55.-Lactal-del-Caos

Lactal del caos

‘Una mariposa aletea en Tailandia y llueve en Buenos Aires’, sí. Pero mi puta tostada sigue cayendo siempre del lado de la manteca.

Es extraño que la física todavía no haya buscado la respuesta a todo en un panificado y que la Teoría de las Cuerdas no incluya un término dedicado exclusivamente al untamiento de manteca. Es tanto el poder de las harinas que nos genera la necesidad de explorar no solamente su biología o su química, sino también su física. A Newton se le caían las manzanas y Galileo revoleaba balas de cañón desde torres, pero a mí lo que se me acelera uniformemente con destino final piso son las tostadas.

Ahí donde falta una Ley física, una Ley de Murphy puede tapar el bache, y a Murphy las tostadas se le caían de la misma manera que a mí: con el peor resultado posible.

La pregunta es dónde está la diferencia. Dónde está esa línea que divide mi tostada determinista de la puta mariposa generadora de lluvia, pero para eso primero tenía que conocer la historia de las dos.

Entender el origen de la aerodinamia panificada implica remontarse al año 1935. Un primer poema, que era esa pintura rupestre. La Cueva de Altamira de la tostada inconveniente:

 

I never had a slice of bread,

Particularly large and wide,

That did not fall upon the floor,

And always on the buttered side!

 

A pesar de la clara falta de valor artístico de esta pieza, podemos verla como una primera aproximación a lo que se convertiría en la Teoría de la Atracción Gravitatoria Diferencial por Superficie Hidrófoba sobre Panificado Crocante.

Para poner a prueba esta teoría, Robert Matthews le pidió a miles de estudiantes que dejaran caer sus tostadas (unas 21.000 veces en total) y logró mostrar que el 62% caía del lado enmantecado (número que trepaba a 80% en condiciones de mesa fija y empujadas suaves hacia el borde). Este evento sorprendente que se contradecía con el hecho de que una tostada arrojada hacia arriba y dejada para girotear de forma libre cae de cada uno de sus lados aproximadamente un 50% de las veces.

Esto quería decir que había un patrón. Había una mano invisible que traccionaba la mala leche. Esa insistencia del Universo llenaba la tostada de pelusas y pedacitos de tierra, otro resultado consistente de levantarla después del trágico hecho. Encima, la mariposa seguía ahí, pero ahora parecía no valer nada.

Cuando Edward Lorenz observó estas primeras postorúgas hechiceros, entendió el caos no como azar, sino como una dificultad. Para él, caos era esa forma en la que el presente determina el futuro, pero el presente aproximado no determina el futuro aproximado.

El caos no era la desconexión entre causa y consecuencia, sino más bien el apilamiento de causas y consecuencias que lleva una condición a tener un final dramáticamente distinto al partir de dos situaciones casi indistinguiblemente similares. La mariposa funesta no era mágica, sino solamente difícil de predecir.

Pero el pan no parecía difícil. La tostada hacía siempre lo mismo. Tenía que existir un patrón. Uno de por qué siempre caía como caía, y la razón éramos nosotros. Nosotros y nuestras mesas cómodas. Nuestras mesas de ochenta centímetros que hacían que la tostada cayera siempre más o menos desde la misma altura. Nuestra torpeza sutil que se encargaba de acercarla al borde, de dejarla justo al filo de la caída.

Este filo era la clave.

Saber que la tostada siempre arrancaba su caída prácticamente de la misma manera, con una mitad corniseada y la otra todavía sobre la mesa, establecía una velocidad inicial para su rotación. Así como un cocinero experimentado revolea un panqueque y lo aterriza a voluntad, hacer el mismo movimiento una y otra vez va a generar resultados parecidos, en la medida en que en el medio no haya apilada una enorme cantidad de variables con sus sutilezas fatales. La tostada no es clima, no es péndulo múltiple, no es caos.

El sobrecocido panificado es un sistema relativamente sencillo que puede modelarse igual que ese tren que sale de Mar del Plata a 60 km/h y cuya llegada al andén vos deberías poder predecir usando ecuaciones igualmente simples.

O sea que la tostada no es jodida ni malintencionada, simplemente es predecible. Tan, tan predecible, que hasta se puede calcular que, para que caiga del lado no untado, necesitaríamos una de dos condiciones: salir de la mesa con una velocidad lateral de 1,6 m/s y planear hasta el piso (donde habrá que pensar en incluir un parámetro aerolactaldinámico), o caer despacito desde una mesa de casi 3 metros. Una mesa para tostadas clavadistas mexicanas que tiran mortal completo para aterrizar con un aplauso de los espectadores y notas altísimas del jurado (salvo el de Ucrania, que hace lo que quiere), pero que lo hagan de forma consistente, predecible y con independencia lepidóptera.

Una tostada rotacionalmente consistente, que obedece al yugo de la gravedad en una caída vertical que se repite mil veces, independientemente de Tailandia y sus traicioneras mariposas.

 

http://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-2411942/How-stop-toast-landing-butter-The-scientific-entirely-practical-answer-eternal-breakfast-problem.html
http://metro.co.uk/2013/09/04/scientists-prove-toast-does-always-land-butter-side-down-3949693/
http://www.physics.org/facts/toast-toast.asp
http://io9.com/5867322/an-experiment-that-solves-the-worlds-most-important-question-how-to-keep-toast-from-landing-buttered-side-down

http://www.whydomath.org/Reading_Room_Material/ian_stewart/anthro/anthro.html




Hay 19 comentarios

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  1. Ana

    Magnífico!! Un texto disparatado y genial que no nos libra de que la tostada caiga del lado untado.
    Una ilustración digna de la mejor clase de Física.
    Me encantó, los felicito!!

    • GONZALO

      Ó! Usar mesas de 75 u 85cm de altura.

      Las de 80cm (a parte de ser de lo mas comunacho en el libro de mi colega don Ernst Neufert) son al parecer, la distancia justa para que las amigas de Graciela Alfano den una vuelta y media, es decir, que el empanado en cuestion se la dé de manteca al piso.

      pd: ojo que por ahí la mezcla de manteca y Blem (sabor naranja) dá toque Gourmet y se te pone de moda en Palermo. ¿Quien sabe?

  2. Enzo

    Lo de la tostada es una versión del principio antrópico: vivimos en un planeta donde las tostadas siempre caen con la manteca para abajo, porque solo en un planeta donde pasa eso están dadas las condiciones para que nuestra especie sobreviva. Cuando una tostada de dimensiones normales cae de una mesa, es un problema de mecanica clasica saber si va a dar mas de media vuelta y caer con la manteca. Resulta que para mesas normales siempre va a caer para abajo si la ves empujando de la mesa hasta que caiga. Para que eso no pase, la gravedad deberia ser distinta, o las mesas mucho mucho mas altas o bajas, en cualquiera de los dos casos, no serian mesas que nosotros los humanos usariamos.

    Fuente: Un articulo de Investigación y Ciencia que lei cuando tenia unos 14 anios y ahora no puedo encontrar.

  3. Adrian

    Teoría de la Atracción Gravitatoria Diferencial por Superficie Hidrófoba sobre Panificado Crocante …… esto incluye cualquier sustancia ? jaja

  4. Julián

    Entoncesa la clave, me aventuraría a decir, permítanmelo, es mejorar la higiene de nuestros pisos y desestimar los miles de microorganismos que, por cuestiones de hijaputez física, quedan adheridos sobre la superficie de nuestro lácteo más apreciado. Porque, como todos sabemos, una sopladita y lustre con nuestra ropa soluciona cualquier tierrita (eso, o la preferencia a creer eso. Creer en la total inocuidad de cualquier partícula inferior a diez micrones, y que la superficie del, parafraseando, “panificado crocante”, que aunque irregular, menos adhesivo y más fácil de arrastrar de él todo contaminante).
    Porque, cualquier cosa, antes que cambiar nuestras tradiciones carpinteriles.

    Muy buenos artículos. Gracias!

  5. Guido

    Lo has analizado con bastante detenimiento

    En mi caso no me profunzado, pero si pienso que algo que juega a favor del romance entre la manteca y el piso es la diferencia de masa de un lado y del otro de la tostada, con la consiguiente diferencia de inercia. Como cuando tirás una botella llena hasta la mitad, o menos: no gira igual que una llena (aunque la diferencia en ese caso es exagerada, creo que sirve para marcar el punto). La botella llena cae según aletea la mariposa, la otra cae muchas más veces con el líquido para abajo.

    Yo me divierto tirando botellas 1/4 llenas al aire. Me gusta más que revolear un balde y que lo que está adentro no se salga.

  6. Enrique Alfonso

    Agregaría al comentario de Guido que es un problema de Momento de inercia. Mecánica del cuerpo rígido, que le llaman… Aunque la tostada con manteca no sea taaaaaan rígido, se le parece bastante.
    Yo unto mis tostadas y galletitas todas las mañanas y se me caen de diversas alturas y siempre, pero siempre siempre, junto a la puteada caen cono ya se sabe… peor todavía porque suelo cargarlas con bastante untada ¿Vio?
    Igual sigo pensando que soy un pelotudo cuando se me caen de la mano…
    Hay una variedad de galletitas muy económicas de cierto hiper que se quiebran cuando las mirás ¿Podemos hacer una investigación al respecto? Casi me divorcio por comprarlas…

  7. Susana Underwood

    En “Demoliendo papers”, un libro genial compilado por el ídem Diego Golombek, el capítulo de Joel Pérez Perri trata sobre “Los principios físicos que determinan la caída en pie del gato prevalecen sobre la Ley de Murphy que determina la caída de la tostada con la mermelada hacia abajo”. El autor propone la reformulación de la ley “las tostadas siempre caen con la mermelada hacia abajo” a “”las tostadas siempre caen con la mermelada hacia abajo excepto cuando se fijan a la espalda de un gato” . Si bien el untable es mermelada y no manteca, creo que las conclusiones son aplicables … me avalan mi condición de veterinaria y, sobre todo, de torpe arrojadora de tostadas untadas

  8. Ramiro

    Muy buena la nota! No se por que no la habia visto antes.

    Un detalle: el apellido del capo en teoria del caos es “Lorenz”.


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