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199.-Paco

Paco: un problema de base

Pantalones oxford, combis Volkswagen, música disco y cocinas clandestinas de cocaína en la selva peruana. Los agitados ‘70. Transcurre más precisamente 1972 y Jesús espera ansioso en el sembrado, que pudo ser una plantación de yuca, pero que resultó más rentable hacer de coca (la planta, no la gaseosa). Camina inquieto alrededor de una pequeña instalación, delimitada apenas por la sombra que proyecta un toldo improvisado. De tanto en tanto se detiene y mira de reojo las manos curtidas y terrosas que revuelven una olla, indiferentes a los mosquitos, el sudor y la humedad.

¿Y? ¿Falta mucho?

– ¡Pará, todavía no, paciencia Jesú!

– Dejá, dejá. Dámela así nomás como está, ya no aguanto.

El Jesú se la fumó casi cruda. Y no pudo parar. Deambulaba por las calles de Lima y le decía a quien quisiera escuchar que fumaba la pasta, que era más intenso. Decía que el efecto era cortito, decía que el placer era mínimo, decía que se sentía mal, decía que no le gustaba, decía que necesitaba más. No comía, no dormía, hasta que gastó sus últimas energías en hacer un escándalo en plena calle, y colapsó. Lo llevaron al Hospital Hermilio Valdizan, donde lo atendió el Dr. Humberto Rotondo. En ese instante, Jesú pasó a ser el primer paciente registrado por consumo de paco.

Al atenderlo, el médico y otros trabajadores de la salud quedaron asombrados por las particularidades de su perfil clínico, distinto a lo conocido en los consumidores de cocaína hasta el momento. Pero Jesú fue apenas la primera ficha del dominó. Rápidamente aparecieron más y más casos similares, no sólo en Perú sino también en los países vecinos, y no tardó en desatarse una situación de alarma pública por esta droga que se propagó por América Latina a gran velocidad.

El paco (o Pasta Base de Cocaína) es una forma de cocaína que se fuma. A pesar de lo que se dice y de lo que Tomás Fonzi nos quiso hacer creer en aquella película del 2010, el paco no es el residuo que queda en el fondo de las ollas al cocinar la cocaína. En realidad, el paco es el producto que se obtiene de una etapa previa a la forma de cocaína popular entre los corredores de bolsa de Wall Street (clorhidrato de cocaína); es algo más crudo y con menos pureza que la cocaína tradicional, más fácil de elaborar, que se puede producir más rápido y vender más barato. Un negocio redondo.

Los primeros registros de consumo de paco ocurrieron en las décadas del ‘70 y ‘80, y provienen de los países en los que había mayores cultivos de coca y fábricas de procesamiento, como Colombia, Perú y Bolivia. La prohibición y el control sobre la venta y el acceso a los precursores químicos que se usan para la elaboración del clorhidrato de cocaína en esos países una de las estrategias centrales de la ‘Guerra Contra las Drogas’ catalizó el desplazamiento del procesamiento y el consumo de paco hacia el sur del continente, a países como Chile, Argentina, Uruguay y Brasil. En Argentina y Uruguay, el paco se instaló definitivamente en el mercado de drogas local durante la crisis económica del 2001 y 2002, lo que generó que su mayor impacto fuera principalmente en las poblaciones más vulnerables. Así, el paco se convirtió en la droga de los pobres, problema que, lejos de incrementar la atención en el sector más necesitado, potenció su ya existente estigmatización social.

La cocina

Si se toman unas cuantas hojas de coca y se las macera en solventes orgánicos como kerosene y gasoil, algunas sustancias alcalinas, ácido sulfúrico y amoníaco, se revuelve bien, se filtra y deja secar, se obtendrá el paco: un polvo blanco amarillento, pastoso y de olor fuerte que contiene un porcentaje variable de cocaína y que puede ser fumado (en pipa, solo o con tabaco o marihuana).

En cambio, para obtener clorhidrato de cocaína hay que continuar purificando la pasta base utilizando soluciones ácidas. A diferencia de la pasta base, el clorhidrato de cocaína está en forma de sal y se degrada a altas temperaturas, por lo que no hay chances de que se fume, así que eso de los cigarrillos nevados es puro cuento (aunque podría haber algún adulterante que pegue o un efecto placebo que sugestione). Si se le agrega al clorhidrato de cocaína un poco de amoníaco y sustancias alcalinas como el bicarbonato de sodio, se obtiene el crack, otra forma de cocaína fumable con efectos muy similares a los de la pasta base, pero que se consume principalmente en Estados Unidos y en varios países de Europa y que, claro, es más cara.

Como toda droga callejera, el paco no se vende tal cual como sale de la olla, lo que podríamos llamar ‘paco puro’. Para aumentar el volumen, se suelen agregar otros ingredientes como fécula de maíz o lactosa (un azúcar con el que se hacen algunos medicamentos). Pero como estos compuestos no generan ningún efecto psicoactivo y el aumento del volumen disminuye la potencia de la cocaína, también se agregan adulterantes capaces de imitar o potenciar el efecto de la droga, como la cafeína o el levamisol, un antiparasitario que se usa en veterinaria (sí, posta).

Como parte del combo terrible que genera la política prohibicionista, uno de los mayores problemas con las sustancias relegadas al mercado negro se repite con el paco: nadie sabe exactamente lo que tiene. Para averiguar eso, los que laburamos con estas cosas obtenemos muestras de pasta provenientes de incautaciones policiales gracias a un acuerdo con la Junta Nacional de Drogas (Uruguay), o con la SEDRONAR (Argentina).

Hacer investigación local es clave porque nos permite entender una problemática sobre la que no podemos importar conocimiento directamente. Los análisis sobre esta sustancia nos permitieron saber que el paco en Argentina y Uruguay puede contener entre 20% y 70% de cocaína, aunque cada vez son más raras las muestras con alto contenido de cocaína y todo está más cerca del 20% que del 70%. Por otro lado, los principales adulterantes encontrados (aunque no los únicos) fueron la cafeína y la fenacetina. La cafeína no necesita mucha presentación dado que es el estimulante más consumido del mundo; pero su presencia es algo muy importante a tener en cuenta, porque en las proporciones adecuadas puede potenciar los efectos de la cocaína presente en la pasta base, generando un efecto estimulante mayor y acelerando algunos procesos cerebrales asociados al desarrollo de la adicción. Por otro lado, la fenacetina es un analgésico cuya comercialización se prohibió en 1983 por tener propiedades cancerígenas, y se cree que su uso como adulterante es para imitar la acción analgésica de la cocaína y dar un aspecto más blanco a la droga.

Montando la pipa

Al consumir paco, luego de la primera bocanada aparece un efecto estimulante casi instantáneo: sensaciones inmensas de satisfacción y energía, ganas de hacer lo que quieras sin ningún tipo de inhibición, alerta constante frente a todo lo que te rodea y una gran excitación. Pero este efecto es extremadamente corto y a los pocos minutos aparece un bajón meteórico en el que surgen sensaciones de ansiedad, angustia, depresión, y una falta de fuerza y desgano brutales. Usualmente este estado se acompaña con un deseo incontrolable de volver a consumir, lo que muchas veces determina que los usuarios frecuentes se vuelquen hacia un consumo ininterrumpido para evitar la etapa del bajón. Si bien los efectos iniciales de la pasta base son similares a los inducidos por el clorhidrato de cocaína, el consumo de paco sostenido en el tiempo genera un perfil clínico característico que se distingue del de los consumidores de cocaína. Aparecen dificultades importantes para concentrarse, pérdida de memoria y conductas impulsivas que muchas veces se van tornando agresivas a medida que la necesidad de consumo aumenta, y cada vez se está dispuesto a más para conseguir la droga. Combinado con el desamparo y la vida en la calle de muchos de sus consumidores, el paco deja marcas en el cuerpo fáciles de identificar: labios quemados, caras demacradas y cansadas, descuido, lesiones en las manos y una gran pérdida de peso. Las personas con dependencia al paco pueden pasar días enteros sin comer ni dormir hasta que el cuerpo colapsa, para más tarde levantarse y en muchos casos reiniciar el ciclo. Luego del consumo prolongado, pueden aparecer incluso síntomas de psicosis paranoide y alucinaciones.

Por otro lado, el paco se diferencia del clorhidrato de cocaína debido a su enorme potencial adictivo (cabe aclarar que, lejos de la creencia popular, solo entre el 16% y el 20% de los consumidores de clorhidrato cocaína desarrollan un consumo problemático). Este fenómeno no es casual y se podría explicar por la interacción de tres factores. Primero, los usuarios de pasta base están generalmente expuestos a una mayor cantidad de factores de riesgo que incrementan las chances de devenir en ese uso problemático (bajo nivel socio-económico, estrés, falta de conexión social, redes y sistemas de apoyo, y un largo etcétera). En segundo lugar, al consumirse de manera fumada aumenta la velocidad con que la sustancia llega al cerebro, factor que incrementa su potencial adictivo dada la asociación inmediata entre el acto de consumir y el desencadenamiento de los efectos. Y por último, es fundamental tener en cuenta la composición química de la droga, ya que sabemos gracias a estudios en animales que la cafeína es capaz de potenciar el efecto adictivo. Esto resalta la importancia de considerar los adulterantes a la hora de investigar los efectos de este tipo de drogas, algo que muchas veces se pasa por alto en los laboratorios de investigación, donde se suelen usar las drogas puras.

Además de las acciones compartidas con otras drogas, el paco también genera algunos efectos diferenciales. Los estudios muestran que los usuarios de paco presentan una menor activación de la corteza prefrontal, área famosa, entre otras cosas, por su rol en el control inhibitorio (es decir, poner filtros y desalentarnos de llevar a cabo acciones que pueden ser una mala idea). Esto podría explicar por qué las personas con dependencia al paco tienden a manifestar conductas agresivas. Pero, así como se observaron estos efectos, también se observó que dicha disminución en la funcionalidad de la corteza prefrontal puede revertirse si se deja de consumir, demostrando una vez más que frases como ‘Esos pibes que fuman paco ya están perdidos, no tienen vuelta atrás’, son falsas.

A pesar de haber bibliotecas repletas de documentos, informes, artículos y libros dedicados al estudio del clorhidrato de cocaína y el crack, hasta hace poco casi no había información sobre el paco, cosa que ocurre, hay que decirlo, por ser una droga latinoamericana.

No se trata de una droga simple, ni química ni socialmente hablando. Por otra parte, si bien sólo el 0,05% de la población del Gran Buenos Aires consumió paco en el último año, esta es una sustancia con alta visibilidad debido a los rápidos y profundos efectos que genera en la salud de sus consumidores, además de representar la mayoría de las consultas a los centros de asistencia a usuarios de drogas. Esto nos muestra que existe una urgente necesidad de encontrar estrategias adecuadas para la prevención, el apoyo terapéutico a las personas con dependencia a esta droga y un abordaje social efectivo que nos permita reducir el riesgo de reincidencia.

Tenemos algunas herramientas que ya podemos poner en práctica, pero indudablemente es necesario seguir aprendiendo. Cuanto más sepamos y más experiencia juntemos, más lejos vamos a estar de la demonización de las personas con dependencia al paco y más cerca de lograr verdaderas políticas públicas en materia de drogas. Es fundamental que el Estado redirija la inversión de recursos hoy abocados a la persecución del consumidor y la sustancia, y canalice los esfuerzos en cortar el ciclo del paco a través del fortalecimiento de las personas y su entorno. Sólo así podrán recuperar lo que más necesitan: posibilidades.


Castaño, G.A. (2000). Cocaínas fumables. Adicciones 12(4): 541-550.
Ferrando, R. y otros (2009). Alteraciones de la perfusión cerebral en consumidores activos de pasta base de cocaína. Rev Psiquiatr Urug 73(1): 51-62.
Junta Nacional de Drogas (2015) La oferta de Atención y Tratamiento para personas con uso problemático de drogas en Uruguay: Alcance, Características y Guía de Recursos. Observatorio Uruguayo de Drogas y Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas.
López-Hill, X. y otros (2011). Coca-paste seized samples characterization: chemical analysis, stimulating effect in rats and relevance of caffeine as a major adulterant. Behav Brain Res 221(1):134-141.
Observatorio Argentino de Drogas (2014) Principales indicadores relativos al consumo de sustancias psicoactivas. SEDRONAR.
Pascale, A. y otros (2014). Consumo de pasta base de cocaína en América del Sur: revisión de los aspectos epidemiológicos y médico-toxicológicos. Organización de los Estados Americanos y Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas.
Prieto, Jp y otros (2016). Caffeine, a common active adulterant of cocaine, enhances the reinforcing effect of cocaine and its motivational value. Psychopharmacology 233: 2879-2889.
UNODC (2013). Pasta Básica de Cocaína: Cuatro décadas de historias, actualidad y desafíos. Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito. Lima, Perú.




Hay 39 comentarios

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  1. Rocío

    Excelente nota José. Súper informativa, muy bien escrita. Una consulta, cómo se hace para estudiar los efectos de la droga si no se sabe del todo bien qué tiene y circulan versiones del compuesto con diferentes concentraciones de cada sustancia? Me refiero a que como bien decís para estudiar por ej la cocaína, se usa la sustancia pura (que además, como estaría re bueno discutir, cada vez es más difícil de conseguir porque acá no se produce y no te la dejan importar, lo que genera que muchos grupos de investigación se estén agarrando la cabeza).

    • Jose Prieto

      Muchas gracias Rocío! Como vos decís, cuando llegan las muestras de paco, que vienen de incautaciones policiales, de la calle, no se sabe bien qué composición tienen. Por eso lo primero que hay que hacer, sin falta, es un análisis químico de cada muestra para saber qué contiene, cuánta cocaína, con qué está adulterada (porque las drogas de la calle SIEMPRE están adulteradas) y en qué cantidad. Después de eso ya tenemos idea más clara de a qué nos enfrentamos. Como la cocaína es el principal componente psicoactivo del paco, y se sabe mucho sobre ella, la usamos como línea de referencia. Así, para evaluar los efectos de distintas muestras y por ejemplo, el rol de los distintos adulterantes, se ajustan las dosis de manera tal que todos tengan una dosis similar de cocaína base, y usamos la misma dosis de cocaína pura como punto de comparación.
      Y respecto la dificultad de conseguir las sustancias puras, eso es una razón más por la que es necesaria una revisión de las políticas de drogas, que entre otras cosas garantice el acceso a las sustancias para fines de investigación. Es la mejor forma que tenemos de saber realmente qué es cada droga, sus efectos y acciones en el cuerpo a corto y largo plazo, y conocer sus potenciales riesgos y/o beneficios.

  2. Agustín

    Muy bueno el aporte! Deja clara la complejidad del problema y la necesidad de abordarlo de forma interdisciplinaria e Inter sectorial. Pero para eso, las políticas tienen que partir, como ilustra el artículo, de una mirada integral que produzca conocimiento local.

  3. Ariel

    Este artículo es DOROGA. Fuera de joda, es necesario dar más difusión a este tema que en la segunda década del siglo XXI todavía sigue siendo tabú.

  4. Federico Jerez

    ¡Jose! Me gustó mucho la nota, me borraste varios mitos y me acercaste textos académicos al respecto que yo por mis propios medios no hubiera conseguido nunca. Acá la pregunta: Teniendo en cuenta el tema , ¿Qué tan cierto es lo del raticida y el vidrio molido? De ser cierto, ¿Se puede especificar en qué porcentajes estan?
    El del vidrio molido es un clásico de clásicos, y si bien no esta en la lista de compuestos normales que se pueden encontrar aparte de cocaína, se ha dicho tanto y lo he escuchado tanto (incluso de ex adictos) que me da mucha curiosidad saber qué porcentaje de verdad hay en esa creencia popular (que desde ya, estoy más que preparado para que me digas “0%”).
    Es alentador ver gente preocupándose seriamente por este tema, espero encontrarme con algo de esto más ampliado en el Libro Sobre Drogas. Te mando un abrazo.

      • Jose Prieto

        Hola Federico, muchas gracias! Raticida no hemos encontrado en ninguna muestra, y aunque es imposible analizar TODAS las muestras de paco, tampoco aparece en la lista de adulterantes encontrados en muestras de pasta base de Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Perú ni Paraguay. En general los adulterantes que más aparecen son cafeína y fenacetina a la cabeza por lejos, y también, aunque no únicos, aminopirina (fuerte analgésico antiinflamatorio que genera agranulocitosis), lidocaína, levamisol e ibuprofeno. Raticida me animaría a decir que no tiene.
        Lo del vidrio molido, la verdad no lo sé con certeza. Los equipos de detección e identificación de sustancias que utilizamos no detectan el vidrio molido como un componente aparte, así que si alguna de las muestras que analizamos tuviera, no lo identificaríamos. He leído alguna noticia y entrevista donde cuentan que encontraron trozos de vidrio en los pulmones de consumidores de cocaína mirando al microscopio, pero no mucho más. No tengo mayor experiencia en eso, pero está bueno para seguir investigando.

        • Sebastian Jeremias

          Yo también he escuchado tanto sobre vidrio molido como raticida, pero específicamente para cortar cocaína y ya desde los ’90.
          Sea mito o no, viene de larga data.

  5. Alejandro Velardez

    45 años de vida y la mayoría de la población ignora de qué esta hecho y que efectos tiene. Claramente estamos atrasadísimos en cuestiones de informar y concientizar.
    Muchas gracias por tan buena nota.

  6. seba

    buena nota, informativa, muy.

    Si en Colombia, Perú y Bolivia el control sobre la venta y el acceso a los precursores químicos movío notoriamente la produccion a otros paises suena como que no es una estrategia desacertada. no?

    • Jose Prieto

      Quizás pueda sonar de esa forma, aunque en realidad no creo que sea así. Esa estrategia nunca ha demostrado éxito para eliminar la producción de ninguna droga (siempre se van a poder utilizar otros compuestos o arreglárselas de otra forma), y mucho menos en disminuir el consumo ni los riesgos asociados. Si bien parte del procesamiento y producción de pasta base se desplazó hacia el sur, no cesó en ninguno de esos tres países, ni tuvo consecuencias con el nivel de consumo. Grandes laboratorios y lugares destinados a la producción de cocaína se transformaron en numerosas “cocinas familiares” insertas en los barrios carenciados de diferentes ciudades grandes y sus alrededores, incrementando la criminalización y violencia dentro de los eslabones más bajos del narcotráfico. A veces muchas de las “victorias” alcanzadas por la “guerra contra las drogas” suenan bien, pero acarrean una serie de consecuencias en cadena que acaban repercutiendo negativamente en la población. De ahí la dificultad y necesidad de considerar el impacto sobre la Salud Pública, los derechos humanos y el desarrollo social a la hora de avaluar el éxito de las políticas públicas de drogas.

  7. seba

    cuando decis que el estado debería canalizar los esfuerzos en cortar el ciclo del paco a través del fortalecimiento de las personas y su entorno te referís a ayudar a los consumidores o que debería directamente tratar de eliminar la pobreza y demás factores de riesgo? porque esa ultima cosa ha demostrado ser difícil de lograr.

    • Jose Prieto

      Me refiero a los consumidores y a las poblaciones vulnerables, expuestas a una mayor cantidad de factores de riesgo. Las estrategias más eficaces en disminuir el consumo de sustancias están centradas en la persona y sus posibilidades. Pasa bastante que consumidores en situación de extrema pobreza llegan a los centros de atención en momentos de crisis, y aunque allí hacen todo lo que pueden para ayudar, muchas veces la ayuda es sólo sintomática, descansan, comen, se bañan, pero salen con nada, a la misma situación que los llevó a eso. Varias medidas posibles para avanzar en este sentido fueron propuestas por la Comisión Lancet sobre Salud Pública y Política Internacional de Drogas, e incluye entre otras cosas, desarrollar esfuerzos para incrementar las oportunidades laborales en aquellos que participan en alguna parte de la cadena de suministro de drogas (medidas anti-pobreza) y convertir a la reducción de daños en un pilar central de los sistemas de salud.

      • seba

        ya estoy hojeando lo que me salió al buscar “The Lancet Commissions
        Public health and international drug policy”. Muy buena referencia

  8. seba

    que raro que no hicieron el chiste con la colonia esa que nos regalaban a todos de chicos en los cumpleaños que tambien se llama(¿ba?) paco

  9. Guadalucci

    Gracias, gracias, gracias.

    Como médica (que se dedica a nadaquevercondrogas) y joven es interesantisimo saber DENSERIO sobre drogas.

    Ya pre-compre 2 libros, por que con 1 no alzanza.

    GATOS SON DOROGA.

  10. Lucía

    Hola ¿Qué tal? Primero que nada quiero agradecerles por el laburo que están haciendo, es fundamental. Luego, quisiera hacer una consulta que no sé si es pertinente o si encontrará una respuesta, pero no pierdo nada con intentar ¿Qué se puede hacer para ayudar a un familiar que es adicto a la pasta base, que ha quedado en situación de calle por este motivo, y que no tiene ni la menor de las voluntades de iniciar ningún tratamiento? Tengo entendido que no existen internaciones compulsivas si la persona se rehúsa a llevarla a cabo. Estoy hablando de alguien que lleva años consumiendo y ha pasado por múltiples tratamientos que no han dado resultado. También me surge un dilema moral ¿Es correcto obligar a alguien a seguir un tratamiento si no quiere hacerlo? ¿Realmente es su voluntad la que está hablando o son los efectos de la droga? ¿Se puede decir que decide vivir de esta manera? Les pido perdón de antemano, tengo la sensación de que estoy planteando interrogantes sin respuesta, pero quizás me puedan iluminar un poco entre tanta oscuridad.

    • Jose Prieto

      Hola Lucía, sería muy atrevido de mi parte pretender saber y decirte qué hacer frente a esa difícil situación contemplando todas sus complejidades. La verdad no tengo las herramientas para eso, pero lo que te recomendaría es que te contactes con la gente que sí las tiene, que seguro te pueden dar una mano u orientar al respecto. Podés llamar de forma gratuita al centro de ayuda, atención y asesoramiento de SEDRONAR, al 141, o ir personalmente. En este link está la información de contacto y cómo acercarte si la ayuda es para uno, o para un familiar, amigo o conocido: https://www.argentina.gob.ar/recibir-atencion-ante-el-consumo-problematico-de-alcohol-y-drogas

  11. Gonzalo

    Simplemente genial… un pequeño problema, es que quise adquirir el libro desde España y no lo permite, compra internacional, la opción esta, pero te advierte que la dirección no tiene opción de envió.
    Mucha suerte y a seguir…

  12. Fátim

    Mientras leía la nota reafirmaba dos cosas, la primera era la importancia que tiene la divulgación de este tipo de información e investigaciones y la segunda que voy a comprarme Un Libro de Drogas.

    Gracias!

  13. Wolta

    José. Buenísima nota, la disfruté.
    En una parte decis: -“Si se toman unas cuantas hojas de coca y se las macera en solventes orgánicos como kerosene y gasoil, algunas sustancias alcalinas, ácido sulfúrico y amoníaco, se revuelve bien, se filtra y deja secar, se obtendrá el paco: un polvo blanco amarillento, pastoso y de olor fuerte que contiene un porcentaje variable de cocaína y que puede ser fumado”. Es distinto a lo que comenta Mariano Fusero, responsable del departamento de drogas de la asociación pensamiento penal, para la nota de canal encuentro “que piensan los que no piensan como yo?: Drogas” dónde dice lo siguiente – … “A mi criterio, el Paco es producto de la prohibición. Primero no podemos definir que es el Paco. Osea, por que es la basura, lo que queda en algunas cocinas que varía constantemente conforme los compuestos que le ponen y demás, por lo cual dificilmente podamos tener un pronóstico de lo efectos de esa sustancia”… Bla bla bla. Y acá les comparto el link
    https://m.youtube.com/watch?v=-MSR9MaL9Ss (minuto 23:41 para los ansiosos)
    Que se puede decir respecto a eso josé?
    DESASNAOS A TODO VUESTRO PUEBLO!.

  14. Jose Prieto

    Hola Wolta, estoy de acuerdo que en parte el paco es producto de la prohibición, y le agregaría de la exclusión y marginalidad. Ahora bien, que el paco es la basura que queda en algunas cocinas es un error, una idea que surgió cuando el paco apareció en el mercado de drogas local y su consumo se empezó a extender y hacerse visible, y que lamentablemente se arrastra hasta hoy, cuando ya contamos con más información. Acá paso un link a una imagen de un esquema del proceso de obtención de cocaínas fumables, sacado de un libro de la UNDOC (Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito): Pasta Básica de Cocaína, cuatro décadas de historia, actualidad y desafíos. El libro se descarga gratis por internet, sólo hay que ponerlo en google, y el esquema es de la página 52.
    https://goo.gl/jIOi70

    Tampoco estoy de acuerdo con que “dificilmente podamos tener un pronóstico de lo efectos de esa sustancia”. Si bien al principio había muy poca información, hoy hay mucha gente que está trabajando en el tema desde distintos puntos de vista, ya sea social, clínico, químico, biológico y antropológico, y tenemos una idea mucho más clara de los efectos de esta sustancia. Es verdad que es un desafío, porque es una droga que cambia con el tiempo en su composición, en la cantidad de cocaína base que tiene y en sus adulterantes, pero ahora estamos atentos a eso, evaluamos como va cambiando, y la investigación y atención clínica se intenta adaptar a esas circunstancias.
    Como ejemplo de esto último te paso el link desde dónde se puede descargar el libro “Análisis De Caracterización Química De Cocaínas Fumables” de Mayo 2016, que reúne la información de la composición química de la pasta base de cocaína obtenida por varios países en colaboración, entre los que están Argentina, Uruguay, Chile, Brasil y Paraguay.
    http://www.cicad.oas.org/Main/Template.asp?File=/oid/pub_spa.asp

    Saludos!

  15. Jose Prieto

    Porque estaba muy ansioso y no estaba pensando con claridad? Porque uno de los signos de dependencia es un menor control y una mayor impulsividad?
    Pero ojo que la cocaína se puede fumar cuando está en forma de base, de hecho el paco se define como una cocaína fumable. No se puede fumar en forma de sal (clorhidrato), que es la forma que se esnifa.

  16. tomas

    muy buena nota!!! destaco lo exelente sobre la destimificacion sobre como se produce y que no es el residuo de la produccion de cocaina. Sobre el tema de cuando se instalo como sustancia de consumo habitual apartir del estallido social del 2001 en buenos aires, tambien lo escuche de un consumidor de pasta base, de avanzada edad, alrededor de 52 años, que vive en mi barrio, nose de donde lo saco, pero lo esuche de el.
    Soy de Ciudad Evita, La Matanza. Tengo muchos amigos y conocidos adictos a esta sustancia, algunos zafaron y otros en el intento volvieron a consumir, aclaro que dentro de la ciudad se encuentra Puerta de Hierro, un barrio de emergencia, alrededor de mas de un cuarto de las casas venden pasta base, gente de varios barrios viene a comprar a Puerta, la mayoria baja del tren en la estacion Villegas , bajan a comprar y vuelven a subir al mismo tren.
    Hace falta desde el Estado politicas de prevencion y mas tratamientos para los adictos.
    Por ultimo quiero dejar mi opinion sobre el crack de cocaina, se esta poniendo de moda en Buenos aires.


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