123.-Cafe

Manija

Hasta el narcoléptico más somnoliento está familiarizado con el café, esa infusión tan versátil como candidato presidencial en épocas de ballotage. El tipo está en todas: reunión de negocios, salidita con los viejos, arriba de la mesa junto a los libros y cacheteándome la cara desde mi taza en el desayuno para arrancar la mañana. Como el mate, pero sin bombilla, ni conflictos argento-uruguayos sobre sus orígenes, ni para qué lado va la ronda o NO TOMÉ UN MATE, LOCO.

A pesar de que este elixir de la vigilia nos parezca tan cotidiano, en Argentina no se toma tanto café como en otras partes del mundo. De hecho, dato irrelevante, estamos debajo de Uruguay en el consumo por persona. Igual no tenemos nada que envidiarles a esos orientales occidentales. ¿Quién necesita un Estado verdaderamente laico y políticas públicas de control de sustancias y de despenalización del aborto basadas en evidencia científica? Perdón, perdí el foco, lo que me recuerda que estábamos hablando del café y su popularidad.

Fenómenos tan universales como el consumo de café son, como mínimo, curiosos; y siempre resulta divertido caminar hacia atrás a lo moonwalking para ver hasta dónde llegan en nuestra historia evolutiva. Si bien ese sacudón que viene en forma de líquido negro turbio es la principal fuente de cafeína en la actualidad, no siempre fue así el cuento. Hay bocha de plantas que tienen cafeína y es probable que la cafeinomanía haya arrancado en otras especies bastante diferentes al cafetero. Cafetero la planta, no el amigo con termo bajo el brazo y de grito inconfundible en la peatonal. Las plantas de té, yerba mate, cacao y guaraná son los ejemplos más representativos (no, el mate no tiene mateína, lo sabemos hace poquito). No es loco pensar que quizás el descubrimiento de estas sustancias empezó como casi todo lo que ingerimos:

-Che, qué embole, tengo hambre. Mirá esa plantita, ¿alimentará?
-No sé, pero capaz pega.

A veces se nutrían, a veces flasheaban y seguramente muchas otras no la contaban. Una vuelta se deben haber encontrado con hojas que, al masticarlas, les camuflaban el cansancio con alguna sensación pasajera de bienestar. ‘¿Cómo quedará en una ensalada de protolechuga y casitomate? ¿Y qué pasa si las metemos en el agua caliente? ¿Y si la fumamos?’

La historia registrada del café es bastante más reciente en comparación a la del . Cuenta la leyenda que un día soleado del año 3000 a.C., mientras Mirtha correteaba pandas por un bosque de China, un emperador estaba echado bajo un árbol de té al mismo tiempo que sus esclavos calentaban un poco de agua. De pronto, una bella brisa de otoño mandarín hizo volar algunas de las hojas del añejo fotosintetizador, que flotaron y cayeron dentro de la olla con agua hirviendo, lo que desprendió un agradable aroma que llamó la atención del emperador, y ya saben cómo sigue el resto. Les dio latigazos por algún otro motivo. (Bueno, es una leyenda, uno la puede contar como quiera).

Al café lo tenemos un poquito más chequeado. Resulta que hace un par de siglos, el loco Kaldi de Etiopía vio que sus cabras se comían el grano de una planta que las ponía re manijas. Obvio que fue y probó. Ese año cosechó todo su trigo, el del vecino y el de la mitad del pueblo de al lado. Después se lo alcanzó al monasterio del barrio y ellos hicieron una bebida caliente con los granos locos, y les vino genial porque ahora podían mantenerse despiertos durante las misas (true story). La bola se corrió hacia el Este y en la Península Arábiga se puso muy de moda.

El café no era sólo una cuestión de desayuno o disfrute limitado a la comodidad de la casa. En la misma época en que Da Vinci era anatomista, arquitecto, ingeniero, pintor, ama de casa, paseador de cucarachas y profesor de pole-dance, en el pacífico Cercano Oriente abrían los primeros protoCoffeeShops, que se hicieron muy frecuentados. Como Starbucks, pero con menos simpatía empalagosa, desmedida, innecesaria. Lo más piola es que estos lugarcitos se convirtieron en espacios donde se escuchaba música, se jugaba al ajedrez y el intercambio de información era súper fluido. Tanto que se los llamaba ‘Casas de la sabiduría’. De ahí saltó a Europa, donde se hizo más popular que Jebús, y el imperialismo se encargó del resto.

Ahora, no hace falta ser historiador para entender el éxito del café. Dormir es hermoso y re necesario para el correcto funcionamiento del cerebro y del resto del organismo, pero quién no pensó alguna vez que 8 horas por día es una bocha de tiempo que no estás disfrutando de la vida o haciendo cosas. Cama no te enojes, TKM, pero me gusta la jodita de estar vivo. Al tomar café, o cualquier bebida con cafeína, esta sustancia se absorbe en las tripas y circula por la sangre hasta llegar al cerebro. Y para entender por qué nos pone pillos tenemos que hablar de la adenosina, una sustancia endógena propia del cuerpo que regula, entre otras cosas, los ciclos de sueño-vigilia. A lo largo del día, los niveles de adenosina en el cerebro van aumentando y, al llegar a cierto nivel, activan la modorra nocturna y las ganas de entrarle al colchón como despechada a disco de Karina. La cafeína es estructuralmente parecida a la adenosina, lo que hace que se pegue a los receptores de esta última en el cerebro, pero sin producir su efecto. O sea que la cafeína no come ni deja comer: se le pega al receptor de adenosina, obstruye su efecto y ACÁ NO DUERME NADIE. El tema es que esto no reemplaza el descanso, sino que en realidad sólo tapamos la lucecita que indica que estamos usando la reserva del tanque.

Tenemos receptores de adenosina en muchas otras partes del cerebro, por ejemplo, en las redes neuronales pertenecientes al sistema de motivación y recompensa, que son también reguladas negativamente por el químico endógeno en cuestión. Cuando la cafeína ocupa el receptor de la adenosina, le suelta la correa a estas neuronas de la manija y de sentirnos piola, pero sólo un poquito, lo suficiente como para generar algo de dependencia pero no tanto como para desarrollar una adicción, como ocurre con las drogas de abuso.

Hacerte muy amigo del cafetero (el del termo, que si te hacés amigo de una planta tampoco es que te vamos a juzgar, pero posta estás tomando mucho café), puede provocar a la larga que el cerebro produzca más receptores de adenosina para compensar los que están siendo bloqueados por el Capitán Vigilia. El resultado de esto es que ahora tenés más receptores disponibles para la adenosina, lo que implica si no tomás café vas a empezar a cabecear teclados a lo loco. Esto se llama tolerancia, como la de tu vieja cuando no le devolvés los tuppers.

Las intoxicaciones con cafeína existen, pero se deben principalmente al consumo de bebidas energizantes o de medicamentos con alto contenido de la sustancia. Con el café, el té o el mate es muy difícil llegar a la intoxicación, a menos que estés jugando una competencia de fondo blanco en la oficina, en cuyo caso te diría que te pongas a laburar porque vas a quedar todo despabilado y desempleado.

La relación histórica del hombre con las sustancias incluye un largo camino regado de infusiones. Tazas de café o té, mates y vasos con guaraná que, bien puestos, son el pase de gol para arrancar el día, remontarla en el laburo, terminar una tarea, una tesis o esta nota.

Que nunca nos falte café, pero que tampoco llueva que nos cagamos quemando.

 

Winston AP et al (2005). Neuropsychiatric effects of caffeine. Adv Psychiatr Treat 11(6): 432-439.
Ribeiro JA & Sebastião AM (2010). Caffeine and adenosine. J Alzheimers Dis 20(1): S3-15.
Latini S & Pedata F (2001). Adenosine in the central nervous system: release mechanisms and extracellular concentrations. J Neurochem 79(3): 463-484.
Volkow ND et al (2015). Caffeine increases striatal dopamine D2/D3 receptor availability in the human brain. Transl Psychiatry 5: e549.
Caffeeine content on drinks. Caffeine Informer. http://www.caffeineinformer.com/the-caffeine-database
Hystory of coffee. National Coffee Asociation of USA. Link: http://www.ncausa.org/About-Coffee/History-of-Coffee
The World’s Biggest Coffee and Tea Drinkers. Euromonitor International. 2014. http://www.euromonitor.com/medialibrary/PDF/pdf_coffeeTeaBrewed-v1.1.pdf
http://lifehacker.com/5585217/what-caffeine-actually-does-to-your-brain




Hay 59 comentarios

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  1. Ana

    Buenísimo como siempre, Eze y muy divertido.
    Me sentí identificada con tu frase: “Esto se llama tolerancia, como la de tu vieja cuando no le devolvés los tuppers”. No sé por qué, pero siempre me suena a alusión personal.
    Genio!!
    Un error de tipeo: Arábica, es Arábiga, final de párrafo 7 :en la Península Arábica se puso muy de moda.

  2. Pau

    No me gusta el café pero amo su olor. Siempre me dio curiosidad cómo algo que tiene olor a sabor rico puede tener un gusto tan distinto del que te imaginaste (siempre léase desde que probé una cucharada de esencia de vainilla). Sí ya sé, no tiene nada que ver pero estoy aburrida. Amé la nota

    • Javi

      Otro ejemplo es la manteca de cacao…
      quien no la mordio esperando encontrar sabor a chocolate.
      Ahora con el cafe, tiene mucho que ver su tipo y calidad. nada que ver el cafe el super que un cafe en grano seleccionado y molido en casa.

    • Laura Sners

      En los cafés argentinos (no todos pero la mayoria) hacen el cafe con el agua mucho mas caliente de lo recomendable para hacer “rendir” el grano y le sacan lo más amargo, y porque al argentino en gral. le gusta el café bien caliente. Me encanta el café y lo tomo sin azúcar, y como viajo mucho (soy auxiliar de vuelo) lo tomo en todos lados, mis colegas se quejan del café que sirven en Italia, por cortito, concentrado y “tibio” ! para mí es perfecto! Pero todo va en gustos! Preparatelo con el agua a temperatura mate y despues contame!

      Saludos gatos!

  3. Carlos Adrover

    Y bueno, si ademas te dieron ganas, te comento que en La Pepa trajimos un café, de nanolotes (productores de menos de una hectárea), cosechado a mano en Luisburgo en el sur de Minas Gerais, Brasil y tostado en Porto Alegre. Una bebida que se parece en algo a lo que en Argentina llamamos Café, pero después de la criptonita.

    • cruz

      estudio nutricion y tengo entendido que es porque el café es rico en polifenoles que inhiben la absorcion de parte del calcio que consumis, pero esto seria importante en personas que toman mucho café 3 o mas tazas todos los dias, o en personas con osteoporosis u osteopenia. Si tomas café moderadamente y consumis el calcio recomendado por dia todo piola
      que me corrijan si me equivoco jaja

      • Ezequiel Arrieta

        La absorción de calcio se inhibe cuando se consume un alimento rico en el mineral junto al Capitán Vigilia. Digamos, no cuentes con el calcio de la chechona si tomás un cortado.
        Si te referís a la idea de que el café acidifica el organismo y perdés calcio porque bla bla bla… SARASA.

  4. ramiro

    divino la #CafeMania y #MirthaCorriendoPandas y #LeoStarbucks pero el párrafo a resaltar es el que involucra los uruguayos:

    ¿Quién necesita un Estado verdaderamente laico y políticas públicas de control de sustancias y de despenalización del aborto basadas en evidencia científica? Perdón, perdí el foco, lo que me recuerda que estábamos hablando del café y su popularidad.

    #SoyTuFanEZE

    • Ezequiel Arrieta

      Emmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, no. Sería más bien que cuando tenés más receptores, la adenosina pega más fuerte cuando se va la cafeína. O sea sí, te da más modorra, pero después se autoregula nuevamente.

  5. Lau

    Por supuesto que estoy tomando alta taza de cafe en este momento. En la escuela me decian Cafeinomana porque llegaba todos los dias (tarde) con mi termito en mano.
    Sobre el otro tema, mi abuelo era uruguayo, estare salvada?

  6. Fede

    Siempre me pregunto quien habrá flasheado con hacer una infusión de los granos de café luego del tostado, porque el café verde es un asco (huele horrible y sabe peor), pero a quien no le gusta un buen arábigo tostado..

  7. Javi

    Esta parte:
    “… sino que en realidad sólo tapamos la lucecita que indica que estamos usando la reserva del tanque.”
    merece un enlace de youtube a esa situación entre Homero y Lisa (aunque no era la luz del combustible pero igual)
    tambien se repite en TBBT entre Penny y Sheldon.
    no pongo enlaces porque acá (en el laburo) tengo bloqueo Youtube :(

    excelente nota!!!

  8. Sabrina

    Acá vas a tener que hacer algo Eze, que desde que te dije que soy tu fan hay muchos afirmándolo. (Sí vine a marcar territorio).
    Sobre la nota, genial. Puedo afirmar que no hay ninguna de tus notas que no me guste un montón, pero esta se lleva el premio por ser sobre una infusión que tanto me gusta.
    Punto aparte, ahora entiendo porque, día a día tengo más y más sueño.

  9. Rocío

    “En la misma época en que Leo Da Vinci era anatomista, arquitecto, ingeniero, pintor, ama de casa, paseador de cucarachas y profesor de pole-dance” yo sabía que Leo era Pole Fan <3

  10. matias

    alguien que me diga que no soy el unico que le pasa esto, el cafe me da sueño. si leyeron bien, tomo una taza de cafe y a la media hora estoy con mas sueño que antes de tomarlo, literalmente hasta el punto de cabecear el teclado. pero tomando te o mate cocido eso no me pasa ¿alguien tiene idea que puede ser? estoy loco? a alguien mas le paso? el duende amarillo dice que no.

  11. Bruno

    Hola, no me queda claro la parte de “Al tomar café, o cualquier bebida con cafeína, esta sustancia se absorbe en las tripas y circula por la sangre hasta llegar al cerebro.” queria saber si me podes explicar bien como es este reccorrido. ¿la cafeina es un neurotransmisor? ¿los neurotransmisores circulan por la sangre hasta llegar a algun receptor neuronal? no me quedan claras estas cosas. Saludos, copada la nota!

    • Ezequiel Arrieta

      La cafeína pasa a la sangre y desde ahí se desparrama por todo el cuerpo. Cuando llega a la cabeza, se encuentra con algo que se llama barrera hematoencefálica que proteje el cerebro y es un obstáculo para muchísimas sustancias. Pero no para Capitán Vigilia. Entonces la cafeína entra al cerebro y ocupa el receptor de la adenosina.

      Digamos que es una okupa.

  12. Ana Agustina

    Excelente nota! Pero mi pregunta es la siguiente, Me habían dicho que el mate, el té y el café tenían la misma cantidad de cafeína. Por lo tanto, si quería “darmela en la pera y terminar RE MANIJA” una noche haciendo ejercicios divertidísimos de Análisis matemático, tomar té o café era lo mismo.
    Cuánto de cierto hay en esto?

    Desde ya, gracias por desasnarme.

    Ah! Tengo permiso de ser tu fan?

    • Ezequiel Arrieta

      Varía un poco la concentración entre las bebidas, ¡pero incluso hay variación dentro de la misma bebida porque depende de la planta! Si hacemos un promedio, el café definitivamente tiene más cafeína que el mate y el té.
      Acá un link a una base de datos de bebidas con cafeína http://www.caffeineinformer.com/the-caffeine-database

      PD: Te dejo ser mi fan, pero vas a tener que aportar una chocotorta como desafío de iniciación en la secta.

      • Ceci

        Respecto a eso de las concentraciones, también habría que tomar en cuenta que la gente que toma mate religiosamente toma mate TODO EL DIA…y cafe te tomas un par de tazas (a menos que seas de los que son amigos del cafetero, la planta)

        Fun fact… El mate aparece como “yerba mate tea”..o sea, no, eso es mate cocido. HEREJES. Y una taza de mate cocido tiene mas cafeina que una lata de coca.. just saying. A todo esto, el shock de azucar (en una coca cola, por ejemplo, o en el café si sos como yo que le pongo UNA BANDA DE AZUCAR, modificaría bastante la percepcion del efecto de la cafeína no?)

  13. Romi

    Muy linda nota y bien clara… y me encantan, me encaaantaaaaaaaaaaannnnnnn las referencias a la perenne Mirtha!!!!! es lo mejor, no puedo parar de reirme a carcajadas cada vez que la incluyen en una nota!!!!!
    Gracias!!!

  14. Gabriela

    Me encanta lo que hacen y los sigo desde Cemento.
    Dicho eso, una sugerencia: ¿y si dejan de utilizar “a.C.” y “d.C.”? Entiendo que es la forma con la que el “público en general” está familiarizado y, por lo tanto, cumple su deber en un contexto de divulgación. Pero quizás esté bueno plantear también que en el ámbito académico, al menos, se reconoce que ese calendario está asociado a una religión (siendo cuestionable tanto lo de religión como lo de una, dado que hay otras, de última) y muchas veces se opta por expresar las fechas en años antes del presente (AP).
    En arqueología ese presente está estandarizado (vaya-a-saber-uno-por-qué) al año 1950, si mal no recuerdo (soy una bióloga trabajando en antropología y todavía no cazo una entera), con lo que no sugiero que lo reemplacen por eso porque quizás es más confuso, pero sí por un similar. Por ejemplo, se puede poner “un día soleado del año 3000 a.C. (hace aproximadamente 5000 años)” y así casi que se aproxima a algo más entendible y más objetivo también.

    P.D.: el café es muuuuucho más rico en LA taza.

  15. Tamara

    No sé por qué pero a mí el café me da sueño (o quizas es porque VIVO con sueño y no noto la diferencia).
    Algo me dice que no es normal…

    Pd: amo cada rinconcito de este bello ciberlugar♥

  16. Marta Zamboni

    Como siempre esa mescla de actualidad, ciencia y stand up ,muy buen trabajo el que están haciendo, son como mi taza de cafe, para cuando la proxima ? ya tengo ansiedaddddd

  17. Lucía

    Hay alguna explicación científica de por qué el café no me saca el sueño? Lo tomo porque me gusta (la cafetera espresso de la oficina es mi compañera de laburo preferida), pero de despertarme (y mucho menos de desvelarme), ni noticias.

  18. Diego

    Excelente Eze, muy interesante…creo que junto al olor a pizza, asado y alguno que otro mas, el olor a café es espectacular, siempre viene bien. Un abrazo!

  19. Diego

    Un dato que seguramente muchos conocen pero otros no y a un cafeinómano como el arriba firmante le resultó un poco interesante:

    ¿Por qué la gente dice que el café le da sueño? Estos chicos estudiaron y llegaron a unas conclusiones:

    http://i100.independent.co.uk/article/the-most-effective-times-of-the-day-to-drink-coffee-as-revealed-by-science–e1MZIIFRqZb

    Después queda en cada uno tomar café tomando en cuenta la hora biológica, algo que yo no hago.

  20. Gabi

    Muy buena la nota! Me informó y me hizo reír al mismo tiempo!
    Ahora, pregunto: se puede decir que la cafeína, al igual que sustancias adictivas (como la marihuana, por ej.) interfiere en la sinapsis, ocupando el lugar que les corresponde a los neurotransmisores en los receptores de membrana?? Tengo entendido que las sustancias adictivas también funcionan así…

    Saludos!

  21. Ro

    Jajajajaa, me reí mucho con el artículo, y a la vez, entendí mejor el tema del café/mate… Genio!!!! me encantan tus artículos, de hecho, creo que te amo en secreto! :)


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