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Rápido y curioso:

Mejor hablar de ciertas cosas

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Implementar la Educación Sexual Integral en todas las escuelas ¿es totalitarismo estatal? ¿Qué es la ideología de género? ¿Para qué sirve la ESI?

En estos días el debate social se inundó de menciones a la Educación Sexual Integral (ESI), ya que empezó a discutirse en el Congreso una reforma a la ley que tenemos (la 26.150). De las muchas cuestiones que atraviesan este debate, una se destaca: actualmente, la ESI es obligatoria para todos los establecimientos educativos (incluso los de gestión privada), pero existe la posibilidad de aplicarla de manera discrecional ya que hay un artículo en la ley (el 5°) que permite a cada institución educativa adaptar los contenidos de la ESI a su “ideario institucional” y a “las convicciones de sus miembros”. El proyecto de reforma busca, entre otras cosas, cerrar esa posibilidad para que la ESI y sus contenidos sean genuinamente accesibles, de modo que nadie sea privado de aprenderlos, vaya a la escuela que vaya.

Al mismo tiempo que se impulsó este proyecto, se viralizó una intensa campaña de propaganda en su contra: #ConMisHijosNoTeMetas. Lo llamativo es que no sólo se pronunció en contra de la reforma, sino de la ESI en su totalidad. Aunque una gran visibilidad no implica necesariamente su adhesión entre mayorías, la campaña anti-ESI tiene un impacto que trasciende a quienes la impulsan, motorizada por una fuerte inversión de dinero y una intensa difusión en redes sociales.

 

De un lado y del otro

Miembros de la oposición a la ESI por un lado, y quienes la defienden por otro, conciben de manera distinta y por momentos contrapuesta la diferencia entre una educación parcial o ideologizada y una basada en la ciencia y los derechos humanos. Las acusaciones son cruzadas: quienes defienden la ESI señalan que la campaña en su contra pretende enseñar ciertos valores morales o ideas religiosas como si fueran los únicos válidos, sin darles a las niñas y niños la posibilidad de acceder a información completa y conocer sus derechos. Desde quienes se oponen se habla de ‘ideología de género’ y de un Estado imponiendo contenidos morales por encima de la posibilidad de las familias de educar libre (y exclusiva)mente en sus convicciones. Porque es justo aclarar que la campaña anti-ESI no propone que desaparezca la educación sexual de las escuelas, sino que apunta a que se imparta una determinada educación sexual, cuyos contenidos sean elegidos y supervisados por los padres y no por el Estado.

Pero que las acusaciones se crucen no quiere decir que las voces sean igual de acertadas o erradas, igual de tramposas o igual de interesadas. Dado que ambas apelan al discurso racional, científico y a los derechos de niñas, niños y adolescentes como respaldo de sus posturas, podemos aprovechar y dialogar en un marco de reglas comunes.

 

No es la religión, es la familia

La campaña anti-ESI tiene la curiosa característica de ser muy amplia e ‘inclusiva’ en términos religiosos. Sus promotores dicen argumentar desde la ciencia y la libertad de culto, y no en defensa de una religión en particular (más allá de los credos de sus miembros).

Ahora bien, al momento de reunir los ejes discursivos de la campaña anti-ESI, sirve mucho mirar el debate que ocurrió hace años, cuando se discutió la creación misma de la ley (allá por 2006). En ese entonces, la oposición más visible era la del episcopado católico. En base a las narrativas que dominaron aquel debate, el investigador argentino Juan Cruz Esquivel realizó un profundo trabajo de análisis. Los temas en cuestión fueron, coincidentemente, los mismos que ahora: por un lado, ¿quién tenía legítima potestad para impartir educación sexual, el Estado o las familias? Pero también se dio la controversia en torno a cuáles debían ser los lineamientos de una adecuada educación sexual, con especial preocupación del episcopado por aquellos contenidos vinculados a la perspectiva de género, la pluralidad de identidades sexuales, la información sobre métodos anticonceptivos y la edad apropiada para empezar a recibir educación sexual.

Lo cierto es que, aunque las voces anti-ESI aleguen basarse en referencias científicas y no religiosas, su oposición se ancla en argumentos casi idénticos a los de la narrativa episcopal. Por eso, el debate de aquel entonces (y su análisis) aporta muchas pistas para entender el debate de hoy.

 

¿Es educación o ideología (de género)?

Uno de los argumentos para rechazar la ESI es que parte de sus contenidos promueven mera ideología, a la que se refieren como ‘ideología de género’.  

¿En qué consiste esa ‘ideología de género’? Básicamente en plantear que, en las sociedades humanas, las identidades y roles sexuales no son biológicamente determinados de manera absoluta. Desde la perspectiva anti-ESI, sugerir que lo que implica ser mujer o varón no es un dato inherente a la naturaleza es algo completamente ‘anticientífico’. Según su visión, es la naturaleza la que, de forma ahistórica, establece cómo es (o debe ser) una mujer y cómo un varón. Además, se considera que cualquier propuesta que suponga ‘desviarse’ de ‘lo natural’ es moralmente opuesta al ‘bien’.  

La campaña #ConMisHijosNoTeMetas se identifica con dos colores que representan las dos únicas identidades ‘biológicas’ que se deben enseñar. El celeste representa a los nenes y el rosa a las nenas, obvio. Fuente: página oficial de Facebook de la campaña anti-ESI

Este conjunto de argumentos tienen un claro antecedente en la narrativa católica que acompañó la discusión de la ESI y su implementación hace más de una década. Esquivel cuenta en su trabajo que, cuando en 2006 la institución católica perdió la batalla para evitar que se aprobara la ESI, sus prioridades se volcaron en influir sobre sus contenidos. El autor identifica el libro ‘Educación para el amor’ (2007)  como la publicación más significativa . En sus páginas, la naturaleza humana es formulada de modo ahistórico. Las relaciones entre las personas, también. Por un lado, el libro insiste en una demarcación fisiológica y psicológica entre ambos sexos, estableciendo diferencias que se materializan en la asignación de roles familiares y domésticos desiguales. Por otro lado, las relaciones humanas (incluidas las sexuales) no son concebidas, ni siquiera en parte, como construcciones culturales y socio históricas, sujetas a transformaciones, sino “como engranajes de un orden natural preconcebido”. La trampa de esta narrativa, cuando se postula como científica y neutral, es que incurre en tres prácticas que no tienen nada que ver con la ciencia.

En primer lugar, atribuir a la biología la capacidad de decir más de lo que puede, como responder sobre cuestiones morales y políticas, es decir, sobre qué es bueno y qué es malo o sobre qué debería o no hacerse (todo muy inundado de falacia de apelación a la naturaleza); y como, también, poder explicar los fenómenos sociales en su totalidad. Pero basta mirar diferentes sociedades, y la enorme complejidad al interior de las mismas, o pegar un vistazo a la Historia, para que la idea de una determinación biológica absoluta se vuelva muy difícil de sostener. (A modo de ejemplo, basta leer acerca de la mujer guerrera celta de los siglos previos al comienzo de nuestra era, que formaba parte de una cultura en la que la mujer estaba incluida en la vida social y política, y su contraste con su contemporánea romana, no considerada ciudadana y en ocasiones ni tan siquiera persona, relegada a una función de procreación y acompañamiento doméstico del hombre. Daría para otro artículo entero y existe una gran cantidad de trabajos que dan cuenta de la diversidad de modelos femeninos en el mundo y la historia, como este, este, este, este, este, este y este).  

Fuente: página oficial de Facebook de la campaña anti-ESI

 

En segundo lugar, atribuir a la naturaleza propiedades que la ciencia más bien refuta, como un carácter inmutable y definitivo, incompatible con la evolución y el dinamismo del que dan cuenta las ciencias naturales; o la idea de que ‘lo natural’ corresponde a un modelo específico, que no da cuenta de los matices y las complejidades presentes en la realidad.

Por otro lado, el tercer problema es el de señalar falta de neutralidad en el ojo ajeno y asumir que constituye una imposición ideológica el simple hecho de proporcionar cierta información a niños, niñas y adolescentes. ¿Cómo es esto? Se insiste en que cierta información puede pervertir a los más jóvenes y que, sobre todo si no es presentada como parte de una patología, se estaría realizando una imposición ideológica. Sin embargo, ocurre exactamente lo contrario: pretender que una información debe venir acompañada de una patologización de ciertas realidades, o que sencillamente debe ser omitida, es mucho más parecido a imponer una ideología y a ‘negar la posibilidad de elegir’, mostrando la realidad de manera parcial.

Fuente: página oficial de Facebook de la campaña anti-ESI

 

Un problema de pertenencia

#ConMisHijosNoTeMetas resume una consigna que defiende la idea de que deben ser los padres los que se ocupen exclusivamente de elegir los contenidos de educación sexual que percibirán sus hijas e hijos. Bajo esta mirada, si el Estado propone sus propios contenidos, resulta un intruso en un ámbito que no le compete. Y un Estado que invade (o impone) las creencias y valores individuales y familiares es identificado como totalitario. Especialmente si alguno de los contenidos impartidos alude a cuestiones que no se corresponden con conocimientos científicos. La narrativa insiste en un derecho ‘de los padres’ que contrapone al derecho del Estado.

Fuente: página oficial de Facebook de la campaña anti-ESI

El precedente emerge otra vez. Cuando parecía que en 2006 se iba a aprobar la ESI, la Comisión de Educación Católica elaboró un material dirigido a integrantes de ambas cámaras del Congreso en el que, entre otras cuestiones, se preocupaba por “la sustitución de la familia por parte del Estado en materia educativa”, identificando el protagonismo estatal con el totalitarismo, y planteando la tarea educativa como derecho y deber de los progenitores. El rol de la escuela en este marco sólo podía ser el de cooperación, a partir de la solicitud y bajo la dirección de la familia.

En este caso, el equívoco consiste en situar la controversia como una contraposición entre derechos de los progenitores y derechos del Estado. El involucramiento del Estado en la educación no se justifica oficialmente como un derecho del Estado, sino en función de los derechos de los niños. Por tanto, el Estado se involucra en tanto garante de esos derechos.

¿Alguien quiere pensar en los padres? Fuente: página oficial de Facebook de la campaña anti-ESI

Si bien es cierto que el totalitarismo es un término asociado a la intrusión del Estado en las libertades individuales, existe un enorme consenso en las sociedades occidentales con respecto a ciertas reglas que han de estar por encima de los criterios individuales, y que se condensan desde mediados del siglo XX en lo que conocemos como los derechos humanos. Y ocurre que, en este caso específico, no se trata de una lista de derechos que los padres pueden decidir cuándo usar y cuándo reclamar. Porque son de los niños en tanto titulares. No del Estado, no de sus padres: de los niños. ¿Por qué? Porque tanto el Estado como los padres podrían ser, eventualmente, los que limitaran esos derechos. Entonces este marco permite reclamar al Estado cuando no cumple con los derechos de los niños, pero también proteger a los niños de situaciones de violencia y maltrato familiar, o de negligencia de sus padres respecto de su acceso a la salud y la educación.

En lo que refiere al derecho a la educación sexual, existe un enorme marco legal de derechos humanos, derechos del niño y leyes nacionales que respaldan la necesidad de aplicar la ESI.

 
Declaración Universal de los Derechos Humanos
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Convención de Belém do Pará).
Ley 23.179/85

Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW).

Ley 23.849/90

Convención sobre los derechos del niño (CDN) de 1990 Nacional.

Ley 23.798/90

Ley Nacional de SIDA. Decreto reglamentario nº 1244 de 1991.

Constitución Nacional Art. 75 inc. 22 y 23 – Reforma de 1994
Ley 24.417/94

Protección contra la violencia familiar.

Ley 25.273/00

Régimen de inasistencia para alumnas embarazadas.

Ley 25.584/02

Prohibición en los establecimientos de educación pública de toda acción institucional que impida el inicio o continuidad del ciclo escolar a alumnas embarazadas.

Ley 26.061/02

Protección Integral de los derechos de niños/as y adolescentes.

Ley 25.673/03

Creación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.

Ley 25.808/03

Modificación del art.1 de la ley 25.584.

Ley 26.150/06

Ley del Programa Nacional de Educación Sexual.

Ley 26.130/06

Ley Nacional de anticoncepción quirúrgica.

Ley 26.364/08

Prevención y sanción de la trata de personas y asistencia a sus víctimas.

Ley 26.485/09

Ley de protección integral para prevenir, sancionar, la violencia contra las mujeres en los ámbitos de relaciones interpersonales.

Ley 26618/10

Matrimonio Civil.

Ley 26743/12

Identidad de género.

Ley 26862/13

Acceso integral a los procedimientos y técnicas médico-asistenciales de reproducción médicamente asistida y reglamentación.

Ley 26892/13

Ley para la promoción de la convivencia y el abordaje de la conflictividad social en instituciones educativas.

Ley 27234/15

Educar en igualdad: Prevención y erradicación de la violencia de género.

 

En definitiva, ese hermoso choclo de normativas (también llamado marco de derechos) implica que el Estado no sólo tiene potestad para impartir educación sexual sino que, de hecho, tiene la obligación de garantizarla.

 

¿Qué contenidos promueve la ESI?

En función del enfoque de derechos que justifica su existencia, la política nacional de ESI estableció los pilares centrales de la Educación Sexual Integral que cada año se transmiten durante las jornadas de formación docente impulsadas por el Ministerio de Educación y, específicamente, por el Programa Nacional de Educación Sexual Integral: Ejercer nuestros derechos, Género, Respetar la diversidad, Cuidar el cuerpo y la salud y Valorar la afectividad.

Cuando leemos la ley que hoy regula la ESI o el proyecto que propone reformarla, no encontramos ninguna mención sobre enseñar en el nivel inicial (o en otros niveles educativos) prácticas de masturbación ni experimentación de contactos homosexuales. Tampoco existen este tipo de sugerencias en los materiales educativos propuestos ni capacitaciones impartidas por el Ministerio para la aplicación de la ESI. Con ello es posible ser categóricos. Estas alertas, que circularon en algunas cadenas de WhatsApp y redes sociales, constituyen posverdad sin más.

Los contenidos educativos de la ESI fueron establecidos por técnicos del Ministerio de Educación, teniendo en cuenta las sugerencias de una comisión ‘de expertos’ (formada por 3 expertas en educación, y autoridades religiosas de los credos evangélico, judío y católico), y las de las autoridades educativas de las provincias. Una vez que la propuesta fue evaluada y aprobada por el conjunto de Ministros de Educación, reunidos en el Consejo Federal de Educación, se diseñaron los Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral, publicados en 2008. Estos lineamientos proponen que se impartan contenidos con diferentes ejes según el nivel educativo:

 

  • Para el nivel inicial: se promueven hábitos de cuidado del cuerpo, se enseña a reconocer la intimidad propia y ajena, a desarrollar comportamientos de autoprotección y tanto a expresar el afecto como a respetar los sentimientos y necesidades de los demás. También se incluyen ‘nuevas’ formas de pensar los vínculos entre niñas y niños. No, no les piden que se besen, sino que “propicia un uso igualitario del aula y del patio entre varones y mujeres, como así también de los juegos y juguetes en la medida en que considera que éstos no son ‘exclusivamente de varones’ o ‘exclusivamente de mujeres’”.
  • Para el nivel primario: además de continuar trabajando con los ejes del nivel inicial, se introduce el conocimiento de diferentes modos de organizar la vida social en distintos contextos y tiempos, problematizando los roles de género y las relaciones entre mujeres y varones en la organización familiar. O sea, se enseña que existe diversidad de realidades.
  • Para el nivel secundario: Se busca garantizar a los adolescentes acceso a información sobre los marcos normativo y jurídico que garantizan sus derechos en general y sus derechos sexuales y reproductivos en particular. También se les proporciona conocimiento de cómo obtener los recursos necesarios para ejercer su sexualidad con responsabilidad, para prevenir infecciones de transmisión sexual y decidir cuál es el mejor método anticonceptivo, algo no menor si se lo piensa además en términos de salud pública. Además, en esta instancia se busca fortalecer los procesos de construcción de autonomía, que posibilitan el respeto por la diversidad de identidades sin prejuicios derivados de la orientación sexual, la identidad de género, la apariencia física, las diferencias étnicas, culturales, etcétera. Respeto que, vale aclarar, es reconocido por nuestras leyes.  

 

Artículo por artículo

El proyecto apunta, con todas sus contribuciones, a actualizar el marco de derechos de la ESI, considerando las leyes aprobadas desde 2006 que tienen que ver con sus contenidos, y garantizar que los contenidos mínimos establecidos por el programa sean obligatorios en todas las escuelas, limitando la posibilidad de que no se implementen en virtud de las adaptaciones al “ideario institucional” y las “convicciones de los miembros” de la escuela.

 

Específicamente, el proyecto dispone modificar:

 
El artículo 1:

Agrega que la educación sexual debe ser respetuosa de la diversidad sexual y de género, con carácter formativo, basada en conocimientos científicos y laicos. También, para que en adelante se mantenga actualizada la ley, agrega que los contenidos de la ley deben articularse “de forma congruente con los derechos reconocidos en las leyes vigentes”.

El artículo 2:

Actualiza el marco legal de las leyes cuyo cumplimiento orientan los lineamientos de la ESI, añadiendo las leyes de Matrimonio Igualitario, de Parto Humanizado, de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas; y de Identidad de Género.

El artículo 3:

Modifica la parte en que refiere a igualdad de trato y oportunidades, propone afirmar esa igualdad en general, y ya no solo “para varones y mujeres”, por lo que la aclaración es eliminada. Además, se añade dentro de ese objetivo “la no discriminación y un acceso igualitario a la Educación Sexual Integral para las diversas identidades de género y orientaciones sexuales”.

El artículo 5:

La modificación de este artículo es el eje central de la controversia porque es, en definitiva, el que elimina la vía para evitar en algunas escuelas la implementación de la ESI y los contenidos del programa. Mientras el artículo de la ley original permite a cada institución adaptar la propuesta de ESI a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros, el proyecto propone establecer como obligatorios los contenidos de la ley en todos los casos, de modo que “deberán incluirse en la currícula y modalidad de todos los niveles educativos de forma obligatoria, constituyéndose en disposiciones de orden público, independientemente de la modalidad, entorno o ámbito de cada institución educativa, sea de gestión pública o privada”.

El artículo 7:

Este artículo refiere a la comisión interdisciplinaria de especialistas en la temática para asesorar en la definición de los lineamientos curriculares básicos de la ESI, y el proyecto de reforma propone añadir a la comisión la responsabilidad de sugerir preguntas que sirvan como parámetro para para evaluar la enseñanza y aprendizaje de ESI.

El artículo 9:

El proyecto propone añadir un artículo, el 9 bis, que implementa un sistema de monitoreo sobre la aplicación de la ESI y sus resultados.

 

 

¿Cuánto se aplica la ESI en Argentina?

Dos de los principales problemas que se registran en la actualidad con relación a la implementación de la ESI son, por un lado, su aplicación todavía fuertemente ligada a una concepción centrada exclusivamente en lo biológico (y ni hablar de admitir, abordar y conversar las complejidades y matices que la biología contiene y expresa en términos sexuales) y, por otro, la ausencia de tratamiento en algunas escuelas.

En CABA, la encuesta a docentes y el censo a estudiantes de 2do a 5to/6to año realizada en 2018 (a más de 44 mil estudiantes y a 850 docentes), mostró que muchos de los temas de la ESI no se tratan en las escuelas. La falta del tratamiento afecta más algunos temas que otros, en un rango que va del 70% al 20% del alumnado sin acceso a un tratamiento educativo de los ejes en cuestión. Además, se advierte que la mayor parte del abordaje de los contenidos de la ESI se dieron en el marco de las clases de biología.

A nivel nacional, la Fundación Huésped realizó una encuesta online, entre 2016 y 2017, a 2900 jóvenes que ingresaron a la escuela secundaria desde el 2000. Algunos de los resultados fueron por demás alarmantes:

 

  • Frente a situaciones de embarazo adolescente en la escuela, un 38% de los alumnos declararon que el tema directamente no se habló las instituciones escolares (ni siquiera entre estudiantes), y sólo un 27% lo habló con docentes (dentro o fuera de clases). Además, el 19% reportó que en esos casos, la alumna embarazada abandonó la escuela.
  • Ante situaciones de discriminación, el 44% de los alumnos o ex-alumnos no habló del tema en la escuela y sólo 29% lo habló con docentes. Además, el 22% reportó que la persona discriminada se cambió de escuela (14%), o de curso (3%), o bien abandonó la escuela (5%), ya sea de forma temporal (2%) o definitiva (3%).
  • Con relación a los temas trabajados en la escuela, se advirtió un claro trato marginal de las cuestiones vinculadas a derechos, género y diversidad.

 

Resultados de las respuestas a la pregunta ‘¿En la escuela trabajaron alguno de estos temas?’.

 

Nunca menos

Más allá de la postura de cada quien, llegados a este punto deberíamos poder estar de acuerdo en algunas cosas importantes: que el Estado no se arroga el derecho de brindar educación sexual sino que tiene la obligación de hacerlo; que esto no entra en conflicto con el derecho de los padres a enseñar en sus casas lo que les parezca más adecuado; que la campaña anti-ESI refiere continuamente a la ciencia pero que la ciencia está lejos de afirmar lo que esa campaña afirma; y, como si esto fuera poco, que la ley actual de educación sexual no sólo resulta insuficiente sino que su implementación deja mucho que desear.

Es urgente tener esta conversación de forma informada y colectiva. La ESI carga en sus espaldas la responsabilidad de instrumentar una enorme cantidad de derechos; por un lado, formando generaciones que los conozcan, tanto para defender los suyos, como respetar los ajenos; por otro, poniendo al alcance de todas y todos los jóvenes, y a tiempo, la información necesaria para alentar conductas de autocuidado y prevención, como parte de políticas fundamentales de salud pública. Por todo eso, el alcance y los contenidos de la ESI constituyen una de las claves para dar el salto de derechos reconocidos en la letra de la ley, a derechos genuinamente garantizados. Esto se logra con una ESI actualizada a los nuevos derechos y responsabilidades estatales que se vayan incorporando y, sobre todo, una ESI que llegue de verdad a todos los lugares y a todas las personas a las que debe llegar. Diseñar una ley a la altura de estos desafíos sólo puede significar más, y nunca menos, educación sexual integral.

 

Navidad

    Revisores

  • Valentín Muro

Hay 43 comentarios

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  1. Damián Rojas

    Excelente… soy docente ESI de secundaria en Mendoza, y según tengo entendido somos la única provincia donde se pagan horas específica para el dictado de talleres. Aunque en ocasiones eso se ve truncado por la comunidad, la iglesia, o el ideario de los equipos directivos de las instituciones educativas…
    Sin embargo el trabajo que se hace es muy bueno y hay q destacar la voluntad de los profes para garantizar la aplicación de la ley.

      • Damián Rojas

        Gracias, justo ayer Ana Burgios, la dire, que estaba en la escuela en la que trabajo me mando el link del artículo… Y nobleza obliga, ella en su gestión se puso la ESI al hombro y nos apoyó todo el tiempo.

    • Belén Delgado

      Hola Damián. Soy de Mendoza y estudiante de Comunicación Social en la Universidad Nacional de Cuyo. Estamos por presentar un trabajo relacionado con la ESI y nos podrías ayudar un montón con tu conocimiento.

  2. Javi

    Muy bueno, como ya es costumbre en los artículos de Sol.
    En estos temas creo que hay una mayoría de gente a favor de la educación (con matices claro) y que el “impulso” (económico, principalmente) que recibe la campaña contra la ley haga parecer que hay mas gente en desacuerdo de la que realmente hay.
    Teniendo en cuenta esto, y el poder de lobby de los impulsores de la campaña de opocición mi gran duda o incertidumbre y si los legisladores van a esatar a la altura de las circunstancias.
    De todas maneras no tengo dudas que tarde o temprano se va a tomar la educación sexual, de genero, etc. como algo normal como se enseña matemática o historia. (tema a parte el sistema educativo general, que deja bastante que desear, pero eso es para otro artículo)
    saludos

    • Sol Minoldo

      El problema, tal como mencionás, es que hay un interlocutor en este debate con fuerte poder de lobby y desproporcionada visibilidad. Y quienes reciben ese mensaje, no siempre tienen herramientas para detectar las falacias, confusiones y temores que esa narrativa impulsa. Por eso es re importante proponer y compartir argumentos y herramientas para reflexionar. Saludos!

  3. Belen

    Si me dejan este, este, este, este, este y este artículo de reseñas, no laburo hoy y me la paso leyendo! jajaja… gracias por nota Sol!

  4. mariana

    “su aplicación todavía fuertemente ligada a una concepción centrada exclusivamente en lo biológico (y ni hablar de admitir, abordar y conversar las complejidades y matices que la biología contiene y expresa en términos sexuales)”… Hermoso artículo Sol, rescato este párrafo donde rescatas la complejidad de lo biológico. En general, cuando se habla de “lo biológico” solo se hace referencia a lo anatómico, la biología de nuestro género es mucho más compleja que lo anatómico. Dejo un link sobre el tema. https://www.functionalneurology.com/materiale_cic/389_XXIV_1/3373_sexual/

    • Sol Minoldo

      Hola Mariana. Ciertamente, estas narrativas apelan a un orden natural, supuestamente basado en la biología, que es sumamente reduccionista, y desconoce la enorme diversidad y complejidad de la que da cuenta la ciencia. Saludos!

  5. Sergio

    Creo que es una locura que alguien se oponga a la ESI como tematica a dar en las escuelas. Ahora.. el tema de que el genero es una construccion social parece un caso claro de posverdad. Esta nota toma partido de manera muy clara (y lo digo siendo anti iglesia), pero me parece innegable que no es nada claro que el genero sea una construccion social y que casi se trate de algo escindido del sexo bioogico. Esta lejisimos de haber consenso respecto de eso y los fanaticos de encontrar construcciones sociales en todos los aspectos de la existencia no han logrado dar justificativos pertinentes ni por asomo. Me llama la atencion que desde el blog en el que nacio el libro ‘posverdad’ tomen una postura tan marcada y politicamente correcta… supongo que todos tenemos nuestra cuota de produccion de posverdad.. y los paladines de la obetividad no estan exenta de ella.

    • Lis

      Sergio, tu sexo biologico pudo haber influenciado tus experiencias de vida, más que nada en relación con la educación de tu entorno, pero eso no define unequívocamente tu manera afectiva y privada de relacionarte con los demas; el genero por definicion es una construccion social de esterotipos , y en nuestra sociedad estan normalizados -arbitrariamente o por dominacion de masas- solo dos tipos.

      • sergio

        Lis,
        Yo considero que sexo biológico y genero son dos maneras de hablar de lo mismo.. vos disentis.. ahora..
        Me podrías decir que otras características biológicas tienen su contraparte ‘construida socialmente’ y cuales son los requisitos para que eso sea así ? O crees que son dos cosas que no están relacionadas? Y si crees que están relacionadas, me podrías decir como es que están relacionadas según tu saber?

        Respecto de lo que me respondes
        “tu sexo biologico pudo haber influenciado tus experiencias de vida, más que nada en relación con la educación de tu entorno, pero eso no define unequívocamente tu manera afectiva y privada de relacionarte con los demas”
        Supongamos que es cierto.. entonces?

        “el genero por definicion es una construccion social de esterotipos”
        no, no es eso por definición. O al menos deberías argumentar con precisión porque decis eso.
        ” y en nuestra sociedad estan normalizados -arbitrariamente o por dominacion de masas- solo dos tipos.”
        Hay 2 géneros porque uno puede clasificar casi exhaustivamente a todas las personas dentro de las dos categorías. Si vos decís que necesitamos ampliar la clasificación para los casos no convencionales/anómalos es otra cosa. Si vos decís que la clasificación del género de una persona no es determinable objetivamente y que depende de la percepción de la misma persona entonces no lo acepto tan facilmente. Como mínimo deberías probar que lo que percibe una persona de sí mismo es LA VERDAD (dado que acordemos que existe una verdad independiente de lo que piense esa persona, aunque a esta altura ya he leido a suficiente gente relativizar lo que significa un enunciado verdadero..)

        • Mag

          Holis. Supongo que cuando hablas de que hay solo 2 porque se puede catalogar a casi toda la población en dos categorías te referías como categorías a “gente con pito” y “gente con útero”. Pongamos que eso sea así. Porqué el rol que cumple cada persona en la sociedad está determinado por eso? Que colores nos tienen que gustar, que trabajos podemos hacer, con quienes y de qué forma nos podemos relacionar, nada escapa a esas etiquetas preconcebidas basadas en tu genitalia externa. Esa clasificación tajante y binaria es tan ridícula como si yo propusiera que a partir de hoy la gente de sangre B solo se puede vestir de bermellón y tener bucles y trabajar con bebés . En otras palabras si a mi me clasificara una zoologa me diría “anatómica y fisiológica mente hembra” porque tengo útero y ovarios funcionales. Pero en nuestra sociedad eso no es “ser mujer”. Alcanza que me corte el pelo y me ponga una camiseta de boca para que me traten de varón. Y eso que no cambiaron ni mis cromosomas ni mis hormonas ni mis órganos. O sea que todo eso que nos suena tan natural e inamovible son sólo prejuicios estéticos, supongo que no estoy diciendo ninguna novedad. ‍♀️

          • sergio

            Mag, en realidad pensaba en la diferenciación que te dan los cromosomas (XY y XX que es casi exahustiva y se corresponde casi univocamente con ‘pito’ y ‘utero’). Lo que sucede es que la idea de que existe algo así como un rol es absurda. En ningún momento dije que los colores, trabajos y todo lo que decís se pueda decir que es de hombre y de mujer. Todo lo contrario, que a un hombre le guste el color rosa esta perfecto y es perfectamente posible. Ahora.. si porque le gusta el rosa voy a decir que ‘no cumple con el rol’ y que por lo tanto es mujer, es absurdo. Para lo único que digo que hay cosas de hombre o de mujer es cuando se trata de sus cosas que lo distinguen biológicamente. Las mujeres son las que pueden quedar embarazadas y menstruar. Pero algunos hablan de ‘cuerpos gestantes’ o de ‘hombres que menstrúan’.

            Ahora te cito y aca es donde me parece que se equivocan:
            “Pero en nuestra sociedad eso no es “ser mujer”. Alcanza que me corte el pelo y me ponga una camiseta de boca para que me traten de varón. ”

            Es perfectamente posible que una mujer se corte el pelo, se ponga la camiseta de boca. No deja de ser mujer. Ahora.. hay ciertos comportamientos que se presentan con mas intensidad en hombres y otros que se presentan con más intensidad en mujeres. Pero es una cuestión de grado, un comportamiento determinado no te hace hombre o mujer. Y esto es lo que le tienen que enseñar a los chicos. “Si querés cortarte el pelo y jugar al futbol y sos nena, esta perfecto, es una posibilidad factible. No es la norma, pero eso no es un problema para nada”

            Técnicamente lo que digo lo podes pensar como una distribución estadística con colas. La intensidad de cierto tipo de comportamientos es diferente para los hombres y las mujeres. Pero en las colas de las distribuciones hay hombres y mujeres en ambos casos. Un ejemplo inventado: Suponete que hay un continuo en el que los dos extremos son por un lado ‘ganas de jugar con una muñeca’ y por el otro ‘ganas de jugar con un camion’. La media de los varones va a estar más cerca de que la media de las mujeres de ‘ganas de jugar con un camión’. Por lo tanto, es de esperar que haya más nenes que decidan jugar con camiones. Pero como es una distribución con colas, parte de las mujeres van a estar ‘del lado’ de ‘ganas de jugar con un camión’, lejos de su media. Lo mismo con los varones. Una parte va a estar mas cerca de la zona ‘ganas de jugar con una muñeca’. Pero que estén en una zona lejos de su media no les cambia el genero. Son nenes que les gusta jugar con muñecas o nenas que les gusta jugar con camiones. Por supuesto hay una tendencia a simplificar y a asociar a todo un genero con el comportamiento de su media pero insisto, el genero es inmutable, y los varones que jueguen a las muñecas son una posibilidad perfectamente factible y no problemática.

            Y mi punto principal es que, cada vez hay más evidencia de que el determinante de esa intensidad de la que hablo viene de fábrica. Es decir, las mujeres tienden a preferir jugar con muñecas porque son mujeres y no porque hay algún tipo de construcción social (que nunca nadie fundamento) o un patriarcado o cualquier otro tipo de explicación impulsada por psicólogos, filósofos, sociólogos y pasivamente aceptada (lamentablemente) por gran parte de la comunidad científica.

        • Sol Minoldo

          Sergio, el género si es “por definición” una construcción, porque es un concepto que se introdujo específicamente para referirnos a la parte de la construcción de indentidades sexuales que tiene que ver con una construcción. Entonces está definido como la parte “no biológica” del fenómeno. Pero a la vez que constituye una construcción cultural, se está refiriendo a una dimensión parcial de un fenómeno, y no implica prescindir de las demás dimensiones. Entendemos, de hecho, que el género interactua con la realidad biológica, pero le adiciona aspectos que tienen que ver con las relaciones sociales y significaciones culturales.

          • sergio

            Sol, coincido que cuando hablamos del género de una persona estamos haciendo un corte para analizarla o hablar de ella en un aspecto no biológico. Pero para mí son 2 maneras de referirse a lo mismo.
            Un ejemplo rápido que no se si es preciso. Desde un punto de vista biológico puedo hablar de seres humanos con determinada variación en la región MC1R del cromosoma-16 lo que socialmente se llama ‘pelirrojo’ (lo saque de wikipedia). Para mi es lo mismo que cuando se habla de sexo biológico yde genero. No puedo decir que pelisrrojo sea una construcción social. Pero cuando hable de pelirrojos me voy a referir a ellos en un contexto social, y cuando hable de seres con la variación genética ”XXX” voy a estar refiriéndome a esa persona desde una perspectiva biológica.

            Lo que yo entiendo es que la idiosincrasia de cada sociedad le da formas determinadas a los comportamientos de los hombres y de las mujeres (en promedio). Pero que uno puede abstraer ciertas características de modo de poder identificar a una mujer y a un varón tanto en la sociedad en la que vive como en sociedades remotas y aisladas y en sociedades del pasado.

          • sergio

            Otro ejemplo que encontré el otro día y espero que pueda dar cuenta de porque me parece absurdo.

            Encontré esta noticia. Una mujer dice que es transespecie. Biológicamente es un ser humano pero socialmente se siente y se comporta como gato. Va a sonar estupido. Pero yo no creo que ella pueda decir que es un gato porque se autopercibe como gato. Pero siguiendo la línea de los ‘construccionistas sociales’, me podrían decir que la especie es una construcción social y que depende del comportamiento y de cuestiones culturales.

            https://www.mediterraneodigital.com/sexo/s2/una-mujer-que-se-siente-gato-pide-ser-reconocida-como-transespecie.html

    • Sol Minoldo

      Hola Sergio, lo que la ciencia no puede sostener hoy es que nuestras identidades sociales, fuertemente ligadas a la identidad social, se expliquen cabalmente por factores biológicos. Esa dimensión de la categoría que es supuestamente el “sexo” y que tiene que ver no con funciones reproductivas, y que se construye a veces sobre las diferencias biológicas y otras veces prescindiendo de que haya diferencias o no, esa dimensión que establece qué es femenino y qué masculino con mucha más información de la que se deduce de la biología, es el género. Entonces, el género es la dimensión social y cultural, por definición, pero ello no quiere decir que sus construcciones no interactuen con una realidad material que es interpretada y significada. Tampoco implica que no haya una relevancia de factores biológicos en nuestras identidades sexuales. Saludos!

      • sergio

        Yo también creo que el género es la dimensión social y cultural. Pero no es lo mismo que decir que el género es una construcción social. Vos cual crees que es la relevancia de los factores biológicos? Como crees que influye el sexo biológico (como fenómeno biológico me refiero) al genero? Porque la correlación es tan alta (es decir los hombres biológicos son hombres sociales y lo mismo con las mujeres)?

        • Rocio

          Decir que el género es una construcción cultural es decir que se atribuyen roles y funciones a las personas de acuerdo a un accidente biológico, que es tener o no una patita de más en cierto cromosoma. No hay evidencia de que un macho homo sapiens sapiens no pueda cuidar de su cría (pueden producir prolactina), o que una hembra no pueda cazar.
          La correlación entre la construcción social varón y el macho de la especie tiene que ver con sistemáticas acciones violentas que se realizan desde temprana edad, así como en la hembra homo sapiens sapiens con mujer. Existen varios estudios sobre cómo la atribución de “varón” o “mujer” habilita o no medidas de cuidado, experiencias de frustración y negligencia en bebés. Doloroso, pero a un bebé macho atribuido varón se le deja llorar más, se le alimenta menos. Luego que llore está mal, es de maricón, así como jugar con muñecas. No es extraño que luego no puedan generar intimidad emocional entre sus pares, solo en relaciones sexo afectivas estables. En las mujeres sucede otra cuestión: no nos dejan jugar con autos, ni trepar árboles. Ni hablar si querés ser técnica: somos pocas y nos desprestigian constantemente; en la universidad insisten a las estudiantes de ingeniería que vuelvan a la cocina.
          La correlación es alta porque socialmente violentamos a quién no cumpla esa correlación.
          Existen varios estudios sobre el tema, pero no puedo acortar links acá y sería enorme este posteo.
          Un abrazo!
          Ro

          • sergio

            Rocio, estoy completamente en desacuerdo.

            “Decir que el género es una construcción cultural es decir que se atribuyen roles y funciones a las personas de acuerdo a un accidente biológico, que es tener o no una patita de más en cierto cromosoma. ”
            Las funciones que vos le podes atribuir a alguien por un accidente biológico justamente dependen del resultado de ese acciedente biológico. Las mujeres son las que quedan embarazadas y amamantan a los bebes. Unicamente.. si decís ‘accidente’ parece que lo biológico no tienen nada que ver. Es un accidente en la medida que una persona será hombre o mujer de manera azarosa para fines prácticos. Pero el resultado biológico es crucial.

            “No hay evidencia de que un macho homo sapiens sapiens no pueda cuidar de su cría (pueden producir prolactina), o que una hembra no pueda cazar.”

            Hay miles o millones de años de evolución de evidencia. De hembras alimentando con leche a sus crías y machos ocupándose de cazar y obtener alimento. Hay una diferencia entre los hombres y las mujeres importantisima respecto a la producción de testosterona lo que hace los hombres tengan mucha mas capacidad física para cazar y pelear. Si en algún momento de nuestra evolución aparecieron hembras (no necesariamente humanos) con bajos niveles de testosterona y que nos les gustaba dedicarse a criar a sus crias o quedarse tranquilas durante los embarazos, los procesos de selección natural las descartaron. Aquellas que durante millones de años sobrevivieron por criar a sus hijos y alimentarlos son las que continuaron hasta nuestros tiempos. Estamos seleccionados así, por eso las mujeres tienen hoy en día a ocuparse de cosas que tienen que ver más con la crianza y los hijos que los hombres. Son decisiones, estamos configurados así por millones de años de evolución. Si bien no es concluyente, es una hipótesis que manejan los biólogos y psicólogos evolucionistas.

            “La correlación entre la construcción social varón y el macho de la especie tiene que ver con sistemáticas acciones violentas que se realizan desde temprana edad, así como en la hembra homo sapiens sapiens con mujer.”

            No, no es cierto. Por lo que te dije antes en primer lugar. Y en segundo lugar la evidencia actual parece sugerir que los varones se suelen comportar como varones porque son machos y las mujeres se suelen comportar como mujeres porque son hembras. Incluso se hicieron experimientos donde la evidencia indica que los niveles hormonales prenatales son buenos predictores del tipo de interés en el futuro, INCLUSO CONTROLANDO POR SEXO. También se hicieron experimientos en otras especies, las gorilas eligen muñecas (sujetos) y los gorilas eligen objetos. Por lo tanto, si hay buenos predictores en instancias PRE-SOCIALES, no es una construcción social, la hipótesis debe ser descartada.

            “Existen varios estudios sobre cómo la atribución de “varón” o “mujer” habilita o no medidas de cuidado, experiencias de frustración y negligencia en bebés. Doloroso, pero a un bebé macho atribuido varón se le deja llorar más, se le alimenta menos. Luego que llore está mal, es de maricón, así como jugar con muñecas.”

            Los estudios sociológicos de ese tipo no tienen evidencia, suelen tener retórica y solo palabras. No hay experimentos controlados ni experimentos naturales. Lo único que hacen es desarrollar una idea creativa y la publican en una revista académica. Pero la mayor parte es charlatanería. Y en las últimas semanas volvimos a ver ejemplos de como están quedando en ridículo todo este tipo de revistas llenas de humo en donde alguien que quiere publicar intencionalmente una payasada logra superar las revisiones.

            “No es extraño que luego no puedan generar intimidad emocional entre sus pares, solo en relaciones sexo afectivas estables. En las mujeres sucede otra cuestión: no nos dejan jugar con autos, ni trepar árboles. ”
            Humo..

            “Ni hablar si querés ser técnica: somos pocas y nos desprestigian constantemente; en la universidad insisten a las estudiantes de ingeniería que vuelvan a la cocina.”

            Son pocas porque a las mujeres les interesa otro tipo de disciplina. Lamento que te hayan mandado a la cocina. Si te sirve el impulso de un anónimo->Hace tu mayor esfuerzo por terminar una carrera técnica si es lo que realmente te gusta y lo mas probable es que puedas aportar a tu vida y a la sociedad más que con la mayoría de las otras carreras. No te dejes desprestigiar (si es que no te lo mereces) y si alguien te manda a la cocina mandalo a la m***.

            “La correlación es alta porque socialmente violentamos a quién no cumpla esa correlación.”
            No, la correlación es alta porque es lo mismo. La clasificación se desprende de la distinción biológica entre hombres y mujeres. Eso es así hoy y siempre. No hay mujeres en cuerpos de hombre ni viceversa. Como se comporta una persona no determina si es mujer o si es hombre (a menos que se trate de comportamientos exclusivos del género). Pero los hombres tienden a comportarse de una manera y las mujeres de otra.
            Si uno es hombre o mujer no depende de como uno se autopercibe, se debe poder determinar de manera externa a la propia conciencia del individuo y de hecho es muy fácil hacerlo, lo haces todo el tiempo. Y no, no es porque te violentaron el cerebro. Si crees que es así, sabe que estas contradiciendo miles y miles de años de evolución.
            Ademas de que no es autopercibible, como tampoco lo es la especie (https://www.mediterraneodigital.com/sexo/s2/una-mujer-que-se-siente-gato-pide-ser-reconocida-como-transespecie.html -> confia en mí que no es que a temprana edad le impusieron que es de la especie humana), la hipótesis de la consturcción social no puede darnos un método para determinar de manera externa a la conciencia del individuo si es hombre o mujer.

            Por lo tanto, todo queda imprecisamente definido, en una nube de subjetividad y de sentimientos. Las hipótesis, la evidencia y las refutaciones las dejamos para otro momento..

  6. Anita

    Brillante! Justo ayer una conocida subió una imagen a las redes, atacando la ESI con fuertes fundamentos basados en la nada misma. Contuve mis ganas de eliminarla (digamos q solo de las redes). Pero lo correcto es explicar mi postura con éste articulo, mucho más completo, didáctico y sobre todo con base científica (científica de verdad) .

  7. Ana Rosa Cantiello

    Excelente nota!!
    Gracias, Sol. Espero que muchos lean y entiendan lo necesario que resulta modificar la ley e implementarla en las escuelas sin más pérdida de tiempo.
    Es cierto que en muchas escuelas los docentes se ocupan y trabajan para lograr que se haga realidad la educación sexual; pero no podemos negar que, desde su sanción hasta la fecha, no se ha logrado ni que se aplique en todas las escuelas, ni que se fijen los contenidos más adecuados.

  8. Lula

    El sexo biológico marca muchísimas cosas que tienen que ver con lo biológico (ser propenso a tales o cuales enfermedades, por ejemplo) y sí, son dos, porque eso es así naturalmente.
    Pero eso no quita que en la complejidad que es el ser humano, y su condición de ser social, se cree una construcción sobre lo que tiene que ver con el género. La diversidad de géneros EXISTE. No es una patología, no es una anomalía. Así como a vos te gustará la gaseosa y a mi no, y nadie puede discutirnos eso, es igual con el hombre que se siente mujer, o la mujer que se siente hombre, o la mujer que se siente mujer y le gustan las mujeres y la mujer que se siente mujer y le gustan los hombres, etc.
    Esto existe. Y es una idiotez negarlo. Y es una idiotez pensar que por enseñar que existe uno está “metiendo ideas” en la cabeza de otros. La mayoría de las personas con identidades que no son las “normadas” nacieron y fueron criados dentro de esta misma sociedad que los quiere esconder. Nadie les “metió ideas” en la cabeza y aún así su deseo está por fuera de lo que la sociedad quiere que creamos que es lo normal.

  9. Victoria

    Hola Sol, soy docente de ESI, no puedo estar más de acuerdo con tu planteo. Los ataques sin sentido (aunque arroguen ciencia) que recibimos por estas horas quienes transitamos estos espacios es agotador. Se ha vuelto más fácil repetir que leer, más sencillo educarse por un cartel de facebook que acercarse siquiera a la lectura de organismos oficiales (ministerio de educación, saud, oms, ops, was, etc)
    Como sociedad hemos perdido la capacidad crítica de dudar siquiera de aquello que nos dicen para adentrarnos en un camino de análisis de lectura.
    Por suerte tengo más de 1300 estudiantes que reciben ESI de manera sistemática, de quien NUNCA he tenido una familia con un planteo de estos que se leen por redes y por supuesto ninguna denuncia por haber acosado, tocado, masturbado o infringido alguna norma de las que se anuncian de los antiderechos.
    Los espacios de ESI han desaparecido el embarazo adolescente en varias instituciones en las que trabajo, logrado realizar denuncias sobre violencia de género, maltrato infantil, abuso sexual infantil, desarticulación del bullying y a valoración por la comunidad lgtiq+.
    El camino es lento porque el estado (no sólo nacional sino provincial, gremios estatales, etc) no impulsa una ley maravillosa que podría mejorar significativamente la calidad de vida de niñas, niños y adolescentes y por consiguiente de nuestra sociedad. Acá seguimos en la trinchera, gracias por la mirada aguda. Abrazo sororo.

  10. Matías

    Excelente nota! Gracias por seguir dándonos herramientas para pensar de forma crítica y debatir con datos reales, en tiempos de posverdad extrema.

  11. Romi

    Gracias como siempre con ustedes gatos locos, me leo hasta el último punto final del último comentario. Nunca había visto tan buen nivel de debate en los comentarios. Son un oasis en el desierto

  12. Juan

    Espectacular. Perfecto. Grandioso. Todos los pro-feto y anti-ESI deberían leer esto, aunque lo más probable es que su terquedad no les permitiría aceptar que no tienen razón. Gracias, Sol, me encantan tus trabajos. Abrazo.

  13. Carla

    Muy bueno el detalle de que, en una de las imágenes de la campaña, del lado celeste se repiten oraciones que comienzan con la palabra Respeto, y del lado rosa, todas comienzan con NO.

  14. Gonzalo

    Me encantó el artículo. Es una lástima que la apertura de mente con la que se da el debate en todo el artículo, y en los comentarios también, esté tan polarizada hacia uno de los lados.

    Lo más razonable del lado anti-reforma es lo siguiente. Si la ESI incorpora obligatoriamente una perspectiva de género sin espacio a idearios institucionales, hace que, por vicio y costumbre, caigamos en enseñar que algo “está bien”. Definir tu identidad de ciertas maneras “está bien”. Y es esa carga moral la impuesta, porque si algo está bien o mal depende de quién lo mire. Además, si se produce un checkeo de la correcta implementación de la ESI, probablemente se sea más permisivo con decir que “está bien”, y se persiga a quien diga que “está mal”. Justamente, se tendría que intentar que ninguna de las dos cosas ocurriera para respetar la pluralidad moral que debería tener un aula. Esta tendencia a decir que “está bien” llevaría a una decisión a quien disienta: o tiene que soportar una educación pública que va en contra de su moral, o tiene que salirse del sistema (ya entra en escena el factor económico y si tiene acceso a una escuela privada donde se respete lo que piensa depende exclusivamente de ello).

    Si la reforma se aprueba, cómo garantizaríamos que esto no ocurra? Cómo podemos mantener la pluralidad en el aula?

  15. Marcela Gini

    Desde el 2009 implementando el ESI En la escuela Primaria N*8 de Carmen de Areco sin ning un problema y acorde a la ley Nacional y Provincial

  16. Hitomi

    Holas! Excelente artículo!!
    Me pregunto como abordará esta gente el tema de la intersexualidad. Una verdad biológica que hasta ahora tuvo una “cura” ideológica…

  17. Hitomi

    Holas! Excelente artículo!!
    Me pregunto como abordará esta gente (y no sé si me animo a escuchar la respuesta de ellos) el tema de la intersexualidad. Una verdad biológica que hasta ahora tuvo una “cura” ideológica…


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