51.-Puto

Carlos, vos te llamás Carlos

Toda historia que vale la pena empieza con tetas.

OK, no sé si todas, TODAS, pero por lo menos una bocha (bueno, dos). O pongámosle que muchas de las cosas que empiezan con tetas se constituyen eventualmente en una historia que vale la pena contar.

Retomando: tetas.

Para poder entender el valor de las tetas, primero tenemos que entender qué es una exaptación, y la forma más sencilla de verlo es entenderlo como una estructura que en algún momento de nuestra historia evolutiva supo tener una función, pero eventualmente comenzó a ser utilizada y seleccionada en pos de una distinta. En este caso particular, las tetas supieron tener una presión de selección relacionada con una buena alimentación de la cría, pero ahora ella las usaba como argumento: como tengo estas tetas, voy a hacer y decir cualquier cosa y me lo van a festejar, porque tetas. Qué bien nos hizo la tele.

Esta forma de expresarme sería terriblemente cosificante hacia la mujer si no viniera en realidad cargado de animosidad particular para con esta mujer y estas tetas. Estas dos refulgentes bochas de solución salina diseñadas para torturar años de fina Selección Natural sobre la estructura de la columna que escupían entre labios partidos por la edad ‘No entiendo cómo un hombre puede querer estar con un hombre, es antinatural’.

Si bien sería más fácil terminar el texto acá, asumir que ya planté mi villana (que puede venir en formas y talles de lo menos simpáticos), generé mi empatía y hasta mostré una arista de progresismo tribunero, hacerlo sería dejar pasar una oportunidad de entrar en una discusión de base (que no es sobre natural y artificial, pero podría). Es que ser tribunero y políticamente correcto también necesita espalda, base y justificación. Si no, solamente sos tribunero y políticamente correcto por bocón, que no es más que otra forma de ser bocón.

Tardé unos 12 segundos en encontrar una avalancha de papers explorando la base científica de la homosexualidad. En realidad, PubMed tardó menos de un segundo en escupirme 22.217 papers directamente relacionados con el tema (re da chiste acá, pero ya es una nota delicada así que lo voy a dejar abierto), pero fui, hice el mate, vine, o sea que en realidad fueron décimas de segundo y no 12, pero ‘12’ me gustaba porque suena bien. ‘12 segundos’. Te quiero, Drexler.

Cuestión que después de zambullirme durante un par de horas en todo tipo de enfoque científico sobre orientaciones sexuales, me encontré con un par de cosas más que interesantes.

Como claramente algo tan artificial como la homosexualidad tenía que ser monopolio del humano y sus intrincadas costumbres culturales antinaturales, lo primero que intenté fue encontrar algún mínimo ejemplo en la naturaleza. Algún rastro ínfimo de comportamiento ligeramente desviado de esta norma férrea, natural, occidental y cristiana, que no es bueno que el hombre esté solo, y para eso, detrás de todo gran hombre debe haber una gran mujer, si puede ser, descalza y embarazada. Acá es cuando la cosa se puso rara.

Resulta que hay animales homosexuales. Una o dos especies. O más de 2.000. Bocha de patos putos, mariposas autorreferenciales y ovejas que balan bala. Pero la cosa no tenía forma de ser tan sencilla, porque eL HuMaNo Es Un SeR EsPeCiAl Y la HomoSeXuaLidAd hAcE DañO. PuBliCa Esto eN Tu MuRo pArA CuiDarNoS De LOs SodOmItas.

Como no era suficiente, el próximo paso era buscar investigación en humanos, cosa que encontré rapidísimo y muy enfocado en la obsesión por aislar ‘el gen homosexual’, que viene a ser como el gen X de los X-men pero con elegir bien la ropa. Esta búsqueda desembocó en un marcador genético (una etiqueta que nos dice ‘este cachito en particular de ADN siempre está medio metido en este proceso’) que se llama Xq28. Un nombre horrible, como casi todos los nombres de cositas biológicas (salvo un escarabajo que se llama Agathidium vaderi en honor a Darth Vader, alto bicho). Esta etiqueta en el ADN estaba muy cerca de varias proteínas, entre ellas una en particular que es un receptor de andrógenos. Ahora, encontrar un marcador relacionado a una hormona sexual consistentemente repetido y correlacionado con una orientación sexual es re tentador, y las revistas de ciencia no son inmunes al sensacionalismo. Pero no podía ser tan fácil y, prudentes como investigadores tratando de mapear e individualizar una sola conducta enorme y reducirla a un sólo gen, los que lo firmaban concluían algo así como ‘este gen correlaciona y sarasa, pero no es condición ni necesaria ni suficiente, solamente es una tendencia y la posta es que hay otros factores’.

Todavía no tenía una respuesta, así que seguí hurgando y ví que al toque de ese trabajo salió otro grupo a aguantar los trapos, sugiriendo que, en realidad, la diferencia no era genética sino epigenética, lo que quiere decir que no tenía que ver con la información escrita en el ADN sino con la forma en la que esa información se empaqueta y se hace más o menos accesible. Esta gente seguía buscando un gen que codificaba para la ventaja adaptativa de poder prestarte la ropa con tu pareja, pero lo hacían de otra manera. Buscaban y buscan más información sobre un patrón distribuido en la naturaleza, en muchos bichos, entre otros, en el hombre. Un mecanismo que nos explique cómo funcionamos, no sólo a nivel individuo, sino a nivel especie.

Pero uno de los avances más grandes a la hora de saber por qué nos sentimos quienes nos sentimos empezó a aparecer cuando en lugar de mirar adentro del ADN se empezó a mirar la forma en la que ese ADN se va convirtiendo de a poco en nosotros.

Para entender quiénes somos sexualmente, no había otra que mirar cómo se relacionan los dos epicentros que nos definen sexualmente: los genitales y el cerebro.

Durante el crecimiento intrauterino, el cerebro se desarrolla en la dirección masculina debido a la acción de testosterona (porque, sí, hay una ‘dirección masculina’, que es la que hace que no podamos encontrar nunca las cosas aunque las tengamos enfrente y que en serio, amor no estoy pensando en nada). De manera sencilla y opuesta, esa misma masa arrugada y babosa que nos contiene se desarrolla en la dirección femenina gracias a la ausencia de esa misma hormona.

Es en este período donde se definen muchas de las cosas que tienen que ver con la identidad de género, la orientación sexual y algunos otros comportamientos influenciados por esa disposición cerebral masculina o femenina (que tiene la diferencia más clara en núcleo sexualmente dismórfico, que en humanos se llama INAH3 si querés el GPS neuro posta).

Ahora, este grupete de neuronas se desarrolla después de la segunda mitad del embarazo, y acá es donde viene el ‘pero’: nuestros genitales no se desarrollan en ese mismo momento, sino que ya lo hicieron cerca del segundo mes del desarrollo embrionario. Todo sería cómodo si pensáramos que una cosa lleva a la otra, pero no. Parece ser que estos dos procesos podrían ser regulados de forma totalmente independiente entre sí, lo que resulta en que el grado de masculinización genital puede no correlacionar con esa misma tendencia a nivel cerebral. Bienvenido al mundo de los grises.

Resulta que el sexo y todo lo que lo cruza no le escapa a la variabilidad propia de las formas en las que los bichos nos relacionamos entre nosotros. El tema es que esa forma de relacionarnos viene en todos los colores y sabores. Porque la naturaleza se hace de eso, de variabilidad: de altos, bajos, picos cortos y picos más largos. Colores en forma de leones machos que pelean por el territorio y asesinan crías ajenas para perpetuar su linaje. Sabores que incluyen bocha de jirafas homosexuales que pegan pareja heterosexual casi exclusivamente para reproducirse. Eventos completamente distribuidos y presentes en la naturaleza, mal que a tetotas le pese.

La costumbre y el reduccionismo nos tentó e a buscar un gen o un marcador en el ADN. Algo chiquitito, mecanístico y concreto. Algo de lo que agarrarse para tener una respuesta enorme y tangible. Algún lugar al que apuntarle el dedo.

Pero parece que no, que es un toque más complejo. Parece que la vida se empeña en ser más amplia y la naturaleza por tener todos los matices que se le cante. Matices absolutamente naturales. Como ser rubio.

Rubio yo, que era rubio de pibe y ahora soy castaño, no como la señora de las tetas, que era rubia platinada. Rubio, rubio. Rubio natural.

Natural, como ser homosexual, pero en color de pelo.

 

 

Wilson, EM (2010). “Androgen receptor molecular biology and potential targets in prostate cancer”. Therapeutic advances in urology2 (3): 105–17. doi:10.1177/1756287210372380. PMC3126091. PMID21789088.

Genome-wide linkage scan of male sexual orientation. A. R. Sanders, K. Dawood, G. Rieger, J. A. Badner, E. S. Gershon, R. S. Krishnappa, A. B. Kolundzija, S. Guo, G. W. Beecham, E. R. Martin, J.M. Bailey8, Abstract 1957T (http://www.ashg.org/2012meeting/abstracts/fulltext/f120122263.htm)

W. R. Rice et al., “Homosexuality as a consequence of epigenetically canalized sexual development,” The Quarterly Review of Biology, 87:343-368, 2012. http://www.jstor.org/stable/10.1086/668167#abstract

Coe, M. J. (1967). “‘Necking’ behavior in the giraffe”. Journal of Zoology 151 (2): 313–21. doi:10.1111/j.1469-7998.1967.tb02117.x.

Sexual differentiation of the brain and behavior. Best Pract Res Clin Endocrinol Metab. 2007 Sep;21(3):431-44.

Dick F. Swaab – Sexual orientation and its basis in brain structure and function (www.pnas.orgcgidoi10.1073pnas.0805542105)




Hay 75 comentarios

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  1. Natu

    una genialidad, como de costumbre!
    Si hay algo que siempre discuto es la gente que te asegura que algo es “anti-natural”, como si no amaramos lo anti-natural, vamos! que nos encanta internet / wifi / electricidad/ ropa y a eso no lo dejamos de lado cuando pensamos en lo “anti-natural”.
    Deberiamos dar más a conocer estas cosas: jirafas homosexuales y delfines que se masturban, cosa de que nosotros no nos veamos taannnnn como el gen defectuoso de la evolución.
    Gracias por impartir conocimiento!

  2. Juan

    Es genial este blog, tanto por la redacción y los contenidos como por las referencias científicas, cosa realmente difícil de encontrar en la web hoy en día. Sigan así :D

  3. Anita

    Simplemente genial!
    ¿Qué necesidad casi obsesiva lleva a querer descular, por qué el tipo eligió o otro tipo y no a las tetas, o al revés por qué las tetas quieren tetas y no al tipo?
    La gama de grises es inmensa, en la naturaleza y en el hombre, que OH CASUALIDAD! es parte de la naturaleza.

  4. Nicolás

    Venía leyendo el artículo normalmente con una pequeña sonrisa en el rostro y disfrutándolo como siempre, hasta que leí lo de las “ovejas que balan bala” y escupí una pequeña carcajada que casi hace que me ahogue con la bombilla del mate.
    Buen artículo. Saludos

  5. Laura

    Muy bueno, realmente lo leí porque está lleno de cómplice sarcasmo y buen humor. La verdad no me importa por qué cada uno elige lo que elige y es lo que es. Menos cuando eso no implica ningún daño a los demás. Pero disfruté mucho el artículo, en especial la referencia al escarabajito de las galaxias!

  6. Ana

    Fantástico, como de costumbre, felicitaciones!!
    Me encanta la forma de encarar el tema, la prosa y la información posta.
    Gracias!!

  7. Esteban

    Sublime.
    Y finalmente, a los defensores talibanes de lo natural, también es natural el arsénico, la Yersinia Pestis y los Bacilos de Köch.
    Por ende, si el argumento para denostar la homosexualidad como antinatural no hubiese ya sido denostado por tan excelente nota, favor de no usar nada artificial para sostenerlo.
    Como Internet, la escritura, o el lenguaje articulado y abstracto, que parece que lo inventamos nosotros.

  8. Karina

    En psicología (como materia en un profesorado, no me discriminen) “aprendimos” que la homosexualidad, como la heterosexualidad, se adquiere socialmente.. Algo que no nos quedó del todo claro y tampoco quisimos indagar porque el profesor es gay y nos daba cosa(? Pero además de eso, pienso que, como dijeron Billie Joe Armstrong y Megan Fox, todos nacemos bisexuales y es la sociedad las que nos da la pauta de cómo relacionarnos entre nosotros…

    • Pablo A. González

      Varios de los papers directamente descartan esa postura porque no encuentran evidencia experimental de que así sea, así que sería más que genial contar con las fuentes que hicieron que tu profesor dijera eso y tratar de explorarlas, capaz tenía razón y aprendemos un algo que no vimos antes. Si tenés algo así, estaría re bueno verlo.

      Saludos!

  9. Guido

    Interesantísimo el artículo. Siempre resulta un buen argumento hablar de los patos putos cuando algún troglodita te habla de antinaturaleza. Las jirafas son más contundentes. Por otro lado, hasta esta semana tuve mis dudas de como reaccionaría si un amigo viene y me dice que es gay. Superé la prueba, y me siento mejor. Y más me molestan aun más los antiputos necios.

    PD: Si hay algo de esta profesión que me revienta, es esa necesidad/costumbre de tirar una conclusión importantísima con unos resultados re pequeños. Y terminar diciendo que en realidad es sólo una parte de la cuestión y que hacen falta más estudios sobre la materia.

    Me gusta ser biólogo, pero creo que tendría que haber sido mecánico para hablar de tetas y fierros todo el día.

    • Guido

      Ah, y sigo intentando escribir algo publicable. No terminé ni un manuscrito ni un intento de post. Debería ponerme un mameluco y llenarme de grasa

  10. vicky

    Soy psicóloga y durante mi formación adquiri mucha lectura psicoanalítica. Cuando entré en la carrera, la primera clase de Fundamentos de la Psicología arrancó con “la psicología.. Es una ciencia?” La profesora nos dijo inteligentemente que es una pregunta que aun ya recibidos nos íbamos a seguir haciendo.. Por eso generalmente no hay nada científicamente comprobado así tan tajante como a la ciencia le gusta, con números exactos y demás y se prioriza el famoso “caso por caso”.
    Si es cierto que se usa en el consultorio el famoso manual de psiquiatría DSM para diagnosticar para que las obras sociales autoricen las ordenes (la mayoría padecemos el famoso trastorno de ansiedad xD), pero mas allá de eso me voy a focalizar en la homosexualidad, que, para la tercera edición del DSM (ya vamos actualmente por la quinta), era una enfermedad y debía combatirse. Todo esto coincide con las grandes epidemias de HIV y ahí viene la psicología social a analizar cuanto influye el contexto socio histórico, cultural, de ese momento en el que se sostenía esta cuestión.
    Despues, como todo, evolucionaron teorías y se empieza a prestar mas atención a los postulados de Freud, seguido por mucha gente pero mayormente por Lacan.. Para estos grandes psicoanalistas, la homosexualidad es una perversion (perversion en psicoanálisis es, básicamente, toda forma de relación sexual que no implique la unión del pene y la vagina, o sea, que implique una relación sexual no al servicio de la reproducción). Todos tenemos un deseo perverso porque somos humanos y la cultura nos lo hace sublimar. Sublimamos y tapamos lo que la sociedad concibe como “malo”, teniendo una ley que nos”guía” para comportarnos de una determinada manera y poder convivir. Quienes la incumplan son condenados.
    Asi es que, por ejemplo, a diferencia de los animales, nos esta prohibido el incesto. Entre otras cosas. La homosexualidad supo verse de esa manera, hasta que luchadoras asociaciones demostraron que lo biológico (macho -hembra) y lo social (hombre-mujer) no van de la mano. Lo social son mandatos que se esperan ser cumplidos según el sexo biológico. Sexo biológico vs género social.
    Asi es que, como humanos, no tenemos épocas de celo, sino que el deseo es constante y cambiante. Las parejas humanas no se “juntan” para reproducirse sino que hay concepciones de familia, convivencia, matrimonio. Por eso es totalmente maravilloso que podamos elegir quien nos acompañe en nuestro dia a dia, sin ser señalados, y quizás en otro momento elegir otra persona que nos haga sentir bien en ese otro momento, sin importar claramente cual es su envase biológico.
    :)

    • Pablo A. González

      Ojota que ahí seguís teniendo ‘sexo biológico’ y, en una de esas, la psicología debería aggiornar su noción de ‘biológico’ a los avances de la biología. De todas maneras, gracias por el apote. Siempre es genial que sumemos conocimiento desde diferentes puntos de vista.
      Saludos!

    • laliebre

      jajajaj, qué genial!
      dos cosas: yo me crié en un barrio donde había 2 perros putos, era muy graciosa la actitud de sus dueños, con el tiempo se relajaron, y pudieron reirse del asunto.
      después hablando con la gente de campo me contaron que había todo tipo de animales ¿”homosexuales”?, porque homo no son, ¿cómo se llama la “homo”sexualidad entre animales no racionales? en fín esos perros putos nos enseñaron mucho a todos en el barrio. Y me quedé pensando que la hembra siempre lleva cierta desventaja en la “homo”sexualidad, ¿cómo la canalizará?.
      otra cosa: VICKY,el incesto existió siempre, antes era considerado necesario y bueno para la continuación de la especie, no siempre estuvo socialmente prohibido ni siquiera mal visto, sino que a medida que la sociedad fué avanzando el incesto fué perdiendo su razón de ser y empezó a ser mal visto y a prohibirse, con lo cual todo es relativo al contexto.

      • Diego

        A simple modo de observación, dudo que en los estudios que sustentan la idea de que “no encontrar nunca las cosas aunque las tengamos enfrente” (por usar el mismo ejemplo) está más representado en un subconjunto de la población que en otro, hayan definido los subconjuntos genotipificando a los sujetos experimentales. La división en grupos probablemente haya sido realizada teniendo en cuenta otro criterio no genético: el género. Así, tu último comentario podría leerse “Una dirección poblacionalmente más representada por las ‘mujeres’ y otra para los poblacionalmente más representados por los ‘hombres'”, metiéndonos inexorablemente en dominios que ocupan pero también exceden a la biología.

        • Pablo A. González

          Entiendo tu objeción, pero me parece de forma y no de fondo. Dado que la elección de esa terminología no me pertenece, te invito a escribirle al autor del trabajo (podés encontrar la refe en las Refes), así tu idea le llega a la persona a la que le tiene que llegar. De todas maneras, siendo un post sobre el ángulo biológico de la búsqueda de género, me parece claro que el post es sobre el ángulo biológico de la búsqueda de género.
          Si le escribís y sacan algo en limpio sobre tu objeción, te pido me cuentes.

  11. ive

    es curioso que se busque una explicación biológica a la (homo)sexualidad, cuando el tema es de índole mas dialético, mas de construcción-de-subjetividades-bien-tipificadas. confiando que la cantaidad de caracteres no esté limitado para los comentarios, queria comentar que Beatriz Preciado (gran referente de las corrientes feministas modernas) nos dice en su ‘Manifiesto contrasexual’, lo siguietne:

    <>

    Esta forma de entender a la (homo*)sexualidad (*o en realidad a cualquier otro tipo de FORMA de sexualidad disidente) como una cuestión política y no biológica me parece que se ajusta mas a una realidad social. la etiquetación de la homosexualidad la construye a la vez que la define, no así la práctica de ella.

    • ive

      bueno, nunca salió la cita:

      La contra-sexualidad es también una teoría del cuerpo que se sitúa
      fuera de las oposiciones hombre/mujer, masculino/femenino,
      heterosexualidad/homosexualidad. Define la sexualidad como
      tecnología, y considera que los diferentes elementos del sistema
      sexo/género3 denominados «hombre», «mujer», «homosexual», «heterosexual>>,
      «transexual», así como sus prácticas e identidades sexuales
      no son sino máquinas, productos, instrumentos, aparatos,
      trucos, prótesis, redes, aplicaciones, programas, conexiones, flujos
      de energía y de información, interrupciones e interruptores,
      llaves, leyes de circulación, fronteras, constreñimientos, diseños,
      lógicas, equipos, formatos, accidentes, detritos, mecanismos,
      usos, desvíos […]
      La identidad homosexual, por ejemplo, es un accidente sistemático
      producido por la maquinaria heterosexual, y estigmatizada como anti-natural, anormal y abyecta en beneficio de la estabilidad
      de las prácticas de producción de lo natural. Esta maquinaria
      sexo-prostética es relativamente reciente, y de hecho,
      contemporánea de la invención de la máquina capitalista y de la
      producción industrial del objeto. Por primera vez en 1 868, las instituciones
      médico-legales identificarán este accidente «contra-natura
      » como estructuralmente amenazante para la estabilidad del
      sistema de producción de los sexos oponiendo la perversión (que
      en ese momento incluye todas las formas no-reproductivas de la
      sexualidad, del fetichismo al lesbianismo pasando por el sexo oral)
      a la normalidad heterosexual.

      • ive

        lo que quiere decir la Preciado es, según entiendo yo, que toda forma de sexualidad es una ficción política. política porque de acuerdo a la forma en que esa ficción está constituida es que nos lee y leemos el mundo, de acuerdo a esa ficción es que adquirimos o perdemos privilegios respecto del resto del mundo. y ficción porque no existe en un plano material, porque no es diagnosticable o siquiera identificable por fuera del lenguaje que nos construimos para manejarnos en el mundo. no está EN el cuerpo, está en el cómo nos leemos en nuestro cuerpo.

        • Pablo A. González

          Es muy interesante leer eso, pero al mismo tiempo me urge a tratar de pedir algún trasfondo experimental que lo justifique. Por más que una construcción sea hermosa o bien articulada, es importante tratar de escarbar y ver dónde está apoyada.
          Por otro lado, en una de esas la diferencia que marcás vulnera más al género que al sexo (entendido el género como una instancia que supera a lo biológico y lo contiene, pero además agrega parámetros de relación social).
          La diferencia biológica existe y está documentada, puede ser replicada y observada por cualquiera con los medios y el conocimiento para acceder a esa piecita de nuestro cerebro, y en una de esas deberíamos acostumbrarnos a no descartar parámetros biológicos en nuestro análisis social o sociales en nuestro análisis biológico porque corremos el riesgo de perdernos algo importante, más siendo los bichos hipercomplejos que somos.

          • ive

            No es que quiera descartar factores biológicos, sino mas bien que no creo que sea el campo ideal desde el cual encarar la cuestión de la sexualidad. Dice preciado en su manifiesto, y perdón que me ponga pesado con esto, pero es que lo explica mucho mejor que yo:

            <>

            Esto último es RE importante. y hablar de sexualidad -tipificar la sexualidad- es inevitablemente hablar del sexo biológico (¿cómo decimos que a un varón le gusta otro sin decir qué es un varón?). De ahí sale mi concepto de la sexualidad como una ficción política.

  12. ive

    bueno, nuevamente no salio la cita:
    —La tecnología social heteronormativa (ese conjunto de instituciones tanto lingüísticas corno médicas o domésticas que producen constantemente cuerpos-hombre y cuerpos-mujer) puede caracterizarse corno una máquina de producción ontológica que funciona mediante la invocación performativa del sujeto corno cuerpo sexuado. Las elaboraciones de la Teoría Queer llevadas a cabo durante los noventa por Judith Butler o por Eve K. Sedwigck han puesto de manifiesto que las expresiones, aparentemente descriptivas, ‘es una niña’ o ‘es un niño’ , pronunciadas en el momento del nacimiento (o incluso en el momento de la visualización ecográfica del feto) no son sino invocaciones performativas -más semejantes a expresiones contractuales pronunciadas en rituales sociales tales como el ”sí, quiero” del matrimonio, que a enunciados descriptivos tales corno ”este cuerpo tiene dos piernas, dos brazos y un rabo”. Estos performativos del género son trozos de lenguaje cargados históricamente del poder de investir un cuerpo corno masculino o corno femenino, así corno de sancionar los cuerpos que amenazan la coherencia del sistema sexo/género, hasta el punto de someterlos a procesos quirúrgicos de ‘cosmética sexual’ (disminución del tamaño del clítoris, aumento del tamaño del pene, fabricación de senos en silicona, re-feminización hormonal del rostro, etc.).—

    • ive

      (decia…) Esto último es RE importante. y hablar de sexualidad -tipificar la sexualidad- es inevitablemente hablar del sexo biológico (¿cómo decimos que a un varón le gusta otro sin decir qué es un varón?). De ahí sale mi concepto de la sexualidad como una ficción política.

      La biología tiene sus dogmas, mal que nos pese, y la sociología se ha cargado al hombro la tarea de desarticularlos con los elementos de los que dispone. Se habló de darle ‘dirección masculina/femenina’ a un cuerpo en forma casi tautológica, definiéndo una u otra por la presencia o ausencia de una hormona que se encarga específicamente de generar algo que -acá lo importante- A POSTERIORI será catalogado como hombre o mujer. Es decir, se le está invistiendo cierta carga política a la presencia o no de una hormona que determinará cómo será leido (y no cómo es) un cuerpo al momento de nacer. Hablo de definir desde lo tautológico, porque, como dice Preciado, lo mismo dá decir ‘es hombre’ o ‘es mujer’ que decir ‘tiene dos brazos, dos manos…’, si lo que se está haciendo es describir algo que determina cómo es lo que se describe.

      Ahora bien, la asociación y el binarismo pene=hombre/vagina=mujer que propone la biología es un concepto obsoleto desde que se empezó a hablar de la intersexualidad. y desde el momento en que te matan por puto, lesbiana o trans o por no adscribir a los parámetros de masculinidad/feminidad esperados por la sociedad que nos dice qué somos, obviar la obsolescencia de ese binarismo se transforma en una decisión política.
      Como decís, Pablo, la diferencia biológica EXISTE, claro, y no hablo ya de identidad de género. lo que el dogma biologicista nos enseño es que esa diferencia alcanza para hablar del binarismo hombre/mujer que históricamente ha sido el medio ideal (todo muy #cientificamentecomprobado) para establecer una jerarquia entre ambos sexos y, si queremos hilar mas fino, entre ciertos tipos de hombre y ciertos tipos de mujeres. patriarcado le llaman.

      Perdón si me voy mucho por las ramas. Resulta que es dificil citar artículos, papers o estudios que sean considerados válidos por la ciencia hegemónica porque justamente vienen a desarticular todo lo preestablecido y lo que hace siglos está dado por cierto, sobre todo cuandolo dado-por-cierto es funcional al sistema político según el cual está ordenado el mundo. No quiero ser de los que en un debate te mandan a leer 20 manuales antes de contestarle porque me la secan. Sí me interesa que, quien se sienta interpelado y quiera buscar mas tenga material para hacerlo. el Manifiesto Contrasexual que cito, de Beatriz Preciado, es un buen punto de partida para entender por qué hablar de biología (y de ciencia en general) es también hablar de política, de regimenes políticos que datan de siglos atrás.

      Insisto en abarcarlo desde la sociología porque la biología se niega a avanzar en estas cuestiones. PERO, hablé anteriormente de intersexualidad, y como sé que es un término con el que muchxs no están familiarizadxs me gustaria dejar un link donde se habla largo y tendido sobre el tema, y que puede ser un mundo de cosas nuevas para mucha gente. El link en cuestión:

      http://www.scielo.br/scielo.php?pid=S0104-83332005000100013&script=sci_arttext

      • ive

        no pretendo que con este último comentario se entienda todo lo que pienso, y talvez la respuesta que espero lleve meses, no importa. es un tema interesantísimo y nos toca a todxs más de lo que creemos.

      • Pablo A. González

        Bien, siempre es interesante ver las cosas desde otra perspectiva. De todas maneras, te pido que notes que si bien tu postura es interesante, se basa en un pensamiento dogmático y no puede ser puesto a prueba de ninguna manera. Al mismo tiempo, tu argumentación es extremádamente extensa al punto que ya es más larga que la nota en sí, lo cual dificulta un poco el intercambio. Más allá de lo que planteás, me parece importante destacar que la ciencia comoo la entendemos no es perfecta, pero es la herramienta más cercana que tenemos para descubrir la realidad (o algo parecido), entonces en una de esas nos toca reconciliarla con otras posturas, pero no descartarla de plano. Comparto plenamente un feminismo basado en la equidad, no en la igualdad. Somos bichos significatívamente diferentes que formamos una sola especie, y podemos definir patrones mayores, incompletos y perfectibles para ‘hombre’ y ‘mujer’, pero de ALGUNA manera hay que recortar la realidad para tratar de entenderla. Se hace hasta donde se puede, y después se hace un poquito más, pero asumir que algo es inválido basado en un argumento no ensayable me parece un poco apresurado.
        Saludos y gracias.

        • ive

          entiendo Pablo! si, se me fue un poco de las manos el tema de la extensión, jaja. Pero nada, lo comentaba mas que nada como curiosidad, quien quiera interiorizarse con esas cuestiones tendrá de donde hurgar más y mejor que lo que yo pueda comentar.
          Saludos y gracias a ustedes por tanto!

  13. Pampa

    Yo tengo una teoría personal, pero no tengo manera de comprobarla, ajaaja estudio abogacia naaada que ver, pero caí en esta nota y hace un tiempo con algunas declaraciones de Piazza (Roberto) tuve un intercambio con una amiga que es licenciada en psicologia, ella con Freud y la madre castradora, y yo me plantee lo siguiente: podría ser que sea una cuestion genética, suponiendo que así fuera no se cual sería el problema, mejor se dejaria de mandar a psicólogos a adolescentes para “curarlos” y la medicina legalmente esta muy avanzada como para no permitir que a una persona se le haga un “tratamiento genético” porque es gay, y de paso le dejarian de romper los huevos (o la argolla). Me fui de tema, vuelvo. Mi hipótesis es que fuera genetico, y que lo social sólo influye en su manera de vivir su sexualidad en cuanto a identificacion parental. Como decimos comúnmente “la machona” que es hetero pero se identifica con la masculinidad, x ej, o el travesti por la identificación que hizo de su objeto sexual cuando niño con la madre. Puede ser?? O es puro pire lo mío?

  14. Santi

    Hola! Geniales sus artículos! Celebro la voluntad de este en particular de tirar por la borda el argumento de que “la homosexualidad no es natural”.

    Leí lo que dice Ive de Beatriz Preciado y me pareció hiper interesante, sobre todo la parte de:

    “Se habló de darle ‘dirección masculina/femenina’ a un cuerpo en forma casi tautológica, definiéndo una u otra por la presencia o ausencia de una hormona que se encarga específicamente de generar algo que -acá lo importante- A POSTERIORI será catalogado como hombre o mujer. Es decir, se le está invistiendo cierta carga política a la presencia o no de una hormona que determinará cómo será leido (y no cómo es) un cuerpo al momento de nacer. ”

    También recordé el libro “El beso de la mujer araña”, en el cual hay dos relatos paralelos, uno en el cual se expresa qué dicen las ciencias biológicas y la psicología acerca de qué es lo que genera la homosexualidad, y un segundo relato de la convivencia de dos varones en una celda. Estos varones terminan teniendo relaciones sexuales, siendo que uno no de ellos no se definía como homosexual. La gracia del libro es que nunca se hace ningún planteo acerca de como se definen los personajes a si mismos luego de haber tenido relaciones sexuales. Se da, y punto.

    Por esas cuestiones pienso en cuál será la intencionalidad con la que se hacen esas las investigaciones para determinar la causa molecular, o del desarrollo embrionario, de la homosexualidad o la disforia de género. ¿Por qué historicamente hay un énfasis en determinar esto? Supongo que me podés responder que la biología del desarrollo se encargó de determinar hasta cómo goma se genera la fisiología de la Drosophila melanogaster. Pero no solo me refiero a este área del conocimiento. No creo que te sea ajeno este interés histórico.

    Espero que tengamos la suerte de que para cuando se determine la causa biológica-molecular, y se disponga de las herramientas de terapia génica para “remendar el error”, ya hayamos avanzado socialmente lo suficiente como para entender que eso tiene la misma relevancia que modificar geneticamente a un embrión para cambiarle el talle de la zapatilla, o si va a ser bilardista o menotista.

    • ive

      Santi, me alegra que te resulte interesante. lo que citaste en realidad es un comentario mio sobre lo que interpreto yo de lo que dice Preciado. ella lo explica mucho mejor -y mas largo- en su ‘Manifiesto Contrasexual’, libro que -dicho sea de paso- se consigue con mucha facilidad en muchas librerias de bs.as y que resulta más que interesante para adentrarse en cuestiones de género y sexualidades disidentes.

  15. Sol

    Conclusion:
    Si sos gay hay algo hormonal y genético pero todavía no sabemos que
    Eso si, seguro que NO estas enfermo
    que Mirta Legrand dice ser rubia por dentro pero es una vieja de mierda
    Y que hagamos los estudios que hagamos, y manejemos la genetica como se nos cante, la naturaleza tiene su forma clara y concisa de decirnos
    “JAJA mira como hago lo que se me canta y nunca vas a saber porque”

    GENIAL

    • ive

      Sol, un detalle: el ‘algo’ que hay hormonal y genético no es solo en gays/lesbianas. osea, los heterosexuales tienen hormonas y cosas genéticas (?) tanto como todos. lo extraño es que se mida una cosa en función de la otra, que se investigue (y acá entra la cuestión politica de la que hablaba mas arriba hace unas semanas) la homosexualidad en lugar de la sexualidad a secas.
      Haciendo un paralelismo que la gente de El Gato seguro reconocerá (por nerds mas que nada), el otro dia viendo la peli Another Earth (que SUPER RECOMIENDO) noté algo muy interesante. la peli trata sobre el descubrimiento de un segundo planeta de identicas características al nuestro. deciden llamarlo ‘Earth 2’, obvio (Tierra 2). en un dialogo muy lindo un personaje le propone a otro preguntarsesi cree que en el otro planeta ellos se llaman a sí mismos Earth 2, o si nos ponen ese nombre a nosotros. creo que el paralelismo es mas que obvio y no precisa mayor explicación.
      entonces, ¿en función de qué medimos lo que medimos? ¿realmente creemos que estamos exentos de todo posicionamiento político cuando encaramos una investigaciones de estas características? la diferencia hormonal que se detecta y de la que hablan acá es propia de la homosexualidad. me permito un gran KÉ para destacar que para una diferencia son necesarias al menos DOS partes distintas.

      http://amazilia.files.wordpress.com/2008/08/quino_y_el_otro.jpg

  16. Agustin

    “lo que resulta en que el grado de masculinización genital puede no correlacionar con esa misma tendencia a nivel cerebral. Bienvenido al mundo de los grises.”

    Grises? Según tu opinión la homosexualidad se reduce a la acción de la testosterona en el embarazo. Reducconismo puro, nada de complejidad.

    Complejo sería pensar que tiene varios niveles: genetico, hormonal (por llamarle de alguna manera), psicologico y social.

    • Pablo A. González

      No, ni a palos. Estoy re de acuerdo con que es un tema hermosamente complejo que responde a muchísimos factores de los más diversos niveles. Yo traté de hablar un poco de los que me son más familiares, pero estaría re bueno saber más del resto.
      Abrazo!

  17. Francisco

    Siempre me encuentro con esta gente y su discurso de lo “anti-natural” que es la homosexualidad, y si, normalmente son gente reeeeee religiosa, xq la religión nos mete esa idea de que lo que dice dios es la norma y que eso se convierte en lo normal, y que lo normal es lo natural y así.
    Todo eso sin pensar x un solo momento en lo “anti-natural” (si le seguimos la gansada) que es practicar una religión… que alguien me muestre un chimpancé rezando, o esperando al matrimonio para ponerla, o a un pan paniscus discriminando a su amigo xq tiene relaciones con alguien del mismo sexo.
    La cultura, y la religión como parte de la cultura que nos envuelve, se hace tan enorme, tan abarcativa que terminamos pensando que hay cosas que se establecen culturalmente tan adentro de nuestros sistemas operativos, que lo terminamos tomando como algo normal o natural de nuestra especie…
    Acéptenlo, el ser humano, no es una especie naturalmente heterosexual y con fortuna, con el tiempo, culturalmente dejará de serlo también.

  18. Elvio

    Excelente nota, como de costumbre en El Gato…. Pero convengamos que, aún siendo algo ya probadamente natural y normal que no debería asombrar a nadie, la homosexualidad presenta como mínimo problemas a quienes lo son: el “hardware” no es compatible con el “software”, y requiere de “patches” tanto sociales como físicos para poder tener una vida más o menos “apacible”. Lo que si me genera rechazo es el “orgullo gay”, no entiendo orgullo de que, no hay orgullo posible por ser alto, bajo, rubio, morocho, gay, hetero, etc. El orgullo viene de logros personales, de esfuerzos, éxitos y decisiones generados por uno, no de lo que “natura nos da”.

    • Axel

      ¿Cuál sería la incompatibilidad? Que dos penes no tienen una vagina en la que introducirse, o viceversa? Ese razonamiento parte de considerar al sexo, o a la sexualidad en general, como muy limitada y netamente reproductiva. Sí, dos personas homosexuales no pueden reproducirse entre ellas, pero cuando una pareja heterosexual utiliza las manos, la boca o el ano en una relación sexual, nadie se pone a pensar en una incompatibilidad física. Ni hablar de casos en los que haya discapacidades, por ejemplo. Es simplemente una manera diferente de relacionarse, y esa es una de las grandes riquezas del ser humano: su sexualidad trasciende su realidad corporal.

      Eso en el plano físico; en el aspecto social, todo depende del contexto cultural del momento. Hace muchos años era bien visto, luego fue mal visto, luego muy mal, luego mejor, ahora relativamente bien, luego tal vez sea mal visto de nuevo… y así. Conclusión: el problema no es la orientación sexual en sí misma sino su valoración por la sociedad en la que tenga lugar.

      Punto final: lo del “orgullo” es muy discutible y no hay un consenso, de hecho la inmensa mayoría de la comunidad homosexual no participa en esas manifestaciones. Sin embargo siempre que escucho ese comentario trato de ponerlo en contexto: las manifestaciones del orgullo no surgieron como una celebración sino como un acto de resistencia, una respuesta reactiva a una sociedad agresiva y opresora. Se puede hacer un paralelo con las marchas por los derechos de las mujeres, de los negros, de los judíos, las marchas por los derechos laborales, etcétera.
      Al igual que con las marchas del orgullo, no es que toda esa gente esté especialmente orgullosa o se sienta mejor que los demás por ser negra, judía o por trabajar en una fábrica: lo hacen en respuesta a una situación social desfavorable, una forma de plantarse digamos. Como hace un par de décadas que la cosa ya está más tolerada (en ALGUNOS países occidentales), ese sentido contestatario original de manifestarse se fue diluyendo y quedó en una especie de carnaval anual, para celebrar la diversidad y blabla.

    • Jorge

      El orgullo lgbt es una reivindicación política para contrarrestar los efectos discriminatorios y excluyentes que generan las personas que piensan que nuestros cuerpos-hardware no son aptos para nuestro deseo-software y que necesitamos adaptaciones-patches para poder tener una vida parecida a la de las publicidades de fideos-vida apacible-campana de acero inox.
      No gracias, me quedo con el bug.

  19. Maru

    Hola ¿qué tal? Como no soy bióloga creo que me estoy perdiendo de algo, así que primero viene una pregunta de comprensión y después una pregunta en caso de que haya entendido bien:
    PregComp: Reconstruyo el argumento: hay genitales másculinos y genitales femeninos (o con su nombre científico PITO y CHULI), en tanto que hay 2 formas diferenciadas para armar conexiones neuronales que van a desarrollarse en el útero por mayor o menor influencia de la testosterona (en un comentario dijiste XX, XY, pero yo voy a decir hombre, mujer porque es la internet y poruqe puedo). Como el desarrollo de los genitales es independiente del del mapa neuronal, se da el caso de que hay hombres con pito que se sienten atraídos por hombres con pito, y tambien mujeres con pito que se considran atrapadas en el cuerpo de un hombre, entre muchas otras cosas, porque primero les creció el pito en el útero y después desarrollaron la conexión entre neuronas que corresponde a las mujeres (?). ¿Solo hay dos mapas posibles- hombre/mujer? ¿O hay puentes entre neuronas que tienden a aparecer en los hombres mas que en las mujeres? ¿O etc?
    OtraPreg: Si es el caso de que solo hay dos mapas neuronales, esto explicaría las tendencias a excitarse frente a la genitalidad del sexo que “opuesto” (osea se que debería tener el otro mapa de neuros, osea pito-chuli / chuli-pito), como existen personas x, tales que sus mapas neuronales dicen que deberían sentirse exitados por los pitos, entonces les kbn los pitos, indepednientemente de que tengan pito o chuli. Ahora, ¿cómo se explica la bisexualidad en este marco?
    Nada eso, graciela!

    • Pablo A. González

      Hay dos respuestas que te puedo dar. La primera es que es un tema dificilísimo, tanto en lo operativo como en que de hecho no hay demasiados grupos laburando en eso porque, como sabemos, el sistema científico no es ajeno a las presiones sociales. Lo que sí te puedo decir es que en realidad lo que hay son ciertos gradientes que contienen bocha de grises donde la tendencia es hacia un lado o hacia el otro, sin ser una cuestión binaria.
      Lamento no tener mejores respuestas, creo que con suerte en un par de años va a haber más investigación y capaz que yo también aprendo un poco más para poder leerla y extraer de ella información pertinente.

  20. Sofía

    Perdón que llegue a comentar tan tarde.
    Me parece que socialmente se da mucho lo de confundir sexo con género y a su vez con preferencias sexuales/amorosas. Ya sabemos lo que es el sexo y hoy día hay un amplio abanico de géneros con los cuales identificarse. Etiquetas que quizás no sean necesarias. Lo que quiero decir es que una persona con genitales masculinos puede sentir que su identidad de género es transexual, pero que igualmente se sienta atraído sexualmente por mujeres. Hay tantas combinaciones como personas si se quiere (ok exagero, pero hay muchas). Lo que concluyo de tu artículo es que sexo y género no están relacionados biologicamente, lo que de cierto modo avala lo que manifesté anteriormente. Si a la gente que tanto le gusta lo natural, logramos explicarle que naturalmente una cosa no implica la otra, seríamos todos un poquito más felices. Ojo que igual siguen siendo unos pelotudos, porque el formato de pensamiento no se los cambiás.

  21. Sofia

    Mi comentario va a parecer muy común al lado de todos los otros, pero muy buena nota!
    Me parecio relevante decirlo, porque es de verdad. Los quiero <3

  22. Sofi

    Yo estudio psicología y leí los comentarios de algunos psicólogos más abajo, y de otros no psicólogos que hablan de psicología como si fuera el tarot. La verdad que esta nota me hizo darme cuenta de lo aislada que está esta disciplina de las demás ciencias y de lo inútil que es seguir construyendo así, por este camino, aislándonos cada vez más y quedándonos en el siglo XX con san Freud y san Lacan y el famoso Edipo que parece que tiene siempre la culpa de todo.
    Ojalá algún día en Argentina la psicología gane respeto como ciencia (aunque para eso haya que depurar mucho) Muy buena nota!

  23. Emi

    Caigo un poco tarde, pero ¿qué pasa con las féminas que consideramos que TETAS? Es decir, ¿existe algún patrón entre todos los homosexuales? ¿Por qué aparentemente hay más chicas bisexuales que pibes? Obvio, puede ser determinado por la sociedad y su opinión sobre todas las cosas, pero por ahí hay algo más de fondo. S


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