76.-Besame

Besame Besame Besame

Todos recordamos la primera vez que hicimos algo. Lo llevamos como un evento especial y único. Pero la realidad es que somos bastante injustos y poco fieles a los hechos que efectivamente acontecieron durante nuestras primeras veces, sobre todo cuando involucran a alguien más. En mi caso, hablar de mi primer beso sería extremadamente pretencioso, ya que de mío tuvo poco. Como cuando decimos ‘Somos una especie increíble, mandamos satélites al espacio’. No, bancá. O sea, sí, somos una especie increíble, en general, en promedio; pero si a mí me dejás un satélite, con bastante tiempo y carbón, doblando una chapita acá y allá, lo máximo que puedo llegar a hacer es un paty.

Digamos que me limité a arruinar lo menos posible la situación, procurando estar a la altura de la circunstancia, o sea, dos escalones más arriba que ella. No digo que no me interesara ni mucho menos, pero ella no era nueva en esto de besar y yo camuflaba mi inexperiencia como podía. La charla avanzaba entre chizitos y coca y de a poco mi inoperancia se iba haciendo cada vez más evidente; al punto que su paciencia se agotó, cruzó los brazos por detrás de mi nuca, y me besó. Re awww todo. O no.

Vista desde afuera debió ser una escena maravillosamente tierna, pero detengámonos un poco en la realidad de lo que estaba sucediendo: dos infantiles bocas llenas de chizitos incrustados entre costosísimos y dolorosos alambres chocando al ritmo de Enrique Iglesias; el abrazo de dos lenguas ingenuas que llevaban y traían saliva entre Aerosmith y Bon Jovi. UN ASCO.

¿Qué nos pasa? Si lo pensás dos segundos te das cuenta de que estamos mal. Mal posta. Besarse está buenísimo, y probablemente por eso lo hacemos cada vez que da. Pero es raro. ¿Por qué cuando nos gusta alguien no tenemos mejor idea que acercarle la cara, colapsar labios e intentar invadir su boca a lengüetazos?¿Cómo puede semejante horror tener carácter legal, estar bien visto y ser algo a lo que aspiramos mientras abrazamos un pote de helado frente a la película del domingo? Este desagradable comportamiento está tan expandido en nuestra especie que quizás exista alguna manera de explicar por qué estamos tan enfermos.

El beso es un acto caprichoso, subjetivo y extremadamente hipócrita, porque la saliva de Jessica Alba no es abismalmente distinta a la de Sofía, la vieja de abajo, que tiene 90 años y que, ojo, es divina, pero medio que prefiero a Jessica.

Por alguna razón nos encanta andar dándonos besos. Si no preguntale a la pareja que tiene el récord de beso ininterrumpido (58 horas y media. Respect). Hay diferentes explicaciones para este hermoso y desagradable comportamiento, algunas más claras y otras más especulativas, que chapar no es una ciencia exacta. La filematología vendría a ser justamente la ciencia que se encarga de estudiar este asunto del beso (técnicamente conocido como ‘ósculo’. Sexy).

Si besar es raro, su origen puede ser aún peor. Chapar no es exclusivamente humano. La cosa podría haber empezado bastante antes de lo que imaginamos. Muchos animales, incluyendo primates como el chimpancé, alimentan a sus crías dándoles comida boca a boca, y puede que nuestros antepasados homínidos más cercanos también lo hicieran (bddd). Dado que ser alimentado es un claro acto de amor incondicional (de esos que llevan a tatuarse ‘Madre’), algunos psicólogos evolucionistas piensan que este comportamiento pudo haberse extendido para mostrar afecto entre madres e hijos en general, y que más tarde nosotros la bardeamos y extendimos la cosa a un todos contra todos. (Tampoco fuimos los únicos. Los bonobos muchas veces hasta transan. Sí, francés, con lengua. Rawr).

El beso es una instancia ideal para medir al otro; por ejemplo, a través del olfato. Pocas veces tenés la posibilidad de oler tanto a alguien como cuando te lo estás chapando. El aliento de la otra persona puede dar información sobre su estado de salud. Y no sólo eso. En 1995 se hizo un estudio en el que un grupo de chicas olía remeras que habían sido usadas durante dos noches por diferentes flacos y debían elegir las que les parecían que tenían un aroma más atractivo. Después analizaron genes particulares relacionados con el sistema inmune de ellas y ellos. El resultado fue que las chicas se sintieron atraídas por olores cuyo dueño presentaba mayores diferencias en estos genes con respecto a los de ellas. La hipótesis es que, de alguna manera y a través del olfato, las mujeres tienden a elegir parejas que tienen genes del sistema inmune bien diferentes a los suyos, lo que implicaría una descendencia con mayor variabilidad, es decir, un sistema inmune capaz de reconocer mayor cantidad de patógenos. Todo muy ‘hay química entre los dos’.

Los labios, todo un mundo. Esta zona del cuerpo tiene una densidad de terminaciones nerviosas mayor que casi cualquier otra, y la región de la corteza cerebral encargada de procesar la información sensorial que viene de los los labios ocupa incluso más lugar que la parte de la corteza sensorial correspondiente a los genitales. Interesante. Durante el beso, se liberan diferentes neurotransmisores y hormonas que dan cuenta de las sensaciones típicas del chape: hay un aumento en la actividad y en los niveles de dopamina en regiones del cerebro relacionadas con la motivación, el placer y las adicciones; crecen los niveles de adrenalina (lo cual incrementa el ritmo cardíaco y la transpiración); y aumentan también los niveles de endorfinas. Una fiesta. Además, se incrementan los niveles de oxitocina, una hormona relacionada, entre otras cosas, con el apego social, que aumenta también durante el orgasmo y la lactancia. Por otro lado, disminuyen los niveles de cortisol, una hormona directamente asociada al estrés. Cuando notes un poco tensa a esa persona que te gusta, ya tenés argumentos para encajarle un beso en nombre de la ciencia (consensuado, claro).

No sólo es interesante el por qué del besuqueo, sino también el cómo. Piensen en todos sus besos (si recuerdan todos, tienen que salir más). ¿Para qué lado giran la cabeza en general? La mayoría de las veces (2/3) lo hacemos hacia la derecha (incluso las personas zurdas y los ingleses). Onur Güntürkün, un neurocientífico alemán que se pasó 2 años y medio viendo parejas besarse en la via pública (un ser muy especial), cree que esto tiene que ver con la lateralidad. En general, ya sea para manos, pies, oídos u ojos, la mayoría prefiere usar la parte derecha de su cuerpo. Parece que el desarrollo de la tendencia a girar la cabeza hacia un lado o el otro es anterior al del resto de las lateralidades, aparece durante los últimos meses de gestación y podría ser otro tipo de lateralidad que se mantiene hasta llegar a la edad de los besos. A esto se le suma otra explicación mucho más tribunera. El 80% de las mujeres tienden a sostener sus bebés de manera que ellos deben girar su cabeza hacia la derecha para encontrarse con su mamá, y su teta. La idea es entonces que girar a la derecha queda asociado al alimento, al cuidado y al amor. Ironías de la naturaleza.

Como suele ocurrir, el origen evolutivo y el valor adaptativo del beso no quedan del todo claros. Sabemos más hacia dónde va que de dónde viene. Pero no es descabellado pensar que se seleccionó no sólo como una forma de demostrar afecto, sino también por su poder de condensar un montón de información sobre la potencial pareja en un sólo acto, en un instante.

Saber elegir a alguien para un rato o para una vida no es un tema menor. Conocemos poco sobre el otro, y a veces con verlo y escucharlo no alcanza. Ante tanta incertidumbre, el beso quizás sea la más hermosa, asquerosa y efectiva bolsa de respuestas.

 

https://www.youtube.com/watch?v=dwJ-wwF9XVs#t=28
https://www.youtube.com/watch?v=ixQbCXLUUj8&list=UU6nSFpj9HTCZ5t-N3Rm3-HA#t=23
https://www.posturalrestoration.com/resources/dyn/files/1087289zf7e0d297/_fn/Affair_of_the_Lips.pdf
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/7630893
http://journals.plos.org/plosgenetics/article?id=10.1371/journal.pgen.1000184
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15777804http://www.nature.com/news/2003/030213/full/news030210-7.html

 




Hay 67 comentarios

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  1. Julia

    Muy bueno el artículo! Ahora te hago una pregunta: Chapar libera hormonas, como vos decís. Pero que la persona te caliente sólo tiene que ver con eso? O sea que cualquiera que nos chapemos nos va a calentar por el mero hecho de hacerlo?

    Estoy de acuerdo que chapar es la gloria, sobre todo porque ahí te das cuenta qué te pasa con el otro (si te gusta, te calienta… o si es meh). Entiendo lo que decís del olfato, pero no puedo evitar pensar en mi primer ex que tenía halitosis y me la bancaba. No se, asociación libre.
    Y te agrego algo más: también desde algunas corrientes de la Psicología se postula que el beso (en la boca o en cualquier parte) tiene que ver con formas más adaptadas del chupeteo que el bebe le hace a la madre.

    Gracias!
    Juli

  2. Leandro

    “El beso es un acto caprichoso, subjetivo y extremadamente hipócrita, porque la saliva de Jessica Alba no es abismalmente distinta a la de Sofía, la vieja de abajo, que tiene 90 años y que, ojo, es divina, pero medio que prefiero a Jessica.”

    Estallé!! GE-NIO!!!! Me paro y aplaudo de pie!

    GRAN Artículo!!

  3. Pablo

    “La idea es entonces que girar a la derecha queda asociado al alimento, al cuidado y al amor. Ironías de la naturaleza.”

    Clap clap clap!

  4. Ayelen

    Siempre me pasa que los primeros besos con cualquiera me resultan mucho más atractivos que cuando ya los conozco, en ese punto llega la consciencia de que son un acto bastante repugnante!!! Igual me re garparía tener una serie de primeros besos con Jessica, Brad, Mila o alguno de esos que seguro tienen aliento a flores!

  5. Lulen

    Muy buen artículo. Me recuerda a una anécdota poco relevante:
    Cuando tenía como 8 años, caminaba por Plaza Francia con mi papá y vi una pareja transando. Se me ocurrió que pocas veces había visto besos en la vida real (mis papás se separaron cuando yo era chica) y si no era un invento televisivo que posteriormente había copiado la gente. No me parecía lógico que alguien espontáneamente quisiera hacer esa serie de movimientos específicos con los labios-lengua a otra persona, por mucho que la quisiera o gustara.
    Por mucho tiempo esa fué mi idea general.
    1. Algún objetivo superoculto había detrás de hacer que la gente compartiera saliva, o cualquier otro motivo.
    2. Lo pasaban en la tele como algo normal, en las novelas, etc.
    3. La gente lo imitaba
    4. La tele reflejaba esa “realidad”, etc.

  6. Fer

    ¡Excelente gatinota!

    Respecto al “estudio en el que un grupo de chicas olía remeras”, alguna vez leí, y perdón pero no tengo la referencia, que “según una investigación de la Universidad de Sarasa” sobre “olores desagradables”, el sudor de los familiares ranqueaba alto. Después de la carne en descomposición, el vómito y la caca, pero alto, y lo asociaban con evitar la endogamia y/o el incesto.

    Besis :P

  7. Diego

    “La idea es entonces que girar a la derecha queda asociado al alimento, al cuidado y al amor. Ironías de la naturaleza.”
    Pimba! Me encantan esas cortitas al riñón que tiran
    Sigan escribiendo, aguante El gato y la caja.

  8. Otro Leandro

    Muy bueno el artículo, pero no estoy de acuerdo, y seguramente muchos antropólogos tampoco. El beso es algo cultural; hay innumerables etnias que no conocen el beso, simplemente un par de caricias, y al grano. Y también dudo mucho que se trate de un comportamiento que pasó por selección natural, eso implicaría que hayan existido individuos que no se besaban y solo por eso dejaban menos descendencia y no creo que sea tan así, aún teniendo en cuanta el posible beneficio a la mejora del complejo de histocompatibilidad. Es posible que el simple hecho de ser la boca un área sensible lleve a que si se roza con la de otra persona dé placer, y bueno, lo que da placer suele repetirse, lo cual tiene valor adaptativo, pero en otros comportamientos, no me parece que sea así en este caso.

    Saludos!!

    • Eluá

      Dado que nuestros parientes evolutivos también se besan, es más probable que el “no-besarse” sea lo cultural. Que sea un área sensitiva puede haber sido lo que lo originó, pero las ventajas lo que lo mantuvieron. Si no hubiese una ventaja evolutiva, es probable que ya hubiera surgido algún gen que disminuya la tendencia a darlos. Pensá que no-besarse tiene también muchas ventajas (enfermedades como herpes tales como mononucleosis, etc.), y sin embargo la mayoría lo hace.

      • Leandro

        “Que sea un área sensitiva puede haber sido lo que lo originó, pero las ventajas lo que lo mantuvieron. Si no hubiese una ventaja evolutiva, es probable que ya hubiera surgido algún gen que disminuya la tendencia a darlos”.

        Con todo respeto, esa frase refleja que no entendés demasiado la complejidad de la vida y por ende de la evolución. No necesariamente tiene que ser ventajoso un carácter para que sea mantenido por la evolución, puede ser neutro perfectamente. Y peor es decir que al no dar una ventaja provoque que aparezca un gen que disminuya la tendencia a darlos, esa frase es finalista y determinista a la vez (una combinación medio rara en una sola persona je). Realmente pensás que el comportamiento del “beso” o “no beso” puede estar determinado por un solo gen? Me parece un poco reduccionista.

        Saludos!

        • ELUÁ

          Con todo respeto, tu respuesta refleja que no entendiste mi comentario ;). Releelo, por favor.

          Nadie dice que no pueda ser neutro y quedarse. El tema es que NO es neutro: besarse tiene ventajas (algunas mencionadas en este artículo) y desventajas (algunas que mencioné).

          Lo demás es claro que es una simplificación, respondiendo a una simplifación, sobre un artículo simplificado para poder ser de difusión científica. Tengo bien en claro que una gran cantidad de las cosas están determinadas por más de un gen (hay genes de control de expresión genómica, hay interacciones, etc.). Pero sí podría tranquilamente haber un nuevo gen (o una nueva variación) que modifique todo ese entramado para un lado u otro. Hay muchas cosas más que pueden mencionarse pero escapan de un simple comentario, por ejemplo el costo de esa característica (algo podría ser beneficioso, pero no valer su costo), o las etapas intermedias que debería pasar evolutivamente (si es algo complejo) que pueden hacerlo menos probable.

    • Facundo Alvarez Heduan

      Gracias. No son innumerables, sino algo así como un 10%. Es decir que el 90% de la sociedad practica este comportamiento (parece bastante). Quisiera algún argumento un poco más fuerte sobre que ‘el beso es algo cultural’. Claramente hoy lo es, al menos en parte, pero puede que su origen no lo sea. Más allá del posible beneficio de la histocompatibilidad, si el beso es o fue un acto de comunicación y demostración de afecto entre madres e hijos, no parece descabellado que haya sido seleccionado, como tantos otros comportamientos del estilo que existen y que contribuyen a una comunicación más efectiva entre individuos de especies recontra cooperativas como la nuestra. Tampoco descarto que se haya seleccionado por el placer (cosa que menciono en la nota). Pero el análisis suele ser al revés: comportamientos beneficiosos se refuerzan positivamente a través de la sensación de placer, lo que motiva a repetir estos comportamientos (comer, tener sexo, etc). Pero, como decís, no es una locura pensar que la boca es sensible por cuestiones que nada tienen que ver con el beso, y que quizás el beso se suba a esa arquitectura y lo repitamos simplemente porque nos da placer. Podría ser, pero no podemos descartar el resto de las hipótesis que expongo en la nota, y que de hecho no son excluyentes. Saludos.

      • Leandro

        Hay que tener en cuenta también que la mayoría de las culturas en las que no se besa, habitan islas sin contacto con el resto del mundo, eso también me hace inclinar la balanza hacia lo cultural.

  9. Ana

    Este gato encerrado me divierte mucho!!
    Qué buena nota, llena de información y sumamente graciosa.
    Me encantó la ilustración.
    Sigan escribiendo que se extrañan cuando no publican.

  10. Juancho

    Buenísima nota, Facu!
    Lo de la densidad de terminaciones nerviosas en labios/genitales le da fundamento científico a lo que siempre sostuve acerca de la autofelación y por qué no es conveniente.
    Siempre fue una postura teórica, nunca tuve la elongación necesaria para dar el salto empírico.

  11. Ariel

    Que obsesión con el determinismo biológico! Hay acá un supuesto que no es tan evidente para mí: ¿de donde sacaste que el beso existió en toda la historia de la humanidad?. Cuál es la data científica que te permite vincular el acto de pasarse comida con la boca entre chimpances, con nuestro ancestro común hace 10 millones de años y luego con una práctica tal como darnos besos en la actualidad?

    Yo entiendo que a los biólogos les encanta explicar todo todito desde la biología pero, humilde consejo, quizás habría que formarse un poco mejor en el estudio de las prácticas humanas antes de hablar del chape.

    Abz!

    • Otro Ariel

      ¿Determinismo biológico? ¿TODA la historia de la humanidad?
      No soy el autor, ni biólogo, soy un simple lector, y no encuentro lo que mencionás.

      Si te referís al séptimo párrafo:
      “Chapar no es exclusivamente humano. La cosa *PODRÍA* haber empezado cuando éramos monos. Muchos animales, incluyendo primates como el chimpancé, alimentan a sus crías dándoles comida boca a boca, y puede que nuestros antepasados homínidos más cercanos también lo hicieran (bddd). Dado que ser alimentado es un claro acto de amor incondicional (de esos que llevan a tatuarse ‘Madre’), algunos *PSICÓLOGOS EVOLUCIONISTAS PIENSAN* que este comportamiento pudo haberse extendido para mostrar afecto entre madres e hijos en general”.

      Dice “podría”, en condicional, y después “psicólogos evolucionistas”, no “biólogos”, y “piensan”, no “afirman”.

      No intenta explicar “todito desde la biología”, y “psicólogos” me suena a “estudio de las prácticas humanas”.

      Humilde consejo, habría que hacer un poco de lectura comprensiva antes de hablar de “obsesión con el determinismo biológico”.

      Besis ;)

  12. Coty

    “detengámonos un poco en la realidad de lo que estaba sucediendo: dos infantiles bocas llenas de chizitos incrustados entre costosísimos y dolorosos alambres chocando al ritmo de Enrique Iglesias; el abrazo de dos lenguas ingenuas que llevaban y traían saliva entre Aerosmith y Bon Jovi. UN ASCO”

    jajajajjaja geniaal!

  13. Mario Gamarra

    Excelente artículo, y gran referencia a la escena de Francella.
    Una corrección para el segundo párrafo, creo que se escapó una A “se iba a haciendo” (:

  14. tt

    genial! me dieron ganas de chapar!!!!, y si! es verdad en el primer beso sabés si “hay química o no”, excelente la ilustración! (si lo bueno es breve 2 veces bueno!)

  15. Uno más

    Estaba pensándolo y también soy “Zurdo”.
    Puede eso tener que ver con el “Primer beso”? A lo mejor la primera vez —con una persona con más experiencia, como en la escena que nos pinta el post— te “acomodás” más a no quedar como un gil y seguís la corriente. Cuando aprendiste como va la cosa, después aplicás y listo.
    A lo mejor me “tocó” una zurda de movida y por eso quedé zurdo. ¿O no?

  16. Ingrid

    Para que se investiguen con selfie de la nuca, leí en algún paper de Anatomía que los zurdos tienen invertido el remolino del pelo en la cima del cuero cabelludo…
    Genial la nota!

  17. MARIANA

    Yo también me tiro a la izquierda! Será porque no me amamantaron?
    Conocí hace poco lo que hacen y me parece sumamente entretenido e interesante. Sigan así :)


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