153.-Fiesta-para-unos-pocos

La fiesta de unos pocos

Los mamíferos representamos apenas el 8,8% de las especies de vertebrados, con aproximadamente unas 5.490 especies conocidas. Si nos comparamos, por ejemplo, con los peces, no somos nada: ellos representan el 50,2%, con más de 31.300 especies descritas.

Si miramos la organización social de todos estos bichos, incluyéndonos, encontramos una diversidad enorme. Lo interesante es que muchas de estas formas de organización nos sorprenden o nos parecen descabelladas, y esto es porque a veces nos olvidamos de que, tanto animales no humanos como animales humanos, estamos atravesados, unidos y organizados por la evolución.

Hay una rama de la biología, la Sociobiología, que estudia las bases biológicas de conductas sociales de los animales tales como la cooperación, la agresión, la territorialidad y la elección de pareja. Fue muy popular en sus inicios, pero medio que se le pudrió el rancho cuando se fue de mambo tratando de explicar absolutamente todo lo que tenía que ver con nuestra especie a través de bases biológicas. A partir de ese momento, muchos detractores salieron a tirarle con todo, comparándola con el determinismo biológico, el darwinismo social y el movimiento eugenésico.

El mundo de los animales y sus organizaciones sociales está plagado de situaciones que no se muestran mucho en documentales, que inquietan a muchas personas y que, cuando aparecen en sobremesas, algunos las agrupan bajo algo así como ‘la biología del terror’. La Bioguía o el ecologismo light no te cuentan nada sobre las violaciones grupales en los gansos, en algunos patos y en primates; ni del infanticidio en leones (aún no nos recuperamos de la muerte de Mufasa), en algunas ratas, en chimpancés y otros primates; o sobre los abortos inducidos (conocido como Efecto Bruce) en hembras de algunos roedores o en los monos geladas después de que el macho dominante de su grupo es sustituido por un nuevo líder (procesos que atormentarían a Cynthia Hotton), sólo por nombrar algunos ejemplos.

La mayoría de los mamíferos son solitarios, las hembras forrajean independientes (morfan solitas) en sus territorios y se encuentran con los machos sólo durante la reproducción. Se aparean y si te he visto no me acuerdo. Un menor número de especies son sociales, y esta sociedad puede ser simple (una pareja) o compleja (un grupo). En el caso de las sociedades simples suele tratarse de especies monógamas en las que una hembra y un macho comparten territorio durante bastante tiempo. En el caso de las especies que viven en grupo, la organización tiene distintas variantes.

Si un macho vive con un harén de hembras y se aparea con todas ellas hablamos de poliginia. Como en algunos lugares de Medio Oriente y África, pero sin la parte de apedrear a las pecadoras. Los leones, los ciervos, los gorilas y los chimpancés, entre otros, tienen este tipo de organización. Uno podría preguntarse por qué las hembras de algunas especies aceptan este tipo de contratos en los que no hay lugar para los celos ni los abogados. En muchos casos hay beneficios asociados, como la cría cooperativa. También, en otros ejemplos de sistemas de poliginia, el beneficio para las hembras está dado por el acceso a una mejor situación reproductiva sin necesidad ni interés de monopolizar al macho, sólo a sus genes y su territorio.

En el otro extremo tenemos la poliandria: una hembra que se aparea con varios machos, logrando a partir de eso una organización social. La mayoría de los ejemplos se encuentran en animales no mamíferos: algunas ranas, buitres, gorgojos y las moscas de la fruta. Sin embargo, hay especies de primates que también adoptan este tipo de vida. Las hembras del macaco cangrejero (un mono que come cangrejos) se revuelcan con todos los monos que pueden cuando están en celo. En general tratan de aparearse con el macho dominante, pero si éste se hace el divo o está ocupado, les viene bien cualquier otro. Las hembras de mayor status jerárquico son las que antes entran en celo, las que más veces copulan y las que tienen crías con mayores probabilidades de sobrevivir. En este esquema no gana el más fuerte, ni el más peludo ni el más lindo, sino el que tiene los espermatozoides más power. Supersperman (?). O sea que los espermatozoides de cada uno de los machos con los que copula la hembra hacen carrerita dentro de sus genitales.

Este proceso muestra que los machos son tan competitivos como sus propios espermatozoides. Las hembras del babuino sagrado egipcio adoptan también esta estrategia de cópula con muchos machos, lo que genera confusión de paternidad entre ellos, logrando así obtener muchos padres para el cuidado de sus crías. Nada que no hayamos visto en programas de chimentos y reality shows.

¿Qué sucede con las especies monógamas en las que un macho y una hembra sólo se aparean entre ellos? Durante mucho tiempo se postuló que la monogamia en mamíferos era consecuencia de la selección de una forma de cuidado parental, mediante la cual la consolidación de la pareja reduciría, entre otras cosas, el riesgo de infanticidio cometido por otros machos que compiten por territorios y hembras. Pero en 2013, un trabajo publicado por la revista Science derribó esa enternecedora teoría y, mediante un exhaustivo análisis que se extendió a las 2545 especies de mamíferos sobre las que había información disponible, se puso de relieve que la monogamia se debía, en realidad, a que las hembras se tornaban reacias a la presencia de otras hembras cuando estaban en época de apareamiento. La intolerancia era tan importante como los territorios que ocupaban, haciendo que un macho se conforme con una sola hembra porque paja caminar tanto. La monogamia se da entonces en especies con hembras –un tanto complejas– que no pueden vivir fácilmente en grupo y con machos –un tanto vagos– incapaces de defender el acceso a más de un territorio.

¿Y qué onda los humanos? Los matriarcados reproductivos también existen en algunas sociedades humanas. Se estudiaron varias culturas repartidas por todo el mundo (la etnia Bari en Venezuela, algunas etnias tibetanas o los awás de Brasil) en donde se encontró este tipo de comportamiento en mujeres en ambientes bastantes diferentes pero con algunos denominadores comunes. Los varones con frecuencia superan originalmente en número a las mujeres, pero después sufren una elevada mortalidad antes de ser adultos, ya sea por la guerra o porque se los comió un tigre o un cocodrilo. Todo parece apuntar a que no hay un determinismo genético que nos lleve a comportarnos de una u otra manera al momento de conseguir pareja reproductiva, sino que somos bastante flexibles y adaptables a las condiciones que se presentan en el entorno, y a partir de eso hacemos lo que convenga a nuestros genes, hijos y espermas. Bueno, está bien, a la descendencia. Nuestros primos hermanos, los chimpancés, tienen un apareamiento de tipo poligínico (el macho anda con más de una hembra), pero eso puede cambiar según la situación en que se encuentren. Por ejemplo, si una pareja de chimpancés tiene un territorio lo suficientemente amplio y bocha de comida, tienden también a la monogamia. Todo se vuelve medio caótico y competitivo cuando los recursos escasean. Teléfono para el capitalismo.

La poliginia casi que no existe en nuestra civilización occidental y la mayoría de las culturas tienen un sistema de apareamiento monógamo. Pero en algunos países asiáticos y africanos todavía existe este modo de organización social. Sin embargo, incluso en esos casos, las mujeres tienen menor éxito reproductivo que las mujeres en relaciones monógamas (incluso comparando dentro de una misma etnia), y la mortalidad infantil es notablemente mayor. De este modo, la poliginia en humanos se parecería más a un mal cultural con base biológica en la dominancia masculina que a un resultado de la selección natural. ¿Suena a patriarcado?

El hecho de que haya raíces biológicas que expliquen la dominancia masculina no implica que tengamos que aceptarla. El cáncer, la hepatitis y la gripe también tienen raíces biológicas y sin embargo hacemos todo lo posible para prevenirlas y curarlas. Lo mismo debemos hacer con los males asociados al carácter dominante del sexo masculino que persisten fuertemente en muchas culturas, a veces institucionalizados y otras veces más solapados.

Que los investigadores tratemos de entender las bases biológicas de las conductas sociales, aún las más terribles, no quiere decir que las estemos justificando. Al contrario, nos permite rascar en nuestro origen y ponernos de frente a nuestra herencia evolutiva, reconocer y entender nuestras falencias y, en una de esas, empezar a superarlas.

 

van Schaik CP, Pradhan GR, van Noordwijk (2004) Mating conflict in primates: infanticide, sexual harassment and female sexuality. En: Sexual Selection in Primates: New and Comparative Perspectives. Editado por Peter M. Kappeler y Carel P. van Schaik
Roberts EK, Lu A, Bergman TJ, Beehner JC (2012) A Bruce Effect in Wild Geladas. Science 335 (1222-1225)
Lukas D and Clutton-Brock TH (2013) The Evolution of Social Monogamy in Mammals. Science 341 (526-530)
Starkweather KE and Hames R (2012) A Survey of Non-Classical Polyandry. Human Nature 23:149-172
Langergraber KE ,Mitani JC, Watts DP and Vigilant L (2013) Male–female socio-spatial relationships and reproduction in wild chimpanzees. Behav Ecol Sociobiol 67:861–873
Strassmann, B. & Gillespie, B. 2002. Life-history theory, fertility and
reproductive success in humans. Proceedings of the Royal Society: Series B.
269:553-562.
Strassmann, B. 1997 Polygyny as a risk factor for child mortality among the Dogon. Current Anthropology 38:688-695.




Hay 25 comentarios

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  1. Rocio

    Muy buen artículo! Muy interesante. Para todos esos que rompen con “la monogamia no es natural”. No sólo lo es sino que también son naturales lo harenes y las violaciones, así que tampoco es cuestión de tomar como correctas las cosas que son naturales. Saludos gatos!

  2. Ivana

    Me he cansado de debatir sobre el tema de la monogamia y la poligamia, sobre todo cuando te intentan vender que la poligamia es el resultado a todos los problemas y que eso se tiene que llamar amor. En extremo complejo. O que te digan que es mas natural, porque la monogamia es una contruccion social.. (la falacia de la naturaleza), si asi fuese tendriamos que tener relaciones con el fin de reproducirnos.. creo que hay una tendencia pseudohippie / posmoderna a estigmatizar la monogamia y si bien me parece excelente abrir las fronteras explorativas, tampoco me parece bueno polarizarlo.

    • matias pandolfi

      Hola Ivana. La antropóloga Kathrine Starkweather, quien lleva adelante estudios de poliandria (una mujer con varios maridos) explica su línea de investigación con una idea parecida a la tuya: “Esta línea de investigación muestra que los seres humanos son capaces de tener una enorme variabilidad y adaptabilidad en sus comportamientos y que sus estructuras matrimoniales no están escritas en piedra sino que, a lo largo de la historia, la gente ha adaptado sus normas sociales para asegurar la supervivencia y el bienestar de sus hijos” Saludos!

  3. Vicky

    “El cáncer, la hepatitis y la gripe también tienen raíces biológicas y sin embargo hacemos todo lo posible para prevenirlas y curarlas.” –> Lo natural no siempre es lo único y mejor. Me encanta.
    Gracias por esta nota, Matías. Me pareció excelente.

  4. german

    Che, medio q no quedó una respuesta clara, o yo entendí mal.
    Las hembras de mamíferos monogámicos se ponen violentas en presencia de otras hembras (y su macho, claro está) durante la época de celo y por eso terminan en la monogamia. Y entonces, pq se ponen celosas? Q otras variables relevantes hay? Pq no pueden haber sacado esa conclusión con esos datos. Una novia humana muy celosa también se pondría violenta en presencia de otra hembra q se haga la piola, pero eso no es la causa de la monogamia, es la consecuencia!
    Es decir, si solamente vieron la correlación entre estas 2 variables (violencia de hembra vs monogamia), entonces no pueden concluir nada; sino estarían cometiendo un pleno correlation bias.
    Abrazo!
    PD: si, me da paja leer el paper.

    • matias pandolfi

      Hola Germán. En realidad no evalúan directamente agresividad porque como tomaron 2545 especies era imposible. Pero si tomaron varios datos que los llevan a rechazar la hipótesis de que la monogamia sería la consecuencia de la selección de una forma de cuidado parental en la cual la consolidación de la pareja reduce el riesgo de infanticidio por parte de otros machos que compiten por territorios y hembras (con los datos del paper el rechazo queda claro)
      Después tratan de poner a prueba la hipótesis de que la monogamia se debería a la intolerancia entre hembras en el momento de la reproducción haría que los territorios de cada una sean muy amplios haciendo ineficiente para un macho la protección de dos territorios diferentes.
      Algunos datos que los convencen:
      1) Especies que forman parejas monógamas viven en bajas densidades 15 individuos/km2 (89 especies). A diferencia de las especies solitarias que viven en densidades mucho más altas 156 individuos/km2 (411 especies)
      2) Las especies que forman parejas monógamas tienen mayores masas corporales (873g promedio) en contraste con las solitarias (308 g promedio)
      3) En el caso de los primates el análisis de los datos existentes les da que las hembras de especies que tienen parejas monógamas comparten un 21% de sus territorios mientras que hembras de especies solitarias un 49%
      El tema de la reducción del riesgo de infanticidio que era lo que se sostenía antes lo rechazan de plano.
      El paper es corto y se deja leer, es un poco engorroso el análisis de datos pero nada grave. Te dejo el link: http://people.bu.edu/MSOREN/Lukas.pdf
      Saludos!

  5. Neftalí Reyes

    ¡Me encantó el artículo! Va una consulta:
    ¿Puede ser que el dismorfismo sexual (diferencias de tamaño, fuerza, plumaje, tacos altos entre macho-hembra) contribuya a la Poliginia o la Poliandría, según sea el caso del “sexo dominante”?
    Saludos y ¡Abajo el patriarcado!

    • matias pandolfi

      Hola Neftalí. Pienso en la melena de los leones o en el clítoris hipertrofiado de las hienas y puede ser. Aunque el dimorfismo se da también es especies solitarias y monógamas. Saludos!

  6. Juan

    Finalmente, en el caso de los humanos, ¿lo que determina la monogamia o poligamia (en cualquiera de sus dos vertientes) es puramente cultural?

  7. Juan Pablo Gutierrez

    Muy buena nota! me queda una duda: Que onda el trabajo de Engels “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” en relación a lo planteado? Básicamente dice que el cambio de matriarcados(en las organizaciones llamadas como gens) hacia el patriarcado se ubica junto al nacimiento de la propiedad privada. Viste algo relacionado en tu investigación para la nota? Saludos!

    • matias pandolfi

      Gracias Juan Pablo. Lo tengo presente ese trabajo pero no lo usé como fuente en esta nota pero es fundamental para notas mas enfocadas en el tema de los sistemas de apareamiento en humanos. Saludos!

  8. Any Belaus

    Muy buena nota!! ‘Lo natural’ como justificación del status-quo se basa en realidad en una selección de la parte de la naturaleza que se mira, según lo que se busca justificar.

    “nos permite rascar en nuestro origen y ponernos de frente a nuestra herencia evolutiva, reconocer y entender nuestras falencias y, en una de esas, empezar a superarlas”
    Gracias!

  9. María

    No me quedo muy claro si hay una relación concreta entre la mortalidad infantil y las relaciones polígamas establecidas en ciertas civilizaciones? Porque bien podría estar relacionado con otras características de esas poblaciones, como la falta de acceso a la informacion o a la salud y podriamos caer en una correlación arbitraria del tipo si vacuno a mi hijo va a ser autista.
    (por supuesto ustedes fueron los que me enseñaron a pedir fuentes y evidencia científica asi que sorrynotsorry <3)

    • matias pandolfi

      Hola María. La que estudió particularmente es la de los dogones en Mali que está en las dos citas de Strassmann. En otros grupos se vio también que la poliginia le da más hijos a los hombres pero no a las mujeres pero que yo sepa no se comparó con la mortalidad infantil como en el caso de los dogones. Saludos!

  10. Facundo

    A veces se me ocurría que la poliginia en humanos sería, en términos de preservación de especie, más deseable: el típico ejemplo apocalíptico de que un hombre con 10 mujeres es más deseable que la situación inversa porque las 10 mujeres pueden eventualmente procrear y así pueden venir más bebés al mundo y todo re feliz, en lugar de sólo una con 10 candidatos a padre (a propósito de otra nota del Gato, esta sobre el aborto, que tangencialmente explora las probabilidades de reproducción en los seres humanos). Pero ahora resulta que ni tanto, porque capaz que hartos de esos bebés mueran.

    Lo bueno de leer notas como estas es que así podemos conocer un poco más y lograr contrastar nuestras a veces intuitivas nociones de cosas, y darnos cuenta que con un poquito de evidencia muchas de nuestras brillantes intuiciones estaban medio equivocadas, y que la intuición que mencioné o las que aparecen esbozadas al final de la nota y que sirven para justificar sistemas de organización política, a veces las aceptamos sin más y, como bien dice, eso nos conduce a problemas.

    Aldous Huxley decía que los seres humanos somos perfectamente capaces de gobernarnos a nosotros mismos incluso mejor de como lo haría una autoridad externa, pero siempre y cuando se nos dé la debida oportunidad. Y esa debida oportunidad implica, entre muchas otras cosas, tener el mayor conocimiento posible y ser capaces de cuestionarlo, para tener una explicación del mundo aunque sea un poquito mejor de lo que teníamos antes y dábamos por taaaaan verdadero.

    Larga vida y prosperidad al Gato.

  11. Andrea

    Interesante reflexión: ¨El Hecho de que haya raíces biológicas que expliquen la dominancia masculina no implica que tengamos que aceptarla.¨ , su similitud con las enfermedades es muy clara. Sigamos intentando curarnos! Muy buen artículo!


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