Sección 3

POSVERDAD INTENCIONAL

POSVERDAD DOLOSA

Llegamos, finalmente, a la posverdad como se la suele entender, aquella generada intencionalmente por grupos que buscan controlar una narrativa para beneficiarse, que intentan engañar tanto escondiendo la verdad cuando se la conoce como aparentando certezas ante cuestiones que aún son dudosas.

En el primer caso, si hay certeza, instalan una duda. Esa certeza, como ya dijimos varias veces, no podrá ser absoluta, pero incluso si ya es bastante sólida, estos grupos pueden plantear que todavía no se sabe todo, que hace falta investigar más, o pueden intentar distraer de la cuestión principal señalando la necesidad imperiosa de ocuparse de detalles que no son tan relevantes. En el segundo caso, si hay duda, instalan certeza. Vemos esto muy frecuentemente cuando un único estudio, una medición aislada o la postura de un experto se exageran, sin considerar el consenso, y se toman como verdad absoluta. A veces, esto se acompaña por algunos medios de comunicación que, por enfatizar la novedad y buscar sorprendernos, aplican el terrible “según un estudio de la universidad de…”. Este “según la ciencia” es, lamentablemente, una manera muy efectiva de instalar certezas donde no las hay, de justificar decisiones haciendo parecer que están basadas en evidencias cuando en realidad no están basadas en el cuerpo total de evidencias disponibles.

En la primera sección de este libro, vimos cómo podemos llegar al conocimiento. En la segunda, sumamos a esa base el análisis de algunos de los factores que colaboran con la generación culposa de posverdad. Necesitaremos que lo visto en ambas secciones funcione como cimiento firme antes de entrar en esta, en la que veremos de qué manera algunos grupos intentan –con mayor o menor éxito– aprovechar para su conveniencia esos mecanismos que generan posverdad involuntaria. Los usan de anzuelo, y nosotros picamos. Si nosotros no picáramos, ellos no lograrían influenciarnos. Si en la sección anterior éramos victimarios de una posverdad culposa, en esta seremos víctimas de una posverdad dolosa, pero no olvidemos que podríamos no serlo si no estuviéramos nosotros mismos, ya sea por descuido, cansancio, desinterés, distracción o confusión, colaborando con la posverdad.

Nosotros, con nuestras creencias, sesgos, emociones y tribalismo, nos vemos más seducidos por algunas explicaciones que por otras, y es muy frecuente que no logremos priorizar la búsqueda de la verdad. Si un grupo de poder, sea una empresa, un individuo o un Gobierno, quiere expandir ese poder, es posible que intente aprovechar estas características nuestras para su beneficio. Nos transforman en armas de posverdad, en armas que ellos controlan.

Esto ocurre a veces, pero no siempre. No debemos creernos inmunes a estas manipulaciones, ni caer en ideas conspirativas de que detrás de todo hay alguien moviendo los hilos. Esos dos extremos son las posturas fáciles: la confianza ciega y la desconfianza ciega. Si fuera tan fácil, no haría falta seguir pensando cómo solucionar estos problemas. Lo difícil es encontrar el punto justo de confianza, y es eso lo que necesitamos aprender a hacer mejor.

Podríamos hablar de ejemplos de posverdad poniendo el foco en los ejemplos en sí, pero eso no nos prepararía mejor para identificar una nueva amenaza. En cambio, hablaremos de ejemplos destacando el proceso que hay detrás, el esqueleto de la posverdad, la estructura. Esa estructura se repite, con leves variantes, y si logramos reconocerla en situaciones nuevas, tendremos más posibilidades de pelear contra la posverdad, sobrevivir y tal vez hasta desnudar a sus generadores.

El primer capítulo de esta sección está dedicado a mostrar cómo la industria del tabaco sembró dudas sobre el hecho de que fumar causa cáncer. En el segundo, veremos algo similar, pero con la industria del azúcar, con la complejidad agregada de que se trata de algo más reciente, que todavía estamos viviendo y que no conocemos aún con tanta claridad. Luego, veremos que, a pesar de que se sabe que está ocurriendo un cambio climático generado en buena medida por la actividad humana, la sociedad cree que hay más dudas de las que hay, en parte por la influencia de la industria del petróleo, que es una de las que se verían más perjudicadas por tomar acciones para mitigar el cambio climático. En estos tres casos, la duda es el producto, y lo que se sabe se hace a un lado.

Quien controle adecuadamente la información tendrá la fábrica de posverdad. Es el Anillo Único, el Anillo para gobernarlos a todos. Tanto la duda como la certeza infundada se transforman en productos que se venden. La información es, entonces, manipulada, adulterada, y nosotros, los que operamos en base a esa información, no sabemos en qué confiar y en qué no y empieza a parecer todo lo mismo.

A algunos podría preocuparles que esta disección de procesos termine ayudando al “enemigo” al decirle qué debe hacer y qué no, pero hay dos motivos para seguir adelante: primero, quienes saben manejar la posverdad ya conocen estos trucos, y no hay nada acá que pueda servirles; segundo, nosotros podríamos beneficiarnos mucho de tener más presentes estos trucos para no ser engañados o terminar siendo promotores de posverdad sin darnos cuenta.

Adelante.

SECCIÓN 03

 

POSVERDAD DOLOSA

    1. El humo entra en tus ojos

      ¿Podemos hacer un libro con un proceso 100% abierto?

    2. Sugar, sugar

      ¿Cómo se relaciona la grieta con la psoverdad?¿que pasa cuando pesa mas la opinion de una tribu que una observación fiel de la realidad?

    3. Calor humano

      ¿Cómo afectaron las industrias del tabaco y el azúcar la investigación sobre sus efectos?¿Es la investigación científica vulnerable a la posverdad?

    4. La fábrica de posverdad

      ¿Cómo conectamos con personas que piensan dramásticamente distinto a nosotros?¿Cómo se relaciona le evidencia que tenemos del mundo y nuestras actitudes y posturas respecto a él?

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