82.-Alien

El octavo pasajerito

A primera vista, parecería que tenemos muy poco en común con el bicho que sale corriendo del plexo de un astronauta en Alien, el octavo pasajero. Sin embargo, aunque pueda sonar políticamente ortiba, las primeras etapas de nuestro desarrollo son bastante similares a un acto de parasitismo: un individuo externo al propio cuerpo logra sobrevivir alimentándose de los recursos de su hospedador. Algunos se aferran a lo descrito pidiéndole milanesas a mamá incluso hasta los 40 años.

Todos los mamíferos vivíparos parasitamos de esta forma a nuestras madres. Aún así, el cuerpo de la que nadieseatrevaatocar no nos trata de la misma manera que a otros invasores. Su sistema inmune debería atacar al polizón, pero no lo hace porque awwwwwwww. Esta pelea madre/hijo podría ayudar a comprender (tal vez hasta a solucionar) algunos casos de infertilidad femenina; podría explicar la capacidad de ‘colonización’ de algunos tumores o tener potenciales usos en enfermedades autoinmunes o en casos de transplantes.

Nuestro sistema inmune mantiene una patrulla constante de proteínas y células listas para identificar y eliminar cualquier elemento externo (o, incluso, elementos propios que se estén comportando de forma extraña). La pregunta es: ¿hay alguna barrera física que les impida llegar al hermoso cachetón en construcción? y, en caso contrario, ¿por qué no lo hacen polenta?

Actualmente se sabe que existen interacciones muy complejas entre el sistema inmune de la madre, la placenta y el feto en crecimiento, incluyendo su contacto directo, pese a lo cual no ocurren (en embarazos normales) ataques al pequeño proto individuo.

Durante la primera etapa, el sistema inmune se mantiene en un estado de inflamación (que se extiende hasta la adolescencia y que nuestras madres nos recuerdan como ‘me tenés inflamada con el estado de tu habitación’). Esta etapa implica la penetración en el tejido uterino y la conexión entre el feto y la madre por medio de la placenta, un órgano clave para los míticos domingos de placenpan en lo de Tom Cruise. Esta instancia crítica implica una verdadera ‘lucha’ en la que parte del tejido uterino de la madre se daña y debe ser reparado, lo que genera el malestar característico del comienzo del embarazo.

En una segunda etapa, se da una mayor producción de sustancias antiinflamatorias y la activación de células regulatorias que frenan cualquier posible reacción inmune contra el feto, haciendo que las células atacantes se inactiven. Si la respuesta inmunológica no pudiera ‘modularse’, la mujer no podría quedar embarazada (lo cual es consistente con la baja de fertilidad en mujeres que sufren de enfermedades autoinmunes, es decir, quienes no pueden ajustar la respuesta de las células que atacan a su propio cuerpo).

Al final del embarazo, una nueva etapa de inflamación culmina en la ‘expulsión’ del intrusito, ya capaz de sobrevivir fuera del útero (con ayuda, claro, porque la realidad es que nacemos bastante crudos).

Además de todo esto, el sistema inmune debe permitir el crecimiento del feto sin dar lugar a la proliferación de otros elementos externos, esta vez sí indeseados, que podrían poner en peligro las vidas de la madre y del feto. Por eso la tolerancia al feto es específica, como cuando lloran en un bondi lleno. De hecho, durante el embarazo, la madre puede aceptar transplantes de tejido del padre del bebé, porque comparte un 50% del material genético del niño, pero rechaza transplantes de tejido de otro individuo. Esencialmente, se trata de modular los mismos procesos que evitan que nuestro sistema inmune nos destruya, que durante el embarazo abarcan también a los tejidos del feto como si fuera una parte más del cuerpo materno (Killer Combo FatAwwwwwwwwwwtily).

Los mecanismos que ayudan a diferenciar lo propio de lo extraño para decidir cómo responder son varios. El sistema inmune tiene células que vigilan casi todo el cuerpo tomando muestras y presentándolas ante otras células inmunes, pegadas a unas proteínas propias que son como una huella digital llamadas Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC por sus siglas in thecatisunderthetable). Las células inmunes sólo reconocen muestras que estén pegadas a nuestro propio MHC. En caso de que esas muestras provengan de un intruso, las células inmunes que la reconozcan deben activarse y empezar a buscar (y destruir) a todos los intrusos iguales que encuentren. Tenemos un sistema inmune basado en la xenofobia, pero bien.

Es importante que las otras células inmunes no reaccionen activándose ante nosotros mismos o comenzaríamos a autodestruirnos, como cuando entrás al Facebook de tu ex. Esta tolerancia ante las proteínas propias se da de varias formas. Las células inmunes se desarrollan en la médula ósea y el timo (mejor conocido como ‘molleja’, Emperatriz del Asado), donde son expuestas a proteínas propias y, en caso de que reaccionen, son obligadas a autodestruirse, o bien a diferenciarse en células regulatorias (que deberían encargarse de inactivar cualquier reacción de otras células inmunes ante esas proteínas). El problema aparece cuando se nos presentan células con un MHC ajeno (como en el caso de un transplante, o en un embarazo, porque un feto siempre va a tener un MHC distinto al de su madre). El cuerpo normalmente reconoce un MHC ajeno como un invasor, y reacciona en consecuencia deshaciéndose de las células que lo portan. Sin embargo, en el embarazo, el sistema inmune reconoce al MHC del feto como si fuera propio. Este es otro proceso de tolerancia periférica temporal: algunas células que portan el MHC del feto son fagocitadas y sus proteínas son ‘presentadas’ a las células inmunes pero, en este caso, con la orden de autodestruirse si llegaran a reaccionar. Esto permite el desarrollo del simpático parásito intrauterino.

Existe todavía mucho por entender acerca del establecimiento y la conexión de todos estos procesos. Por ahora, lo que queda claro es que la tolerancia de una madre va mucho más allá de los arribos a las 5 AM pinballeando entre paredes. Así que, la próxima vez que tu vieja postee en Facebook fotos tuyas desnudo y con un alfajor desparramado por la cara, preguntate si no se ganó un poquito el derecho vitalicio a ponerte en ridículo.

 

www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22004905
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3025805/
www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18055021
www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18240548
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0264410X03003311
www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17681043
www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10642554
www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18716942
www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17418423
www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0008874907001852




Hay 43 comentarios

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  1. Agustin P. Russo

    “¿Alguien dijo “autoinmune”? ¡Yo quiero!” Dr. House
    Toda una vida desconociendo totalmente la posibilidad de que el cuerpo quiera bardearse a sí mismo, hasta que Dr. House lo mete en uno de cada dos capítulos. Nunca había pensado tampoco que el feto es alto parásito intruso. Muy bueno.

    Con “placenpan” casi muero jaja

    • ​María Alejandra Petino Zappala

      me imagino que gracias a Dr House unos cuantos se deben haber interesado en el tema de las autoinmunes. eso sí, hay que tener en cuenta que, como es bastante común en las ficciones, el tema está bastante “condimentado” con fruta por aquí y por allá.
      y, por desgracia, algunas veces sí es lupus!

  2. Ana

    Fantástico!! Claro, preciso y precioso.
    Como mami de un ex parásito intruso, hoy ya adulto, te agradezco la sugerente frase : ” Así que, la próxima vez que tu vieja postee en Facebook fotos tuyas desnudo y con un alfajor desparramado por la cara, preguntate si no se ganó un poquito el derecho vitalicio a ponerte en ridículo.
    Felicitaciones!!

  3. Noelia

    Muy buena la nota, tan complejo nuestro cuerpo! Más entrando en detalle, me gustaria saber que pasa cuando madre y feto llevan factores RH distintos!? Porque como futura madre negativa (-) me dijeron que tenga cuidado con los embarazos pero poco me dijeron porque, se que ustedes me lo van a saber explicar mejor!

    Se agradece!

    • ​María Alejandra Petino Zappala

      primero, hay que tener en cuenta que tenemos dos copias de casi todos nuestros genes: una de ellas heredada de mamá y la otra de papá (o, para que no nos denuncien del INADI, una copia de cada célula germinal).

      ahora bien, el Rh es un conjunto de moléculas que se encuentra en la superficie de las células. estas moléculas pueden (o no) contener una parte que se llama “antígeno D”. quienes fabrican moléculas con antígeno D son Rh+ . las personas que son Rh- no tienen este antígeno.
      el responsable de la fabricación de esas moléculas es un gen llamado RHD. en las personas que son Rh+, AL MENOS una de las dos copias de ese gen contiene antígeno D (puede ser que sólo una de las copias lo tenga, pero igual la persona va a ser Rh+ porque va a tener el antígeno en la superficie de sus células).
      otras personas, como vos, son Rh negativo. eso significa que tus dos copias del gen carecen de ese antígeno.

      esto por sí solo no es problema. el tema es el siguiente: supongamos que quedás embarazada y el feto recibe una copia del gen RHD con antígeno D de parte del padre (con lo cual, el bebé va a ser Rh+)
      durante el embarazo las células sanguíneas del feto pueden cruzar por la placenta, y ese antígeno en la superficie, a tu cuerpo, le van a parecer extraño, ya que vos no lo fabricás. por lo tanto, tu sistema inmune reaccionaría creando anticuerpos anti-D.

      {antes de seguir leyendo, te aclaro, no te asustes porque todo esto tiene arreglo! }

      el primer embarazo (normalmente) no es problemático, ya que no le da a tu cuerpo suficiente tiempo para reaccionar, pero si quedás embarazada por segunda vez de otro bebé Rh+, tus anticuerpos ya están listos para atacar.
      por suerte hay formas de evitar esto: existen inyecciones de anticuerpos sintéticos que “neutralizan” las células Rh+ fetales que puedan pasar a la sangre materna, de forma que la madre nunca desarrolle inmunidad y pueda tener un embarazo perfectamente normal.

      espero que se haya entendido!!!

    • Camu

      Mi madre (-) tuvo 4 hermosos monstruitos (+) incluyendome, todos en la década del 80. Ya existía esa inyección y creo que es mas que rutina en los partos… nada de que preocuparse, pero saber que te van a dar una pichicata mas que a otras.

      muy buen artículo Ale :)

  4. Yam

    ya q salio lo de autoinmune, si algun dia explican algo de la esclerosis multiple me van a hacer muy feliz!
    -mi neurologa no tiene onda-

  5. juli

    Mmm… Voy a guardar esta nota y en unos 14 años se lo voy a mostrar a mi ex parasito para justificar el porque le muestro a su novia las fotos en bolas o algo asi xD los amo gatos! excelente nota!

  6. Lila

    Soy segundo embarazo de padre RH- y madre Rh+. Y cuando nací me tuvieron que hacer un exanguíneo. Mi hermano mayor (médico) nos explicó que mi madre había generado después de su embarazo (el de mi hermano) anticuerpos que me combatieron. Mi madre siempre lo negó.
    Y yo no terminaba de creerle: durante la infancia intentaba atormentarme diciendo que yo era adoptada.
    Tu explicación ha sido mucho más clara, gracias. Igual mi madre lo seguirá negando.

    • ​María Alejandra Petino Zappala

      hola!
      tal como contestó cecilia abajo, el caso de madre Rh+ y padre Rh- no provoca el mismo efecto que madre Rh- y feto Rh+. necesariamente para que exista ese problema, la madre debe ser Rh-.

      en general lo del exanguineo-transfusión se da cuando el bebé tiene ictericia (bilirrubina alta) y no responde al tratamiento normal (con lámpara), pero hay distintas causas. para que sea incompatibilidad Rh, necesariamente la madre debe ser Rh-.

    • Natha B

      -El siguiente comentario solo es válido si sos de Córdoba:
      No te vas a levantar gente preguntando por el tema de sus tesis doctorales en internet, deja de intentarlo ya :p

      PD: podes googlear su nombre + conicet y seguro te sale el documento en el que le aprobaron el tema

    • ​María Alejandra Petino Zappala

      es un tema que nada que ver. base genética de caracteres adaptativos del desarrollo en D. melanogaster (la famosa mosquita)

      • WINDOWS 98

        pues para la RAE [reglas arcáicas españolas], ortiva es algo perteneciente o relativo al orto, pero no al que hace te cagar y de risa, sino enmarcado en la astronomía, donde el orto es la aparición del sol o de otro astro sobre el horizonte. y donde también significa recto o correcto. que de ahí debe venir el orto al lunfardo para nominar justamente a la parte donde no llega el sol. y del lunfardo también viene ortiba como bien dice alejandra en formato de batidor a la inversa.

  7. Ine

    ¡Brillante! Y además, muy divertido. La frase “pinballeando entre paredes” me retrotrajo al pasado tengo que admitir. Pobre mi mamá.

  8. Rocío

    De hecho, durante el embarazo, la madre puede aceptar transplantes de tejido del padre del bebé, porque comparte un 50% del material genético del niño.

    No lo sabía!!! Muy buena nota Alejandra!!

  9. Cecilia

    Lila: si tu mamá es Rh+ no tiene porqué generar anticuerpos, porque ya posee en sus células el antígeno RhD. La eritroblastosis fetal (el trastorno explicado exquisitamente por la autora) sólo se presenta en madres que no tengan el gennpara el antígeno Rh, es decir, en madres Rh-.
    Pd: excelente nota!!! Me encanta que incluyan gatas en la página!

  10. Cecilia

    Cual Tom Cruises, deberíamos hacerle un monumento a la placenta! Esta hospitalidad en los marsupiales no pasa! En poco más o menos de un mes, el sistema inmune echa a patadas al pequeño parásito, cual inquilino moroso. Y éste termina de madurar succionando leche en un incómodo marsupio del conurbano…

    • ​María Alejandra Petino Zappala

      los marsupiales son lo más de lo más.
      y los monotremas, ni hablar. tengo un ornitorrinco tatuado en el brazo, eso lo dice todo <3

      maravillas de la evolución

  11. Luis Barrera

    Realmente una manera muy amena y divertida, aunque alocada, de describir proceso tan peliagudo como el que aquí se explica, tenes que ser profesora, hay una muy buena y jovial didáctica en tus letras. Saludos desde Venezuela.

  12. Sofía

    ¡Alesita volvió en forma de fetitos! Te extrañábamos en la esfera virtual y me copa que el mundo blogger choque con El Gato y salgan cositas buenas.

  13. ELIA

    Nunca me voy a olvidar el día en que mi profesor de obstetricia se paró en medio de un anfiteatro y gritó, literalmente gritó… “LAS EMBARAZADAS SON INMUNOMODULADAS” y dije WAUU! y después aparecieron el SAF y la eritroblastosis.
    Excelente nota, todo lo que sea inmuno es interesante y “mágico”.

  14. MariaC

    Ahora entiendo mucho mejor aquello de la innegable ambivalencia del amor materno: desde el inicio luchamos entre la aceptación/rechazo del a veces inesperado, otras veces indeseado, pero al final (casi siempre) amado pasajero. Gracias por el lenguaje sencillo y humorístico sobre tan complejo proceso.


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