119.-Conciencia-A

Consciente

When I turn my gaze skyward I see the flattened dome of the sky and the sun’s brilliant disc and a hundred other visible things underneath it. What are the steps which bring this about? A pencil of light from the sun enters the eye and is focussed there on the retina. It gives rise to a change, which in turn travels to the nerve layer at the top of the brain. The whole chain of these events, from the sun to the top of mv brain, is physical. Each step is an electrical reaction. But now there succeeds a change wholly unlike any that led up to it, and wholly inexplicable bv us. A visual scene presents itself to the mind: I see the dome of the sky and the sun in it, and a hundred other visual things beside. In fact, I perceive a picture of the world around me.

Charles Sherrington

 

Sentarse a escribir se ha vuelto progresivamente más y más difícil. A veces porque faltan ideas, otras porque sobran y ordenarlas es un problema, otras, las más, porque justo en el medio de ordenar una idea aparece algo que me distrPAJARITOOOOOO.

Esto que escribo en realidad lo empecé a escribir hace unos meses, leyendo cada cosa que podía encontrar sobre conciencia y tratando de saber cuál era el estado actual de la ciencia en el viaje áspero que supone entender cómo entendemos. Esto que es tan simple hacer pero tan difícil entender, porque claramente es más fácil pensar en cómo es que pensamos que entender cómo es que entendemos.

En algún momento, Copérnico nos pateó del centro del sistema solar y Darwin del centro de la Creación pero, por suerte, nos quedaban lugares especiales en los que refugiarnos. Pedacitos de universo que conservaban esa calidad de misterio inexpugnable, siendo la zanahoria última encontrar una teoría que reconciliara dos conceptos que siempre nos encantó separar: el cuerpo y el esoquesomosnosotrosquenosgustapensarquenoessolamenteuncuerpo. Es justo ahí donde entra una actitud que hace que el neurocientífico sea uno de mis animales preferidos, con su urgencia de meterse en lugares en donde nadie lo llama y convertir algo misterioso y mágico en algo explicable en términos de la fisiología de su baboso objeto de afecto: el nada mágico, nada cósmico, nada chamánico y nada panderético cerebro.

Encontrar un puente entre la conciencia y el cerebro supone terminar de destruir la idea de teatro Cartesiano. Esa fantasía de que dentro de nuestras cabezas hay un enanito igualito a nosotros que mira la información que entra por los sentidos y logra convertirla en algo más, algo con pasado, presente, futuro, signo, intención y todas esas cositas que humanan al humano. El gran problema de la idea es que nadie ahonda en entender qué pasa dentro de la cabeza del espectador enano hipotético, y todo se pone medio matrioska de posponer el problema sin atacarlo de frente en ningún momento.

O sea que el desafío por delante es tirando a gigantesco, pero bueh, viajar a la Luna tampoco fue boludina de una tarde.

Empezar la construcción de una teoría de la conciencia en términos claros y lo suficientemente acotada para ser encarada experimentalmente implicaba integrar un montón de conocimiento que ya teníamos, pero también abarajar un par de ideas nuevas y algo todavía peor: reclamar y resignificar ideas que ya estaban pero que así como andaban no nos terminaban de servir.

O sea que, para empezar, tuvimos que amigarnos con la idea de que la palabra conciencia está, gracias a que sabemos cada vez más, desactualizada.

También implicaba que la palabra inconsciente’ ya no fuese monopolio de Freud y de mi vieja cuando le dije que pretendía vivir de la comunicación pública de ciencia.

El primer paso, entonces, es usar denominaciones unívocas (o por lo menos intentarlo), y es así que tenemos que darle otro nombre a lo que antes entendíamos solamente con decir que algo es consciente. Esa cosa que tenés en la cabeza, el pedacito diminuto de recorte de la realidad que estamos masticando, ESO en lo que estamos pensando cuando nos preguntan en qué estamos pensando, eso que podemos reportar, compartir si alguien nos pregunta, eso de lo que nos distraemos cuando suena un bocinazo que pasa a ocupar nuestro universo, eso es lo que denominamos ‘acceso consciente’.

Este acceso consciente es increíblemente selectivo porque elige sobre un repertorio vasto. Cada evento del universo que somos capaces de sensar a través de nuestros sentidos es un poquito capaz de competir por ese recurso recontra limitado. Cada olor, actualización de FB, piedra en la zapatilla, recuerdo de primera novia, factura de gas vencida e idea creativa que consiste en meter un montón de peces voladores manejados a radiocontrol en un shopping compite por sus 15 minutos de fama (o de atención), que viene a ser bastante una metáfora increíblemente buena, muy a pesar de lo lugarcomunera. Lo sorprendente es que, aún teniendo tanto entre lo que ‘elegir’ (comillas, comillas, más comillas), nuestra atención consciente está recontra limitada respecto de la cantidad de cosas que puede atender al mismo tiempo (multitasking, LTA). Aún cuando un pensamiento puede ser complejo y construirse con varios componentes simples, siempre estás pensando en una y sólo una cosa a la vez.

El hecho de que recortemos nuestra capacidad de masticar realmente un subcachito de universo de una manera tan precisa hace que, aparte de eso que accedió al consciente, existan otras opciones: esas a las que podemos acceder, pero que no accedemos. Esos estímulos presentes pero no ‘elegidos’ los clasificamos como preconscientes.

Existen también otros estados a definir, esos donde usamos ‘consciente’ para referirnos a una situación global. Esa conciencia que no tiene que ver con prestarle atención a algo sino más bien con una facultad general que perdemos cuando dormimos, cuando nos desmayamos o cuando recibimos anestesia general, y estos se relacionan más con otras palabras a las que les damos un significado cada vez más preciso: vigilia y vigilancia. La primera tiene que ver con estar o no dormidos, la segunda, con la base misma sobre la que se construye la conciencia, se refiere al nivel de excitación de redes corticales y talámicas. Ambos conceptos son enormes y complejos (pero meter sueño y estado vegetativo es bocha más de lo que puede masticar en un solo tramo, y menos ahora que ya deschavé la jodita esa de que solamente podemos destinarle atención a un punto para poder masticar las cosas como se debe). Lo que sí es clave es saber que ambas son condiciones necesarias pero no suficientes para que se genere el acceso consciente.

El tema es que hasta ahora todo esto parece discurso. Copado, pero discurso, y es justamente acá donde una forma de entender la conciencia, una propuesta, una puntita de cinta scotch me sedujo lo suficiente para estar pensando en ella un montón de tiempo.

119.-Conciencia-B

Esta noción de que la experiencia consciente es un recorte de muchísimas partes donde la información adquiere cierta jerarquía para ser procesada y convertirse en ese cachito de universo que atendemos y rumiamos es la Teoría del Espacio de Trabajo Global y tiene apenas más de 20 años, pero aún así parece estar saliendo de la adolescencia con cierta elegancia. Esta forma de entender la conciencia se relaciona con eventos neurofisiológicos claros, así como modelos computacionales básicos que la bancan. No es perfecta ni completa, pero es peligrosamente abordable y, si bien no tenemos del todo claro qué es lo que hay detrás de este Norte, ahora por lo menos hay un andamio sobre el cual construir.

Por un lado, cada vez tenemos más formas de medir lo que nos pasa cuando nos pasa algo, y eso implica ver cómo un estímulo que es recogido por el acceso consciente provoca una oleada de actividad cerebral generalizada (o sea que es una actividad que supone muchas partes distintas activas al mismo tiempo intercambiando información) y perfiles electrofisiológicos de los cuales sabemos cada vez más (bautizados ‘P300’ porque pasan 300 milisegundos después de exponer al sujeto a un estímulo que se reporta como consciente, y porque está buenísimo, de vez en cuando, ponerle a las cosas un nombre que tenga algo de sentido). Esto implica que se entiende al acceso de un estímulo al ámbito de lo consciente en términos de blanco y negro. Algo así como que no podés tener un estímulo ‘un poco consciente’ (cosa absolutamente distinta a hablar de los diferentes estados de consciencia que atraviesa un indivíduo). Esta actividad generalizada solamente puede estar ocupada por una porción de realidad al mismo tiempo, y para que desviemos esa atención consciente a otro lado se van a necesitar entre 200 y 400 milisegundos de reajuste, que renombran mi original ‘uhhh PAJARITOOOO’ con el coqueto nombre de parpadeo atencional.

Por otro, cuando se construyen sistemas que intentan simular computacionalmente (aunque sea recontra rudimentariamente) esta forma de imaginar el acceso consciente como un cachito seriado, paso a paso, que resulta de la integración de bocha de partes, el sistema responde de la manera esperada. O sea que cuando generamos un modelito de acuerdo a esta idea y sometemos este modelo experimental a determinadas circunstancias, responde de forma compatible a la que observamos en un cerebro humano. El discurso pasa a no ser más solamente discurso, es ahora una idea ensayable y encarable desde lo experimental, o sea que puede o no ser correcto, pero es cascoteable desde la ciencia. Punto para el modelo.

Otra pata que sostiene esta idea es el descubrimiento de neuronas con axones largos que atraviesan el cerebro y conectan diferentes áreas con diferentes ‘especialidades’ (comillas, más comillas, ¿ya se entendió que estoy simplificando?), lo que le da un soporte físico claro a una idea que ya funcionaba en papel y en pantalla.

Planteado este modelo, todo parece andar requete bien, salvo el detalle de encontrar un por qué, y si hay algo incómodo es tratar de encontrarle un por qué a este temita de nuestra experiencia subjetiva.

¿Es realmente necesario que construyamos un relato personal del mundo? ¿Tiene una ventaja adaptativa esta capacidad de tomar un cachito de realidad y masticarlo o es un accidente trágico, un producto secundario de andar procesando muchísima información? Después de todo, el procesamiento subconsciente puede hacer un montón de cosas y como son procesos paralelos siempre es más rápido que el procesamiento consciente, ¿para qué andar contándonos la historia de nosotros mismos cuando podemos ser bichitos que responden directamente ante el estímulo y ya? La clave podría estar en lo que hacemos con esta posibilidad de elaborar delicada y elegantemente sobre un concepto.

Ser consciente de algo implica una reacción en cadena donde ese estímulo se amplifica, se propaga a todo el cerebro,después vuelve para atrás y vuelve a afectar las áreas en donde se originó, en un juego de ignición y reverberación. En la dinámica del cerebro, los estímulos conscientes dejan una huella a largo plazo, tanto que esa huella puede hacer que ese plazo tienda a infinito (o hasta que te mueras, lo que pase primero). Esto significa que una vez que tuviste acceso consciente a algo, potencialmente lo podés usar en el futuro cuando y cuantas veces quieras (con la reserva que supone entender que la memoria no es un mecanismo perfecto).

Una vez que algo fue consciente, es tuyo potencialmente para siempre, y esto de poder sostener eventos importantes y rescatarlos después podría ser enormemente ventajoso en términos de supervivencia. Mientras que la dinámica inconsciente toma su estado actual basándose en el pasado recontra cercano, el sistema consciente tiene una dinámica muy diferente, y TODA su historia del pasado, desde el momento en que nació, determina su estado actual, porque la información que percibe conscientemente se acumula y acumula para uso posterior.

Zombie, LTA.

¿Quiere esto decir que encontramos todas las respuestas para todas las preguntas y que ya está, que está todo dicho, que esta es la posta? No, ni a palos. Por suerte ya hemos dejado de pensar en términos de ‘encontrar la posta’.

Lo que sí quiere decir es que una pregunta que nos ha abrumado desde que el hombre es hombre, desde que pensamos en pensar, desde que nos entregamos a la idea de explorar hasta el límite absoluto (de) nuestras capacidades humanas, sin miedo de qué puede haber detrás de esa puerta que exilia la magia de lo humano puede estar un poquitito menos lejos de ser respondida. Principalmente porque estamos en el barrio de entender cómo puede ser preguntada.

 

Dehaene, S., Sergent, C. and Changeux, J.-P. (2003). A neuronal network model linking subjective reports and objective physiological data during conscious perception. Proc. National Academy of Science (USA) 100. 14: 8520-8525.
Dehaene, Stanislas – La conciencia en el cerebro – Siglo XXI Editores, 2015
http://150.214.66.95/~emadrid/ncogmaster/dehaeneetg.1.pdf
http://www.uboeschenstein.ch/sal/awtexte/edelmann1.html
Enzo Tagliazucchi, y un intercambio apasionado de mails que agradezco bocha.




Hay 59 comentarios

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  1. Marcos

    Excelente! Muy muy bueno y excelentemente escrito.

    Me dejó pensando en un interrogante: una persona al nacer y durante los primeros años de vida, ¿es realmente consciente? Es decir, ¿el humano tiene acceso al acceso consciente desde el principio? (y simplemente le falta mejorar la memoria), ¿o el acceso al acceso consciente se va generando a medida que pasan los primeros años?
    Creo que muchos podemos acotar a una cierta época de nuestras vidas el momento en el cual pudimos decir: “ahora soy consciente”. ¿Es realmente este despertar el verdadero acceso al acceso consciente?

    Estas preguntas vienen por dos lados:
    1. Para seguir buscando una forma de modelar este proceso de la consciencia, ya que tenemos un sistema muy parecido al cerebro humano adulto en el cual no sabemos si la consciencia existe (el cerebro de los chicos chicos). Y además podríamos buscar modelar un sistema donde el acceso consciente esté permitido después de un transitorio de interacciones.
    2. Para quizás pensar en el acceso consciente como una característica que emerge de un sistema complejo (donde digo emerge como en “Emergence de Steven Johnson”, es decir, “que el todo es mucho más (y de diferente naturaleza) que la suma de las partes” teniendo en cuenta que estas partes se intercomunican de una manera compleja.

    Abrazo!

    • Pablo A. González

      Voy a dar una respuesta que me dio una vez uno de mis mejores profesores de facultad: no tengo idea. Lo que sí te puedo decir es que tuve oportunidad de hacerle una pregunta parecida a Dehane en una conferencia acá y habló de hacer más experiencias en bebés (que son uno de los sujetos de estudio más interesante para algo así) así que nos queda esperar a ver si tus preguntas se responden más adelante. =)

      • Sol M

        Ese tipo de respuestas (que pasa en el caso de los bebes) podrian darnos una pauta importante de que rol cumple en el acceso consciente la capacidad de conceptualizar. Es un tema mas que relevantisimo

      • Francisco Gómez

        Había escuchado una vez una charla que explicaba que los bebés son interesantes por que tienen muchísimas más conexiones que después se van “podando” (como la técnica de pruning en las redes neuronales artificiales) y reforzando. Tener todo conectado no estaría sirviendo para mucho.

        Excelente nota!

      • Enzo Tagliazucchi

        algo que el mismo equipo de Dehaene mostró es que los potenciales evocados característicos del acceso consciente de la información aparecen en bebés, solo que con latencias más grandes que en adultos, lo cual tiene sentido pensando que los axones de los bebés no están completamente mielinizados aún y por lo tanto conducen más lentamente los potenciales de acción

        en algún paper especulamos que los bebés viven en un estado de conciencia más parecido a un suenio o incluso al estado psicodélico porque sus cerebros están más interconectados que los de un adulto (efectivamente lo que sucede al crecer es que las conexiones se van “podando”).

    • Francisco Gómez

      El tema es que partiendo de la idea de que para que exista conciencia tiene que existir la momoria, el problema se simplificaría porque ya hay estímulos en el útero, por ejemplo reconocen la voz de la madre de entre otras. http://pss.sagepub.com/content/14/3/220.short (Reconocen la voz de la madre).

      De todas formas, no se si la memoria estaría siendo un requisito indispensable, la conciencia podría existir simplemente recibiendo los estímulos y dandos la capacidad de “”observador”” la situación sin la necesidad de entender que está pasando. (mierda, no me gusta usar el término de “observador” pero bueno, decir “siendo concientes” es redundante y no explica nada :P )

  2. Jota

    La última parte (la del por qué), me hizo acordar a esta frase de True Detective (que es lo único que me acuerdo de esa serie): “I think human consciousness is a tragic misstep in evolution”. La dice un loquito, obvio, pero somos los únicos animales que desarrollamos consciencia? Si es así, por qué nosotros?

    • Javi

      Me sumo un poquito a la pregunta de Jota.
      ¿somos los únicos animales en tener conciencia?
      ¿otros animales no tienen, tal vez, “algo” de consciencia?
      digo, porque creo que sabemos (bahh, la ciencia sabe, yo no se casi nada de biología ni neurociencia) que ciertos animales pueden tomar decisiones, aprender y recordar cosas. pero no se si esto puede llegar a llamarse consciencia.

      que se yo, digo

      Genial el artículo!!!

      • Esteban Siravegna

        La Declaración de Cambridge le da un estatus de ‘algo así’ a los animales en ese tema, aunque yo en lo personal discrepo (https://en.wikipedia.org/wiki/Animal_consciousness#Cambridge_Declaration_on_Consciousness).

        Como dice la nota, la consciencia es un proceso, y se da en un espectro. Quizás algo tienen. Claramente no humana. Por ejemplo, no hay otro animal, que sepamos, que tenga empatía en abstracto y a la distancia (como cuando nosotros decidimos vacunar a todos los lemures de madagascar para savarlos, y no solo adoptar un lemur en particular). De los animales con los que aprendimos a comunicarnos con señas, ninguno, jamás, hizo una pregunta. Sobre nada.
        Así que seguramente rasgos hay.
        Pero la consciencia, como la conocemos hoy, es algo más + (la suma de todas las partes).

        • Francisco Gómez

          Es cierto lo de que estaríamos siendo hasta ahora los únicos animales que estaríamos haciendonos preguntas. Claramente agarramos un “level up” en cuestiónes de inteligencia. Eso incluye el tema de la abstacción, rasgo fundamental de la inteligencia, sea usado para empatía o para no quemarse con la hornalla.
          El tema sería que conciencia e inteligencia no necesariamente tendrían que ir de la mano.

          Según el enlace, la conclusión que sacaron es:
          “The absence of a neocortex does not appear to preclude an organism from experiencing affective states. Convergent evidence indicates that non-human animals have the neuroanatomical, neurochemical, and neurophysiological substrates of conscious states along with the capacity to exhibit intentional behaviors. Consequently, the weight of evidence indicates that humans are not unique in possessing the neurological substrates that generate consciousness. Non-human animals, including all mammals and birds, and many other creatures, including octopuses, also possess these neurological substrates”
          Suena bastante como conciencia creo

          Tema aparte, me parece excelente la idea de que la conciencia se da en un espectro, me suena lo más lógico. El tema es que no encontré mención de eso en el artículo como decís. Pero me parece la idea más intuitiva (me cuesta imaginarme que haya sido un “salto mágico”).

          • Esteban Siravegna

            ‘appears’, ‘neurological substrate’ no me convence. Como dije, la evidencia está, pero no es ni con mucho concluyente. Yo no comparto las conclusiones de la Declaración (y por ende, tampoco la declaración misma), lo que no voy a hacer es negar la evidencia.
            Sobre la supuesta conciencia animal, voy a esperar que definamos la nuestra para emitir una opinión, primero.

  3. Gastón

    Como siempre, pura genialidad la nota. La mejor procastinación de la semana.
    Este fragmento:
    [..] convertir algo misterioso y mágico en algo explicable en términos de la fisiología de su baboso objeto de afecto: el nada mágico, nada cósmico, nada chamánico y nada panderético cerebro [..]
    Cada vez que hablo de algo pseudocientifico (curaciones milagrosas, agua mágica, flores mágicas y cuanta cosa mágica psicoanalítica surja…) lo pongo en términos de “cosas sobre pensamientos felices, polvo de hadas, túnicas anaranjadas, sahumerios y panderetas”.
    Sigan siendo geniales che.
    Saludos!

  4. Maximiliano Zeller

    No, no y no.

    Como abogado de los zombies debo decir que la Teoría del Espacio General del Trabajo no tiene nada que ver con la conciencia fenoménica. Hay que entender que conciencia se dice de muchas maneras y a la “conciencia” que se refiere esa teoría es a la conciencia de acceso que es OTRA cosa (la cual mi querido zombie puede tener perfectamente :D )

    Por otro lado, para no dar lugar a confusiones, tampoco puede decirse que la marca de lo conciente es aquello que puede dar lugar a una memoria de larguísimo plazo porque bien sabemos de muchísimas formas de memorias inconcientes a largo plazo. El procesamiento inconciente de información NO “toma su estado actual basándose en el pasado recontra cercano”. De todas maneras, memoria también se dice de muchas maneras ya que cada vez hay mas tipos y clases de ella misma. Por lo tanto no puede ser vista a la conciencia como un simple mecanismo que sirve para fijar recuerdos a largo plazo y ya.

    https://en.wikipedia.org/wiki/Implicit_memory

    • Pablo A. González

      Claramente hablar de la conciencia como un mecanismo para fijar recuerdos es un reconrta recorte, pero no deja de ser uno de los aspectos con mayor valor adaptativo. Respecto de la idea de pasados cercanos y lejanos, te invito a mirar esto, en una de esas encontrás información que pueden hacer menos determinante tu postura: http://www.pnas.org/content/110/38/15419.short.

      • Maximiliano Zeller

        Si, conozco el trabajo que hace enzo y esta todo muy copado y es valioso, pero el mismo aclara que NO están tratando, ni por asomo, con el problema duro o difícil de la conciencia (o como lo llamó el, el qué se siente ser maradona).

        Un movimiento peligroso es asociar directamente la atención a la conciencia y una vez que resolvemos el problema de la atención, proclamar resuelto el problema de la conciencia. Sería todo muy sencillo si fuera así.

        Un brevísimo resumen de las diferencias y relaciones entre atención y conciencia:

        http://philosophyofbrains.com/2015/04/30/conscious-attention-and-evolution.aspx

        • Sol M.

          maxi, me dejaste pensando en eso de la diferencia entre atencion y conciencia. Creo que en esa confusion podrian originarse muchas aplicaciones incorrectas de lo que se conoce sobre la conciencia.
          Habia planteado algunas dudas mas abajo, respecto a la aseveracion de que la conciencia siempre se focaliza, que no me cerraba por la certeza de que sí podemos poner atencion simultanea en diferentes actividades. Este comentario tuyo me vino a dar indicios de por dónde puede venir el tema.

          La interrelacion entre atencion y conciencia debe ser alto tema. Lastima que el paper este en ingles. Saludos!

        • Enzo Tagliazucchi

          pero Pablo no dijo que estamos intentando resolver ningún problema duro, sino más bien basándonos en teorías fenomenológicas sobre la conciencia y transladar eso a un lenguaje objetivo de cosas que podemos cuantificar, por ejemplo, con neuroimágenes

          en este caso que la actividad cerebral se hace más sostenida en el tiempo cuando uno está consciente que cuando no. por supuesto que eso no explica el aspecto subjetivo de esa información (ni lo dijo Pablo) ni tampoco que recuerdos a largo plazo se pueden formar sin consciencia (aunque con un mecanismo distinto al de esa reverberacion que intentamos medir con fMRI en ese experimento)

    • Enzo Tagliazucchi

      no entiendo en qué parte de la nota Pablo escribió que la teoría global de trabajo hace referencia a algo que no sea el acceso consciente de la información

      por supuesto que la ignición de actividad fronto-parietal va a ser más constante en un estado de consciencia donde ese acceso es posible (e.g. vigilia) vs. un estado de consciencia donde no es posible (e.g. anestesia) y eso es algo que se puede medir a nivel estado y es efectivamente una predicción de la teoría del espacio global de trabajo sobre qué cosas deberían verse en distintos estados de consciencia

      por otra parte estamos de acuerdo en que hay experiencias que pueden generar memorias a largo plazo sin conciencia, pero estás invirtiendo el argumento que muestra Pablo, que una de las características (si bien no específicas) del acceso consciente es la permanencia y la posibilidad de usar y combinar esas memorias en la consciencia.

      por último nadie dice que la consciencia sea un mecanismo para fijar recuerdos, sino para poder mantener información accesible durante un periodo de tiempo de mediana duración y actuar en base a esa información y otras de distinto origen. es trivial que no todo pensamiento consciente se consolida en una memoria a menos que uno sea Funes el memorioso.

      en pocas palabras, no entiendo ninguno de los puntos de la crítica porque no me parece que estén reflejados en el texto

      • Maximiliano Zeller

        Mi comentario venía a responder primero el “Zombie, LTA.” debido a que la nota tiende a confundir esas dos nociones distintas de conciencia.

        Como bien decís, si hay posibilidad de consolidar memoria a largo plazo sin la conciencia, entonces no es por ese rasgo que se ha seleccionado la misma, ya que podríamos hacer exactamente lo mismo sin conciencia, que lo haga o no no es relevante para el fin de la misma, que es lo que quiere explicar en esa parte.

        En la nota parecería reflejar que es más un mecanismo para fijar recuerdos que un espacio global de trabajo (el cuál tampoco implica la necesidad de que sea conciente ese espacio), más precisamente en estos dos párrafos:

        “Ser consciente de algo implica una reacción en cadena donde ese estímulo se amplifica, se propaga a todo el cerebro,después vuelve para atrás y vuelve a afectar las áreas en donde se originó, en un juego de ignición y reverberación. En la dinámica del cerebro, los estímulos conscientes dejan una huella a largo plazo, tanto que esa huella puede hacer que ese plazo tienda a infinito (o hasta que te mueras, lo que pase primero). Esto significa que una vez que tuviste acceso consciente a algo, potencialmente lo podés usar en el futuro cuando y cuantas veces quieras (con la reserva que supone entender que la memoria no es un mecanismo perfecto).

        Una vez que algo fue consciente, es tuyo para siempre, y esto de poder sostener eventos importantes y rescatarlos después podría ser enormemente ventajoso en términos de supervivencia. Mientras que la dinámica inconsciente toma su estado actual basándose en el pasado recontra cercano, el sistema consciente tiene una dinámica muy diferente, y TODA su historia del pasado, desde el momento en que nació, determina su estado actual, porque la información que percibe conscientemente se acumula y acumula para uso posterior.”

        Para pablo que le gustan los videitos, acá les dejo uno de Gualtiero Piccinini que la tiene re larga:

        https://www.youtube.com/watch?v=nJpR5QMp8SM

        (el paper: http://www.academia.edu/2795753/Is_Consciousness_a_Spandrel)

  5. Sol M

    Esto de que no podemos estar “un poco conscientes”, me deja colgadas de esta explicación a un monton de actividades, nada mega particulares, en las que tenemos parte de nuestra atención MIENTRAS pensamos en otra cosa. No hablo de casos de multi tasking, sino de lo que nos pasa a casi todos los mortales mas corrientes que habemos a millones.

    A veces, la actividad principal que estamos realizando no es en la que estamos pensando:

    Caso 1. Mientras manejamos casi siempre vamos pensando en otra cosa, aunque nos detengamos en cada semáforo, pongamos el guiño antes de doblar y hasta esquivemos ese adorable perrito que se mando a cruzar la calle.
    Caso 2.Mientras cocino, limpio la casa, me baño, lavo y cuelgo la ropa, pienso en otra cosa a la vez que tomo mini decisiones respecto a las tareas que me tienen ocupada (separar la ropa clara de la de color, ponerle nuez moscada a la tarta en vez de pimienta, etc).
    Caso 3. mientras caminamos, corremos, bailamos, nadamos, o hasta realizamos un deporte que lleva algo de estrategia, también es usual que pensemos en otra cosa de mientras. También puede pasar mientras tocamos un instrumento musical que sabemos tocar.

    En estos tres casos, mientras más sabemos cómo hacer esa tarea, mas fácil es que compartamos la atención. Si yo trato de tocar en el piano una partitura que me ponen en frente, seguramente ponga 100% de mis pensamientos ahi (y ni asi va salir musica del piano, aclaro), pero alguien que la tenga requeteclara empezará a tocar mientras piensa en lo bueno que estuvo ese viaje a las cataratas. Del mismo modo, cuando empecé a manejar en la ciudad, los primeros días pensaba en eso al 100% (y así me quedaba la cabeza), pero a medida que tuve agilidad, me fue sobrando atención, y se fue a otro lado.

    Otras veces, sí estamos pensando en la actividad principal que realizamos en ese momento, pero una pequeña parte de nuestra atención migra a otra parte (como las tareas en segundo plano de windows). Es muy tipico cuando esa actividad principal es intelectual:
    Caso 3. Mientras escucho una clase de teoría política con total atención, puedo perfectamente tejer un pulover al crochet o dibujar un retrato de mi compañera de banco (pero no ambas cosas, claro).
    Caso 4. Mientras redacto una carta, un artículo o mi examen domiciliario, marco el ritmo de la música que puse de fondo.
    Como estos ejemplos, a cada cual se le ocurrirán millones.

    Yo tengo una teoría: Si te sobra atención para lo que estas haciendo (sea porque te resulta fácil o te interesa poco) esa atención va a buscar destino. Si la repartís equilibradamente no te vas a distraer. Si la dejas navegar sola, corres el riesgo que encuentre un destino que requiera mas que ese resto, y pierdas el eje.

    O sea, estas pensando en un articulo que vas a escribir y te sobra (o falta) 10% de atención. Pones música, y santo remedio. No pones música, atendes un ruidito que hay afuera y ese ruidito puede cobrar la entidad de pronto de ese pajarito que te hizo olvidarte de lo que estabas pensando con tanto esmero (el 10% se engordo a un 100 de varios colores y unas patitas super tiernas).
    Estas en una durisima clase de historia del pensamiento sociológico y si el tema no te cuesta mucho, o no te interesa tanto, te sobra un 20% de atención. Como la profe te prohibió tejer en clase, la atención cayó sin querer en esa cena del martes y cuando te diste cuenta hace 15 minutos que no estas escuchando lo que dice la profe, y estas pensando en la pelea con tu hermano el verano pasado (cuando uno pierde el ancla en una clase empieza suele iniciarse ese viaje mental que es tan tipico en el bondi, y que mas de una vez te lleva a preguntarte cómo es que terminaste pensando en eso que estas pensando).

    A veces no es que te sea facil, ni que te falte interes, pero forzar la concentración para poner el 100% en eso que estas escuchando/pensando se hace imposible (para algunas personas convertir “a veces” en “casi siempre”). En esos casos, la estrategia que mejor me ha funcionado fue buscar un lugarcito para depositar esa atención escurridiza, pero sin el riesgo de que se vaya por las ramas, y se lleve por arrastre esa parte que tan trabajosamente has podido conectar con el paper que estas leyendo. En criollo, buscar un algo simultaneo que distraiga, pero poco, porque requiera poca atención (poner música, jugar con bolas chinas en las manos, reventar bolitas de esas bolsas de embalaje llenas de globitos…)

    Lo dificil de poner esta teoría a prueba es que a cada persona puede requerirle diferente cantidad de atención una misma tarea, en función de su facilidad con el area, o su agilidad, y hasta de su interes (ese mecanismo que puede apegarnos atencionalmente a algo, o, si nos falta, desarraigarnos completamente y pensar en lo que mas nos guste mientras vemos a mama que sigue moviendo la boca mientras un ruidito tipo blablabla nos llega de lejos). Incluso la capacidad de concentración no es la misma todos los dias. Pero me parece que, como mínimo, hay indicios suficientes para problematizar la idea de que nos concentramos en una cosa a la vez (llamada urgente para Pedro Bekinschtein).

    • Eluá

      Me parece que de esas acciones no son conscientes, salvo cuando se “arroja una excepción” (jerga informática). Es decir, me parece que entrenamos conscientemente a nuestro cerebro para que haga algo de manera inconsciente, y nos llame la atención si sucede algo inusual. Y luego de suficiente entrenamiento para un caso inusual, deja de serlo, y deja de llamarnos la atención.

      Algo así sucede en algunos sistemas de redes neurales artificiales supervisadas por humanos: Toman decisiones autónomas, y cuando no está segura un humano confirma el resultado (y con eso se sigue entrenando la red).

      Por ejemplo, a mí me pasa a veces que voy caminando pensando en mis cosas, y de pronto esa parte del cerebro le toca timbre a mi consciencia diciéndole “¿Y ahora a dónde tengo que ir? ¿Cruzo o doblo la esquina?” Y si no le doy bola, llega un momento en el que siguió actuando automáticamente, y la alarma que me suena es más fuerte diciendo “Ya llegamos al supermercado, pero me parece que querías ir a otro lado”.

      • Sol M

        Gracias Eluá!

        Puede ser, que no son actividades “conscientes” (del todo). Hay algo mecánico. Es una posible explicación.
        Concuerdo que “pensamos” en una cosa a la vez, aunque haya otras cosas que puedan tener parte de nuestra atención, incluso siendo la actividad principal que realicemos, mientras pensamos en otra cosa. Pero desde el momento que ocupan parte de nuestra “atención”, hay ahi una zona gris… algo medio conciente, algo de poder concentrarnos en mas de una cosa a la vez… Capaz que solo son tareas en segundo plano nomas. Pero me sigue pareciendo interesante pensar la atención como un recurso que puede distribuirse en diferentes objetos (sean pensamientos o acciones). Desde esa perspectiva se puede avanzar en preguntas interesantísimas.

        Por ejemplo, podemos preguntarnos cómo es que operan esos temas/objetos de atención que se infiltran, nos cooptan la atención a nuestro pesar. Ese tema que te dejo tan intrigado, esa persona que te quemó la cabeza. En el medio hay un tira y afloje entre lo voluntario y involuntario que se nos impone en la propia conciencia. Cuántas veces nos viene a la cabeza un pensamiento que no querriamos ahi, sea porque jode, duele, desagrada, o simplemente porque nos distrae. Cuántas veces queremos muy voluntariosamente pensar en algo con atención y no nos sale, porque la clase de ingles es un perno, porque la profe de estadistica no le pone onda, y nuestra desapegada atencion se pone volatil y nos lleva lejos de alli.

        Una arista que podria ser relevante es qué rol juega la carga emocional de las actividades y pensamientos su capacidad para cooptar (o no hacerlo, o rechazar automáticamente que lo haga) nuestra atención (o su parte central). Como es que hay ideas que se imponen sin estimulo ambiental mediante, y nos cuesta dejar de pensarlas.

        Otro tema interesante sería porqué y cómo es que tienen capacidad colonizadora de la atención algunos estímulos, los tipicos conocidos como distractivos (un programa de tv enajenante, un videojuego). Por razones que desconozco, tienen una capacidad increíble para mantener focalizada nuestra atención al 100, sin que se cuele pensamiento ajeno a ellos. De hecho, vendrían a ser lo contrario de una distracción, son un cooptador de atención tan pleno que permite que esos pensamientos que mencionaba recién, los que se infiltran a toda costa (el problema de tu trabajo, tu ex y cosas así) te den un recreo emocional, porque por un rato, no tienen un milímetro de espacio en tu cabeza. Lo mas curioso es que su éxito parece maximizarse cuanto mas superficiales, cuanto menos nos hacen plantearos cosas: a veces son las mas banales de las cosas las que nos pueden causar esa seducción totalitaria (como el programa de tinelli o el candy crush). Por momentos hasta es como si dejáramos la conciencia (y el intelecto) en un vasito de agua.

        • Esteban Siravegna

          Ahí hay una trampa. Lo que se pueda definir computacionalmente, en segundo plano, no es equivalente a la actividad cerebral, ni por asomo. Por más que la metáfora sea cómoda, oscurece más que aclara.
          Supongamos, por un momento, que decimos que las neuronas son las ‘unidades computacionales’ del cerebro, más o menos como lo es un transistor en un chip de hoy.
          Bueno, las neuronas pueden estar activas de diversas maneras, en grados. Un transistor sólo tiene dos estados, por ejemplo. Por otra parte, la multitarea en una computadora simplemente es pausar el proceso y correrlo cuando no se corra nada más, dividido en los N procesadores (o núcleos) que tengas disponibles (lo que tampoco es trivial). El cerebro, sin considerar los 12312423582359 procesos autónomos, como respirar, puede hacer varias cosas en segundo plano, más o menos (más menos que más) conscientemente.
          TL;DR: Las computadoras no se parecen al cerebro humano. Salvo que les hagamos correr una red neural.

        • Sol M.

          Esteban (contesto aca porque no puedo a tu comentario), entonces hacemos muchas tareas en segundo plano y, algunas de esas, vos decis “mas o menos concientemente” (mas menos que mas). Entonces si habria actividades o pensamientos “medio/unpoco conscientes”, y ya la division planteada en este articulo es menos tajante.
          En el face me posteaste un paper que pone el eje de las actividades consideradas en funcion de la cantidad de atencion que requieren. Las que aqui llaman “conscientes” equivaldrian a las tares “de atención exigente”. Y con ese concepto la disc usion se abre muchisimo, porque entonces entra en juego la atencion requerida por las diferentes tareas, como compiten entre si tales atenciones, y como las diferentes tareas nos demandan mas o menos atencion en funcion de sus propias caracteristicas en relacion anuestras habilidades y habitos.

          • Esteban

            Mas o menos eficientemente, conscientemente. Como dijo Pablo, la consciencia funciona en espectro y es un proceso.

          • Pablo A. González

            Me alegra que las notas se lean con tanto detalle para generar discusiones. Esto deberían zanjar la discusión y matar el multitasking, o por lo menos explicar la postura de la nota.

            ‘Despite a highly parallel anatomical wiring, the human brain has fundamental limitations when multiple tasks have to be performed in close succession. For example, speaking on the phone alters driving performance and vice versa (Becic et al., 2010; Levy et al., 2006). Recent studies on dual tasks suggest that multiple stimuli can be processed in parallel at a sensory level, but that conscious access and/or response selection to these stimuli are strictly serial (Marti et al., 2010; Pashler, 1994; Pashler and Johnston, 1989; Sigman and Dehaene, 2005, 2006, 2008).

            (http://www.unicog.org/publications/Marti%20Sigman%20Dehaene%202011%20Neuroimage_%20Shared%20bottleneck%20between%20AB%20and%20PRP%20(2).pdf)

          • Sol M.

            Gracias! Esta bueno eso de que el acceso consciente se produce en serie.
            Imagino que el acceso consiente es como el que gana el ballotage de la atención y se queda con la mayor parte de los recursos. Pero no deja de haber otras cosas que están captando parte de nuestra atención (a veces tareas como manejar, etc). Ahí la cosa se complejiza una banda, porque si aquello a lo que tenemos acceso consiente incrementa en un momento dado la demanda de atención, podemos descuidar esa tarea que estamos haciendo en piloto automático. A la vez, si la tarea en piloto nos requiere de pronto un acceso consciente de emergencia (evento inesperado) y nosotros estamos en otra porque estamos con la atencion demasiado anclada en otro pensamiento, va a ser mucho mas dificultos (y lento) destinar la atencion requerida al caso.
            La interacción entre los diferentes niveles de atención que destinamos a las tareas es (según me va pareciendo en este debate) un tema crucial. Mis inquietudes iniciales se podrian responder argumentando que muchas tareas que requieren atencion (parcuial) las hacemos sin acceso consciente, algo que puede modificarse si el nivel de atencion que nos demandan crece.
            La cooptación de la atencion central (del acceso consciente) podría ocurrir entonces por la dificultad que nos demanda de pronto una tarea (lo que nos lleva a concentrarnos), pero también porque un estimulo (emocional o ambiental) logra cooptarla (Sea el recuerdo del monstruo de mi ex, o el pajarito que no te dejaba escribir el artículo). Pero a la vez, que otra cosa te coopte al atencion puede tener que ver en parte con esa otra cosa, o con aquella tarea de la que tu atencion migra (porque te aburris, porque te frustras) y también con la volatilidad de tu atencion (sea eso una imrponta estructural de tu mente o que solo estas teniendo uno de esos días). Teniendo en cuenta que solo podemos tener acceso consciente uni task-en serie, no es un tema menor saber cómo el crecimiento o decrecimiento de la atención depositada en las diversas tareas que realizamos se van quitando unas a otras la atencion. Entender eso puede darte mas de una pista de cómo evitar distraerte cuando necesitas que tu cabeza no haga la suya, porque tenés un dead line, o porque esa distracción puede costar que pierdas un dedo en esa maquina tan monotona pero a la vez tan peligrosa que puede ser, por ejemplo, una cortadora de carne.

      • Sol M.

        Posiblemente mi dilema tenga que ver con la confusion entre conciencia y atención, asumiendo que habria actividades que hacemos medio en piloto automatico, les dedicamos una atencion, pero no estan en el “acceso conciente” (hasta que algo o alguien les toca el timbre).
        Si atencion no implica conciencia, ahi si, cerraria lo de la focalizacion como proceso constante. Pero tambien, eso implicaria tener que ser muy rigurosos para hacer transferencias con estos conceptos: porque no podria deducirse de nuestra tendencia a focalizarnos que nos sea complicado poner atencion en mas de una cosa a la vez (por ejemplo manejar y tener una conversación). Y aca d enuevo, mensaje para Pedro.

  6. Fer

    Muy interesante, y muy buena la nota.

    Para mi gusto, faltaron más palos para el psicoanálisis y una ‘n’ en “Aún cuando unpensamiento puede ser complejo”.

    La radio está buenísima.

    Besis

  7. Eluá

    ¿”Teoría del Espacio General del Trabajo” (0 resultados en Google) es una traducción de “Global Workspace Theory”? Si es así, no me parece una buena traducción, ni tampoco una usual. Me parece mejor traducción (aunque bastante mejorable) “Teoría del espacio de trabajo global” (2K26 resultados en Google). No está bueno dividir espacio de trabajo, aunque sería mejor buscar una traducción más usual a workspace.

  8. André Morán

    Como cada artículo de conciencia que leo me ha dejado más dudas de las que me ha resuelto. Revisaré más sobre ese modelo.

    • Pablo A. González

      Imaginate las dudas que porto yo después de investigar para escribirlo, hacerlo y charlarlo con un investigador de eso.

  9. Erica

    “Una vez que algo fue consciente, es tuyo para siempre, y esto de poder sostener eventos importantes y rescatarlos después podría ser enormemente ventajoso en términos de supervivencia.”
    En términos de supervivencia no creo que les convenga (sobretodo a masculinos) acompañado de la frase “gordo te acordás esa vez que…”
    Ahora sabemos que realmente la situación es complicada, porque todo lo que digas o hagas realmente puede ser y será utilizado en tu contra.
    Fucking consciente y memoria a largo plazo!
    (yo estaba trabajando en un proyecto re serio y terminé acá, cambio pajarito por gato y adiós al multitasking que puse en mi cv)

  10. Heber

    Hola Gatos,
    Se metieron en un tremendo quilombo y me parece genial. Este tema da para 1000 notas mas y nos quedamos cortos. Que onda con las diferencias entre Consciencia, Atención y el “Yo”??? Me encantaría alguna nota mas sobre estos temas “difíciles”. Acá dejo un escrito que me parece muy interesante y tira una punta mas para ayudarnos a desentrañar que cosa es la consciencia: http://libreriahumanista.com/Libros/PDF/Apuntes_de_psicologia.pdf

  11. Matias

    Muy buen artículo. Al principio pensé que iban a hablar de Marvin Minsky y la conciencia como proceso computable vs Roger Penrose y la hipótesis OR (sería interesante ver que opinan de esto) pero hablaron de algo que no conocía y eso siempre esta bueno !

    • Pablo A. González

      Ojalá hubiese Gödel para biólogos. Hace unas semanas tuve la charla de no computabilidad con un físico y creo que se me desgarró un meñisco cerebral.

  12. Fede M.

    Genial nota!!
    1 Con eso del multitasking, LTA y de que el podemos pensar pensando en una y sólo una cosa a la vez, me acordé de haber escuchado que está comprobado que las mujeres son mejores con el multitasking… eso quiere decir que a ellas le instalaron un dual-core y nosotros tenemos un solo núcleo?

    2 “pedacitos de universo que conservaban esa calidad de misterio inexpugnable, siendo la zanahoria última encontrar una teoría que reconciliara dos conceptos que siempre nos encantó separar: el cuerpo y el esoquesomosnosotrosquenosgustapensarquenoessolamenteuncuerpo” esto me hizo acordar a esta escena de The Tenant https://www.youtube.com/watch?v=HBtQEH-YuJM .
    Por otro lado, me hace pensar que si entendí bien, y Polanski tiene razón, esta nota que acabo de leer es un esfuerzo del cerebro por entenderse/conocerse a sí mismo…¿?

  13. Mauro

    Excelente artículo. Tocando de oído, mi conclusión es que todavía estamos demasiado lejos de que deje de ser una caja negra. Pero tengamos en cuenta que solo pasaron apenas sesenta y pico de años entre el primer vuelo y la llegada a la luna :o)

    Por momentos me sorprendió la similitud que guardan estos conceptos con los que usamos en informática. El parpadeo atencional me recordó automáticamente al context switch necesario para pasar de un proceso a otro (la “sensación” de multitasking). Y por ahí debe haber algún proceso monitor que se encarga de asignar prioridad a cada tarePAJARITOOOOO. De más está decir que las redes neuronales artificiales, no de casualidad, también muestran esa propagación inmediata y abarcativa.

    ¡Gracias!

  14. Guido

    Dos de las preguntas más trágicas que tengo desde chico (aparte de por qué hay placeres que hacen tan mal) son el porqué del pensamiento, y si alguna vez voy a saber con certeza si hay vida ahí afuera.

    En éstas no me ataca la curiosidad que me llevó a caminar por el lado de la ciencia, mi teoría es que nadie las va a poder responder. Siempre me parece trágico. Como Théoden casi muerto pensando en que no iba a ver más a su sobrina, sin saber que la tenía a su lado moribunda por querer salvarlo.

  15. Sofía

    Oh rayos! Me apasiona este pequeño tema sobre encontrar un puente entre mente-cerebro.
    Mmmm la nota no fue una de las mejores que leí y me la dejo medio picando. Baaaahhhhh tengo muchas cosas para escribir pero explayar lo que pienso se me hace mas dificil que sonarme la nariz sin hacer ruido. Dejo algunos links http://www.textosenlinea.com.ar/textos/Mas%20alla%20de%20la%20modularidad.pdf http://es.scribd.com/doc/82930786/Goldstein-Cap-1#scribd.
    https://books.google.com.ar/books?id=lId3B1-D9V8C&pg=PA258&lpg=PA258&dq=ruiz+vargas+psicologia+de+la+memoria&source=bl&ots=A4wUttMS7z&sig=u3tbvN_MJNQwMQeHNM-YMoV2NoQ&hl=es-419&sa=X&ved=0CDcQ6AEwA2oVChMIoMetw8v9yAIVRoWQCh3Y1w5-#v=onepage&q=ruiz%20vargas%20psicologia%20de%20la%20memoria&f=false
    “Esta forma de entender la conciencia se relaciona con eventos neurofisiológicos claros, así como modelos computacionales básicos que la bancan.” Demasiado mainstreameros para mi gusto.
    Abrazo gatuno porque igual los amo.

  16. Emiliano Ortiz

    Pablo, has leído el trabajo de John C. Lilly?
    Si no es asi, te lo recomiendo. Sobretodo sus estudios en comunicación con delfines.
    Los siguientes títulos son muy interesantes.

    -The Center of the Cyclone: An Autobiography of Inner Space
    – Communication between Man and Dolphin: The Possibilities of Talking with Other Species

  17. Rama

    Divertido e inteligente artículo! Fisiología neuropsicoanalítica en su máxima expresión! Neurociencia no biologicista!
    Un aporte: al interesante intercambio acerca de los bebes y su capacidad conciente, creo valdría considerar que la conciencia se relacionaría con la capacidad de acceder a la corteza cerebral (corticalización, la llaman algunos autores), especialmente en el lóbulo frontal, y la corteza cerebral es lo que principalmente se desarrolla desde la mas tierna infancia, dandonos (o en algunos casos, no tanto) la posibilidad de acceder -llegando aprox a la pubertad- a nociones abstractas como por ej. la conciencia de uno mismo (ver Piaget, ver “Proyecto de psicologia para neurologos”, de S. Freud). Lo que, en mi opinión (basada en la experiencia clínica), creo deben tener los bebés es una especie de “memoria corporal sin conciencia” que va configurando modos de relación con otros y permitiendo despliegues subjetivos más cercanos a sí-mismo (gesto espontaneo, Winnicott) o mas alejados, enajenados, adaptados al medio…

  18. Paz Guerrero

    Hoy una amiga me pasó otro texto escrito por vos, este es el 3ro que leo. Me parece muy interesante tu mirada sobre este tema y los otros también y qua la puedas expresar y compartir. Espero que puedas seguir escribiendo para nosotros y compartiré este articulo en mi pagina de fb Kalül. Investigo, hago y transmito formas de entrenamiento corporal consciente y podrás imaginar que estas temáticas sobre el ser humano y los hábitos me apasionan. Gracias y espero que tu inconsciencia te siga llevando a difundir ciencia así como lo estás haciendo.


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