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IMG:  Pupé  

Aborto: cuánto cuesta y cuánto vale

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¿Cuál es el costo físico, psicológico y económico de abortar? ¿Qué es y cómo funciona el misoprostol?

Que nuestra especie tenga la particularidad de poseer algunos intereses y comportamientos bastante alejados de eso que asociamos comúnmente con la mera supervivencia (comportamientos como escuchar música, hacer deporte o consumir sustancias potencialmente dañinas), nos permite también pensar, por ejemplo, en la posibilidad de elegir el momento para ser padres y madres, así como tomar la decisión de no serlo. Esto nos motiva a buscar diferentes métodos anticonceptivos o, cuando fallan o hay un descuido, ejercer una acción conocida como aborto inducido (provocado). Más allá de las razones que tenga cada persona para interrumpir voluntariamente el curso de un embarazo y de las opiniones a favor o en contra que tengamos al respecto, lo cierto es que los abortos inducidos, así como los naturales o involuntarios, existieron, existen y continuarán existiendo.

De acuerdo a las últimas estimaciones disponibles, en el mundo se realizan más de 55 millones de abortos inducidos por año, de los cuales casi 7 millones suceden en América Latina. En Argentina, un estudio del 2005 pedido por el Ministerio de Salud de la Nación estimó, con dos metodologías diferentes, que en el año 2000 hubo entre 485 mil y 520 mil abortos inducidos (actualmente es esperable que esa cifra sea algo menor considerando que se registran menos internaciones que en el 2000 vinculadas con complicaciones por aborto). Mucho se ha dicho sobre la supuesta invalidez de estas cifras, pero lo cierto es que la clandestinidad de estas prácticas impide obtener datos precisos, y si bien las estimaciones siempre suelen tener más errores que los datos recolectados, esta aproximación, aunque lejos de ser exacta, es considerada por los expertos lo suficientemente robusta como para ser tenida en cuenta seriamente.

Estas cifras reflejan con elocuencia el fracaso de la prohibición del aborto para evitar que se continúen realizando de a miles. Por eso, el tema central de la discusión que nos proponemos plantear en esta nota no se enfoca en la atribución (o no) de derechos para el cigoto, embrión o feto, ni en la tensión de esos derechos respecto de la persona gestante. Establecido esto, podemos pensar en las condiciones en las que hoy se realizan cientos de miles de abortos inseguros y los efectos que tiene esta realidad sobre la Salud Pública del país, lo que incluye no sólo el bienestar de la población, sino también los gastos asociados en el sistema sanitario.

La vuelta al mundo (con datos)

En los países donde la interrupción voluntaria del embarazo está completamente prohibida o se permite sólo para preservar la vida de la mujer ante casos extremos, como es el caso de Argentina, los abortos inducidos se realizan mayoritariamente por fuera del sistema de salud (el 75% según algunas estimaciones). Tales abortos (clandestinos) suelen llevarse a cabo de manera insegura y a veces peligrosa, siendo generalmente ejecutados por personas no calificadas y en entornos que no cumplen con los estándares médicos mínimos de seguridad. Las formas en las que se realizan son variadas y van desde costosas cirugías en clínicas clandestinas, llevadas a cabo por profesionales de la salud, hasta la autoinducción del aborto mediante la introducción de agujas de tejer, alambres o puntas de perchas dentro del útero; o incluso de sustancias tóxicas como chiles, herbicidas, hojas de ruda o ramas de perejil. En el contexto de la ilegalidad también es posible llevar a cabo un aborto inducido de bajo riesgo mediante una cirugía realizada en condiciones adecuadas o tomando pastillas con supervisión. Sin embargo, el elevado costo de las prácticas seguras en el mercado negro hace que su acceso se limite a quien pueda pagarlas, empujando a muchas mujeres que quieren abortar a optar por opciones con escasa eficacia y finales para nada felices, como internaciones hospitalarias por complicaciones graves o incluso la muerte.

No es ‘aborto sí o aborto no’, es ‘legal o clandestino’. La legalización de la interrupción voluntaria del embarazo disminuye la proporción de abortos realizados de forma insegura o peligrosa. Por otro lado, la ilegalidad no es una política efectiva para reducir la tasa de abortos. [FUENTE]

En nuestro país la cantidad de mujeres muertas luego de un aborto llegó a la suma de 43 casos en el año 2016. Sin embargo, las complicaciones asociadas a abortos representan cifras mucho mayores que no pueden ser medidas con exactitud debido, justamente, a la ilegalidad de la práctica. De acuerdo a las últimas estadísticas disponibles del Ministerio de Salud de la Nación, durante el 2013 hubo 49 mil internaciones por complicaciones asociadas al aborto en los hospitales públicos de todo el país, y este número probablemente esté subestimado, ya que no incluye las internaciones en el sistema privado. Estas internaciones se calculan teniendo en cuenta los egresos hospitalarios, los cuales representan un buen indicador de la morbilidad y severidad de los abortos clandestinos, así como los costos asociados a restaurar la salud de las personas sobre las que se realizó, siendo mayor a medida que se incrementa la gravedad (no es lo mismo estar internada en una sala común durante un par de días que terminar en terapia intensiva una semana llena de tubos, medicamentos y transfusiones de sangre).

En la otra cara de la moneda, en los países donde se permite la interrupción voluntaria del embarazo de forma segura, las complicaciones y muertes por aborto son muchísimo más bajas que en aquellos donde está prohibido, así como las hospitalizaciones y los gastos de salud asociados. Y es que, cuando el aborto inducido se realiza en condiciones seguras, los riesgos asociados son incluso menores que los de un parto (hasta 14 veces menos). Pero no sólo eso, sino que además en los países que legalizaron la práctica, la tasa de abortos es más baja y se redujo con el paso de los años, por lo que puede sugerirse que restringir el acceso a la interrupción del embarazo no reduce la cantidad de abortos inducidos. Aunque en algunos países los datos muestran un incremento en la cantidad de abortos reportados inmediatamente después de la legalización, buena parte de este incremento puede explicarse por el ‘blanqueo’ de abortos que antes no eran registrados por realizarse en la clandestinidad. Finalmente, en muy pocos países (como España o Cuba) sí ocurrió un aumento real de los abortos luego de la legalización, pero como constituyen excepciones a la tendencia es preciso indagar en la posibilidad de que se deba a otras causas, como al aumento de la actividad sexual en adolescentes, a la falta de acceso de anticonceptivos, o a embarazos no intencionales que ocurren fuera del matrimonio en sectores de la población donde esto es un tema tabú (nota al margen, la tasa de abortos en España bajó considerablemente en los últimos años). De estos datos se desprende algo que ya todos sabemos pero no siempre se cumple, y es que cualquier política de salud relacionada a este tema tiene que estar acompañada de un plan de educación sexual integral.

Salvo pocas excepciones, la tasa de abortos en los países donde la práctica está legalizada es menor que en aquellos donde está prohibida. [FUENTE].

Vil metal

Uno de los temas más discutidos del proyecto de ley de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo es cuál es el costo que debería afrontar el Estado para cubrir los gastos de este procedimiento. En oposición al proyecto de ley se ha argumentado que la legalización del aborto podría incrementar los gastos del sistema de salud. Sin embargo, estas estimaciones se realizaron teniendo en cuenta el precio de los procedimientos dentro del mercado negro o en otros países (en dólares), por lo que no son ideales para representar el potencial gasto real. Además, tampoco se tuvo en cuenta que las internaciones por complicaciones en un marco legal son muy raras y las muertes son virtualmente nulas, por lo que se ahorraría el dinero gastado en las hospitalizaciones por complicaciones de abortos que ocurren en la clandestinidad. En definitiva, tampoco en términos presupuestarios la discusión que se impone es ‘aborto sí o aborto no’, sino ‘costo agregado para el sistema de salud de los abortos seguros o manejo de las complicaciones de los abortos clandestinos’.

Los gastos del Estado dependerán del método elegido y si estos son provistos por el sector público o privado, entre otras cosas. El proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo contempla todos los procedimientos recomendados por la Organización Mundial de la Salud en embarazos de menos de 14 semanas (apenas arriba de 3 meses), los cuales son seguros y efectivos e incluyen tanto métodos farmacológicos como quirúrgicos, siendo el uso del medicamento misoprostol el más mencionado.

¿De qué hablamos cuando hablamos de Misoprostol?

El misoprostol es un fármaco que, dada su capacidad para proteger las paredes del estómago y reducir la secreción de ácido clorhídrico, comenzó a venderse durante los ‘80 para prevenir y tratar las úlceras gástricas en personas que tomaban ciertos medicamentos que causan como efecto secundario úlceras pépticas (se sigue usando para esto). Cuenta la leyenda que, durante los ‘80, una mujer brasileña descubrió por casualidad las propiedades abortivas del medicamento y comenzó a utilizarlo con ese fin de forma clandestina. Posteriormente, se llevaron a cabo un montón de estudios para chequear este efecto y se encontró que el misoprostol se une a las células musculares del útero (miometrio) y las estimula, generando contracciones y dilatación del canal cervical para finalmente expulsar el contenido uterino. La efectividad del misoprostol para completar el aborto varía entre un 70% y un 90%, dependiendo de la etapa del embarazo en la que se encuentre la persona gestante, de la dosis utilizada y de la vía por la que se administre. Incluso, el misoprostol puede ser empleado para interrumpir embarazos del segundo trimestre (3 a 6 meses de gestación), aunque con una eficacia algo menor que cuando se lo utiliza durante los primeros 3 meses. Debido a su seguridad y facilidad de uso, fue inmediatamente incorporado a los protocolos de interrupción del embarazo en muchos países del mundo y está incluido en la Lista de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud.

En Argentina, el método recomendado para alcanzar un 85-90% de efectividad se encuentra detallado en un informe del Ministerio de Salud llamado ‘Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo’, elaborado después de que el famoso fallo F.A.L. dictamine en el 2015 que debe garantizarse legalmente el acceso al aborto de un embarazo producto de una violación (entre muchas otras cosas que dice el fallo). El protocolo informa sobre los métodos propuestos por la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, la Organización Mundial de la Salud y la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología, los cuales presentan ligeras diferencias entre ellos. El esquema con mejor evidencia de funcionamiento, más popular y sencillo de realizar para abortos durante el primer trimestre del embarazo (menos de 12 semanas) consiste en la ingesta de 400 a 800 microgramos de misoprostol por vía sublingual con un máximo de 3 dosis separadas por 3-4 horas, completando un total de 1200 a 2400 microgramos del fármaco. Debido a que el método es seguro y las complicaciones son muy pocas, se recomienda realizarlo en el hogar para mayor comodidad, lo cual también ayuda a reducir los costos derivados de ocupar un espacio en un centro de salud. Por las implicancias emocionales que puede tener para la persona gestante y dado que genera síntomas desagradables, es deseable el acompañamiento personal o telefónico de un profesional de la salud o de alguna persona con experiencia en el tema (rol que muchas veces cumplen, en el actual contexto de ilegalidad, personas pertenecientes a las redes de acompañamiento, como las Socorristas en Red).

De todas maneras, por más que el aborto con misoprostol sea efectivo y seguro, no deja de ser una experiencia psicológica y físicamente intensa. El procedimiento se caracteriza por una serie de síntomas como sangrado abundante, contracciones uterinas dolorosas, vómitos, náuseas, diarrea, temblor, algo de fiebre y a veces mareo. Mientras que el dolor, la fiebre y los vómitos pueden reducirse mediante la ingesta de antifebriles analgésicos (como el ibuprofeno, paracetamol + codeína, o tramadol) y antieméticos (metoclopramida), el sangrado y las contracciones uterinas son inevitables ya que constituyen los efectos buscados para lograr el aborto. Tanto las contracciones como el sangrado pueden comenzar a los 30 minutos de haberse ingerido la primera dosis y normalmente continúan hasta haber finalizado el procedimiento, aumentando su intensidad con el paso de las dosis, por lo que los profesionales de la salud recomiendan tener a mano toallas o un recipiente donde sentarse. Sin embargo, un sangrado no significa que el aborto se haya producido efectivamente: el proceso se inicia con la pérdida de tejido uterino en forma de coágulos y se concreta con la caída del saco gestacional y del embrión/feto junto a más sangre y coágulos, por lo que resulta necesario hacer una inspección para asegurarse que el aborto se haya concretado. Para hacerse una idea, a las 6 semanas de gestación el embrión tiene el tamaño de un grano de arroz, a las 8 semanas el de un poroto (a esta altura ya es feto) y a la semana 12 mide 3 centímetros, por lo que distinguirlo entre los coágulos del sangrado es realmente difícil. Aunque normalmente la gran mayoría de los abortos con misoprostol terminan dentro de las 24 horas de haber tomado la pastilla, el sangrado continúa durante varios días más (generalmente 1 semana, aunque puede extenderse hasta 4 a 6 semanas). Debido a esta dificultad en el diagnóstico, se recomienda realizar una ecografía 2 semanas después del aborto para confirmar la ausencia del embrión o feto.

El grito sagrado

En Argentina, el misoprostol es comercializado por un solo laboratorio bajo el nombre de Oxaprost® en pastillas que contienen una considerable cantidad de analgésico (diclofenac sódico), lo cual genera dos problemas relevantes: llagas muy dolorosas en la boca y precios elevados que limitan el acceso de los sectores vulnerables (a agosto del 2018, $3300 la caja de 16 comprimidos, conteniendo 50 miligramos de diclofenac y 200 microgramos de misoprostol cada uno).

Para hacer cálculos simples, usando la cifra de 500 mil abortos por año y pagando $206 por pastilla, siendo 12 por cada aborto, implicaría un gasto para el Estado de 1.2 mil millones de pesos y, ciertamente, algunos dolores de cabeza derivados del monopolio empresarial del medicamento, tal como ocurre con algunos fármacos en Estados Unidos. Una alternativa muy viable es producir el medicamento en los laboratorios del Estado tal como propone hacer el gobierno de la Provincia de Santa Fe y, de esa manera, evitar que su accesibilidad esté atada a la fluctuación de los precios del mercado. Según algunas estimaciones recientes, la producción estatal del medicamento permitiría reducir el costo del procedimiento a una cuarta parte de su precio en el mercado, número compatible con un informe presentado hace poco sobre los costos de la legalización del aborto. Aunque recientemente el Ministro de Salud Adolfo Rubinstein mencionó que el procedimiento podría ser aún más barato de lo estimado anteriormente. Por lo tanto, realizar una interrupción voluntaria del embarazo utilizando misoprostol producido en laboratorios del Estado y de forma ambulatoria (en el hogar), es algo relativamente sencillo y económico de realizar, sobre todo teniendo en cuenta que los costos asociados a las internaciones hospitalarias por complicaciones podrían ser mucho menores de lo que son actualmente.

Sin embargo, si queremos diseñar la mejor política de salud pública a nuestro alcance, resulta necesario considerar que los estudios muestran que el agregado del medicamento mifepristona a la ecuación eleva la efectividad del procedimiento hasta un 98%, reduciendo además la cantidad de misoprostol ingerido y la necesidad de realizar una cirugía en caso aborto incompleto. Este aumento en la efectividad del esquema combinado se debe a que la mifepristona incrementa la sensibilidad del útero a la acción del misoprostol (y de las prostaglandinas en general), lo que justifica que la dosis a utilizar sea menor. Por este motivo, la mifepristona también se encuentra incluida en la lista de medicamentos esenciales de la OMS y tanto líderes sociales como profesionales de la salud exigen que el proyecto de ley contemple la incorporación de la mifepristona y que la ANMAT apruebe su distribución, ya que bajo la actual regulación su acceso es nulo. Si bien la mifepristona es un medicamento más costoso de fabricar que el misoprostol y representa la mayor proporción del gasto de la interrupción del embarazo en los países donde es legal, sería posible utilizar los laboratorios del Estado al igual que con el misoprostol, y de esa manera proveer un tratamiento médico de acuerdo a los más altos estándares de calidad y a bajo costo.

Este esquema combinado de mifepristona y misoprostol, además de más efectivo, también es más seguro: presenta menos complicaciones y reacciones adversas que el esquema de misoprostol solo, debido a la ya mencionada menor ingesta de este medicamento (hasta 3 veces menos). La forma de utilización del esquema combinado está explicada en el informe publicado por el Ministerio de Salud, y consiste en la ingesta de 200 microgramos de mifepristona y 800 microgramos de misoprostol en dosis separadas por 24 horas, con las mismas recomendaciones de realizarlo en el hogar que el esquema de misoprostol solo.

Otro de los costos asociados con la práctica de aborto es el de las cirugías que se realizan cuando falla la interrupción del embarazo con medicamentos y no es posible repetir el procedimiento, o para aquellas personas que no pueden tomar el misoprostol o la mifepristona por condiciones de salud previas (como alergia a esos medicamentos). En esos casos, en Argentina se utiliza actualmente de forma casi protocolar el legrado uterino para quitar el tejido del interior del útero. Sin embargo, esta es una práctica que la Organización Mundial de la Salud dejó de recomendar hace muchos años por causar graves consecuencias como perforaciones del útero e infecciones. Como alternativa segura surge el aspirado al vacío, que resulta menos costoso que el legrado al reducir la cantidad y el tiempo de las internaciones. De hecho, es incluso más efectivo que el aborto farmacológico (95-100%) y constituye un procedimiento muy sencillo de realizar, que puede practicarse en centros de salud de baja complejidad en relativamente poco tiempo. Es decir, si una institución tiene la capacidad de colocar un DIU, también puede realizar un aspirado al vacío a aproximadamente el mismo costo que un aborto farmacológico (a los precios de hoy). Resulta claro que, dada la efectividad, seguridad, rapidez y bajo costo que presenta la interrupción voluntaria del embarazo mediante el aspirado al vacío, este procedimiento debería ser una opción igualmente disponible para mujeres que por diferentes motivos prefieran este método por sobre el farmacológico.

Finalmente podemos, recordando que la salud implica el bienestar físico, mental y social de las personas, ahondar también en el que constituye uno de los argumentos más enquistados en el debate público, el cual no sólo resulta lábil en términos de evidencia sino contrario a la mejor evidencia disponible actualmente: el impacto del aborto en la salud mental de las mujeres, comúnmente conocido como el ‘Síndrome post aborto’. Esta idea se origina a partir de estudios ampliamente criticados por la comunidad académica debido a las inadecuadas metodologías utilizadas para medir el efecto del aborto en la salud mental de las mujeres, como no tener en cuenta importantes variables como los antecedentes familiares de trastornos psiquiátricos (ansiedad y depresión), apoyo de los seres queridos, sentimientos de culpa o percepción del estigma. Por el contrario, las investigaciones de buena calidad han demostrado una y otra vez que las consecuencias psicológicas pueden considerarse peores en aquellas mujeres a las cuales se les negó la posibilidad de abortar y que se encuentran dentro de un contexto social y familiar que estigmatiza la interrupción voluntaria del embarazo en comparación con quienes sí accedieron a su realización y lo hicieron en un marco adecuado.

Toda esta información apoya la idea de que la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo es un paso urgente, ya que representa una posibilidad real de disminuir drásticamente el número de muertes maternas y el gasto de Salud Pública asociado a las complicaciones de los abortos clandestinos. La misma Organización Mundial de la Salud establece que la interrupción voluntaria del embarazo mediante procedimientos seguros y eficaces debe ser una opción disponible para todas las personas que deseen discontinuar una gestación en curso sea por la razón que sea, ya que su práctica insegura sólo provoca más riesgos, más muertes de mujeres y mayores gastos de salud pública. Continuar restringiendo estos procedimientos empujándolos por fuera de lo legal implica que, ante la falta de recursos públicos, las mujeres se encuentren frente a la elección entre prácticas inseguras que ponen en riesgo su salud y su vida o continuar una gestación de manera forzada, teniendo que atenerse contra su voluntad a todas las consecuencias físicas, sociales y psicológicas que eso conlleva; una dicotomía no sólo cruel sino completamente evitable.

 

 

Navidad

Ilustración:  Pupé  

    Revisores

  • Eugenia Lopez
  • Valeria Sanabria
  • Andres Rieznik

Hay 47 comentarios

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  1. Romi

    Empecé a leer encontrando información que no estaba y me parecía importante agregar.. hasta que seguí leyendo y está todo todo.
    Lo que si quiero agregar, es que bajo las causales hoy vigentes, hay posibilidades de mayor acceso en las instituciones de salud con profesionales amigables. El Protocolo (vigente desde el 2010 cómo Guía Técnica, y luego Protocolo en 2015) establece que la causal salud debe interpretarse de manera amplia, considerando la salud de forma integral. Esto implica que se debe considerar la salud física, psicológica y social; y a su vez que es la persona gestante la que debe decidir que riesgos (no es necesaria la configuración de un daño) está dispuesta a correr.
    Esto ha permitido flexibilizar la normativa, porque antes era interpretado de forma restrictiva. El problema es que la adecuación de la atención en salud al Protocolo no es homogénea en las distintas provincias, y aún en las provincias que cuentan con normativas que adhieren al Protocolo hay disparidad (algunas incorporan normativas más restrictivas que el protocolo, y otras son normativas más adecuadas pero que no se aplican de modo efectivo).

    Gracias por el link al Protocolo y a Socorristas en Red.
    Gracias por esta nota tan laburada.
    Gracias por bancar siempre la evidencia.
    Son enormes gatxs!!

    • Javi

      “…El problema es que la adecuación de la atención en salud al Protocolo no es homogénea en las distintas provincias, y aún en las provincias que cuentan con normativas que adhieren al Protocolo hay disparidad…”

      Y en otras como Córdoba está suspendido por algún recurso de amparo….

  2. Javi

    ¿Llegué temprano al forobardo?

    Muy buen artículo, resume los mejores argumentos a favor de la aprobación de una ley que es necesaria, muy claros y bien explicados. Tanto que yo diría que entendiendo estos argumentos es muy difícil objetivamente no estar de acuerdo, mas alla de lo que pensemos del aborto en sí.
    Y creo que ahí radica la cuestión, y donde parecen no querer entender quienes defienden el prohibicionismo, es que aún no estando a favor del aborto, hay que enteder que la ley es muy necesaria. Despues en todo caso hay que trabajar para que se produzcan los menos abortos posibles, y eso se logra consiguiendo menos embarazos no deseados, lo que te lleva a planificación, educación y acceso a métodos anticonceptivos. (Alli algunos fundamentalistas se encontraran con un problema, que en su lógica lleva a una situación lose/lose, pero bueh….)
    hay que dar el paso, y luego seguir trabajando, porque de ninguna manera esta ley es solución definitiva para nada.

  3. Enrique

    Varios temas con los que no concuerdo.

    1) El número de abortos en Argentina no es de 500.000 por año. El estudio realizado multiplicaba la cantidad de internaciones por un coeficiente y sobre-estimaba los abortos trasladando a todas las mujeres las tasas de las mujeres muy pobres, que son las que quedaban internadas por complicaciones. Incluso muchas complicaciones eran por abortos espontáneos por lo cual tampoco formaban parte de ese número.
    España (45 millones) tiene 100.000 por año, Alemania 100.000, Francia 200.000, Uruguay 10.000. Si quieren conocer la cantidad de abortos que hay en Argentina es posible trasladar a nuestra población la tasa de Uruguay, y dará cerca de 120.000 al año.

    2) la cantidad de muertes de mujeres q abortan depende no sólo de la ilegalidad sino de la educación de esas mujeres, de la etapa del embarazo en la cual se haga el aborto y de la respuesta del sistema de salud. Con o sin aborto legal y nula educación y mucha pobreza seguirás teniendo mujeres que recurren a cualquier método.
    El aborto ilegal mejoró mucho por las razones que exponés (acceso a pastillas abortivas) e incluso en los países más avanzados se aprecia una baja en la cantidad de abortos registrados (o una vuelta a la clandestinidad entendido como lo oculto) por la facilidad que tiene un aborto en los primeros estadíos de un embarazo. Una mujer puede conocer que está embarazada con un test de venta libre sin siquiera un atraso, por lo cual abortar puede ser sencillo y seguro fuera del sistema de salud. La cantidad de muertes de mujeres que abortan va a bajar exista o no exista ley (con ley será un poco más rápido) y muchas seguirán muriendo por abortos fuera de plazo, por abortos mal hechos o por otras causas.

    3) es falso que la cantidad de abortos no crezca en los países donde se legaliza el aborto. Si se facilita, se legaliza, se hace gratuito y se publicita el aborto como opción disponible, la cantidad necesariamente va a crecer. No veremos un crecimiento exponencial como en Cuba o España o en Estados Unidos en la década del 70, pero es posible ver un crecimiento parejo como en Uruguay, a lo largo de los años. Incluso Uruguay baja el número de abortos mediante el “período de reflexión”, que este proyecto no contempla.

    4) es falso que la cantidad de abortos no disminuya con las restricciones. En Arabia Saudita se penaliza el aborto muy fuerte y la tasa de abortos es muy baja. En Argentina era hasta hace no tantos años bastante baja. En Estados Unidos bajó la cantidad de abortos inducidos desde 2015 por mayores restricciones para abortar en algunos Estados, y en Hungría se bajó la cantidad de abortos un 33% por las políticas pro-vida de Viktor Orban. Entonces no tiene que ver tanto con las restricciones sino con su efectiva aplicación.

    5) es falso que la tasa de aborto en países desarrollados baja por la legalización. Es una correlación. La causa de la baja es exclusivamente el mejor acceso a anticonceptivos. Puede existir con o sin ley de aborto libre.
    Mejor acceso a anticonceptivos obviamente elimina la primera causa del aborto, un embarazo no deseado. Por ello y por otras causas menores, en los países que no ponen restricciones al aborto la tasa de fertilidad se destrozó (Singapur 0,9, Portugal, Italia 1.30, España, Croacia 1.4, Alemania 1.5, China 1.6, etc). En Argentina la tasa de muy buena, de 2.29, arriba de la tasa de reposición natural de la población que se calcula en 2.10 aprox.

    6) Independientemente de la legalización, las leyes pueden ser buenas o malas y esta es horrible. El Congreso Argentino debe dar una respuesta al problema del aborto, es real. Pero la respuesta no puede ser la indiferencia axiológica, no puede dar igual abortar o no abortar. No es un problema “de cada uno”, es un problema de qué valores se le quiere trasladar a la sociedad. Se incentiva el nacimiento de nuevas personas, la vida familiar, la reproducción, la conservación de la vida, la responsabilidad ante esa nueva vida o no?. Efectivamente se considera al aborto como “última ratio” o es una opción más igual de valorable que otras?. Y si, las leyes tienen que transmitir valores, están para eso. El tema es que “la indiferencia axiológica” es un valor en sí mismo.
    Entonces podrían transmitir los valores que comparte la mayor parte de la sociedad y que surgen de la propia Constitución y poner nudges o incentivos para evitar el aborto. Consejerías, plazo de reflexión obligatoria, incentivos económicos (el mejor es la asignación por embarazo, una excelente medida), mejores beneficios sociales, informar a las personas que quieren abortar todos los derechos que tienen como personas embarazadas (https://www.argentina.gob.ar/justiciacerca/embarazada ), etc.
    Y la ley en este aspecto es muy mala porque nada de esto consagra ni promueve.

    7) Tampoco se publicitan los efectos negativos de una ley que es indiferente frente al aborto.

    a) Leo tu artículo y surge que el trauma post-aborto se verifica en contextos donde la mujer está reprimida y el aborto es visto como algo malo. Sin dudas que sí, y también en otros contextos. Puede existir alivio, está claro, pero siempre va a existir dolor espiritual por haber abortado, conozco casos muy concretos de personas que han abortado, son abiertas de mente y prefieren no volver a pasar jamás por esa situación y la sola situación las aterroriza, sea legal, ilegal, con pastillas, sin pastillas, en un Hospital o en la clínica del Dr. Cureta.

    b) Tampoco se analiza lo que será una constante: la presión de los varones a las mujeres para que aborten. Hoy se verifica pero cuando sea legal va a ser mayor. El razonamiento es simple, si el embarazo no fue deseado, la mujer no tiene excusas para abortar, pero la realidad es que muchísimas veces o está en contra de la práctica o quiere tener al hijo. Hoy es un delito y está prohibido y es de fácil acceso, mañana presionar va a ser más sencillo. ¿Esto mejora la vida de esas mujeres? . No lo veo.

    c) La tasa de fertilidad cae muchísimo en los países con aborto libre, incluso a niveles preocupantes. Entonces es necesario preguntarse si esto es bueno.
    Así como los partidarios de esta ley dicen que una ley que penaliza el aborto no puede promover el uso de anticonceptivos, otros piensan que las leyes que son indiferentes frente al aborto no pueden promover la natalidad. Y la realidad es que las estadísticas son alarmantes y concluyentes. Países que no llegan a 1.30 hijos por mujer en edad fértil y con estadísticas un poco distorsionadas porque son las inmigrantes quienes más hijos tienen.

    La mayoría de los países, incluso quienes despenalizan, pone restricciones al aborto y no veo que esta ley los ponga porque el art. 3º habilita cualquier aborto a libre demanda.

    En conclusión entiendo que la situación actual debe cambiar, hay que despenalizar el aborto en el primer trimestre para la mujer, pero esta ley empeora mucho la situación actual, lejísimos está de mejorarla. Para aprobar esto hubieran copiado textualmente la ley uruguaya y se llegaba a un mejor resultado.

      • Cecilia

        ¿Por qué te parece tan importante la tasa de natalidad, cuando sin ir más lejos ya hemos agotado todos los recursos naturales que teníamos disponibles para este año?, es más razonable pensar en una baja progresiva de la natalidad para de a poco ir bajando nuestro consumo.

    • Don

      Impecable tu comentario como contrapartida al artículo, el cual más que un texto de elgatoylacaja (siempre crítico e imparcial) pareciera una propaganda o una oda al aborto. Extrañamente es tendencioso en algunas cosas, deja muchas otras de lado, y hasta miente en algunos fragmentos (siendo el de los 500000 abortos anuales la mayor burrada). La verdad no se qué habrá ocurrido con ese artículo, pero me decepcionó lo tendencioso y parcial del mismo.

      Hay que legalizar el aborto? si. Pero lo más importante es hacer cumplir una ley con educación sexual integral y anticonceptivos de fácil acceso para todas las mujeres, que son los dos factores que reducen drásticamente la demanda de abortos (y en consecuencia, las muertes generadas por los mismos). Y no resaltar este punto, sumado a la manipulación y tergiversación de ciertos datos, es lo que hace que este texto sea dudoso en términos de objetividad o intereses involucrados.

    • Sol Minoldo

      Hola Enrique, vamos con los puntos.

      1) la cifra de 500 mil. Lo primero que aclaramos en el texto es que se trata de una estimación, y que información no tenemos, porque es una práctica clandestina. El estudio que citamos hace no una, sino dos estimaciones.
      Es cierto que ponderaba las internaciones en hospitales públicos por un coeficiente, pero cuando afirmás que “sobre-estimaba los abortos trasladando a todas las mujeres las tasas de las mujeres muy pobres” cuidado, porque es exactamente al revés. En la medida que solo observamos los datos de internaciones, que representan las consecuencias de los abortos más inseguros, y que sólo estamos mirando las internaciones en hospitales públicos, la posibilidad es que subestimemos, y no al revés. La cifra de internaciones, que es la que será multiplicada, realmente no refleja el total del panorama. Pero estos datos no hacen al coeficiente, sino a la base que multiplicamos or el coeficiente. Por tanto, la parcialidad de esos datos no son un argumento para cuestionar el coeficiente. No es que el coeficiente sea indiscutible, pero el la medida que fue propuesto en el marco de una metodología científica, cuestionarlo requeriría, como mínimo, hacerlo desde argumentos.

      En cambio, si sería muy incorrecto trasladar a Argentina, como sugerís, la tasa de abortos de países con diferencias sustanciales en lo que refiere a educación sexual integral y acceso a salud reproductiva, e incluso enormes diferencias en lo que refiere al perfil reproductivo de sus poblaciones, como da cuenta el hecho de que se trata de poblaciones más envejecidas (algo que nos indica que están más avanzadas en el proceso conocido como transición demográfica)

      • Enrique

        Sol, ¿vos en serio pensás que Uruguay tiene diferencias sustanciales con respecto a Argentina en lo que respecta a salud sexual integral?. Yo conozco algo de ambos países y te diría que es similar. No es que Uruguay es la Holanda de América del Sur, la ley de aborto allá es mucho más restrictiva que la propuesta en ARG y aún así hubo divisiones dentro del Frente Amplio y salió por una mayoría bastante ajustada. Quizás ARG en algunas Provincias tenga menos educación sexual, pero no creo que varíe demasiado el resultado en el total de abortos. Pero ¿quintuplicar el total de abortos de España o que casi el 40% de los embarazos terminen en aborto inducido no te hace ruido como especialista en demografía?. Al margen sostener que hay 500.000 abortos por año y 31 o 43 mujeres muertas debilita el argumento de que abortar fuera del sistema de salud condena a la muerte porque la tasa sería bajísima (0,0006%). Entonces arrancar exagerando notoriamente una cifra puede tener el efecto contrario al buscado. Por otra parte el lobby abortista repitió esto en todos los países donde se intentó legalizar el aborto (en Uruguay Briozzo denunció 150.000 abortos al año, en España en los 70 se hablaba de 300.000 abortos anuales, etc), por lo cual es justo dudar al menos de esas cifras.

      • Lucas Mariano Grigolato

        Hola Sol. El artículo describe a la estimación de entre 480 y 520 mil abortos anuales como “robusta”. Teniendo una media aproximada de 700 mil nacimientos por año, eso daría más de 7 abortos por cada 10 nacimientos. ¿En serio consideran que esa cifra es robusta? El mismo ministro de salud arrancó diciendo que se realizaban 500 mil abortos anuales y después bajó la cifra a 47 mil.

    • Sol Minoldo

      Sobre el siguiente punto Enrique:

      2) Evidentemente, muchos factores influyen en la peligrosidad de un aborto: el tiempo de gestación, los métodos empleados, la calidad de la atención sanitaria. Muchos de esos factores estan justamente ligados a la legalización, puesto que la clandestinidad dificulta el acceso a practicas seguras, a tiempo, con información, y especialmente su acceso en el marco del sistema sanitario. Que la legalización no sea completamente suficiente para garantizar abortos seguros no es un motivo para desalentarla, sino para buscar ir incluso un pasito mas adelante.

      • Enrique

        Sin dudas que todos esos factores influyen en la peligrosidad de un aborto, sólo que están parcialmente ligados a la legalización. En Irlanda es/fue ilegal el aborto y la mortalidad de mujeres por abortos clandestinos no era especialmente un problema. De hecho si bien a la campaña por el aborto legal se le puso el nombre de Savita, se trataba de una mujer muerta hacía 5 años por mala praxis derivada de un aborto practicado a las 17 semanas de gestación donde básicamente se negaron a atenderla a pesar de que su vida corría peligro. En Chile tampoco es especialmente un problema. En Uruguay se sigue diciendo que la ley bajó la mortalidad por abortos y la realidad es que los datos del sistema de salud de Uruguay dan cuenta que las muertes por año oscilaban entre 1 y 2 y ahora oscilan entre 0 y 1. A lo que voy es a que SIEMPRE vas a llegar a un punto en el cual abortar sea inseguro y peligroso, a excepción que admitas el aborto en cualquier momento o plazo del embarazo (¿éste sería el pasito más adelante?). Y aún así en abortos de más de 18 semanas en EEUU, en el sistema de salud. la tasa de mortalidad es de 6.7/100.000, lo cual es muy alto.

    • Sol Minoldo

      Sigo:
      3) Sostenés que es falso que la cantidad de abortos no crezca, pero te basás no en datos, sino en un “razonamiento”. Decís que con determinadas condiciones el aborto va a “necesariamente” crecer, y lo cierto es que no hay por qué asumir una relación universal y a priori entre legalización y evolución de la cantidad de abortos. Por tanto, la relación corresponde establecerla empíricamente, o sea, con datos. Lo que nosotros planteamos en la nota se basa en los datos que tenemos.
      Luego, si vamos a hablar de datos, es importante que lo hagamos con información. Por ejemplo, hablás de “un crecimiento parejo como en Uruguay, a lo largo de los años”. Qué datos muestran que después de la legalización los abortos crecieron en Uruguay de forma pareja a lo largo de los años?

    • Sol Minoldo

      El siguiente:
      4) Afirmás que es falso que la cantidad de abortos no disminuya con las restricciones y mencionas UN caso que es el de un país en el que mas que de restricciones estamos hablando de represión extrema. En cambio, al analizar el conjunto de países, la Organización Mundial de la Salud concluye que la ilegalidad tiene una capacidad muy debil para reducir las prácticas de aborto.
      Después decís que “En Argentina era hasta hace no tantos años bastante baja” y eso es ciertamente insostenible, puesto que no tenemos datos ni estimaciones sobre la cantidad de abortos en Argentina antes del estudio del año 2005.

    • Sol Minoldo

      Vamos con otro:
      5) Hablás de la reducción de la fecundidad relacionada de forma “principal” con el acceso irrestricto al aborto en Singapur, Portugal, Italia, España, Croacia, Alemania, China, etc. Y después de acusarnos de establecer una simple correlación. Como experta en demografía debo decirte que relacionar los cambios reproductivos en las poblaciones de forma “mayoritaria” con el acceso al aborto es completamente falto de rigor. Los factores que han reducido la fecundidad ene sos países son mucho más complejos, y están relacionados con transformaciones enormes en los niveles de mortalidad infantil, con cambios en los patrones de familia y la decisión de muchas personas de tener menos hijos, algo que pueden materializar en gran medida debido al acceso a métodos anticonceptivos. De hecho, si la reducción de la fecundidad se explicara por el acceso al aborto, deberíamos ver en los países que citas un incremento del aborto tan grande como la cantidad de nacimientos que ya no ocurren con relación a las tasas de fecundidad del pasado. y los datos refutan en segundos la suposición.
      Y todo esto sin mencionar el hecho de que hablar de ciertas tasas de fecundidad como muy buenas (algo sobre lo que insistís en el punto 7.c, cuando la expansión de las poblaciones humanas ha sido dramática en el último siglo y nunca estuvimos tan lejos de la extinción en términos reproductivos, es ciertamente para abrir un debate aparte.

    • Germán

      En cuanto al primer punto, el artículo aclara que se trata de una estimación y que se espera que sea una cifra algo menor. Se estima que en el año 2000 hubo entre 485 mil y 520 mil abortos inducidos, es considerada por los expertos lo suficientemente robusta como para ser tenida en cuenta seriamente.
      En ese mismo año la taza da natalidad era de 18,59 aprox. cada 1000, teniendo en cuenta la población general el resultado es de 688 mil nacimientos por año (aprox.).
      Es decir que aproximadamente un 42 % de los embarazos son abortados de forma inducida.
      Teniendo en cuenta que no veo registro de internaciones en el 2000 por complicaciones por aborto inducido (y no abortos naturales). Asumo que la cifra es por demás exagerada e intelectualmente deshonesta.

      Saludos

    • Germán

      Bravo, Enrique!
      Me hizo mucho ruido esa frase del gato Arrieta que dice: “considerada por los expertos lo suficientemente robusta como para ser tenida en cuenta seriamente”. Un equivalente a “porque yo digo” o, peor aún, a “porque Dios así lo quiso”, lo cual sería ampliamente reprobado por el propio gato.
      Lo tuyo, Enrique, buenos argumentos y bien claros.

    • Lucas

      ¿Por qué, si te llamás Enrque y por lo que exhibís sos hombre cis, te creés con derecho a opinar sobre algo que es territorio de las mujeres? ¿Tenés idea de lo que es llevar adelante un embarazo, salir a la calle sabiendo que existe el riesgo de que seas violada o caer en una red de trata? ¿Cómo te sentirías si mujeres se pusieran a opinar sobre si vos tenés derecho a usar bigote, piercing, bermudas o hacerte una vasectomía? ¿Tan difícil es callarse la boca y entender que hay momentos en los que los hombres estamos ajenos a la discusión? Tan poco reconocés a la mujer, que sos capaz de hablar del aborto como un problema de “cada unO”.
      Como te dicen abajo, ¿cuál es tu obsesión con la natalidad? Ah, no, ahí la aclarás: “Países que no llegan a 1.30 hijos por mujer en edad fértil y con estadísticas un poco distorsionadas porque son las inmigrantes quienes más hijos tienen”. Claro, el grave problema de países como Alemania, donde los rubios no tienen hijos pero si los decendientes de turcos, nigerianos, tunecinos… ¡horror! Tené vos la cantidad de hijos que quieras y dejá al resto que decida qué quiere hacer. ¿Por qué creés que tu idea de “familia” es la adecuada para el país? ¿Desde cuándo una ley tiene que “transmitir valores”, como si fuera una novela de Paulo Coelho o una frase en un sobrecito de azucar?
      “las leyes pueden ser buenas o malas y esta es *horrible*”… ¡por dios (aunque no existe)! ¿Cuándo empezó a regirla valoración estética de las leyes? ¿Realmente podés sostener que el proyecto de ley que quedó trunco, más allá de ser perfectible COMO TODO EN EL MUNDO llevaba a una situación peor que la que ya tenemos? Desde rechazo en el Senado hace unos días ya hubo dos muertes por abortos clandestinos. Pero, claro, vos ya presentaste las muertes como una estadística: “Al margen sostener que hay 500.000 abortos por año y 31 o 43 mujeres muertas debilita el argumento de que abortar fuera del sistema de salud condena a la muerte porque la tasa sería bajísima (0,0006%)”.
      Podría seguir desmenuzando tu brutalidad pero me cansa (las elecciones de los ejemplos de Arabia Saudita y China son para darte el premio Baby Etchecopar… posta que parece joda).
      Agradezco que alguien del sitio haya salido a responderte con paciencia. Más allá de los dinosaurios del Senado, es durísimo saber que hay tanto tipo dando vuelta capaz de volcar tanta bóñiga.

  4. Andres

    6) Independientemente de la legalización, las leyes pueden ser buenas o malas y esta es horrible. El Congreso Argentino debe dar una respuesta al problema del aborto, es real. Pero la respuesta no puede ser la indiferencia axiológica, no puede dar igual abortar o no abortar. No es un problema “de cada uno”, es un problema de qué valores se le quiere trasladar a la sociedad. Se incentiva el nacimiento de nuevas personas, la vida familiar, la reproducción, la conservación de la vida, la responsabilidad ante esa nueva vida o no?. Efectivamente se considera al aborto como “última ratio” o es una opción más igual de valorable que otras?. Y si, las leyes tienen que transmitir valores, están para eso. El tema es que “la indiferencia axiológica” es un valor en sí mismo.
    Entonces podrían transmitir los valores que comparte la mayor parte de la sociedad y que surgen de la propia Constitución y poner nudges o incentivos para evitar el aborto.

    No entiendo cuál es tu obsesión con el nacimiento de nuevas personas y la fertilidad de los paises, pero claramente lo que vos queres es que se impongan tus propias creencias y lo adjudicas a “los valores que comparte la mayor parte de la sociedad”. Si tantas ganas tenes de que se reproduzca la humanidad, tené todos los hijos que quieras y encargate de criarlos vos, porque sí es un problema “de cada uno”.

    • Don

      Si no estás interiorizado con los problemas que una baja tasa de natalidad le generan a una sociedad , te recomiendo que busques algo de información al respecto. Hay infinidad de artículos que hablan del tema, sobre todo en los países europeos, que están adelantados muchos años con respecto a Argentina, y en los que ya se están notando claramente los problemas que genera una baja tasa de natalidad.

  5. Martin

    Leí hasta acá a duras penas “Con o sin aborto legal y nula educación y mucha pobreza seguirás teniendo mujeres que recurren a cualquier método.” y y me di cuenta que estaba perdiendo el tiempo. Salu2

    • Ezequiel S

      Mal por vos.. Te perdiste un excelente comentario que contrasta con un artículo tan sesgado, y que hasta luce patrocinado por una multinacional del aborto. Cero contrastes, tendensioso, mentiroso en partes.
      Nada que ver con otros artículos excelentes de esta página

  6. Stefano

    Buenos algunos comentarios sobre aspectos sociales y, si se quiere, psicológicos. Pero el análisis económico de la propuesta brilla por su ausencia, más allá de proponer que el gobierno produzca pastillas, bajando su costo, en competencia desleal que sólo perjudicaría la fuente de trabajo de la gente que produce el medicamento no se dice nada. Sería mucho más efectivo que el gobierno creara un marco legal favoreciendo que más empresas produjeran tanto misoprostol como la mifepristona (que evidentemente serían más demandados en un contexto donde es legal utilizarlos para un aborto) y aparecerían laboratorios compitiendo por esa cuota del mercado compitiendo y claramente bajando su precio sin costarle un centavo a los contribuyentes.

    Tampoco se compara en ningún momento los costos (en cifras) de mantener en el sistema público a mujeres que han abortado clandestinamente vs los costos de hacerlo legalmente y producir estatalmente los medicamentos (todo eso debería agregarse en el cálculo).

    Me parecen falencias de gran magnitud dadas las consecuencias que siempre tiene regalar derechos a la gente cuando se puede hacerlo sin que se tenga que seguir exprimiendo el bolsillo de todos los contribuyentes, y aún así teniendo la sensibilidad social que se quiera. Sólo es cuestión de ponerle cabeza y no seguir a las masas o darle a las masas lo que quieren en un país que cada día se va un poquito más por el caño.

  7. Ana Rosa Cantiello

    Muy buena nota, clara y precisa.
    Es cierto que se trata de aborto legal o clandestino. Pero siempre será necesario repetir que es indispensable una buena educación sexual, para no tener que llegar a embarazos no deseados que conduzcan al aborto.
    Gracias por la cantidad de información que ponen a nuestro alcance.

  8. gaby

    gracias por tus argumentos. son para pensar. seguir informandose y no comprar hecho. nunca habia pensado lo de la tasa de fertilidad. inquietante…. por lo pronto.

  9. Sandra

    Gracias por la nota súper laburada, por lo datos, estadísticas y links que pueden ampliar nuestro conocimiento sobre la IVE. Gracias y felicitaciones.

  10. Pablo

    Está buena la nota, pero hay una cosa que no termino de entender, y como sé que siempre piensan en todo (o casi), lo planteo así lo comparten:
    El título propone hablar de cuánto vale y cuánto cuesta la aprobación de la ley, pero en ninguna parte se habla claramente de cuál sería el beneficio neto para las arcas del Estado y el bolsillo del contribuyente de la implementación del proyecto. Hay un par de números dando vueltas por ahí, pero no hay un análisis económico claro y conciso.

  11. Ramiro

    Muy buen artículo y muy buenas respuestas de Sol Minoldo.
    Me gustaría agregar, si vale, que lo que no se conoce no se gestiona. Prohibir es adoptar la táctica del avestruz. La legalización permitirá entender la situación: cuántos, dónde, por qué, etc. para ejecutar políticas eficaces.

  12. Gabriel

    Buenas. Solo quiero agradecer por la nota, por hacerme pensar, y agradecer por los comentarios, que me hicieron cuestionar la nota. Y re-agradecer por la posibilidad de releer la nota, para ahora cuestionar los comentarios. En fin, sigo sin una postura, asi que sigo leyendo. Gracias por todo, perdon por tan poco.. Aguante gato… esté o no de acuerdo.. aguante gato vieeejjaaaaa!!!!

  13. facundo

    Voy a seguir navegando el sitio, porque en los comentarios se lee que no todas las publicaciones son como esta, entre por la nota en Pagina 12, que no es un sitio que lea, pero que el feed de google now me ofrece, y no tengo miedo de entrar.
    Me encanto la propuesta de un sitio de divulgacion, porque no abunda en el pais, y como consumo muchos sitios extranjeros, me parecio interesante tener una mirada mas local.
    Sin embargo, cuando entro a ver las notas del aborto, tema que personalmente me interesa, sin buscar encontre dos que planteaban temas distintos, pero en las cuales se decia exactamente lo mismo. Casi calcadas.
    Una prometia hablar sobre el inicio de la vida, por lo tanto, imagine que iba a haber un tema filosofico/cientifico, que no paso del primer parrafo. En esta, se prometia hablar del impacto economico.
    En ambas, solo se quedaron en dar argumentos a favor, y si faltaba algo para mostrar que era tendenciosa, lo graficaron con una imagen de mujeres con pañuelos verdes, para decorar las inexactitudes estadisticas, y los datos mal analizados.
    Una pena, empiezo con el pie izquierdo con este sitio, espero que el resto sea de mayor calidad.

    • Laura

      Los preservativos los tiene que usar el hombre, Marquitos. Tenelo en cuenta, porque los abortos siguen siendo caros y clandestinos, y mantener un pibe es aun más caro. Saludos.

      • Lautaro

        Los preservativos se usan de a dos, es un acto en el que se requieren dos personas.. Es una decisión, tanto el uso o no uso de preservativo, que puede tomar tanto el hombre como la mujer.. Tenelo en cuenta, vos tenés la posibilidad de exigir su uso..

  14. Vero

    Creo q el articulo es muy completo y muy informativo. Pero parece escrito para el primer mundo y estoy en desacuerdo en aconcejar el uso de una droga para un aborto cacero de una forma tan liviana. A ustedes los leen adolecentes! Sean mas responsables piensen en una niña q la consigue y lo practica , pueden asegurar que no sufrira una hemorragia? Antes sugeriria pasear por los hospitales publicos y salitas para acercarse un poco la triste realidad. Tambien visitar escuelas para chicos especiales donde ocurren embarazos y hablar con especialistas. Estos gatos hoy me desilucionaron

    • Mariana

      Tal vez dar esa información tiene ciertos riesgos, pero hay que comparar con los riesgos de no darla. Vos podés asegurar que la niña en cuestión no va a tener una hemorragia abortando con otro método? O haciéndolo en un estadío más avanzado y por ende más peligroso? O pariendo y encima obligada? O si en su casa le dan una paliza cuando se enteran del embarazo? Además el artículo menciona varios aspectos importantes para el uso seguro y hasta linkea las redes de acompañamiento, no sé qué más podría hacer un artículo en internet por esa chica.

  15. Intranauta

    El artículo es un conjunto de falacias. La principal es la negación del síndrome post aborto. Ejerzo como Psicólogo hace más de 30 años en el Campo Clínico. Estoy, según mi propia experiencia, muy en desacuerdo. Han llegado a mi consultorio un número muy importante de casos, muchísimos de extrema gravedad. Con intentos de suicidio, depresiones graves, brotes psicóticos, etc. cómo correlato a situaciones de aborto.
    Una gran mayoría además, han sucedido por razones claramente machistas, ya que es el hombre el que presiona a la mujer para abortar. Por más que se hagan estudios ‘cientificos”, no hay que olvidar que cada persona es diferente y también su contexto.
    En mi caso no estoy a favor de penalizar el aborto, pero debo decir que se han cometido durante el debate muchísimas faltas a la verdad sobre lo que implica el aborto en general.
    Incluso debo agregar que ni siquiera importa si las personas son o no creyentes en tal o cual religión.
    No conseguimos, probablemente desprendernos a tal grado de nuestra biología, sin pagar un precio demasiado alto.

    • Ignacio

      ¿”Una gran mayoría además, han sucedido por razones claramente machistas” no te parece que puedan esta relacionados estas razones a los “intentos de suicidio, depresiones graves, brotes psicóticos, etc”? sinceramente si alguien decide abortar y los hace no veo la razón para que tenga luego brotes psicóticos ni se quiera matar. Esas son reaccionas que se dan claramente por por tratarse de personas que son forzadas a realizar un procedimiento como el aborto en contra de su voluntad.

  16. Leti

    «Más allá de las razones que tenga cada persona para interrumpir voluntariamente el curso de un embarazo y de las opiniones a favor o en contra que tengamos al respecto, lo cierto es que los abortos inducidos, así como los naturales o involuntarios, existieron, existen y continuarán existiendo.»

    Cambio algunos términos para quitarle.la carga discursiva actual y vigente

    Más.allá.den las.razones.que tenga, una madre para propinarle un correctivo a su hijo y de.las opiniones a favor o en contra que tengamos al respecto, lo.cierto es que las palizas y los.accidentes domesticos existieron, existen y continuarán existiendo»

    Sin embargo hasta donde se, nadie propone, regular la cantidad de chancletazos que se le pueden dar a un hijo, o desde que edad se le pudiera zamarrear de la oreja o cuando las células del cerebro de un niño empiezan.a comprender la agresión humana del progenitor…..

    Simplemente creo que nadie se propone avalar con una ley estos supuestos, porque estamos hablando de la mismisima dignidad del ser humano.
    Siguiendo con la aclaración, inicial
    «el tema central de la discusión que nos proponemos plantear en esta nota no se enfoca en la atribución (o no) de derechos para el cigoto, embrión o feto, ni en la tensión de esos derechos respecto de la persona gestante»
    Entiendo que lo obvia el autor por ser médico arrepentido y biólogo. Ya que desde ese punto todo el libelo siguiente quedaría sin sentido y nos veríamos privados de un sagaz razonamiento. El cual, a pesar de tener datos sesgados muy comunes en estas diatribas, perfila un discurso bien hilado.
    Sin embargo, creo que sería como entrar de lleno a aprobar el método de corrección de los hijos, si con cierto número de palos o con mayor cantidad de azotes .
    Pero lo que finalmente me ha desconcertado y sinceramente, no juzgó la intención con que no lo hace, es porque, si se avoca a un razonamiento económico financiero de una política demográfica aplicable en la salud pública de nuestro pais…
    Porque no incluye, el financiamiento de multinacionales muy renombrados a estas políticas?
    Porque no hace referencia,.al origen financiero de ciertas franquicias de clinicas radicadas desde hace un tiempo, so pretexto de educacion sexual adolescente?
    Porque en esta movida, la derecha capitalista propone alegremente el debate a la izquierda pintada de verde, que se mantiene callada, mientras nos esta sumiendo en una de las dependencias económicas más grandes, de la historia?
    Zapatero a tus zapatos….Doctor arrepentido, primun non noccere…
    Por favor un economista a mi derecha !!!!
    el país se esta desangrando, y….. «aca abajo cerca de las raíces están los argentinos comiendo el fruto amargo de lo que otros deciden»
    LETI

  17. Ceci

    Leo y reflexiono……
    Sustentabilidad, veganismo, cuidado del agua…. levantamos banderas e instamos a la responsabilidad del cuidado de nuestra tierra. Hablemos de responsabilidad. Hablemos de hacernos cargo. Queremos y hacemos “lo que sentimos” y destinamos poco tiempo a considerar la consecuencia de nuestros actos. Poniendo de lado los casos extremos, que en muchos , hipocritamente parece que fuera lo que les importa…el sexo es maravilloso y su placer, análogo al néctar, tiene como idea final la reproducción. Entonces, hemos encontrado la forma de evitar esta posibilidad con diversos metodos y favorecer así sólo el placer. Bien. Ahora, cuando no asumo mis “riesgos” y resulta que algo pasa…… alguno se pregunta que culpa tiene la vida en gesta? Alguno le adjudica derechos? Entonces: como no me queda cómodo, por que no conocía al padre, porque lo que fuera, encuentro que tengo derecho a decidir sobre MI cuerpo. MI CUERPO! Y asumo que la vida de ese otro no me queda cómoda, por lo que sea y le bajo el pulgar. Mi vida es tannnn valiosa, yo soy quien decido, es mi cuerpo….. SU VIDA es tan valiosa como la mía y yo decido lo que hago con SU CUERPO.
    RESPONSABILIDAD. Es tan cínico! Mi cuerpo , mi vida, mis derechos y para el bebe en gesta….. .
    Gran dilema. Dejemos en manos de expertos los casos dramáticos y hagámosnos cargo de que aquello que nos divierte, une y erotiza. Que en el aborto siempre hay alguien que decide y siempre alguien que muere.


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