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IMG:  Ciervo Blanco  

Ganar la calle

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¿Sirven las protestas en la calle en democracia? ¿De qué manera las personas pueden comunicar sus demandas?

Protesta, redistribución y combate a la desigualdad en democracia

Nos gusta pensar que los buenos ganan, que a los que se esfuerzan les termina yendo bien, que nuestras parejas no miran a otras personas y que la gente vive mejor en democracia.

Empecemos con un ejercicio muy recomendable para aplicar a todo lo que solemos dar por sentado y rasquemos un poco en nuestro sentido común: ¿por qué es mejor vivir en democracia?

La democracia tiene un poco que ver con que el poder político no esté concentrado en un grupo de personas sino que el pueblo, todos los ciudadanos, gestionen la política. La idea sería que nadie decida por nosotros, ya sea interpretando nuestros intereses a su parecer o directamente siguiendo los suyos y nada más. Por eso, como régimen político (que es la forma en la cual se accede al poder político, se lo usa y, oportunamente, se lo deja), el democrático vendría a ser el que más posibilidades nos da de manifestar nuestros intereses y alcanzarlos interviniendo en las decisiones políticas. Pero llevar esta idea abstracta a la práctica no es un tema menor. Y por mucho que intentemos customizarla, nuestra democracia-realmente-existente nunca nos queda como la de la foto.

Las democracias son como los bigotes.

En sociedades donde somos un montón y hay millones de decisiones para tomar cada año, resultaría poco práctico que todos estuviéramos todo el tiempo gobernando. Es entonces cuando aparece la idea de representación: elegimos a representantes a los que les delegamos (NO les cedemos) nuestra parte de poder político. Y los elegimos usando el medio distintivo de la democracia: votar en elecciones (libres, regulares y limpias que nadie haga trampa) .

Ahora bien, cuando como ciudadanos ejercemos nuestro poder político, ¿sólo lo hacemos participando de un acto electoral? En concreto, ¿qué más podemos hacer en democracia para dar a conocer nuestras necesidades o hacer las cosas que queremos y nos interesan?   

Hay quien dice que donde hay una necesidad hay un derecho. Pero lo cierto es que es bastante menos simple, y en los hechos hay un complejo y sinuoso camino entre la necesidad y la construcción/reconocimiento de un derecho. Camino que no siempre se recorre.

Primero, uno mismo podría no saber los problemas que tiene. O podría pensar que sus problemas son personales, aunque en realidad muchas veces las realidades individuales tienen muchísimo que ver con condiciones sociales y económicas colectivas. Pero sobre todo, si ya para uno es complicado saber lo que necesita, ni hablar de que el otro se dé cuenta sin que se lo digas.

Y no se trata sólo de poder decir, sino también de hacerse oír. El que no llora no mama dice la letra de un tango, y yo que tuve un par de críos doy fe; ¿les habría dado de comer igual si no hubieran llorado? Capaz no a la hora que tenían hambre o capaz con menos frecuencia.

¿De qué manera las personas pueden comunicar sus demandas? En democracia existen principalmente tres mecanismos que los ciudadanos pueden usar para hacerse oír en sus intereses, necesidades y reclamos.

El primero que viene a la cabeza de muchos, pegadito a la idea de democracia, es el que comentamos más arriba: votar representantes. Elegís a los partidos que más cerca están de tus intereses. O dejás de votar a aquellos que se fueron a la banquina haciendo las cosas que te perjudican o no te gustan. Como dependen del voto de la mayoría, los candidatos se preocupan por tu opinión y por la opinión de muchos (bah, por la opinión pública). Por eso lo que dicen en campaña es la definición misma de políticamente correcto: intentan no ir en contra de las ideas más fuertemente instaladas en la opinión pública (rara vez escucharás en los meses de campaña electoral cosas como ‘Cuando sea presidente voy a despenalizar el aborto’, o ‘Vamos a regular las sustancias para desalentar el negocio del narcotráfico).

Aun si lo manejan bien, y si llegan al poder esquivando definirse sobre temas polémicos, la opinión pública sigue pesando porque tiene la herramienta del voto para evaluar lo que los representantes hicieron. Es decir, pueden votar para manifestarse en apoyo o rechazo al partido o candidato que hoy está en el poder. Los que estudian este voto, y lo interpretan como resultado de un juicio retrospectivo sobre la gestión de gobierno, llaman a este fenómeno ‘accountability electoral’. Más popularmente conocido por la prensa como ‘costo político’ de determinadas acciones u omisiones del gobierno.

Y acá es donde entra en juego algo fundamental: saber y entender lo que un gobierno hace es un derecho de los ciudadanos para poder evaluar su gestión. Por eso los actos de gobierno deben ser públicos (en dos sentidos: compartidos y conocidos). También por eso es tan importante evitar que la prensa sólo publique lo que el gobierno quiere (por ejemplo, porque depende de la guita que pone en publicidad oficial), o lo que a un medio le interesa decir porque está en contra de un gobierno. Y he aquí una de las claves que nos permite unir la idea de democracia con las de acceso a la información, libertad de prensa, y pluralidad y desconcentración de los medios de comunicación.

Votar tiene la ventaja de que, si tu preferencia coincide con la de la mayoría (o primera minoría, por lo menos), gobiernan los que vos querés. Lo malo es que sólo podés expresar tus preferencias en las elecciones, la variedad de la oferta electoral es muy limitada y, muchas veces, incluso tus preferidos le pegan mucho en el palo a la hora de garantizar lo que querés. Eso y que podrías no ser parte de la mayoría.

Una segunda forma de manifestar intereses y canalizar demandas en democracia es la que apunta directamente a los decisores. Por medio de presión o influencia, determinadas personas o grupos consiguen lo que quieren. Ahí entrarían sindicatos o cámaras empresariales, que lo hacen de manera pública y en ocasiones hasta regulada por el mismo Estado. Pero muchas veces los que presionan son grupos o individuos muy influyentes mucho menos públicos, en las sombras.

Chanchito.

Lo bueno de esta forma de demanda (para quienes la usan) es que permite conseguir con mucha precisión lo que necesitan, y ni siquiera tienen que esperar que vengan las elecciones. Lo malo (para los demás) es que para demandar así necesitás información muy precisa sobre las consecuencias de las decisiones políticas, conocer quiénes deciden, lograr que te abran la puerta y alguna moneda de cambio, una carta de peso, para que escuchen lo que querés. ¿Qué pasa?, ¿vos no tenés nada de eso? Será porque esta no es la forma de demandar que usamos la mayoría. Esta es la de los gatos del barrio, la de los que pechean, la de los que si te piden un mango en la calle se los das porque perdés: los que tienen poder y lo saben.

Cuando este mecanismo se activa y tiene éxito, las políticas pueden quedar subordinadas a los intereses particulares de aquellos que presionan. Por ejemplo, la empresa que no cuida los derechos de los trabajadores y amenaza con irse y dejar sin empleo a gran parte de un municipio; los que resisten que se les cobren más impuestos; los que sobornan; los grupos o instituciones que quieren que la legislación se base en sus valores religiosos, aunque el Estado no responda (responda, deba responder, poteito, potato, SEPARACIÓN DE LA IGLESIA Y EL ESTADO) a ningún credo ni deba hacer política pública fundada en creencias particulares. Pero el problema no pasa por el hecho de que se beneficien unos pocos, dado que a veces el gobierno puede hacer cosas para unos pocos que lo necesitan (como las personas con limitaciones motrices). El problema es que las razones que fundan ese beneficio se basan en la desproporcionada influencia de estos grupos y personas sobre el gobierno. Y puede pasar que ese beneficio resulte en el perjuicio de la mayoría.

Finalmente llegamos a la tercera manera de expresar demandas. Una forma que se puede usar en situaciones específicas, en períodos entre elecciones, para la cartera de la dama o el bolsillo el caballero, especialmente recomendada para cambiar de régimen  (acá otros tips), pero muy muy usada en el día a día de la democracia: la protesta en las calles.

Con la abuela, no.

Preparando una clase de política argentina para un grupo de estudiantes extranjeros descubrí que podés hacer una cronología de la democracia con fotos de protestas emblemáticas. Desde el reclamo por la liberación de Juan Domingo Perón, pasando por el paro general de 1982 contra la dictadura, y terminando en las recientes movilizaciones del colectivo Ni Una Menos o la protesta en contra del beneficio del 2×1 para los delitos de Lesa Humanidad.  

17 de octubre de 1945: una pregunta que atraviesa generaciones es si le pusieron sal al agua.

8 de septiembre de 1983: con la democracia (y este bigote fantástico) se come, se educa, se cura.

10 de mayo de 2017: mar de pañuelos.

Las movilizaciones emblemáticas son aquellas que demandan masivamente por algún derecho postergado o situación excepcional. Desde el derecho y la ciencia política, gente como Roberto Gargarella o Guillermo O’Donnell han sugerido que la protesta es el derecho democrático por definición, porque es el que permite moverse por fuera de los mecanismos institucionales para poder ampliar el borde de los derechos protegidos.

Pero además de las protestas enormes, y a veces mega excepcionales, están las protestas que podríamos decir ‘regulares’, en las que los actores salen a la calle con una frecuencia que las hace casi cotidianas. Protestas de actores puntuales con demandas puntuales.

Pensando en las formas de hacer visibles demandas en democracia fue que con Ernesto Calvo conectamos las protestas regulares con la reducción de la desigualdad en democracia. Esas protestas que se hacen para reclamar directamente al Estado recursos para atender necesidades de un grupo o colectivo.

La idea de que la democracia podría ayudar a reducir la desigualdad apareció inicialmente ligada a la importancia del voto. En 1981 sonaba esto y dos autores, Meltzer y Richard, sugirieron una idea que nos sedujo: si hay desigualdad, las personas van a votar a gobiernos que redistribuyan hasta reducirla.

Claro que su trabajo no podía explicar, por ejemplo, por qué algunas democracias redistribuyen más que otras, o por qué en algunas la desigualdad es persistente. Nos planteamos que, a lo mejor, la democracia sí que tiene potencial para reducir la desigualdad, y que las chances de que el gobierno hiciera algo efectivo para reducir la desigualdad podrían estar ligadas a la capacidad que la gente tenga para visibilizar sus demandas, ya sea votando, influyendo o protestando. Nosotros nos preguntamos, puntualmente, por el papel de las protestas.

Hicimos un estudio de la relación entre protestas y desigualdad entre 2003 y 2011. En este periodo hubo bastantes concesiones a las protestas por parte del gobierno nacional, que se traducían en la distribución de programas sociales que podían ser repartidos con cierta discrecionalidad (un poco a ojo). Es decir, había recursos que se entregaban según el criterio del funcionario de turno. Y las organizaciones sociales, en general, demandaban por estos recursos como pueden hacerlo: protestando en las calles.

Lo que hicimos entonces fue analizar la relación entre las políticas asistenciales y la reducción de la desigualdad en la distribución (o sea, reducir el valor del índice de Gini), comparando su efecto entre provincias y en el tiempo. Vimos que había muchas diferencias y que las variaciones no podían ser explicadas por las características sociales, económicas o productivas de dichas provincias. Entonces relacionamos el efecto redistributivo de las ayudas sociales entre provincias con la frecuencia de las protestas (usamos una buena base para contar protestas).

Los resultados fueron que las protestas correlacionan con la reducción de la desigualdad. Lo que interpretamos es que las protestas colaboran para que el gasto que hace el gobierno en ayudas sociales sea más efectivo para reducir la desigualdad, y que esto tiene que ver con su potencial para hacer visibles demandas que previamente estaban postergadas. Y, como preguntaría la bobe, ¿esto es bueno para los judíos? o, dicho de modo que tenga sentido no sólo para mi abuela, otro montón de judíos y yo: ¿esto es bueno para todos nosotros? Sí y no.

Lo que está bueno es que existan maneras accesibles para que la población pueda poner en la agenda pública sus necesidades, llamar atención hacia éstas y conseguir soluciones efectivas. Lo malo es que no todo el mundo tiene posibilidad y recursos para protestar, y que los gobiernos deberían atender temas tan cruciales como la pobreza (que hoy afecta al 30% de la población) y la desigualdad dentro de sus prioridades, con independencia de esta forma de expresión de demandas. Si no lo hicieren, no vamos a esperar que ni Dios ni la Patria se lo demanden, sabiendo lo bien que funciona ganar la calle.

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Ilustración:  Ciervo Blanco  

Hay 65 comentarios

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  1. Nahuel

    Wow! Cada día lxs quiero más gatxs, por meter la ciencia ahí donde nos dicen que no debería entrar.
    Me esperaba una respuesta mucho menos motivadora para quienes participamos asiduamente de marchas, pero creo que era xq la pregunta que me surgió al ver el título de la nota fue ¿Cómo afecta a la opinión de las mayorías que unas minorías organizadas tomen la calle? Pero bueno, supongo que será motivo de otra investigación. Ojalá me vuelvan a sorprender pronto con las respuesta.

    • Lorena Moscovich

      ¡Gracias Nahuel! La ciencia entra en todas partes! en la política también. :) Hay mucho mucho escrito sobre protesta, y sus efectos en la opinión pública también. En la Argentina dos parte aguas importantes “acercaron” un poco las demandas en las calles y la ciudadania (general, que no siempre protesta) : la lucha por los derechos humanos (y la transición a la democracia) y tambien la crisis, protesta y represión de 2001 2002. Esto no quiere decir que no haya derechos en conflictos cuando por ejemplo un piquete de 13 personas corta el acceso a un aeropuerto o ruta importante, pero si que hay mayor empatia respecto de la protesta como instrumento y en general las demandas de los que están del lado de los que pierden. Dejo un articulo reciente de prensa de una colega sobre el tema http://www.rionegro.com.ar/columnistas/una-ciudadania-basada-en-la-solidaridad-con-la-victima-YF3502551

      • Jota

        Y la política entra en todas partes, ¡en la ciencia también! Buenísima la idea de hacer una nota sobre la protesta en las calles, genial todo.

    • Neon_Knight

      Hay que sospechar de las intenciones de cualquier persona que pretenda desviar, elitizar (“vos no podés hablar de…” LAS PELOTAS) o directamente silenciar (“no se debería hablar de…” LAS BOLAS) discusiones y conversaciones.

        • Diego A

          No es tan simple como modificar los lectores de pantallas. Estos hacen muy bien el trabajo de pronunciar nuestro idioma. El problema es que en el mismo no existen esos fonemas. No sé… tal vez en alemán o ruso se puedan pronunciar 3 consonantes juntas como la ele la equis y la ese, pero no en castellano.

          Mir{a, como sé que no vale la pena aclararte que es perfectamente válido en nuestro idioma el uso del masculino como género neutro ya que evidentemente lo sabés y te chupa un huevo, voy a citarte y luego darte un ejemplo perfectamente válido : “o encontrar una forma mejor de usar un lenguaje no sexista”.

          Vos decías eso y yo te aseguro que acá es donde estamos de acuerdo, ya que en vez de “Cada día lxs quiero más gatxs” podrías decir “Día tras día siento más aprecio por la gente que conforma este grupo felino”. Ahí tenés un ejemplo de lenguaje no sexista sin tanta sensiblería.

          Creo que El Gato debería abordar este tema, posta.

          • Nahuel

            De una, podría haber usado esa oración en vez de la mía y no hubiese necesitado la X. La verdad es que aunque se puede minimizar, no siempre se puede evitar el uso del género en el lenguaje, y ahí elijo usar la X no como una solución, sino más como una forma de protesta.
            El lenguaje, como tantas cosas en nuestra sociedad, puede ser válido (en sus normas) pero también sexista y creo que seguir reproduciendo esas formas va en contra de la búsqueda de una sociedad más igualitaria.
            Respecto de los lectores de pantalla, no creo que sea tan difícil que la gente que los programa (fijate q bien evité decir programadorxs) haga que al encontrar un “lxs” se lea un “las y los”.

            Coincido en que estaría bueno que el gato aborde este tema, aunque probablemente haya varios más importantes y urgentes.

  2. Leo

    El otro día justo leí una frase de Locke que me pareció formidable. “La gente no puede delegar en el Estado el poder de hacer algo que sería ilegal hacerlo por ellos mismos”.

    ¿Por qué sería legal ir y cagar a patadas a alguien por estar ingiriendo la sustancia que él quiere en su casa? ¿Por qué sería legal ir y robarle a alguien que tiene más cosas materiales que uno? ¿Si sabemos que está mal, por qué nos desligamos de esa responsabilidad encargándoselo al Estado? ¿Si lo hace el Estado no está mal?¿Acaso no nos hace directamente responsables encargárselo?

    Nadie tiene siquiera la posibilidad de obligar a alguien a hacer o no hacer algo mientras no se lo pida al Estado, por eso el Estado tiene el “monopolio de la fuerza”, es el único que la puede ejercer de manera legal. Los ciudadanos nos tenemos que protejer de él, y si uno es beneficiado por él, tiene que saber que lo hizo a costa de otros, es decir obtuvo un beneficio que hubiese sido ilegal obtenerlo por medio propio, y, para mi, ningún ser humano tiene más derechos que otro ser humano.

    • Francisco

      Hola leo, me parece que estas dejando afuera de tú análisis una parte importante del Estado. El hecho de que es el mismo Estado el que define la legalidad de algo.
      Como ejemplo de “robar”, uno lo puede analizar desde el punto de vista de alguien muy muy muy bien posicionado económicamente. Es el Estado el único que es capaz de obligarlo a ” redistribuir ” su riqueza ya que es Él quien tiene la potestad de declarar ilegal la riqueza excesiva, o el monopolio de un negocio.

  3. Lorena Moscovich

    El monopolio de la fuerza no es cualquier “monopolio-de-la-fuerza” porque el estado no es cualquier estado. Es el Estado que se regula por leyes que los ciudadanos aprobamos. En ese sentido las cosas que hace el estado son legitimas, puede hacerlas. Nunca van a conformar a todos, claro. Por ello en democracia tenemos la posibilidad de cambiar esas reglas del juego y lo hacemos. Las sociedades y las cosas que hacen (permiten/regulan) los estados cambian

    • Leo

      Por un lado no la aprobamos los ciudadanos, sino no se hubiesen aumentado el sueldo los legisladores en el monto que lo hicieron y no tendrían los lujos que tienen. Nuestra única herramienta como ciudadanos es ponerles un límite, llámese protesta! (Ya me da paja poner siempre el signo inverso al comienzo, en esta los yankis tenían razón) Viva la protesta! Pero no veo a nadie protestando por detener el avance del Estado sobre nuestros derechos, por ejemplo el de no darles ingresos extras para decisiones que no estamos de acuerdo si así lo quisiéramos.

      Por otro lado, el problema no es que algunos “no estén de acuerdo” porque “no serían beneficiados” y ya, sino que el problema es que la mayoría de las veces, una acción del Estado implica literalmente perjudicar a otros en pos de los primeros, y eso me parece inmoral, independientemente de si vos creés que es para el beneficio de todos; ese criterio lo determina cada uno, no un iluminado desde la poltrona.

      Y ojo con el argumento ese de “es la democracia y es la mayoría” porque con ese criterio, si el 51% tuviera de esclavo al 49%, podría votar por seguir con la esclavitud. Entonces si el uso del Estado es legítimo no se puede medir con ese criterio. Desde mi punto de vista sólo tiene que garantizar la libertad de cada individuo.

  4. Lorena Moscovich

    El punto en democracia no es tanto que las decisiones del estado no perjudiquen ( cuando hay intereses en conflicto ninguna decisión será suficientemente buena para todos) sino que las decisiones que se tomen no sean demasiado perjudiciales al borde de violentar derechos básicos de nadie. Es decir que las decisiones no resulten en que nadie pierda su vida, salud, acceso a bienes basicos o su libertad.

    Los derechos de las personas son previos a las mayorias. Por ello en Argentina se aprobo el matrimonio igualitario sin plebiscito

  5. Emanuel

    EL tema a considerar es que la igualdad que se pregona en las protestas callejeras (en el caso de la nota) es la igualdad económica. Con lo cual el Estado no puede hacerlo de otra manera que sacándole a algunos para darle a otros. Viendo cómo las democracias populistas “igualan” sólo a favor de sus votantes actuales (para mantener el poder y su apoyo), es poco probable que ese reparto coercitivo de una torta pequeñita contribuya a reducir la pobreza. La igualdad primaria que debe garantizar el Estado es la Igualdad ante la Ley. De hecho los países con mayor libertad económica son los que tienen sociedades más prósperas y ciudadanos más libres. los mejores coeficientes de Gini, los tienen los países de mayor libertad económica. Se preocupan en favorecer el agrandamiento la torta, para tener más para ayudar a quien lo necesita.

    • Lorena Moscovich

      Es muy acertada tu observación, Emanuel. De hecho para la teoria democrática, por ejemplo un desarrollo de una de las personas que más contribuyó a esta, Guillermo O’Donnell, el problema en países como el nuestro es que los derechos sociales y políticos se erigen sobre derechos civiles fragilmente garantizados y esto tiene un numero muy importante de consecuencias: desde que policias te puedan tirar al rio sin que nadie proteja tu integridad a la falta de garantía de derechos de propiedad, base de cualquier desarrollo sostenible

    • Carlos Solman

      Respetuosamente, Emanuel, discrepo con tu argumentación:
      1) Las protestas callejeras no pregonan en su mayoría ni necesariamente la “igualdad económica”, sino que en muchos casos se refieren a cuestiones de derechos en general, entre los cuales se encuentran los derechos económicos, sin ir más lejos, consagrados en el artículo 14bis, por lo cual son derechos constitucionales.
      2) Sin esos derechos básicos garantizados, la igualdad ante la Ley (con mayúsculas) es una entelequia.
      3) No es cierto en absoluto que los países con mayor libertad económica, expresión bastante confusa de por sí, tengan los mejores índices de Gini, ni necesariamente la “libertad económica” está emparentada con los derechos civiles. Menos por estos lares.
      3) La idea de “favorecer el agrandamiento de la torta” como toda condición para mejorar el reparto no es más que una reedición de la nefasta y mal llamada “teoría del derrame (en realidad, del “goteo”). Quiero decir que, son intervención estatal en realidad ese agrandamiento aumenta la desigualdad.
      4) La sutil trampa del agrandamiento de la torta es que ésa es la condición empresarial para el reparto, pero no seamos ingenuos, nunca es suficiente para el empresario; de hecho para la mayoría de ellos, ganar menos es equivalente a perder.
      5) Una de las formas de acción del Estado, siempre que no se dedique a replicar el modelo dominante es imponer un reparto de carácter progresivo.
      Imponer=impuesto.
      No podemos ser tan ilusos para suponer ni esperar que el reparto de la riqueza quede librado a la buena voluntad de los actores económicos.

      • Fray

        1) Siempre es plata. Porque el dinero es a las sociedades lo que la energía a los sistemas físicos.
        2) La igualdad ante la ley es justamente lo que está en juego cuando aplicamos teorías redistributivas. Tratamos de forma desigual al que ‘la genera’ contra el que ‘no la genera’.
        3) Aquí me interesaría que aportaras datos y ojo, lo que se plantea no es una ley absoluta (mayor libertad económica = países mas ricos) sino mas bien una regla general que se observa en la gran mayoría de los casos con países dispares.
        4) Si el agrandamiento de la torta es una trampa, sostenés que la inversa es la salvación?. Agradecidos tenemos que estar de que los empresarios sean ambiciosos, eso los lleva a crear nuevas e innovadoras formas de acercar bienes mejores a la sociedad. ¿Como crees que llegó a tus manos el smartphone que tenés? Imaginate si Bell se hubiera conformado solo con el telégrafo?. Ojo es la misma ambición que tiene un científico por responder preguntas sin respuesta. ¿Te parecería bien ponerle un coto al descubrimiento científico solo por que haya gente no tan brillante que se sienta mal porque en el mundo hay gente inteligente?
        5) Los estados deben ser a la sociedad lo que los sistemas operativos son a las computadoras: Austeros administradores de recursos, existen en las sombras pasando desapercibidos pero otorgan a los programas un marco común de acuerdo en el que todos pueden correr en paz y armonía. Imaginate un SO que te consuma el 50% del poder de procesamiento de tu pc, te lo haga lento e inseguro. Lo usarías?

        • AGUSTIN

          1)”ni una menos”, “no al 2×1”, “matrimonio igualitario” ninguna por plata
          2)Flagrante falacia. Si decimos que cuando yo tenga mas aporto mas que vos que tenes menos y cuando vos tengas mas aportas mas que yo que tengo menos no hay contradicción alguna. Si siguiésemos tu linea de razonamiento volveríamos a la ley del mas fuerte mas temprano que tarde
          3)Es muy engañoso analizar puntos como ese sin tener en cuenta la posición del país en la economía global. Te diría que es casi al pedo
          4) Otra falacia. Está hablando de tamaños de porciones y no de tamaños de torta. Y no creo que la ambición de los visionarios sea meramente económica. Imaginate que sería de tu smartphone si tipos como Einstein hubiesen decidido ser muy bien remunerados ingenieros. La pasión suele ser bastante antieconómica por suerte
          5) Que es esto?! Cybermorphismo?!

        • Francisco

          IPhone 8 y X sin el hueco de los auriculares, alta innovación tecnológica.
          Es una cuestión de competencia, no de “innovar por gusto” si tu producto no tiene competidores, no vale la pena gastar en I&D. Es un gasto, para el empresario la investigación es un gasto.

  6. Fede

    La correlación entre prosperidad y libertad económica no es tan sencilla. Los países con mas altos niveles de desarrollo humano, tienen, en su historia, períodos de acumulación extraordinarios que posibilitaron desarrollos posteriores y condiciones de competencia muy favorables, que aseguraron en un contexto de “libre competencia” ventajas inalcanzables para el resto.
    La forma en que estos procesos se llevaron a cabo, es, desde el punto de vista humanitario discutible, pero no puede ser deshecho y ha determinado gran parte del comportamiento social de los últimos siglos.
    El estado, entre otras facultades, si solo se limita a la igualdad de “Derecho” pero no a la de “hecho” podría estar compuesto solo por legisladores dotados de buenas intenciones y nada mas. Creo que el análisis de libertad económica vs prosperidad, debe llevarse a cabo contemplando series mas largas en el tiempo y mas variables.

    Saludos

    • Lorena Moscovich

      Claro, el punto es, mientras construimos un estado de derecho que funcione, ¿qué hacemos con la gente que se queda afuera? definitivamente, de modo imperfecto, existen formas de 1) realizar ese vinculo de representación y canalización de demandas 2) de respuestas por medio de distribución o redistribucion. Sin embargo en la medida que no se altera la base de privilegios y excepciones a la ley que fundamenta el poder de muchas personas que no canalizan sus demandas (ni se subordinan) a las instituciones democraticas no se toca el problema de origen. Los ricos, los que presionan, el narcotrafico, las empresas y la corrupción como sistema de política publica,entre muchos otros, no pueden dejarse intactos para progresar en esta sentido. No vale el roban (benefician a pocos) pero hacen

  7. Lorena Moscovich

    Es muy acertada tu observación. De hecho para la teoria democrática, por ejemplo un desarrollo de una de las personas que más contribuyó a esta, Guillermo O’Donnell, el problema en países como el nuestro es que los derechos sociales y políticos se erigen sobre derechos civiles fragilmente garantizados y esto tiene un numero muy importante de consecuencias: desde que policias te puedan tirar al rio sin que nadie proteja tu integridad a la falta de garantía de derechos de propiedad, base de cualquier desarrollo sostenible

  8. julia hermida

    Muy bueno! Me queda esta pregunta: esa conclusión es independiente del gobierno? porque claramente hay gobiernos que parecen “escuchar” mas las protestas que otros. Hay datos de qué pasa con otros gobiernos, como el actual? Saludos

    • CECI

      Hola Julia, perdón que me entrometa en el diálogo. Creo que los gobiernos no son los que escuchan o desoyen a la gente. El gobierno democrático tiene la obligación de escucharte (sino sería una contradicció para su mismo espíritu fundador); en todo caso, quienes no lo hacen son los partidos políticos que gobiernan en cada momento de un país. Ahí comienza a ser importante nuestro poder de elección.
      Nos falta la costumbre de ejercer bien este hábito de elegir, nos falta la habilidad de no mezclar los conceptos y, en definitiva, nos falta educación en estas cuestiones sutiles de la democracia. También nos falta ser menos soberbios para dialogar en ámbitos constructivos y progresistas de verdad.
      Por otra parte, cuando la demanda popular es masiva y representativa de la mayoría de los sectores de un país, ahí debería el partido gobernante de turno comenzar a preocuparse porque esto indica que no están haciendo las cosas bien.
      Lo único que podría reclamarle al sistema que tenemos y que , según pasan los años, ningún partido se molesta en cambiar, es la ausencia de Políticas de Estado, algo que construir a largo plazo y que nos haga bien a todas las generaciones. Por eso digo que nos falta Educación. Es mi humilde opinión de docente, en mi día.
      Muy interesante tus argumentos Lorena.
      Saludos

  9. Agustín

    Me encantó el artículo y les agradezco por el trabajo de investigación. Igualmente quería hacerles un comentario: la conclusión debería ser que las protestas correlacionan con la reducción en la desigualdad, para el período 2003-2011. Sería interesante ver qué sucede en otros períodos.

    • Lorena Moscovich

      Si, en ese sentido dos cosas. Por un lado no teníamos buenos datos de todo lo que necesitamos para un periodo más largo. Por otra parte este paper lo escribimos en 2013 y luego de sucesivas evaluaciones y re versiones salio publicado este año.

  10. esceptic0

    cualquier cosa, esto es un wall of text que recién empieza en los últimos dos párrafos y donde se ve el sesgo kirchnerista al hacer la investigación y se responde con un simplemenete CORRELACIÓN NO IMPLICA CAUSALIDAD

  11. Rafa sociólogo

    Con enfoques menos académicos del mismo tema, he desatado verdaderas cargas de caballería en asados familiares.
    Aguanten las ciencias sociales y los guisos de mi vieja. ❤

  12. Francisco M. Gómez S.

    Estaría faltando la parte q conecta las peras con los sillones. Lo de correlación y causalidad parece un tema importante, ¿qué dicerencia hay entre analizar protestas con el indice GINI a analizar el aumento de paneles solares con el aumento de la temperatura en el planeta? La conclusión sería que los paneles solares aumentan la temperatura del planeta? Faltan como un millón de variables influyentes al medio, no?
    El tema es importantísimo como para ser tratado así. Es importante para todos saber si sirven las protestas para conseguir su objetivo. Responde bien el gobierno actual a las protestas? Respondió bien el gobierno anterior a las protestas? Hay menos asesinatos por el ni una menos? O por lo menos en ese caso aumentó el compromiso social con el tema o aumentó el rechazo cuando hubo violencia y los medios la publicitaron? Las respuestas reales pueden no coincidir con lo que nos gustaría. Sacar conclusiones no relacionadas es poco científico. Sería una lástima que una página tan buena como el gato y la caja pierda la objetividad de la ciencia como en este caso.
    Hoy hicieron llorar a Newton
    :’-(

    • Lorena Moscovich

      Para vos Francisco y para un comentario anterior sobre el mismo tema, en el artículo hay diferentes tests de hipotesis.

      y NO es una correlación lo que demuestra la incidencia causal de las protestas en la distribución de programas sociales que reduce la desigualdad economica medida por el indice de Gini

      Si tenes oportunidad de leerlo, conversamos con más detalle sobre el modelo que usamos .

        • Lorena Moscovich

          Respondí a tu comentario respecto de lo que vos supones hacemos en el artículo publicado, pero que no hacemos, por ello primero te cuento que tu conclusión es incorrecta y segundo te invito a leerlo para enterarte mas, si es de tu interés. Si tenes alguna duda con relación a la nota, claro que si, debería resolverse discutiendo el texto de la nota. Pero no es el caso.

  13. Fray

    Estando en democracia, parecería ilógico que tuvieran que existir protestas. Me parece que la raíz de todos nuestros problemas de representatividad la define el dicho que dice: ‘Del dicho al hecho hay un largo trecho’, o visto de otra forma, la distancia entre el ciudadano y el poder. Tenemos una grave mal interpretación de lo que significa un representante. Para expresar la voluntad del pueblo deberían existir representantes que ‘se parezcan’ a sus votantes. Esa es la única forma de garantizar que la voz de los sectores es escuchada proporción a lo que el pueblo piensa. Lamentable nuestra democracia es un concurso de popularidad y en gran medida se apuesta al marketing como estrategia de venta, perdón, captación de votantes. De esa forma obtienen votos ‘representantes’ que no ‘representan’, pero salen con modelos o conductoras de tv. Que interesante sería analizar una comparativa entre el perfil del votante contra su ‘representante’. ¿Si hay 30% de pobreza, por que no hay un 30% de legisladores pobres? Etc…

    • Lorena Moscovich

      Existen modelos de representación que suponen lo que sugerís, que la representación debería ser un espejo de la sociedad. Sin embargo en la practica es inviable e innecesario, se puede hacer una buena política de salud contra el cáncer sin que los mismos enfermos tengan que legislar, por ejemplo. Legisladores sin hijos pueden proponer buenas leyes para la primera infancia y asi…

      Protestar es lo que permite que se incorporen nuevos derechos, mucho tiempo pareció correcto no dar el voto a la mayoría de la gente, luego no dárselo a las mujeres, que solo los blancos vayan a la universidad o que las personas del mismo sexo no pudiera contraer matrimonio, en estos y en incontables casos la protesta amplio el espectro de derechos contemplados en democracia

  14. Matías

    Hola! Muy interesante el artículo. Quería consultar si hay alguna forma de acceder al trabajo que llevaron a cabo con Ernesto Calvo gratuitamente… De no ser así, gracias de antemano.

    Saludos!

      • esceptic0

        y la info de
        “Germán Pérez and Melchor Armesto, who facilitated data on protests”

        de donde salió?? como se recopiló? no es como yo digo que contaron protestas del diario Clarin y La Nación? ahora qué método usaron ? las protestas del campo estan contabilizadas? etc,,,

        • Lorena Moscovich

          La recopiló un equipo de investigación sobre protesta social que trabaja en la UBA. Ellos fueron los coordinadores de ese trabajo. Se pueden contar protestas por dias (como hacen algunos medios) o con otro criterio, protesta entendida como una acción que moviliza recursos para una demanda y si dura 1 año no son 365 protestas, es solo una. En este sentido es la mejor base que existe. Aunque existe un sesgo porque la información fue recogida de la prensa nacional, ese sesgo es constante en los años y para las diferentes provincias. Y la usamos porque es la mejor construida desde el punto de vista de la operacionalización del concepto “protesta”. La protesta del campo fue posterior a la fecha de esta base. Esto no es un impedimento. La base es util para nosotros porque tomamos la protesta anterior a la distribución progresiva. Las causas son temporalmente preexistentes a los efectos en un lapso de tiempo razonable (razonable a los efectos del fenómeno que queres explicar).

          • esceptic0

            precisamente sigue siendo válido el planteo de correlación no implica causalidad y la metodología de como contar protestas esta en otro misterioso estudio el cual ni nombran osea hay que creer

          • Lorena Moscovich

            Los modelos que usamos en el paper son tres: una correlación entre distintos ingresos y desigualdad, una regresión para explicar el efecto de la protesta y la desigualdad previa en la desigualdad actual y otra para explicar el efecto de la protesta en la la distribución progresiva (es decir si la plata que se reparte de programas asistenciales tiene efecto en reducir la desigualdad)

  15. Marcos

    El “protestismo” tiene un límite: la ideología del odio. Jamás votaré a un partido que criminalice personas por su origen de nacimiento, por más marchas que hagan quienes lo promueven.
    Basta de criminalizar a los hombres.

  16. Fernando

    Me gustó la nota. Sacando los ruidos que pueden meter algunas manifestaciones orquestadas (por el lado A o B de “la grieta de turno”), ésta sería la explicación científica del dicho “el que no llora no mama”.
    Saludos!

  17. Franco

    Me pareció genial el artículo, tanto que me quedé manija de más información. Creo que lo principal que nos sucede al común de las personas que no estamos metidos en un tema en cuestión es no saber por dónde arrancar a buscar, por más internet y demás que exista. Si me lo concedés, Lorena, quisiera que me tires alguna data de autores que hablen sobre este tema (protestas, efectos en la opinión pública, y hasta si querés, de teoría democrática.) Te agradezco la contribución!

  18. Mauro

    Hola Lorena, antes que nada quería decirte que me gustó mucho el artículo, me resultó muy fácil de entender.

    Me gustaría tratar de unir dos conceptos que se presentan aislados en el texto que son el de la opinión pública y el de la protesta social.
    Estuve viendo un Workshop (https://www.youtube.com/watch?v=HVjXpgE5icE&list=PL63NMSaD-VgRZn5o1-8jgebvMDkANqbe7&index=3) en el cual se estudia la relación que existe entre los medios de comunicación, las redes sociales y las movilizaciones urbanas. En el mismo se suponen a estos como tres capas de comunicación distintas en la cual se busca por medio de las redes sociales organizar grandes movilizaciones (o protestas) para que, indefectiblemente, tengan repercusión en los medios de comunicación. Esta idea tiene por sentado que la opinión publica o el sentido común son generados, entre otras vías, por los grandes medios de comunicación y, por lo tanto, tiene el objetivo de irrumpir estos espacios por medio de las protestas.

    Quisiera saber tu opinión al respecto de esta visión y si tienen presente de alguna manera estos vínculos existentes en la investigación que están realizando.

    Deswde ya muchas gracias! Saludos!

  19. Inés

    A mí me molesta la x por ilegible, lo mismo la @. Las profesoras de Gramática de mi carrera sostienen que generalizar el uso de la “e” (nosotres, les estudiantes, les votantes, les candidates) es una buena salida. Todavía me resulta incómodo, pero también me resultó incómodo dejar los pañales de chiquita y a nadie le pareció una buena razón para que los siguiera usando.

  20. Nico

    Gatos, los banco fuerte.
    Me gustó mucho la nota, y me quedó dando vueltas una pregunta para la escritora.
    Más allá de lo que se plantea en el artículo, me surge una duda. Hoy por hoy con los medios de comunicación prácticamente instantánea con los que contamos, por qué no se apunta a una “democracia real”, basándose en un voto electrónico?
    Para que quede claro, me refiero a que la gente de todo el país utilice 10 minutos al día, para dar un voto acerca de diferentes temas utilizando algún dispositivo electrónico.
    Entiendo que debe haber algún problema con la idea (no soy tan ilusa como para creer que nadie la pensó). Y me gustaría saber cuál es :).

    Saludos gatines

    • Lorena Moscovich

      Las nuevas tecnologías se veian como una via para reformar la democracia, pero la verdad es que se usan parecido a otras cosas como las consultas o plebiscitos. Tambien le hicieron la vida mas fácil a las personas cuando se relacionan o demandan del estado, por ejemplo para hacer trámites. Pero de momento no revolucionaron nada (desde el punto de vista de la democracia representativa) sino que acompañaron otras formas de participación. El voto electronico es otra cosa, creo que queda claro en tu comentario, pero vale la pena recordar esta nota https://elgatoylacaja.com.ar/vot-no/

  21. Franco Russó Castagna

    ¡Hola! Me gustó mucho el artículo, Lorena. ¿Podrías compartir alguno de los datos del índice de Gini que mencionaste? Soy estudiante de Licenciatura en Economía de la Universidad Nacional de La Matanza y me parece enriquecedor conocer ese tipo información. ¡Gracias!

    • Lorena Moscovich

      Usamos datos de la EPH para estimarlo a nivel provincial, pero hay gente que lo hace sistematicamente con encuestas oficiales de hogares (como la EPH y otras) y para diferentes paises , sugiero te des una vuelta por el SEDLAC (del CEDLAS y Banco mundial) ahi tienen mucha data y buena.

  22. Leandro

    ¡Hola Lorena!

    En primer lugar quería transmitirte mi gusto hacia esta publicación, la cual me parece interesante y enriquecedora.

    Soy estudiante de relaciones públicas y para en mi tesis te citaré, por la discusión que planteas en torno a los derechos democráticos. No obstante, me gustaría conocer otros aportes que hayas hecho sobre esta misma temática.

    Por lo pronto, te felicito por la claridad.

  23. cesar

    Ensalzar las protestas como si fuesen la panacea o el remedio a todos los males de la democracia es peligroso. Veamos el ejemplo de los nazis (sin recurrir a la ley de Godwin por favor):
    “Tras el nombramiento de Adolf Hitler como canciller alemán en enero de 1933, el Partido Nazi de Hitler organizó una campaña de violencia en contra de los judíos de Alemania. Se organizaron piquetes en frente de tiendas judías y sus dueños fueron hostigados. Las protestas del “deutscher Centralverein Staatsbürger jüdischen Glaubens” (organización de la comunidad judía) en contra de estas tácticas fueron ignoradas sistemáticamente. Hermann Göring dijo al respecto que él no tendría misericordia al utilizar a la policía en caso de que alemanes fuesen lastimados, pero que no estaba dispuesto a convertir a la policía en “guardias de negocios judíos”.1″
    Ahora veamos el resultado de esas protestas (según este post es algo bueno):
    “Pero hubo una época en la que Hitler fue un personaje muy popular, admirado y querido, tanto en Alemania como en el extranjero. Hacia 1937 Hitler consiguió éxitos impresionantes. En solo cuatro años logró elevar la calidad de vida de los alemanes a unos niveles no conocidos. Consiguió elevar la calidad de los servicios sanitarios “a un grado tal que muchos extranjeros quedaron impresionados” (J.Toland). La mortalidad infantil se redujo drásticamente. Muchas enfermedades, como la tuberculosis, disminuyeron notablemente. Los jóvenes tenían una buena forma física. El diputado británico Arnold Wilson quedó tan impresionado que escribió “hasta las personas más pobres van mejor vestidas que antes, y sus rostros alegres atestiguan su buena salud psicológica”. Continuo con Toland: “las condiciones de trabajo mejoraron con más ventanas, menos hacinamientos y mejores lavabos. Todas las oficinas y talleres se mantenían limpios y ordenados; había flores en abundancia, de modo que los trabajadores pudieran también disfrutar su entorno. Nunca el obrero había gozado de privilegios semejantes”. A los obreros se les ofrecía acceso a la cultura y podían ver gratis teatro, exposiciones, películas y cursos educativos. Como ya hemos visto, se inicio lo que ahora conocemos como “turismo”. Hitler pretendió extender la igualdad en todo el país. Incluso el explorador judío Sven Hedin escribió que “Hitler estaba dotado de una pasión irrefrenable por la justicia, una visión política inspirada, una perspicacia infalible y una preocupación genuina por el bienestar de los conciudadanos”.
    Toland dijo que si Hitler hubiera muerto en 1937 “sin lugar a dudas habría bajado a la tumba como una de las figuras más grandes de la historia alemana”. De la misma forma que no se puede dudar de que Hitler fue un personaje nefasto para millones de personas, tampoco se puede dudar de su preocupación por el bienestar de sus ciudadanos. “


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