82.-La-Partera-Rosa

La partera rosa

Tenía cerca de 21 años cuando me compré la primera de las dos remeras rosas que tuve en mi vida. No recuerdo bien por qué lo hice. Probablemente fue por careta o para mostrar que no tenía ninguna duda sobre mi masculinidad. O sea que, de una u otra forma, por careta.

La cuestión es que estaba medio bronceado y ponele que me quedaba linda. ¿Por qué nunca antes me había puesto una remera rosa? ¿Será por una cuestión de gustos, porque nunca se me dio la oportunidad de comprar una, o será por los preconceptos culturales que forjaron mi mente adolescente en dirección de sostener un rosafobismo digno del patriarcado opresor? ‘Si sos nena, rosadito; si sos nene, celestito’, y si te ponés en ortiba durante el embarazo y no te dejás ver la pinchila por el obstetra mientras le hace la ecografía a tu vieja, por las dudas te clavan una cosa menos comprometida, como un amarillo o un verde. Porque mirá si te compran todo rosadito y después salís varón. Te tienen que regalar y ponerse a hacer la tarea otra vez hasta que salga nena, un quilombo. Eso, o pintar todo de nuevo y renovar el ropero, pero todos sabemos el embole que implica pintar y comprar ropa contra lo entretenido que es intentar de nuevo. Entonces, el amarillo sería algo así como el amigo de sexualidad indefinida que nunca sabés para qué lado patea (o patea para todos lados y la pasa mejor que cualquiera).

La adjudicación del significado de los colores varía enormemente a través de las sociedades y el tiempo. Tal es así que los chinos se visten de blanco para los funerales y nosotros (ellas en realidad) nos vestimos de blanco para el casamiento (evento bastante trágico, así que punto para los chinos). Sin embargo, con el rosado pasa algo diferente, ya que en varias culturas a este color se lo ha asociado prácticamente a lo mismo: la mujer. Existen, eso sí, registros de que los emperadores romanos también usaban el rosado en su capas, pero esos eran como nuestro amigo el de color amarillo que la pasa bomba.

Pero esto no tiene que ver con la historia del color rosado, cosa que no estaría nada mal pero que se me escapa porque las ciencias sociales no son mi fuerte. La cuestión interesante es que esta coloración, así de polémica y todo, no existe en la naturaleza. Sí, sí; ese brillo labial es una simple ilusión; esa chomba rosada con la que la caretié durante el verano del 2008 era pura espuma y un invento del cerebro de las personas que me miraban, probablemente horrorizadas.

Si bien todos los colores son flashes del cerebro, el color rosado es un caso bien particular. El cuento comienza con las reacciones termonucleares del Sol que liberan fotones para derrochar. Dependiendo de su energía, los fotones tendrán diferentes longitudes de onda, representando diferentes cosas, como rayos gamma, rayos infrarrojos y hasta los colores, lo que conocemos como Espectro Electromagnético Visible. Así, esas partículas que tantos dolores de cabeza le dieron al señor Planck, viajan a través del espacio y chocan contra las hojas de tu verde planta, ya sea un potus, una caléndula o una paraconsumopersonal. Debido a la composición química de las hojas (y a veces a la física, pero es otro bardo), éstas absorben todos los fotones del espectro electromagnético visible, excepto aquellos que vienen con una longitud de onda de 500 nanómetros. Estos, los rebotados, se reflejan y llegan a tu retina (porque sabemos que te encanta pasar horas viendo tu potus). Es ahí que los fotones reflejados estimularán unas células llamadas conos, en particular aquellas más sensibles a esa longitud de onda, y transformarán esa energía electromagnética en energía bioeléctrica. A través de varias postas sinápticas, la señal atravesará todo el cerebro hasta llegar a la corteza visual, ubicada en la parte posterior del cerebro. Acá ocurre la magia que cambia vestidos de color: la señal generada en la retina es recibida, analizada, despachurrada, comparada e interpretada por las neuronas de la corteza visual, generado la imagen de la hoja del potus (verde, longitud de onda de 497 a 529 nanometros).

Esto sucede con todo el espectro de colores del arco iris y sus intermedios. Si no te acordás de cuales son, pensá en la tapa de ese discazo de Pink Floyd y vas a visualizar mentalmente que estaba formado por el violeta, el azul, el verde, el amarillo, el anaranjado y el rojo; siendo el violeta un color de un extremo (390 nanómetros) y el rojo del otro extremo (750 nanómetros). ¿Y qué tiene que ver el color rosado con este tributo a Newton? Bueno, lo interesante es que el rosa no se corresponde con ninguna longitud de onda del espectro electromagnético. O sea que no existe el fotón nena, o fotona. El color rosado no es más que un intento de nuestro cerebro de procesar las ondas correspondientes al violeta y al rojo. ‘¿Pero el rosado no se forma con el blanco y el rojo?’ Sí, corazón, pero esto es física, no una clase de plástica. El rojo y el violeta se corresponden con los dos extremos del espectro electromagnético visible, entonces si agarramos la escala del espectro electromagnético enterito e intentamos formar un círculo hasta que el rojo quede cerca del violeta, vamos a tener un espacio pequeño donde están el resto de las ondas que conocemos: radio, rayos UV, microondas, rayos gamma, ‘onda onda, olha a onda’, etc. Pero si después pudiésemos violar las leyes de la física y unir ambos extremos, seríamos capaces degenerar una longitud de onda que represente al rosado.

Esto es más claro si vemos esa escala de colores y entendemos que los conos ‘azules’, ‘verdes’ y ‘rojos’ en realidad no reaccionan SOLAMENTE a un color sino que lo hacen con más sensibilidad ante una longitud de onda, pero igualmente se activan (menos, pero se activan) por longitudes de onda cercanas. Entonces, cuando un fotón naranja activa un poquito el cono verde y un poco el rojo, nuestro cerebro toma esa información y asume que el fotón era naranja. O sea que completamos las longitudes de onda sabiendo que pegarle en el medio es activar parcialmente los conos cercanos.

El problema, de nuevo, es el verde. Si vemos los conos azules y los rojos y elegimos la longitud de onda que está en el medio, nos da el verde. Pero, tenemos receptores precisos para el verde. Entonces, ¿cómo sabemos la diferencia entre pegarle en una longitud de onda que esté el medio para activar un poco los receptores, y activarlos por separado? ¿Cómo sé la diferencia entre que me tiren con un fotón naranja o que me tiren con uno rojo y uno verde, pegaditos? He ahí el rosa o, como lo conoceremos desde ahora, ‘ausencia de verde’: la estimulación precisa de los dos sensores ‘de los costados’ del espectro, pero de manera tal que no activen al del medio.

Pero eso no ocurre. Ni siquiera el más torpe de los físicos puede romper las leyes de la física. El cerebro interpreta como rosado aquellos fotones que tienen la longitud de onda del violeta (unos) y roja (otros), cuya tonalidad variará de acuerdo al predominio de alguno de los dos.

Es decir, el cerebro, ese órgano gelatinoso que está adentro del cráneo y que a veces te engaña los sábados las cuatro de la mañana diciéndote que esa persona es una presa potable, te está engañando otra vez con el rosa. El color rosado existe, pero sólo en nuestras mentes, ya que no tiene representante en el mundo natural o, en palabras de Todos Tus Muertos, ‘Hay verde que no’.

 

– Lafer-Sousa R & Conway BR (2013). Parallel, multi-stage processing of colors, faces and shapes in macaque inferior temporal cortex. Nature Neuroscience 16(12): 1870-1878.
– Bramão I et al (2010). Cortical Brain Regions Associated with Color Processing: An FMRi Study. Open Neuroimag J 4: 164-173.

– Zeki S & Marini L (1998). Three cortical stages of colour processing in the human brain. Brain 121: 1669-1685.
– Guyton & Hall (2011). Tratado de fisiología médica. 12° Edición. Elsevier.




Hay 53 comentarios

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  1. Paula

    Un motivo menos para que los daltónicos se sientan inadecuados (esos que dicen que todo es «beishecito»).
    Y un motivo más para, seguramente, abonar analogías desconstruccionistas de los estereotipos de género.
    Muy interesante la nota.

  2. Josefina

    Excelente nota! Nunca me lo había puesto a pensar..
    Pero ahora me pregunto: los perros, gatos, leones, insectos y demás cosas con ojos: ven el rosa tal como la flasha nuestro cerebro?

    • Ezequiel Arrieta

      Esa es una pregunta aún más divertida que la que no te hiciste. La evolución del sentido de la visión es rara, porque empezó en el agua y nosotros, los bichos que vivimos fuera del agua, tuvimos que ir adaptando esa máquina que funcionaba bárbaro en el agua para poder ver en otro medio con capacidades de refracción diferentes (el aire). Bah, nosotros no adaptamos nada, fue la evolución. En fin, se entiende. La cosa es que cada especie fue eliminando ciertas características que no le favorecían y quedándose con otras que sí, y ahí tenemos un abanico gigante de formas de ver la realidad. La última oración podría ser una cita de Depak Choppra.

      Que vueltero que estoy. Bueno jodete por preguntar. La cosa es que de acuerdo a la sensibilidad de las células fotosensibles de la retina, la percepción de los colores va a cambiar. Los caballos ven en colores pero como miopes, los insectos ven muy pixelado aunque perciben bocha de colores, las serpientes tienen además sensores de la radiación infrarroja (también es un fotón) y elaboran una imagen similar a la que ven los equipos de SWAT de las películas de acción.

      Te invito a seguir buscando ;)

      Miau.

  3. Poli

    O sea que el rosado vendria a ser como el infinito cuando tratamos de compactificar la recta de ondas con un solo punto…

    Muy buena nota gente. Capo Eze, capo el Gato, capa la caja.

  4. Ricky

    Muy interesante y claro. Ahora, hago una pregunta desde mi mas profunda pero certera ignorancia (y disculpenme):
    los colores existen, digamos, objetivamente hablando? los colores de los objetos creados por el hombre, los colores de la naturaleza, los colores de todo lo que vemos, existen “realmente” o son el resultado de como procesa nuestro cerebro la luz sobre esos objetos? las cosas son como son, o son como las percibimos? eh? discusion filosofica al margen ja
    Gracias, saludos!

    • Ezequiel Arrieta

      Nosotros le asignamos un color a un fotón que tiene una determinada frecuencia. Si sos un daltónico, podemos hacerle una espectrofotometría a tu planta y a pesar de que vos la veas marrón y yo verde, ambos vamos a estar de acuerdo que es un fotón que tiene una frecuencia de 500 nanómetros.

      Es un consenso, como decirle tenedor a esa herramienta de metal y madera o plástico con el que te llevas los ravioles a la boca.

      Filosofía cuando la ciencia no llega ;)

      • Mario Gamarra

        O sea que objetivamente los colores existen en forma de frecuencia en nanómetros de un fotón? y de ahí cada uno lo interpreta como tenga la gana o como mejor dicho la evolución moldeó su aparato visual?

        • Ezequiel Arrieta

          Sí y sí. O eso creo. O no sé. A lo mejor. Quizás. Todo es subjetivo. Ah no, cierto que hay máquinas que pueden medirlo. Entonces sí, es objetivo con la maquinita y después se pudre todo en tu cerebro, como en la playa.

  5. Lau

    Excelente nota! La duda que me surge es, cuando vemos una flor rosa, por ejemplo, eso quiere decir que la flor no absorbe los fotones del rojo y el violeta entonces vemos el punto medio?

        • Ezequiel Arrieta

          Soy feminista, no catalogaría a tu pregunta así ;)

          La luz, la luz, la luz. De eso saben mucho dos amigos míos, uno Isaac y Albert, unos copados. La luz, por ser un fotón, o sea una partícula que no tiene masa, no podemos considerarla materia. Peeeeeeero, el color ES una propiedad de la materia, pero por su capacidad de absorber y “rebotar” fotones.

          Fue una pregunta linda. Miau.

          • ive

            ‘la luz es una propiedad de la luz?’ no puedo creer que realmente tipeé eso, la pregunta (ya respondida, gracia’) era si *el color* era una propiedad de la materia o de la luz. debia estar dormido.

            enorme paréntesis: yo tambien soy feminista, pero ante todo rubio. lo peyorativo (siempre con humor, ¡tengo amigos rubias!) era por lo rubio de la pregunta, y no por lo rubio de una feminidad preguntando.
            osea, ‘pregunta rubia’, no ‘pregunta DE rubia’. si pregunta llevara articulo masculino hubiera sido un ‘pregunta rubio’ (?). igual de horrible, lo sé. pobres rubios.

  6. Nahuel

    Muy buena nota! “Si bien todos los colores son flashes del cerebro…” Creo que vale la pena profundizar en esta parte del artículo: sea cual sea, el color como ente separado de un observador no existe. Todos los colores son el resultado de la interacción entre una longitud de onda (fenómeno físico), un tejido sensible susceptible de ser estimulado por ella y un otro capaz de traducir impulsos nerviosos en información interpretable (fenómeno químico-biológico). Entonces, considerar que un color determinado existe solo como un fenómeno físico, sería quedarnos a mitad del camino. Ni el rosa, ni el rojo, ni el verde existen solamente como longitud de onda. Al igual que todo lo que percibimos del mundo, un color es una experiencia subjetiva.

    • Ezequiel Arrieta

      Sí, pero guarda, si hacemos un estudio de comparación de sensibilidad a la escala cromática vamos encontrar que el 95% de las personas probablemente coincidan en que el color rojo de la tablita de color se corresponde al fotón de 750 nanómetros.
      Es decir, sería subjetivo si no tuvieramos máquinas capaces de detectar el fenómenos físico y no pudiésemos confirmar lo que vemos.

      Pero sí, es subjetivo :p

      • Nahuel

        Claro, pero en ese caso solo podemos decir que ese 95% comparte la misma biología susceptible al fotón en esa frecuencia y la misma distinción lingüística del color rojo. Lo que confirmamos con una máquina es el factor físico de la experiencia de ver el color rojo, pero no podemos decir que el color rojo ES el fenómeno físico.
        Hace un tiempo leí que al parecer los esquimales, que viven rodeados de nieve, pueden distinguir hasta 30 tonalidades de blanco. Yo no distingo un morado, de un púrpura ni de un violeta. En estos dos casos, al tener otra biología, y al tener diferentes distinciones lingüísticas de esos colores, cambia la experiencia de ver un mismo fenómeno físico. Igual estímulo, distinta interpretación.
        Separar la realidad (lo que percibimos del mundo), de lo verdadero (como el mundo realmente es), es un delicado arte.
        Abrazo Eze!

  7. Pini

    Hace años alguien me familiaricé por primera vez con esta frase de lo más común (wait for it). Un amigo comentaba que, para pasar el tiempo -cervezas de por medio-, alguien en el grupo preguntó (ya casi no hay que esperar): “¿Cómo sabemos que mi azul es igual a tu azul?”. Eso disparó en ese momento una extensísima charla y un debate interno para mí que conservo hasta hoy (considerando, como cereza del postre, que mi hermano es daltónico diagnosticado).

    Caso hipotético: veo algo a lo que toda la vida le llamé azul y, sencillamente, digo que eso es azul. Alguien ve eso mismo de un color al que toda la vida le llamó azul y dice que eso es azul. Ahora, ¿se puede saber, de verdad, si ambos vemos lo mismo? ¿Puede que esa otra persona tenga en su representación mental el color al cual yo llamo violeta, rojo, verde, ‘caqui’? ¿Es posible determinar que ambos vemos el mismo color ante el mismo objeto (daltónicos abstenerse)?
    Es algo a lo que nunca le encontré sentido. Neurótica, sin dudas.

    En mi campo, la lingüística, eso puede responderse de muchas maneras, ciertamente. Tengo la intuición de que deben haberse hecho muchísimos estudios y que, por supuesto y por lo expuesto, no soy la primera que se lo pregunta. Sin embargo, nunca me encontré con nada clarificador al respecto. Algunos comentarios y respuestas en esta entrada me empujaron un paso más cerca de la verdad, si la hay. Agradezco por eso.

    • Ezequiel Arrieta

      Buenísimo el video de Mario.

      Se me ocurre un experimento que podemos hacer:
      1) Con espectrofotómetro analizar cual es la longitud de onda de un determinado color.
      2) Hacer ver a varios sujetos ese color y luego hacerles elegir de manera individual una placa entre varios matices del mismo color.
      3) Si el 95% de las personas (p <0.05) coincide en la placa que fue tomada inicialmente, entonces tendríamos una cierta aproximación.

      Seguí así de neurótica ;)

  8. ISABELLA

    Muy interesante y clara la nota! Sólo quería comentar algo sobre el uso del rosa según los géneros que expone Ana von Rebeur en ‘La ciencia del color’:

    ”En la Antigüedad, a los bebés varones se les colocaba entre sus prendas algo rojo con la intención de alejar a los malos espíritus, y a las nenas algo azul, símbolo del manto de la Virgen María. En busca de una mayor elegancia los tonos se fueron aclarando, y en los retablos, el Niño Jesús empezó a aparecer con sus ropas pintadas de rosado. En 1921, un almanaque del Women´s Institute for Domestic Science, de Pensilvania, menciona que el rosa era para los varones por ser un color dinámico, y el celeste para nenas, por ser más pasivo y calmo. Pero de golpe, nadie sabe bien por qué, hacia 1930 los colores tradicionales se invirtieron en casi todas partes, excepto en ciertos lugares de Bélgica, en el periódico deportivo italiano ‘La gazetta dello Sport’ y el financiero inglés ‘The financial times’, que siguieron bien masculinos… y rosados”

    Por otra parte, Eva Heller, en ‘Psciología del color’ explica este cambio como una consecuencia de que, a partir de la Primera Guerra Mundial, el rojo desapareció de los uniformes militares y así lo hizo también de la moda civil masculina. Además, por entonces se crea una moda específica para los niños, que antes vestían copias en miniatura de los trajes de los adultos; se empiezan a usar los trajes de marinero teñidos con el nuevo tinte de moda, el índigo artificial. Con una lógica casi forzosa, se deriva el hecho de que el color azul se convirtiese en el color de los niños, mientras que el rosa, como contrario, en el de las niñas.

      • Micaela

        Por lo que yo supe leer en una de esas idas y vueltas culturales, el rosa pasó a ser color “de nena” durante el gobierno de Hitler, cuando se dictó que los hombres homosexuales (no sabría decirte si también a las mujeres homosexuales) debían identificarse con alguna prenda de color rosado. Desde ahí que se los comenzó a tachar como “femeninos” y que el color cambiara de estereotipo.

  9. Ana

    Genial!! Cómo disfruto de los comentarios y sugerencias, esta vez en vídeo, de los seguidores de la página.
    Tu nota, Ezequiel, es muy interesante y divertida; pero los comentarios posteriores, así como tus respuestas a ellos, son imperdibles.
    Buenísima la ilustreación de la nota.
    Felicitaciones, al Gato Invitado y a los chicos que saben elegir tan bien. Adelante!!

    • Ezequiel Arrieta

      Lo mejor de la nota es por lejos, la ilustración. Grosísima Vero.

      No los felicites, son una bolsa de sintalento que lo único que hacen es intentar empujar el conocimiento científico a la sociedad y así mejorar la comprensión de la necesidad de apoyarnos en la ciencia para desarrollar una sociedad más justa. Malísimo.

  10. Vane En El Limbo

    Pensar que cada uno ve las cosas de formas diferentes, hace de este mundo un lugar mucho más hermoso… Aguante el rosa o el no verde!

  11. André

    Tengo una duda ¿como sabemos que vemos los mismos colores? mejor dicho ¿como sabemos que vemos a los colores de la misma manera?

    A ver si me explico, todos le llamamos azul a ese color cuando lo vemos, por consenso. Cuando somos chicos nos enseñan que los objetos que reflejen determinada longitud de onda se les dice que son de tal color. ¿Pero no es más como una cuestión lingüística? Todos le llaman ‘rojo’ a esos 750nm cuando lo ven pero eso no significa que en nuestro cerebro la manera de IMAGINARLO sea la misma para todos.

  12. Camila Suarez

    Esta nota le daría un cierre a la polémica del vestidito blanco y dorado o azul y negro? o cómo viene la cosa ahí? Porque, si bien ya pasó el viral, en algunas previas de sábados, con ojos un poco más flasheros de lo normal, surge de vuelta el tema y me saca porque lo sigo viendo igual…

  13. Evelyn

    Hola!!! me encanta esta forma de encarar la ciencia al alcance de todos y de manera tan graciosa, es la segunda nota que ya leo y creo que me ya me estoy haciendo fan (me emocioné ja) los comentarios son impagables y no se porque se me ocurrió pensar en el debate que se armó por ese vestido ¿blanco y dorado? ¿¿¿o era negro y azul???


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