Brebajes

¿Qué pasó anoche?

Seguramente vos sepas de lo que voy a hablar. Y vos. Y vos. Bueno, vos capaz que no. De hecho, cerca de tres cuartos de la gente que toma alcohol tuvo alguna vez una resaca; ese estado de malestar general, eco de un último fondo blanco con posible apagón de tele. El nivel de alcohol en tu sangre llegó más alto que el Aconcagua y, al otro día, cuando creías que todo había pasado porque ya no quedaban ni rastros de alcohol en tus venas, ¡chan!, esto recién empieza. Como cuando se fue tu ex y creíste que la cosa se ponía más fácil, hasta que apareció un libro suyo olvidado entre los tuyos. Pero bueno, nada que el tiempo no cure, como con la resaca.

Reconocer la resaca es más fácil que identificar a un hipopótamo en el subte. Generalmente, lo que queda es sed, la boca seca, dolor de cabeza y mareos. A veces hasta perdés el hambre, te dan náuseas, te duele la panza o te cuesta dormir. En algunas resacas (las menos, pero que las hay, las hay), todo este cuadro puede ir acompañado por despertarte en una habitación que no es tuya, pintada de turquesa, llena de animales de peluche y con dificultad de reconocerte a vos misma porque estás, sorpresivamente, maquillada de mimo. Le pasó a una amiga.

Los humanos tomamos alcohol desde que se elaboró la primera aguamiel, alrededor del 8000 A.C.M. (o por lo menos ese es el primer registro, pero podría haber habido muchos otros tan exitosos de los que nada se sabe). Los banquetes griegos son famosos porque nunca faltaba el vino. Como en un asado de domingo, pero con bastante más cariño entre los comensales. Lo loco es que, aún siendo un mal antiguo, las causas de la resaca todavía no se terminan de entender, y se desconoce por qué viene a aparecer justo cuando todos los metabolitos del alcohol ya se las tomaron. El hecho de que existan numerosas ‘curas’ y sólo algunas de ellas sean científicamente investigadas —y que ninguna prevenga o alivie la resaca de forma significativa—, es fiel reflejo de esto.

Algunas atacan síntomas específicos, pero no son efectivas para reducir otros. Tomar agua alivia la sed (primicia); la aspirina puede sacar el dolor de cabeza, pero puede también aumentar los problemas gástricos; y el pyritinol (que es como una vitamina B sintética) en altas dosis ayuda con la memoria, pero podría causar hepatitis o pancreatitis.

Las recetas caseras abundan aunque, claro, no está probado que funcionen. Desde los antiguos romanos que comían huevos de lechuza crudos a los modernos amigos que proponen Coca-Cola con leche, pasando por un Hemingway que tomaba jugo de tomate con cerveza. También existe la creencia de que tomar café ayuda, pero no hay relación demostrada entre la cafeína y la resaca, así que todo termina en un ser súper despabilado que puede percibir con notable atención lo mal que se siente.

Entonces, ¿qué es lo que se sabe? Algunos dicen que la deshidratación es la causa principal de la resaca, y que existiría la receta mágica de tomar mucha agua para aplacarla. Pero parece que no es tan fácil. De hecho, para probarlo, hicieron pasar mucha sed a varias personas y después las estudiaron para ver si se comportaban como los resacosos, y resulta que no. En realidad, el golpe es doble: la resaca te agarra junto con la deshidratación, pero una no es causa de la otra. El etanol te deshidrata porque inhibe la secreción una hormona que retiene el agua en el cuerpo. Así, al consumir alcohol aumenta la cantidad de veces que vas al baño (se dice que es diurético). Por eso funciona tan bien en algunos bares ese tortuoso happy hour donde todos toman gratis hasta que el primero va al baño.

Pero hay cosas más complejas que pasan en el cuerpo y que podrían causar resaca: cambios en parámetros endocrinos, acidez en la sangre, vasodilatación, disminución de la glucosa disponible, cambios en el sistema inmune, entre otras. Es decir que la resaca debería verse como un síndrome causado por muchos efectos que se suman en un Megazord de molestias mayor que la suma de sus partes.

Además, hay factores genéticos que pueden amplificar los efectos negativos del alcohol. Algunas personas (sobre todo en el este asiático) tienen una mutación en un gen que hace que acumulen mucho acetaldehído (un compuesto que se genera a partir del alcohol y que es responsable en gran parte de la resaca), por eso lo piensan dos veces antes de tomarse una birra. Salvo el Señor Miyagi que, bueno, ya consiguió a un pibe que le pinta la casa y le pule los coches, así que bien puede hacer cualquiera.

En las bebidas alcohólicas existen otros químicos producidos durante la fermentación, los congéneres, que son responsables también de su sabor y color. Las bebidas oscuras como el whisky tienen más congéneres que las claras, como el vodka. Las que tienen más congéneres te dan peores resacas porque algunos, como el metanol, son transformados en sustancias mucho más tóxicas (como el formaldehído y el ácido fórmico). El etanol frena la conversión de metanol en cosas más tóxicas. De ahí viene la creencia de que tomar más alcohol cura la resaca, el famoso contraveneno. Sin embargo, ¡mito! El metanol se acumula mientras seguimos tomando y entonces sólo logramos retrasar los síntomas.

Para estudiar los efectos de la resaca, existen dos tipos de experimentos: los de laboratorio y la observación naturalista (o de campo). En los primeros se recluta a un grupo de personas y se lo divide en dos subgrupos. A uno le dan jugo de naranja con alcohol. Al otro le dan el jugo solito con una pizca de alcohol para engañar a los paladares más astutos (lo que se conoce como placebo). Y a ninguno le dicen qué le tocó. Después de un tiempo, bastante después de que el equipo Destornillador termine de abrazarse, les hacen pruebas cognitivas y de rendimiento. Si ven diferencias entre los grupos, entonces se las atribuyen a la resaca.

En los experimentos de campo, se deja que la gente vaya y tome por ahí, en su bar preferido, a la hora que quiera, con la gente que quiera. Y al otro día van al laboratorio para hacer las pruebas (los que llegan).

Ahora bien, como siempre, el problema: ninguno de los dos métodos funciona del todo.

Tenemos varios asuntos: el primero es que, en los experimentos de laboratorio, la ética profesional impide dar a los participantes una cantidad muy alta de alcohol. Entonces, puede que algunos no hayan tomado lo suficiente como para tener resaca. Además, si el participante fuera de paladar pillo como para darse cuenta de que cayó en el grupo Destornillador, podría directamente no poner onda en las pruebas, porque total, como todos sabemos, el alcohol es famoso por bajar nuestro rendimiento (sí, ese también).

Encima, los efectos del alcohol dependen mucho del contexto: cuánto y qué tomaste, si bailaste, si fumaste y otras hierbas, si comiste, si te bajaste todo en una hora o en cinco, cuánto y cómo dormiste después, etc. Todo esto no está contemplado en el laboratorio y ahí es cuando uno dice: ¡entonces vamos con los naturalistas! En estos estudios, no hay ética profesional persiguiendo a los bebedores en acción, entonces se pueden tener más participantes con resaca. Sin embargo, el problema es que saben que tienen resaca. Porque en el bar no está bien visto optar por el placebo. Y ahí volvemos a lo mismo.

A fin de cuentas, la cuestión es que la resaca es causada por varios factores, y hasta ahora no existe una cura verdadera para el malestar general. Sí, podemos mandar tipos a la Luna, capitalizar la luz del Sol en forma de electricidad y transplantar órganos, pero desnudar lo que nos pasa después de abarajar el intoxicante más viejo que conocemos se nos escapa. Science works in mysterious ways.

Lamentablemente, por el momento y para sorpresa de todos, parece que la forma más efectiva de combatir la resaca es (Spoiler Alert) no tomar alcohol o, como recomiendan las publicidades que recomiendan tomar alcohol, hacerlo con moderación.

Brindo por eso. Un poquito.


http://alcalc.oxfordjournals.org/content/alcalc/43/2/124.full.pdf
http://alcalc.oxfordjournals.org/content/alcalc/43/2/163.full.pdf
http://alcalc.oxfordjournals.org/content/alcalc/47/3/248.full.pdf
http://www.bmj.com/content/331/7531/1515.full.pdf+html
http://en.wikipedia.org/wiki/Hangover




Hay 33 comentarios

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  1. Drarko

    Me he emborrachado y he tenido resaca… pero nunca me pasa de olvidarme lo que hice… Recuerdo todo. ¿No tomo lo suficiente o hay algún otro factor en el medio?

  2. ismael

    Uno de loa principales motivos, si no el principal, por el que no se estudia la resaca es que la comunidad científica no tiene mucho interés que digamos en ella: es autoinflingida, no califica como enfermedad laboral (aunque muchos se hagan los bolu y no vayan a laburar) y, quizá la causa más importante, funciona como causal natural para incentivar a las personas a no terminar bailando como giles arriba de la mesa en la salida de viernes con la gente de la facu (lease, no terminar más puesto que la vecina facilonga del 4to A)

  3. Matias

    sino fuera por el alcohol yo calculo que la tasa de natalidad no seria tan alta y nos hubiésemos extinto hace muchas generaciones… porque convengamos que muchas personas nacieron gracias a el jajaja

  4. Matías

    Confieso que he tomado, pero la verdad nunca nunca me pasó de olvidarme algo, o peor aún, de tener resaca. ¿Será que nunca tomé lo suficiente?
    Un día, mi primo, estando muuuy pero muy en pedo en un boliche, me dijo “Tomá tranquilo, que tenés el hígado [Apellido, que voy a preservar por razones conocidas.], el alcohol nunca te va a hacer nada”. Y dicho y hecho… jamás me hizo nada.

  5. Sergio R.

    Los efectos del alcohol sobre el cuerpo humano nunca fueron mi tema, la teoría me resulta muy difícil. Pero tengo un master en TPs.
    Live long and drink whiskey!
    Gracias por la nota!

  6. Ana

    Jimena, si sos tanguera de corazón, lo vas a entender, alguien dijo:
    “todos los que son borrachos, no es por el gusto de serlo, sólo Dios conoce el alma, que palpita en cada ebrio”. (recitado por otro tanguero que justifica así sus curdas).
    Como siempre, excelente nota y muy buena la ilustración.

  7. Sol hallu

    Excelente nota, solo me quedo una duda, decis: “disminución de la glucosa disponible”
    el alcohol no sube la glucosa en sangre? te lo pregunto como insulino resistente que soy y me canse de que me digan que alcohol con moderacion porque sube la glucosa en sangre
    saludos !

    • Jimena Olmos Asar

      Hola Sol! Primero, muchas gracias! Segundo, sobre la glucosa en sangre. Por lo que tengo entendido, cuando tomamos mucho alcohol, el hígado se pone a laburar como loco tratando de eliminarlo lo más rápido posible de nuestro cuerpo, y medio que se “olvida” de enviar la glucosa necesaria a la sangre. Eso hace que bajen los niveles, y si ya veníamos con pocos azúcares, la cosa se puede poner fea. Sin embargo, hay algunos tipos de bebidas alcohólicas que contienen muchos carbohidratos (como la cerveza), y eso puede hacer subir los niveles de glucosa en la sangre. Además, el alcohol puede interferir con algún medicamento que ya estemos tomando para controlar esos niveles. En fin, parece que el alcohol interfiere de varias maneras, y depende de la persona. Siempre mejor, por las dudas, que consultes con tu médico. Saludos!!!

      • Juani Filardo

        Si les sirve, quería aportar que debido a que el alcohol es vasodilatador, el cuerpo pierde más calor, por lo que es factible que necesite más energía para mantener la temperatura estable. Es por ello que no se recomienda a los diabéticos tomar alcohol, ya que puede ocasionar que el cuerpo “gaste” la glucosa con mayor velocidad de lo que lo haría normalmente, a causa de la pérdida extra de calor.

  8. jipi

    Ok… nadie lo dijo, y que pasa con la cocaína? Es de nariz populis que el consumo de cocaína ( siempre que sea de calidad o lo mejor que se pueda) anula/enlentece los efecto del alcohol. Y el día después la resaca es mínima o inexistente. Alguien sabe como funciona en este caso estas dos drogas?

    • Pablo A. González

      La verdad es que son dos sustancias bastante antagónicas (en terminos mega mega burdos y generales de lo que le hacen al SNC), pero dudo mucho de su relación con la resaca. Deberíamos investigarlo más.
      En noticias relacionadas, la cocaína no es una droga muy simpática que digamos (como el alcohol, entra dentro de las que vemos más evitables), y siempre está bueno revisar la comparativa en riesgos, así que te dejamos un link: http://www.elgatoylacaja.com.ar/dame-las-drogas-lisa/

  9. Rodrigo Quiroga

    Sol, me parece que es como dice Jime, si no recuerd mal los prácticos de Química Biológica, el alcohol disminuye los niveles de glucosa en sangre. Estuve Googleando y lo que encontré parece confirmar dicha hipótesis:

    http://www.diabetes.org/living-with-diabetes/treatment-and-care/blood-glucose-control/hypoglycemia-low-blood.html
    http://care.diabetesjournals.org/content/24/11/1888.full
    http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3239454?dopt=Abstract

    • Sol hallu

      Gracias x las respuestas, segun los medicos, el alcohol al igual que las harinas refinadas se convierten en azucar en sangre enseguida por eso prohiben o piden reducir al minimo

  10. Cecilia

    Tengo entendido que al tomar una droga estimulante como la cocaína lo que haces es contrarrestar los efectos depresores de una droga como el alcohol… lo cual es muy peligroso, ya que la persona al no sentir los efectos del alcohol, sigue tomando en gran cantidad.
    Lo mismo sucede al mezclar alcohol con “velocidad” (popular energizante)…

  11. Fran

    Ami la única resaca es la deshidratación.. Seré anormal ? O me va a ayudar por selección natural que el bar de la esquina gane mas plata el finde?

  12. Thom

    En la nota da a entender que el Whisky da mas resaca que lad bebidas blancas.. y tengo entendido popularmente y hecho el experimento sobre mi persona que “el whisky no da resaca” obvio que si en dosis mortales, pero no con un “pedo moderado”.

    Desde ya, gracias a todos los gatos por tantos aportes.

  13. Guido

    Antes tomaba un ibuprofeno y me levantaba joya, hasta que un día la gastritis me paró el carro. Alguien me dijo tomate un paracetamol (de hecho el Falgos lo trae, algo que no entiendo) pero es hepatotóxico. Yo me tomo una buena dosis de agua antes de acostarme. Mientras más, mejor.

    Homeopatía o verdad, cuando no tomo el agua me levanto reventado. Cuando tomo agua, me puedo levantar mareado, o con cierto malestar, pero sin dolor de cabeza.

    Y le hago mucha propaganda al agua. Re homeópata!!

  14. Odin

    Primer articulo que leo, me recomendaron la pagina hace poquito.

    Me emocione hasta las lagrimas, esta señorita es una lirica de la bebida. Le pediria casamiento, si no fuera porque estoy borracho.

  15. Javier

    No hice todavía las suficientes pruebas de campo pero estoy al borde de la confirmación que la mejor cura es Gatorade de manzana (sólo la de manzana) y hamburguesa Paty con queso (bien quemada) en pan del chino con mostaza (marca Savora, enm envase plástico con tapita roja torpedo). Cuando quieran arrancamos las pruebas formales.

    • MaríaC

      Si de algo sirve esta aportación para curar una mega resaca, se las paso: comer papaya machacada, no licuada, casi como puré, sin limón (el ácido te acabaría de aniquilar el estómago), sin azúcar ni nada encima, sólo la fruta con una consistencia casi de puré, eso sí, debe ser fresca, no congelada. Lo he probado muchas veces y les garantizo el resultado, el estómago se refresca e hidrata de inmediato. También he comprobado que la resaca es menos dura cuando las bebidas son claras: vodka, tequila, ron blanco, claro que depende del contexto, como dice Jimena, en fin, eso de beber con “moderación”, no me convence mucho, qué es moderación?, ¿cantidad, calidad? Como siempre, disfruté como enana del artículo.

  16. Ignacio

    Yo creo que la mejor “cura” aparte de una buena cantidad de agua, es un porro de marihuana.
    He comprobado bajo mi experiencia y de las de mis amigos con los que convivo diariamente que después de despertarse y tomar esa tan necesaria agua, un porro junto con un desayuno tranqui (en mi caso unos mates con 2 galletitas porque me levanto sin apetito) es la solución. Luego llega el querido bajon, comes lo que más tengas ganas (lo digo como un joven que vive solo y un domingo 16hs tiene que comer lo que hay) y desaparecieron todas las molestias, además te devuelve esas “ganas” (energía, bienestar, buen humor. Como quieran llamarle) que te hace falta para hacer las cosas.

    Yo mismo luego del rital y comer algo he ido a hacer hora, hora y media de deporte sin ningún malestar. Varias veces !!


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