160.-Feromonas

Olidos y organizados

Las publicidades de perfumes tienen de todo menos sentido. Mujeres y hombres sensuales, jirafas, autos recontra caros, luces, focas, joyas, barriletes, globos aerostáticos, tetas inmunes a la gravedad, lechuzas, barbas cuidadas, perritos. Son como lo que pasa cuando les das psilocibina a las novelas de la tarde.

Muchas de marcas de perfumes promocionan orgullosas sus pócimas mágicas de amor. Según las publicidades, estas maravillas de free shop te convierten en una máquina sexual, adorada y deseada por cada persona del planeta gracias a las feromonas que actúan como afrodisíaco.

RAWRRRRR, FEROMONAS.

Pero, ¿esto tiene sentido o es como cuando nos vendían chanpú con ADN vegetal? Para empezar, las feromonas son sustancias producidas por algunos seres vivos para generar determinados comportamientos en individuos de la misma especie, como cuando tu novia te dice que no le pasa nada, pero más químico y menos ambivalente. Hay un montón de feromonas distintas, están tanto en animales como en vegetales, y algunas de estas señales hormonales pueden ser tan potentes como eructo de mortadela (quizás la metáfora menos glamorosa de todos los tiempos).

Estas hormonas volátiles tienen varias funciones de acuerdo a la especie: la abeja reina las usa para controlar a las obreras, las hormigas marcan sus autopistas de transporte de recursos y las plantas ‘se sirven’ de ellas para ahuyentar predadores (todos los verbos con muchas comillas e itálicas porque, bueh, evolución y teleología van separadas, como Estado y religión, pero en serio). Sin embargo, el grueso de los mortales las conoce por la supuesta capacidad que tiene la morocha de levantarte la temperatura cuando se suelta el pelo en el bondi, que se llena de partículas voladoras de existencia más dudosa que las de la película esa de Mark Wahlberg en la que las plantas nos atacaban. Posta, alguien aprobó un presupuesto para una película en la que nos atacan con polen neurotóxico que incita al suicidio. En su defensa, alguien aprobó también Batman vs. Superman.

La idea de que los perfumes podían influir sobre la sexualidad de las personas llegó tan lejos que en 1994, un científico del ejército de Estados Unidos propuso desarrollar una bomba con feromonas femeninas, que sería arrojada al campo de batalla y haría que los soldados del bando contrario se encontraran irresistibles entre sí. Gran momento para usar Teoría de la Mente e imaginarnos la cabeza del investigador, absolutamente plagado de clichés, asumiendo que es un re buen plan que los soldados dejen las armas y se pongan a bailar YMCA mientras ellos los capturaban, o algo así. La gay bomb, de verdad. Y no, el chiste de ‘bomba gay’ no es mío y, peor, PARA ELLOS NO ERA UN CHISTE, ES EL NOMBRE QUE LE PUSIERON.

Pero la anécdota más bizarra que relaciona la nariz con la sexualidad se la lleva un amigote del loco Freud, un personaje llamado Wilhelm Fliess. Fálico como su compañero, Willy flasheaba que la nariz era un potente órgano sexual y que en el interior había unos puntos que representaban los genitales. La cuestión es que Willy ponía merca en las supuestas zonas de la nariz de los pacientes para ver qué pasaba con sus ganas de aparearse. Sin embargo, Wilhelm no pudo demostrar sus hipótesis. Cosa que para nada le impidió escribir un montón al respecto, y todavía más, ya que su exploración en la intersección de los conjuntos ‘pala’ y ‘nariz’ lo llevó a operar el órgano aspirador del mismísimo Sigmundito dos veces.

Fosas nasales de Freud, vista interna.

Fosas nasales de Freud, vista interna.

Sabemos que, en los mamíferos, las feromonas interactúan con un coso chiquito de la nariz que se llama órgano vomeronasal, pero en los humanos éste se empieza a atrofiar como corteza prefrontal de barrabrava alrededor de la semana 16 de gestación (unos 4 meses), y cuando llegamos a la adultez, el coso es tan cosito que parece ser inútil. Esto coincide con el hecho de que no dependemos tanto del olfato como otros animales, ya que a pesar de que algunos tengamos narices que parecen traficar oxígeno, en los seres humanos se apagaron unos 600 genes relacionados con el sentido del olfato.

Es muy loco todo porque se supone que, si no tenemos la base anatomofisiológica para que las feromonas nos pongan cachondos o lo que sea que hagan, no debería pasar nada. Pero aparecieron estos investigadores de Suecia que agarraron el sudor de hombres y mujeres y se lo hicieron oler a otros hombres y mujeres heterosexuales y homosexuales, mientras los metían en esas máquinas ruidosas que miden la actividad del cerebro, y encontraron que se sí activaban zonas relacionadas con la orientación sexual (hipotálamo anterior) cuando olían los fluidos sobacales de aquel género al que le querían entrar. Otro experimento flashero, a partir de la premisa de que el alcohol nos pone más cachondos y listos para el coito, demostró que aquellos hombres heterosexuales expuestos a la remera de una mujer fértil tomaban más alcohol que aquellos que olían la remera placebo.

¿Entonces? ¿Es verdad o champú? Acá la comunidad científica tiene opinión dividida. La bandita que dice que las feromonas tienen efecto en los humanos sugiere que la función que cumplía el órgano vomeronasal en los protohumanos fue cambiada por algo en la misma nariz. Mientras tanto, los de la vereda de enfrente dicen que la metodología usada en estos experimentos generalmente no es muy piola y que la ausencia del cosito sería más que suficiente para argumentar que Banda de Turistas le erró con el estribillo.

Otro ejemplo de poco acuerdo en este temita es la sincronización menstrual. Todos tenemos conocimiento de alguna flaca que dijo haber sincronizado la menstruación con otra mujer, particularmente cuando están viviendo o trabajando juntas. Nunca lo observé con mis propios ojos y no parece haber un mecanismo fisiológico que lo describa. Pero los relatos femeninos abundan y confunden, y la evidencia todavía más, cosa que en este caso es un problema porque mientras algunos estudios demostraron que el ciclo menstrual sí se sincroniza, otros lo ponen en duda (nuevamente) por la metodología utilizada, como por ejemplo grupos de estudio muy pequeños, sobreestimación de los efectos e imprecisión en la definición del término ‘menstruación sincronizada’.

Qué científicos molestos, todo el tiempo queriendo que los experimentos sean correctamente desarrollados para que los resultados sean producto de una investigación sistemática y reproducible de buena calidad, y no un delirio Hannemaniano.

La cuestión es que no definimos si cuando pasa alguien que te gusta y huele bien, lo que te pone on fire son las feromonas, su perfume, o el simple hecho de que se parte al medio. De todas maneras, las tengan o no (las feromonas), los perfumes están buenísimos y te salvan las papas en invierno cuando se te rompe el calefón o te llega una factura de gas suculenta. Entre eso y las publicidades locas, alcanza para que mi voto sea positivo.

 

Wyatt TD (2015). The search for human pheromones: the lost decades and the necessity of returning to first principles. Proc R Soc B 282(1804): 20142994.
Wyatt TD (2009). Fifty years of pheromones. Nature 457: 262-263.
Lenzer J (2007). Gay bomb and BMJ win prizes. BMJ 335(7623): 737-743.
Perkins P (2007). Fleiss, Freud and the nose. J R Soc Med 100(109): 268-274.
Tan R & Goldman MS (2015). Exposure to Female Fertility Pheromones Influences Men’s Drinking. Exp Clin Psychopharmacol 23(3): 139-146.
McClintock MK (1971). Menstrual Synchrony and Suppression. Nature 229: 244-245.
Stern K & McClintock MK (1998). Regulation of ovulation by human pheromones. Nature 392: 177-179.




Hay 31 comentarios

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  1. Lucía

    Claus Wedekin hizo un experimento con remeras sudadas, y concluyó que a las mujeres en promedio les resultaba mas placentero el olor de hombres con MCH -complejo mayor de histocompatibilidad- distinto, osea, algo asi como que los sistemas inmunes complementarios se atraen (buen dato a la hora de elegir con quién dejar descendencia). La excepción en las preferencias fue durante la etapa de gestación o infertilidad (tiene sentido).

  2. emanuel

    Hormonas volátiles y un vestigio del órgano vomeronasal que nos dejo la evolución, no hay que ser muy excentrico para pensar que puede ser posible! Muy buen post, saludos

  3. Ewan

    […encontraron que se sí activaban zonas relacionadas con la orientación sexual (hipotálamo anterior) cuando olían los fluidos sobacales de aquel género al que le querían entrar…]

    Hace frío, está caro el gas y con esta ya me das otra razón para no bañarme.

  4. Dario

    Muy bueno.
    Igual creo que todos estamos de acuerdo que es preferible sentir el perfume con dudosas feromonas antes que el aroma sobacal.

  5. Caro

    Lo de la sincronización menstrual (que es cierto… a mí me pasó) y aroma a sobaco que te pone de la cabeza… Buenísimo el post , como simpre…

    • Fer

      Hola Caro,
      Si en serio pensás o creés que algo es “cierto” porque te pasó a vos, todavía te falta mucho gato…
      El mundo está lleno de personas a las que la homeopatía les funcionó, el horóscopo les tiró la posta, y un sinfín de “cosas ciertas, que les pasó a ellxs”.

      Si en cambio, tu comentario era irónico y/o sarcástico, te pido disculpas por no haberlo captado.

      Saludos!

    • Ezequiel Arrieta

      Hola Caro, una cosa es el olor a chivo transpirado, o sea compuestos químicos liberados por las glándulas de abajito del brazo y que pueden ser percibidas por las células que están adentro de la nariz, y otra cosa muuuuy diferente es feromonas (químicos que no tienen olor). ¿Cachai?

      Con respecto a la sincronización, te dejo algunas preguntas para que reflexiones y veas si eso fue una casualidad momentánea como la alineación de los planetas y si fue realmente una sincronización.
      – ¿Cuántos días sincronizaste? ¿Uno? ¿Dos? ¿Todos los días menstruales? ¿Y al siguiente ciclo? ¿Y al otro?
      – ¿Ovularon el mismo día? (quizás la parte más importante de sincronizar, porque la magia está en el ovocito liberado en el día 14 y no en la menstruación en sí)
      – ¿Te pasó en otra oportunidad?

      Miralo de esta manera. ¿Alguna vez te llamaron por teléfono y justo vos estabas pensando en esa persona? ¿Por qué no te llamó todas las otras veces que pensaste en esa persona? ¿Fue sincronización o una casualidad?

      Nuestro cerebro tiene una cosita de acordarse mucho los casos positivos y nada los negativos (sincronice o no sincronice, me llamó mientras pensaba o no lo hizo). Es parte de nuestra máquina imperfecta llamada cerebro =)

      ¡Saludos!

  6. Mel

    Leí el post ayer y me quedó dando vueltas algo (puede que este relacionado con el tema, puede que no) que suele salir en las charlas intrascendentales, mates de por medio, que solemos tener con mis amigas . Mas allá de feromona o no feromona, es un hecho que la combinación de flaco+ perfume adecuado ( si mal no entiendo tiene algo que ver con el pH de la piel) genera una respuesta “cachonda” en determinada persona, independientemente de si el flaco te cae bien o no y si de el perfume en particular te gusta o no. Mi pregunta sería si tiene algo que ver con hacer un “match” en alguna parte de nuestros receptores particulares (dado que son moléculas que interaccionan con receptores internos) o si es tan arbitrario como que a mi me guste más el rojo que el amarillo…No sé, capáz no tiene nada que ver y nosotras deberíamos dedicarnos a algo mas productivo jaja

    De todas formas, muy buena la nota! ya la estoy compartiendo! Saludos!

    • Ezequiel Arrieta

      No quiero imaginar que estaban comiendo cuando hablaban de la sincronización… Ya no voy a poder comer facturas con dulce de membrillo. A diferencia de las feromonas, los olores se sientes y tenemos un complejísimo sistema olfatorio para detectar los químicos volátiles. Cuando esos químicos son captados por las células ciliadas en la nariz, éstas mandan la información primero al sistema límbico y al hipotálamo (lugarcitos responsables de las emociones y los impulsos), y un poquito más tarde llega a la corteza cerebral donde el olor se hace conciente. O sea, antes de saber que estas oliendo algo, ese olor ya te produjo algo, ganas de entrarle por ejemplo).

  7. Rocio

    Muy buena la nota, el tema de las feromonas siempre me olió a chamuyo, más después de ver que en los humanos el órgano vomenorasal está atrofiado. Lo que si siempre noté es que cada persona tiene como un olor particular, mezcla de muchas variables como qué desodorante usa, qué shampoo, qué jabón, su sudor, etc.
    En cuanto a lo de la sincronización de la menstruación, es algo que ocurre en otras especies, librito de biología reproductiva de roedores en mano: “Ratas y ratones sincronizan sus ciclos estrales con otras hembras.” Capaz de ahí viene la cosa, se quiso extrapolar a los humanos. Después de todo, esta sincronización está guiada por feromonas, así que volvemos a lo mismo.

    PD: Me re causa que cuando digo que soy bióloga una de las preguntas que surgen es la de la sincronización de la mentruación. Siempre digo que no sé, porque yo tomo pastillas :P

  8. Beatrice Laursen

    Interesante, muchas gracias por ilustrarme.
    Te pido disculpas por lo que voy a decir,, que no hace al tema, pero no puedo resistirme:
    Cada vez que aparece la palabra “como”, se dice que es una comparación no una metáfora.
    En este caso me refiero a cuando escribís:…”estas señales hormonales pueden ser tan potentes como eructo de mortadela (quizá la metáfora menos glamorosa de todos los tiempos).
    ¡Buen miércoles!

  9. Camu

    Los perfumes normales no apelan a las feromonas para vender. Si los de sex shop (¿donde compran sus perfumes, gatos?). Yo una vez compré una perfumina con feromonas para poner en la cama, mi marido terminó oliendo a postrecito de vainilla (0 cachondez) y algo tenía porque la gata se comportaba medio raro. Me terminé sintiendo como la de Tomates Verdes Fritos cuando espera a su marido envuelta en papel film (?)

  10. NICOLÁS

    Muy buena nota. Yo creo, desde mi ignorancia, que las feromonas sí generan un efecto de atracción en las personas. Y ojo que acá voy a decir algo crudo:

    Me calienta mucho el olor de la vagina y de la ropa interior femenina. Todas las veces, sin excepción, que he olido ropa íntima femenina usada me he excitado muchísimo y eso me estimula sobremanera para tener relaciones sexuales.

  11. Romina

    Siempre me quedo con las ganas de leer el experimento de las remeras, dónde encuentro el experimento completo?
    Ah, querés ser mi amiguito? (?)


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