esto a las 22.57 hs): “kWh (KiloWatt/hora)”, siempre entendí que el kWh es de hecho kW*h y no kW/h.
    Me podés ayudar con esto? Seguro no va a ser la solución al calentamiento global pero podremos mitigar a mi detallista ser que me perturba desde dentro.

    ‘Buena vibra,men’

    • Alexis Caporale

      Buenísimo.

      En realidad no es ni kW*h ni kW/h, sino kWh a secas. Pasa que se lee kilowatt-hora que queda raro y por eso le decimos “por hora” qué algunos representan con * y otros con /, pero para ser sinceros el “por” está de más.

      Es potencia durante tiempo. Es una unidad de energía. Sería “más correcto” usar * porque es más cercano a la noción de la unidad, pero se usa / en general probablemente porque suena a km/h y así somos los seres humanos. Básicos e inexactos.

      Buena aclaración. Gracias.

  5. Mono

    Buenas!

    Antes que nada, aviso que laburo para el sector hidrocarburífero. U Oil & Gas, suena más fashion. Ergo, pueden usar esta pieza de evidencia para actualizar bayesianamente la probabilidad de que lo que voy a escribir sea cierto, dependiendo de si suponen que P(comentario|trabaja-para-el-demonio) es significativamente menor que P(comentario|¬trabaja-para-el-demonio). Claro que también pueden juzgar esas probabilidades condicionales como independientes, y juzgar la veracidad de comentario en base a la solidez del argumento en sí.
    En fin.

    El dilema de la energía* en las sociedades modernas es espinoso, básicamente porque se entremezclan montones de factores técnicos, económicos y geopolíticos hasta abrumar al no entendido. Lo cierto es que como reza el artículo, el consumo energético se relaciona positivamente con el IDH, que es una métrica ponderada del bienestar bastante más útil que el PBI per cápita (https://lacrisisenergetica.files.wordpress.com/2015/04/20150421-idh-vs-energc3ada.gif); no obstante la correlación, hay países que claramente hacen rendir poco los kJ (USA y Canadá, por ejemplo) y otros que le sacan el jugo (Dinamarca y Corea del Sur). Esto hace que sea cierto simultáneamente que Estados Unidos podría reducir a la mitad su consumo energético sin rebajar la calidad de vida de sus habitantes tan sólo con emular a los europeos, y que China requeriría duplicar el suyo para hacer lo propio (y la India, sextuplicarlo). Así es que vivimos en un planeta que no está sobre la frontera del óptimo de Pareto en cuanto a energía: es técnicamente factible que algunos se ajusten el cinturón sin sentir el apretón en el bienestar. Y hay otros que, por más sucios que puedan ser en sus patrones de consumo -refiriéndome a las célebres emisiones de CO2 de China que se dispararon la última década- por más eficientes que puedan volverse en el uso de esa energía no les quedará otra que seguir alimentando las calderas para crecer económicamente y sacar millones de la pobreza.

    Y es un hecho que China, India y el resto del pelotón de países en desarrollo seguirá aumentando sus emisiones de CO2 durante toda la primera mitad de este siglo, cuando menos. Para muchos que disfrutan de la tranquilidad de pertenecer a la clase media, aún en un país en vías de desarrollo como el nuestro, ignorar las desgracias de la vida fuera de la civilización tecnológica es sencillo tanto como idealizar la comunión con la Naturaleza. Muy New Age, muy Ravi Shankar. La realidad es que la Naturaleza no es benigna ni maligna: simplemente es neutral respecto de las vicisitudes humanas. Y en el interior de la China, en el Golfo de Bengala y en la ribera del Níger esa neutralidad significa enfermedades infecciosas transmitidas por el agua, parásitos y desnutrición. No sólo por la avidez de ganancia capitalista es que se abren paso las cloacas, carreteras y gasoductos.

    De nuevo, el ying y el yang. Cuando más creció la economía del mundo (1950-1970), mayor fue el consumo energético liderado por los hidrocarburos (https://gailtheactuary.files.wordpress.com/2012/07/world-average-growth-rates.png). No lo podemos evitar: necesitamos energía para ser prósperos y para que el bienestar llegue a todo el planeta. Así que seguiremos emitiendo CO2. ¿No hay nada que hacer? Sí, y como civilización vamos en ese sentido; como se puede deducir del anterior link, cada vez consumimos menos energía por dólar de PBI que se genera, al pasar de basar la generación de valor de los bienes durables (e.d. industria) a los servicios (para más detalles: http://cdn.static-economist.com/sites/default/files/20110122_WOC032.gif). Como especie somos cada vez más eficientes en promedio, pero cargamos con muchos pobres que tienen derecho a dejar de serlo.

    Un capítulo aparte merecen las energías renovables, que cubren un espectro tan grande de fuentes (desde la mareomotriz a la solar) que prácticamente ningún predicado relevante es cierto de todas ellas. En primer lugar, la gran mayoría corresponden a un recurso insuficiente para satisfacer las demandas de la humanidad, antes de cualquier consideración económica. Unos números rápidos en la servilleta: si suponemos como población mundial estabilizada hacia fin de siglo en 9.000 millones de habitantes con un nivel de vida comparable al de Alemania (ignorando por el momento el sendero político que lleve a ese estado estacionario), se requerirían 45 MWh/año per cápita (https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_energy_consumption_per_capita), o sea 400 PWh/año, una potencia continua equivalente a 46 TW. A modo de comparación:

    a) El total de energía disipada por las mareas de la Tierra es de 3,7 TW y por las olas unos 3 TW; b) El total del calor que geotérmico que llega a la superficie es de 44 TW (y a diferencia de las anteriores, no es energía mecánica, así es que al flujo hay que aplicarle un factor de Carnot);
    c) El recurso técnicamente explotable de energía hidráulica ronda los 1,7 TW (http://srren.ipcc-wg3.de/report/IPCC_SRREN_Ch05.pdf);
    d) La biósfera entera capta y disipa unos 75 TW (de nuevo, Carnot);
    e) El recurso eólico oscila entre 300 TW y más del doble;
    f) Por último: el Sol nos baña con 174 PW, de los cuales 89 PW llegan a la superficie (Carnot, aunque con una temperatura de cuerpo negro de 5500 K el límite termodinámico está en el orden del 94%, así que hay pleno margen para los paneles fotovoltaicos).

    Dado que de la biósfera ya estamos sacando unos 11 TW en forma de alimentos y fibras, y nos apropiamos o destruimos biomasa por 18 TW netos (para una HANPP de aproximadamente el 25%: http://www.eoearth.org/view/article/153031/), y la población va aumentar al menos un 30% y aumentará la calidad de su alimentación en términos de proteínas, es poco probable que los biocombustibles suplan nunca una fracción importante de nuestras necesidades energéticas. Es eso o destruir completamente la biósfera de la cual ya tomamos un cuarto (!). En el mismo campo de “se pueden aprovechar, pero no te cambian la ecuación” entran la hidráulica (que ya explotamos en escala), la mareomotriz, la undimotriz y la geotérmica. Nunca van a ser importantes; sepámoslo y digirámoslo.

    Así, las únicas fuentes con recursos inagotables a fines prácticos son la eólica y la solar. Bien, punto y aparte. Restan otros problemas. El primero es la densidad de los flujos. Ambas son difusas: hay que cubrir enormes áreas para generar una potencia razonable. Metro cuadrado por metro cuadrado, un pozo de petróleo produce el equivalente a entre 100 y 1000 veces más energía por unidad de tiempo que una granja solar o un parque eólico, respectivamente (http://davidpratt.info/climate/energy-5a.jpg). Más área cubierta por paneles, espejos o turbinas significa más CAPEX por MWh, y por ende un mayor LCOE. Y ya sabemos que precios altos de electricidad pierden con el bajo costo del carbón, al menos si uno es China o India en lugar de un país opulento como Alemania que puede tolerar feed-in tariffs (e.d. un subsidio de los consumidores a los tenedores de paneles solares hogareños, a quienes las compañías eléctricas estaban obligadas a comprarles el excedente por ley) y llevar el precio del kWh al cuádruple sin hundir su economía (https://www.ovoenergy.com/guides/energy-guides/average-electricity-prices-kwh.html). El costo intrínseco no es lo único, y probablemente no el mayor escollo, ya que por más área que haya que cubrir el costo unitario de los paneles y las turbinas viene cayendo de la mano de la sobreproducción de las factorías Chinas (que usan electricidad barata de origen fósil). El problema más importante, el más relevante en cuanto a la posibilidad de que estas dos fuentes penetren más allá del 5-10% de la matriz global, está en que son VARIABLES. Y eso nos lleva al problema del almacenamiento masivo de la energía, una infraestructura que no existe hoy.

    Sobre esto último no escribiré más, sólo dejo un par de links a un sitio de Q&A que lo explica mucho mejor que yo. Las redes eléctricas desde que comenzaron a extenderse hace más de un siglo hasta el día de hoy, siempre trabajaron balanceando oferta y demanda TODO el tiempo. Prácticamente no hay margen para acumular energía: lo que se produce tiene que matchear lo que se consume. Así es que una fuente variable con gran penetración te genera un problema, porque cuando el Sol cae o el viento no sopla hay que “rampear” otra usina rápidamente o tenés apagones (la famosa “duck curve” de California: http://www.bloomberg.com/news/articles/2015-10-21/california-s-duck-curve-is-about-to-jolt-the-electricity-grid). Y la posta es que lo único que puede hacerlo hoy día es una central convencional, a gas o a carbón, que es por lo que viene reemplazando Alemania las centrales nucleares que viene sacando de operación.

    Lo cual me da el pie para mi remate: Alemania saca centrales nucleares para poner otras que queman lignito (http://e360.yale.edu/feature/on_the_road_to_green_energy_germany_detours_on_dirty_coal/2769/) para evitar lo inevitable: el desbalance que le está provocando en su sistema eléctrica la penetración de los renovables sin una alternativa escalable para el almacenamiento energético. Desde luego, también importa electricidad de sus vecinos de la UE que le permiten tapar los desbalances; sobre todo de Francia, que tiene una electricidad más barata (!) y emite menos CO2 por dólar de PBI (!!) (https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_ratio_of_GDP_to_carbon_dioxide_emissions). Claro, pero Francia tiene el 75% de su electricidad de origen nuclear.

    La fisión nuclear es la única fuente de energía que disponemos cuya tecnología dominamos y que no depende de algo que aún no existe más que a escala laboratorio (como una proof-of-concept de una batería ultrabarata que allane el camino a la energía solar, o un tokamak que fusione deuterio y tritio), que además es barata en el sentido “te compite con el carbón” de barata (http://www.safremaenergy.com/wp-content/uploads/2013/11/LCOE-Comparison.png) y que puede desplegarse a nivel global en plazos razonables (http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0124074). Pero no vamos a hacerlo, porque como sociedad banneamos políticamente esa alternativa, por el temor a la salud pública que nos generan los escapes de radiación (a pesar que toleramos polonio en el tabaco, humo de segunda mano y montones de radiografías por año sin chistar). Así que seguiremos quemando carbón. Y quemando petróleo y gas.

    Y yo tendré trabajo. Espero.

    (*) Ya sé que todos lo sabemos, pero igual lo digo: en rigor lo que los seres humanos y todos los seres vivos consumimos es negentropía, no energía, que se conservará mientras el hamiltoniano del Universo sea igual a una constante. Es decir, surfeamos sobre corrientes de energía que se conservan mientras la entropía aumenta.

  6. Joaco

    Excelente gatinota!!! Durante toda la primer parte del texto estaba esperando la aclaracion de que era el carbon, que vino luego.

    No se les escapa un detalle, o al menos yo no lo veo. los amo

    • Alexis Caporale

      El GENIO de Wait But Why y yo leímos a Yergin, Botkin y otros autores que plantaron las bases de esta discusión.

      El post de WbW es de 2015 y el libro que escribí y en el cual se basa este post es de 2014. Sin lugar a dudas él no leyó mi libro.

  7. Marcos

    “es fantástico lo que puede lograr un ser humano cuando no le preocupa mucho cómo la pasa el otro”. ¿Funciona también en la pareja”

  8. Marcos

    “El carbón fue formado por restos de árboles cubiertos por tierra, luego enterrados cada vez a mayor profundidad y presión y sometidos a temperaturas muy altas.” No siempre. El carbón vegetal puede ser “fabricado” hoy en día. De hecho se cree que en Zaire el Paciente Cero del Ébola era un fabricante artesanal de carbón.

    La data es de la FAO
    http://www.fao.org/docrep/x5328s/x5328s00.htm


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