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La Prima Lejana

Los mecanismos biológicos que regulan la memoria se encuentran en un área muy primitiva del cerebro, la misma que, no casualmente, regula procesos emocionales. Hace decenas de millones de años, a nuestros antepasados (que por ‘antepasados’ me estoy refiriendo a sangre fría, panza al piso y vista pobre) les empezaba a crecer un cerebro que iban a ir construyendo de adentro para afuera, hasta llegar a la aparición de las regiones corticales que nos dieron los procesos mentales, que hoy nos hacen ser lo que somos. Ese cerebro recontraprimitivo, ese núcleo de memoria, emociones y demás cosas elementales, funcionaba básicamente aprendiendo cosas sencillísimas y grabándolas en la memoria, que funcionaba mucho mejor cuando había una estimulación emocional. Digamos que era más importante aprender algo que generaba placer, dolor o miedo que algo beige. Era, no. Es.

Todo esto no es más que una introducción para establecer lo BIEN que estaba mi prima, la del interior, la que conocí como a los 12 años y se constituye hoy como el único recuerdo realmente patente de esa época. Cuestión que, la prima estaba más rica y más fuerte que un sánguche de unicornio entre dos láminas de grafeno, pero el imperativo social me decía ‘es tu prima’, argumento dudosamente eficaz para un organismo puberto en eclosión hormonal generalizada.

Esta historia de amor y transgresión preadolescente, parece haberme sido más difícil a mí que lo que le fue a otros menos preocupados por la genética, como ser Johan Sebastian Bach, Albert Einstein, Mao Zedong o el mismísimo Charles ‘En la piel llevás el mar’ Darwin, todos orgullosos comeprimas, y es que la principal justificación para mantener a la pariente platónica es la manifestación por endogamia de desordenes genéticos recesivos.

¿?

Básicamente, los bichos grandes como nosotros tenemos dos copias para cada gen, una que viene de papá y una que viene de mamá (y alguna excepción para patitas cromosomales sexuales que tampoco vienen tanto al caso), pero la cosa es que, si un gen falla, probablemente el otro pueda salir a bancar la parada y cubrir la función que nos falta. Somos organismos delicados y complejos llenos de planes B (DATAZO: el piloto y el copiloto de un avión están obligados a comer menúes distintos, cosa de que si la comida está contaminada siempre por lo menos uno de los dos, zafe), pero ese plan B se basa en la diferencia.

Los humanos tenemos múltiple alelos para cada gen, o sea que tenemos múltiples variables genéticas con ligeras diferencias pero que básicamente cubren (o deberían) una misma función, y ahí es donde nacen los ojos marrones, verdes, celestes, o inclusive variables alélicas raras como el violeta. Pero, ¿qué pasa si, de todo el menú de opciones, te tocan dos iguales? Normalmente: NADA. Mientras más distintos son dos organismos, menos posibilidades hay de que tengan problemas en el mismo gen, salvo que, de nuevo, endogamia (endo, ‘interno’; gamia ‘comerte a tu prima’).

Ahora, si JUSTO te vino a tocar un gen que no anda, o que anda mal, lo más probable es que tengas una copia que viene de una raíz distinta, SALVO QUE TUS PAPÁS SEAN PRIMOS.

O, por lo menos, eso es lo que mi viejo quería que yo pensara. La cuestión es que en 2002 se publicó un estudio sobre hijos de primos (porque hay subsidios para eso), y descubrieron que los hijos de primos tienen entre 1,7 y 2,8 % más de riesgo de tener algún defecto de nacimiento que los hijos de no primos. 2,8. DOS COMA OCHO, o puesto en términos más interesantes, aproximádamente el mismo incremento de riesgo que trae un embarazo después de los 40. Pero, ¿quién piensa en un embarazo a los 40 cuando tenés 12 y lo único que querés es acercarte a la chica de vestidito blanco, mayor que vos, y decirle que querés tener sobrinosprimoshijos? ¿Cómo argumentás (acá le agregaría algo estilo “el temita de la promiscuidad”) contra una sociedad y una figura paterna cuando no tenés los datos? Porque la ciencia a veces sirve para cambiar el mundo, sí, pero otras veces, algunas de las más maravillosas, sirve solamente para ganar pequeñas discusiones cotidianas. No es el momento ni el lugar de empezar a hablar de pan lactal adentro o afuera de la heladera, pero podríamos, y es la ciencia la que trae también revanchas, porque la Tierra no es plana, el fuego no es mágico y la Luna no está hecha de queso, mal que nos pese.

La ciencia sirve para que podamos proyectar en búsqueda de  romper el tiempo. Cuestión de agarrar un transporte adecuado, alcanzar velocidades cercanas a la de la luz, y listo, solamente para después (antes) encontrarme adolescente y decirme que papá es la Inquisición, que no entiende nada, que ‘Eppur, si mouve’, darme un primer argumento correcto pero no por eso menos sobrador, ideal para un ladrido de macho chico a macho grande.

Mal y pronto, cuando nací, mi mamá tenía 41 años. O sea que mi viejo, el omnisciente, el socialmente adecuado, trató de explicarle a un hijo de primos por qué los primos no deberían tener hijos.

Connor, Steve (2008-12-24). “There’s nothing wrong with cousins getting married, scientists say”. The Independent(London). Retrieved 2010-04-30.
Bittles, A.H. (2001). “A Background Background Summary of Consaguineous marriage”. consang.net. Retrieved 2010
 A.H.; Neel, J.V. (1994). “The costs of human inbreedingand their implications for variation at the DNA level”. Nature Genetics 8 (2): 117–121. doi:10.1038/ng1094-117.PMID 7842008.



Hay 61 comentarios

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  1. Ana

    No deja de admirarme la gracia de tu escritura y el humor con que podés encarar temas tan serios. Me encantan tus definiciones, ejemplo: ” endogamia (endo, ‘interno’; gamia ‘comerte a tu prima’)”. Gracias por tanto talento

  2. Sol

    Charles “en la piel llevás el mar” Darwin y la etiqueta “Vestidito” me hicieron reí a las 8 de la mañana. Yo pensé que era imposible.
    ¡Gracias por tanto! y por favor sigan con esto que no tiene desperdicio alguno.

  3. Julián

    En todos tus artículos aprendí más y me reí mas que en todos mis años de colegio (y eso que fui a un muy buen colegio), ojalá todos los profes fuesen como vos! seguí así!

  4. Laura

    JA! Yo también soy hija de primos, pero peor: hija de primos hermanos.
    El papá de mi papá era el hermano mayor de la mamá de mi mamá, me seguís? O sea que la suegra de mi papá era su tía y tenía su mismo apellido.

    Chicos, lo de ustedes es imperdible. Me divierto mucho leyéndolos. Quiero mássssssssss!

    • Pablo A. González

      Es difícil contestar eso, porque nunca es un número fijo sino que te movés en un rango. Ponele que estaría en el barrio de la mitad de la prima hermana. Ahora, si querés traducir eso en término informales: ‘Go prima’.

  5. Emilio

    Hay un temita que nunca me cerró en esto, y pasa por los nombres que le pone la gente a sus primos. Soy estudiante de biología y entiendo la parte genética del asunto. Lo que no entiendo es a qué se refiere la gente con “prima hermana”, “prima lejana” o simplemente “prima”. Hasta donde yo entendía una “prima lejana” puede no tener parentezco con uno (sería la sobrina del lado de la pareja de tu tío/tía), pero la gente parece usarlo para la “prima que está lejos”. Mismo el usar “primo” para englobar a los primos hermanos, primos lejanos y a los hijos del mejor amigo de tu viejo.

    En cuanto al artículo, muy bueno y llevadero.

    • Juan

      Prima hermana = Hija de los hermanos de alguno de tus padres.

      /Prima lejana /(no me acuerdo como se llamaban estas dos barritas rectas -que tampoco encuentro en el teclado- en matemática que decían que un numero podía ser negativo o positivo.)= prima que está lejos. opción 1, físicamente, opción 2 genéticamente.

      Prima= las dos anteriores, y cualquier familia más o menos de tu edad, que desconoces el vinculo exacto. Pero si esta mas o menos buena casi seguro te la bajarías, a menos que tu hermano o otro primo ya se la está bajando.

    • Pablo A. González

      La psico me re excede, ya la neurofisio a tengo que leer despacito y con amor , y lo mejor es que tengo amigos re neurocientíficos que me explican las cosas. Vamos de a campos, pero sí, podría haberlo mencionado, y me lo comí.

  6. pablo andres

    sos un fucking genio tocayo! la verdad que entro a esta web solo para leer lo que escribís y gracias a vos por fin le voy a entrar a mi prima (naa mentira) pero enserio seguí escribiendo para nosotros los simples mortales.

  7. Yanina

    Me avergüenzo y no comento los posts por sentirme incapaz de escribir alguna genialidad comparable a “Charles ‘En la piel llevás el mar’ Darwin”, peeero soy tan pero tan fan de elgatoylacaja que premio mi fidelidad lectora con este comentario: tuve la intención de comerme a mi primo cuando desconocía la existencia del lazo de sangre, una vez que descubrí el parentesco… capaz, ponele, tuve más intenciones de… “gamia” ¿estoy enferma?

  8. juan

    Hola, yo persegui hasta que me agarre y termine viviendo dos anios con mi prima lejana.
    (Estrictamente la hija de mi primo)
    Es una larga y picante historia.
    A vos como te fue?
    Saludos

  9. enunez

    Clarísimo el artículo. Pero qué pasa cuando esos sobrinosprimoshijos se juntan a su vez con sus primoshermanossegundos, y así sucesivamente? Ese 2,8% se empieza a acumular bastante rápido. Y ahí (creo) estaría el problema, y la justificación :)

    • Pablo A. González

      Absolutamente sí, pero para entender eso primero hay que entender la base. Al mismo tiempo, la búsqueda de escaparle a la endogamia tenía mucho sentido cuando eramos grupitos humanos más chicos, ahora esa posibilidad de recursión de prima en prima se haría mucho más difícil, por lo que la ‘regla’ queda un poco vieja cuando la entendés cómo un todo y no como una parte de un proceso más grande.
      O sea que sí, vos te podés comer a tu prima, pero tu hijo no porque ya empieza todo un pegoteo de alelos potencialmente fieros.
      Amo que hayan convertido la sección de comentarios en lo que es hoy. Gracias.

      • enunez

        Sin embargo, todavía existen grupos humanos chicos, o regiones donde los sistemas de castas (reales o virtuales) siguen acotando mucho el universo de potenciales parejas. Como nota al margen, hay toda una serie de estudios interesantes sobre cómo decidimos si alguien nos atrae o no, y algunas conclusiones apuntan a que “olemos” (percibimos mediante componentes olfativos) si el otro tiene genes demasiado similares a los nuestros (sea o no pariente). En cuyo caso, nos resulta menos atractivo, por una simple cuestión de ventaja evolutiva :) (no pensaron activar el perfil de G+?? Hay todo un mundo de gente por esos pagos)

  10. Guido

    El tema de las primas se dificulta cuando tus primos son celosos y pueden ser dobles de riesgo de Jason Momoa… pero hay que intentarlo!

  11. Nía

    Sos un crack. En este humilde pero no por eso menos emotivo acto me declaro tu fan (pero voy a leer otros escritos tuyos después para cerciorarme de que no fue pura casualidad). También me pongo a disposición si tu prima no te da bola. Besos.

  12. Martín

    “Mal y pronto, cuando nací, mi mamá tenía 41 años. O sea que mi viejo, el omnisciente, el socialmente adecuado, trató de explicarle a un hijo de primos por qué los primos no deberían tener hijos.”

    Sos crack de crackes, sos la lectura obligatoria antes de empezar a trabajar

  13. Flavia Shelbyville

    Pucha… mira vos… me quedo una duda… en caso de endogamia… con dos generaciones ya es peligroso? en que rangos comienzan las alteraciones genéticas graves?

    • Pablo A. González

      El tema es que no sé si podemos establecer un rango libre de riesgo. Te diría que el riesgo es permanente y que crece con las generaciones progresivamente más endogámicas, pero libre libre de riesgo, jamás.


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