103.-Quiero-Matar-a-mi-jefe

Quiero matar a mi jefe

Hace poco escuchaba a Ramachandran, el primo neurocientífico de Apu, hablar de cómo el arte modifica la forma en la que representa la realidad con el objetivo de afectar nuestros cerebros y lograr que esta manipulación nos genere sensaciones más intensas que la observación del objeto original. Es en ese camino hacia la caricaturización que se descubre  el talento de un artista. En la elegancia de encontrar los acordes precisos que hacen que nuestra percepción del objeto modificado por él resuene en nosotros aún mejor que la mera contemplación del primero.

A algunos les pasa observando un Botero o masticando una escena regurgitada en nosotros como pichones de la boca de papá Nabokov. A mí, me pasa con Dilbert.

¿Realmente esperan que llene el texto alternativo? Nadie lee los textos alternativos. Nadie. Menos, vos.

Basado en un jefe real

Nadie que haya trabajado alguna vez en una oficina puede evitar encontrar una belleza inmensa de la representación de esos estereotipos perfectos de ambiente de trabajo que a veces se ajustan tanto a la realidad que cuestionan su caracter de estereotipo. Si bien el disfrute macabro de Catbert como jefe de Recursos Humanos y la pulida inoperancia de Wally en búsqueda de un despido con su correspondiente indemnización son no menos bellas, hay un personaje que nos atraviesa tanto a todos que se convierte en objeto de análisis científico: el jefe.

El indivíduo de pelo puntiagudo, taza de café omnipresente y capacidades cognitivas tirando a disminuidas representa muy bien una pregunta ubicua en nuestros ambientes laborales: ¿cómo llegó este inoperante a ser jefe?

La pregunta es tan profunda que en el año 1969 el psicólogo Lawrence J. Peter resumió con un postulado que afirmaba que cada miembro de una estructura jerárquica asciende en la misma hasta alcanzar su máximo nivel de incompetencia.

Esto suena completamente antintuitivo, hasta que considerás la posibilidad de que un cargo jerárquico puede implicar habilidades completamente diferentes de las que requiere el cargo anterior. Algo así como entender que ser excelente ingeniero tal vez no te capacite para ser Jefe de Ingeniería, labor que implica lidiar con el manejo de muchas personas y pocos artefactos ingenieriles. O, ejemplo igual de válido, saber que ser el mejor Hombre Araña no te enseña a manejar el Trencito de la Alegría.

Lo más interesante es qué pasa cuando, además de tener esa idea, la ponés a prueba. O por lo menos no la idea sino las circunstancias que se desprenden de ella. ¿Qué pasaría en una organización real si el Principio de Peter es posta? O, en términos coloquiales, ¿qué pasa si todos los jefes son unos boludos?

Para atacar esta idea se usó un Modelo Basado en Agentes, que viene a ser la pecera donde la gente que sabe programar mete modulitos individuales con características propias a jugar con otros modulitos y ve qué pasa. En este caso, el sistemita incluyó una organización jerárquica en la que los ascensos se podían dar de varias maneras y bajo distintos supuestos. En un modelo (el standard), suponían que las competencias en un cargo eran medio homologables a las del cargo jerárquico inmediatamente superior. En otro, asumían exactamente el escenario Peter. De la misma manera, ante los dos escenarios jugaron con opciones diferentes: se asciende al mejor, se asciende al peor o se asciende al azar.

Ahora, mirás los resultados. Qué cosa linda los resultados. Bajo el supuesto de que un mejor indio hace un buen cacique, ascender a alguien competente es super buena idea. Bajo el Principio de Peter, todo se pone TAN extraño que la mejor forma de organizar una estructura jerárquica pasa a ser ascender siempre al peor, seguido de ascender al azar y, por último, ascendiendo al mejor. La idea de fondo es tan simple como hermosa: ascender a alguien brillante a un cargo nuevo que no tiene absolutamente nada que ver con el anterior te cambia un empleado excelente por un jefe incierto. Una tirada de dados donde definitivamente vale más bueno conocido que jefe por conocer.

Como si esto no fuese suficiente flash, hace poco decidieron ampliar este modelo usando agentes todavía mejores, y lo que agregaron fue, mal y pronto, a ese compañero de oficina que está más atento por hacer de cuenta que labura que por laburar. Posta. Cada agente ahora tenía desdobladas sus capacidades, por un lado las reales y por el otro las percibidas. Los vagos decidieron meterle política intraoficina al modelito, y el modelito respondió increíble. Una de las cosas más interesantes, pero no por eso menos obvia, es que esa actividad de careteo iba en detrimento de la actividad. O sea que a más careteo de laburo, menos laburo.

Lo que pasó cuando corrieron el sistema no sorprende absolutamente a nadie: darle bola al careteo hacía que todo funcionase peor, y peor y más peor. Gente incapaz de laburar pero con buen manejo de Power Point terminaba dándole órdenes tontas a gente que era capaz pero simplemente no se copaba en el after office, y el que no tenga un recuerdo familiar, que arroje la primera abrochadora.

Más allá de probar lo que encontramos lógico, lo más lindo de estos modelos es que ayudan a encontrar formas alternativas de organizarnos de manera de no caer en estos emboles, y los cambios que proponen son tan obvios como hermosos. Algunos pasan por tratar de evaluar lo más objetivamente posible las labores, cosa fácil cuando hablás de ventas pero más difícil cuando tratás de ponerle un numerito a un científico o a un artista. Otros incluyen la idea de progreso horizontal, donde el norte de status y económico no pasa por hacerte jefe, sino por llegar a ser Ingeniero Nivel 87, con armadura de paladio y OSDE 90210. Los más violentos incluyen entender la necesidad de presiones de selección para mantener el empleo, situación particular en la que destacan el progreso hacia la ineficiencia que tienen los sistemas altamente influenciados por las situaciones paralaborales (o sea, el careteo político), y el ejemplo que individualizan de bote que se hunde por ese lado es el Estado.

Momento de parar la pelota, recorrer los 25 metros que nos separan de la cocina del laburo, evitar la oficina central del panóptico laboral, gambetear un cuentas, dos contables y un cadete y entender que, si nos organizamos, laburamos todos.

 

http://en.wikipedia.org/wiki/Peter_Principle
http://jasss.soc.surrey.ac.uk/13/4/4.html




Hay 33 comentarios

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    • Maria

      Fue lo primero que pensé, es la comprobación cientifica del conocimiento popular “El que sabe, sabe, y el que no, es jefe” jajajjaa

  1. Ariel

    “Lo que pasó cuando corrieron el sistema no sorprende absolutamente a nadie: darle bola al careteo hacía que todo funcionase peor, y peor y más peor. Gente incapaz de laburar pero con buen manejo de Power Point terminaba dándole órdenes tontas a gente que era capaz pero simplemente no se copaba en el after office, y el que no tenga un recuerdo familiar, que arroje la primera abrochadora.” Su hubieras dicho EXCEL, pensaría q me espias…

  2. Ana

    Me encantó la tira de Dilbert y el postulado de Peter,
    Siempre pensé que: “ser excelente ingeniero tal vez no te capacite para ser Jefe de Ingeniería”.
    Pero generalmente, en el Estado, donde se toman en cuenta los amiguismos y/o los fanatismos ideológicos, rara vez se corre el riesgo de que ascienda el mejor empleado.
    Buenísima nota y excelente ilustración, me sigue fascinando la amplitud de temas abarcados. Gracias Gatos!!

  3. Juan Pablo

    Excelente post. Una práctica común en la industria del software era poner un excelente programador como jefe… Sabemos que los programadores no se destacan (en general) por sus capacidades de comunicación. Es un buen ejemplo de un jefe que no sabe serlo (el que pone como jefe a alguien que no puede).

  4. Gastón

    La genialidad misma. Muy bueno. Había para fines de los 90’s un mail que circulaba por las oficinas con el “teorema” de Dilbert:
    Dilbert’s “Salary Theorem” states: “Scientists and Engineers can never earn as much as administrators and sales people.”
    This theorem can now be proved mathematically:
    Given:
    Power = Work / Time and,
    Knowledge is Power
    Substituting knowledge for power, we obtain: Knowledge = Work/ Time
    If time = money, then: Knowledge = Work/ Money
    Solving this equation for money, we obtain:
    Money = Work/ Knowledge
    Therefore, as knowledge approaches zero, money approaches infinity, regardless of the amount of work done.
    Conclusion: the less you know, the more you make.

  5. Marcos

    En es sistema educativo a aquellos que caretean y no laburan le decimos “Juan José Paso”, estuvo en todos los triunviratos, tiene calles, plazas y cuidades que lo recuerdan y nadie sabe que tareas hizo.

  6. Julia

    Hola Pablo,
    Muy bueno el artículo. Me hace acordar a temas que solemos discutir en Psicología Organizacional y RRHH sobre el desarrollo en las organizaciones. Estoy de acuerdo conque llegan a ser jefes personas que no tienen idea del tema que coordinan/supervisan dejando todo a los colaboradores que sí conocen. También estoy de acuerdo en que las habilidades necesarias para ser jefe son diferentes, porque tienen que ver principalmente con desarrollar la capacidad para coordinar personas con todo lo que eso implica.

    Hay algo que decís que me fascina, y que se da en MUY pocas organizaciones: la posibilidad de ascenso horizontal, Esto se llama especialización, es decir, que alguien que tiene un conocimiento muy acabado de su materia pueda seguir avanznado en la carrera de la organización sin que necesariamente esto sea de manera vertical. Lo que muchos nos preguntamos es: por qué una persona si o si tiene que poder coordinar personas para poder crecer en una organización? Por qué no permitirle crecer en lo suyo? Muchas organizaciones carecen de personal super especializado en un tema, porque creen que dándole una jerarquía superior les están dando algo que necesitan. Y hay personas que no necesitan eso: necesitan continuar desarrollándose en lo suyo.

    Por qué pasa esto? No se. No entiendo a las organizaciones, las teorías de las gestión de persona no lo contemplan. Muy pocas organizaciones tienen pensado el crecimiento horizontal/especialización (sólo conozco algunos puestos ITs e ingenieriles). Y me enoja, porque se pierde potencial, las personas se van o peor aún: los mueven a puestos donde son infelices.

    Eso. Muy bueno el texto, sólo compartí mis apreciaciones sobre el tema, que estoy de acuerdo.
    Un abrazo,
    Julia

    • Pablo A. González

      Fijate qué lindo que las disciplinas más duras aprendan a usar ciencia en su organización antes de otras. Golazo que lo que sabemos teóricamente se superponga con ideas prácticas, siempre creo que si hay algo que vale la pena, va a surgir de esa interacción entre lo que pensaoms que puede ser y lo que pasa posta.

    • Esteban

      No podría estar más de acuerdo. Vengo del mundo del software y dejé mi trabajo anterior debido a que en casi una década mi “crecimiento” dentro de la empresa fue vertical, cuando lo que yo buscaba (me di cuenta luego) era un crecimiento horizontal (desconocía el concepto, hasta tu comentario).

      La carencia de personal puede jugar en contra, porque es muy común que a falta de jugadores con habilidad o experiencia te manden a jugar de 5 (hola Tata Martino) por más que seas Tevez.

  7. Francisco

    Ponele que amo profundamente lo que hago y, en consecuencia, soy bastante bueno en ello, ponele que soy el mejor.

    La opinion generalizada es que como recompensa, debería ser obligado a realizar trabajos que cada vez tienen menos que ver con lo que me gusta, hasta que finalmente no quede nada de lo que me motiva a hacerlo, pero eso si, ganando cada vez mas dinero.

    Ojala las generaciones futuras puedan reírse de esta pelotudez…

    Claramente, con solo la plata extra estaríamos mucho mejor.

  8. Pablo

    Excelente nota !
    …pero lo que en definitiva queda claro es que, a no ser que seas dios… o Steve Jobs, siempre, desde tú punto de vista en la escala jerárquica de la organización, va a haber por arriba tuyo un boludo del que estás seguro que llegó hasta ahí succionando calcetines… y siempre va a haber, por debajo tuyo, alguien que piense que sos un boludo que llegó hasta ahí succionando calcetines…
    Por eso, como decía el General: “la única verdad es el Modelo Basado en Agentes”.

  9. Leonardo

    Otra máxima de los jefes: “Lo importante no es saber, sino tener el teléfono del que sabe”. Generalmente es el teléfono de los del fondo de la pirámide jerárquica.

  10. Juan Rizzo

    «Author’s own experience gathered in the course of over 15 years of work in several commercial companies (Polish, American, German and French) and more than ten years within an academic institution, suggests that Dilbert jokes are often an uncannily accurate descriptions modern organizations.» (Pawel Sobkowicz es mi nuevo ídolo… Allá arriba, con Batman, Pocho la Pantera y el Chapulín Colorado…)

  11. Diego cw

    Esta buena la nota pero no toca en ningún caso, o por lo menos no explícitamente, en la noción de liderazgo. Siempre va a ser mejor y más productivo tener a un jefe líder, que a un bocho q no sepa como liderar el grupo

  12. Gero

    Cuando clavan un post de este tipo lo único que puedo pensar mientras lo leo y después de leerlo es “PERO QUE VIVA LA CIENCIA, PISCULICHI!”

  13. calu

    Arrancar así la mañana, con semejante cumplido hacia mi mediocridad…. No podría ni yo haberme halagado así a mi misma! :P

    Muy buena nota, me hizo pensar en muchos momentos en que quise laburar con cosas que podían cambiar el juego y los paralaborales solo interferían. Recuerdo haber pensado: “ojalá consiga lo que busca, así se puede laburar en paz”.

    Pero esa es mi faceta proactiva, no la llevo puesta todos los días…

  14. Nano

    Excelente nota! Retrata exactamente los que pasa en el estado (Argentino, el resto no interactua conmigo, por lo que podría suponer que no existe). Es impresionante ver plasmado en palabras y ciencia algo tan intangible como que el jefe es un pelotudo. Gracias por la luz gato!

  15. Cecilia

    No se si esto me fascina o me deprime terriblemente.

    Años de RRHH, RRPP, RRCC (Robertos Carlos’) dándote matraca sobre las mejores formas de mejorar tu status laboral (SPOILER ALTERT: la forma es, tratar de parecerte lo menos posible a la nerd antisocial que todos sabemos que sos) ..y resulta que al final, los que tenían que cambiar eran ellos.

    Tengo esperanzas de que tal vez en algún momento la fuerza se equilibre y los Ingenieros nivel 87 con armadura de paladio sean debidamente reconocidos (reconocidos, no jefes, porque los que usamos armadura de paladio no queremos ser jefes, queremos ser ingenieros!)…pero por ahora, esto está bastante parecido al managment del Imperio.
    Bueno, para ser justos, Anakin arreglaba naves, capaz algo sabía de construcción de estrellas de la muerte, pero en el fondo, sabemos que el que mandaba era el político corrupto que solamente tenía el rayito más grande.

  16. Julian

    Pablo, hoy te escuché hablando de astrología en vorterix, excelente.
    Siguiendo la temática de lo místico, podés hacer una nota de esos que hablan de espíritus y presencias?
    La página es genial

  17. Franco

    Hola Pablito, genial la nota como siempre!

    La idea de ascenso horizontal me hizo recordar esta nota que salión en Nature, sobre una nueva visión de alentar la creación de puestos de “SuperDoc” o “Post-Doc Elite”… básicamente, un post-doc que la tiene re-clara, y por esto mismo ganaría más y tendría un trabajo más estable en el lab.

    O sea, seguís en la mesada sin tener que pasarte horas y horas aplicando a subsidios, becas, etc…

    Veremos si realmente sigue adelante este concepto aplicado al sistema científico.

    Les dejo el link:

    http://www.nature.com/polopoly_fs/1.17253!/menu/main/topColumns/topLeftColumn/pdf/520144a.pdf

  18. Celeste

    Que tal gatos?
    Realmente creo que ustedes leen las mentes ajenas y roban nuestros pensamientos para plasmarlos en sus notas.
    Cuán precisos son en lo que describen!
    Estoy precisamente transcurriendo por el camino interminable de la mediocridad, intercambiando trabajos como de calzón porque no me dan eso que busco. La especialización de lo que verdaderamente sé hacer. Con suerte (como muchos comentaristas, creo), en algún tiempo, espero no muy lejano, recibiré la posibilidad de crecer horizontalmente. Sino de aquí a unos años, perteneceré tristemente al grupo de “esos” a los que hace referencia la nota.
    Espero que éste sistema en el que estamos inmersos no nos corte las piernas a estos jóvenes maratonistas que somos y podamos llegar a esa meta tan preciada que vislumbramos desde los comienzos de nuestra vida laboral.
    Sigan así, alimentando nuestro cerebro!
    Miau miaus para ustedes!!!


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